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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2017

La insurgencia de Numsa: momento o movimiento?
La militancia laboral y social africana, el marxismo y la construccin revolucionaria del movimiento (II)

Patrick Bond
Pambazuka News


En Sudfrica, el sindicato ms grande, conformado por ms de 300.000 miembros, segn su ltimo congreso en diciembre de 2016, es el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalrgicos de Sudfrica (Numsa son sus siglas en ingls). Muchos observadores han criticado la intensa militancia retrica de Numsa, a raz de su batalla con los nacionalistas, obreros y comunistas afiliados al Congreso Nacional Africano, as como con los "marxistas de clase media".

Para poner en contexto los feroces intercambios entre las diversas fracciones de la izquierda marxista sudafricana hace falta considerar la historia ms reciente. A pesar de que hay muchos contrarios con su causa, como pueden ser desde el capital monopolista blanco hasta los intelectuales de la izquierda independiente, la lucha ms intensa ha sido contra sus camaradas camaradas en el Congreso de Sindicatos de Sudfrica (Cosatu son sus siglas en ingls) y su gua intelectual, el Partido Comunista sudafricano (SACP son sus siglas en ingls), la cual comenz durante el ltimo congreso de Numsa en 2013. Mi propia impresin abrumadora de ese acontecimiento fue cmo 1400 delegados (en su mayora delegados de tiendas) llevaron rpidamente al sindicato a la izquierda, hasta el punto de pedir formalmente al presidente Jacob Zuma que renunciara.

Fue un giro extraordinario, dado el fuerte apoyo de Numsa a Zuma para reemplazar al presidente Thabo Mbeki en 2006-08. Muchos de los miembros de Cosatu-SACP esperaban que, a cambio de ese apoyo, Numsa se realizara un giro radical hacia la izquierda en la poltica macroeconmica y subsidios estatales mayores para mejorar los medios de subsistencia de los trabajadores.

No obstante, de manera predecible, Zuma se aferr al proyecto neoliberal y rompi inevitablemente las esperanzas de obreros y comunistas. Inevitablemente, los murmullos anti-Zuma llegaron al punto de la protesta activa. Por lo tanto, no es sorprendente or la desesperacin de Zuma, como cuando, el pasado noviembre en Pietermaritzburg, describi a los BRICS como una aparente tctica de distraccin: "Es un grupo pequeo pero muy poderoso. [A Occidente] no le gustaban los BRICS. China va a ser el lder econmico nmero uno... [los pases occidentales] quieren desmantelar a los BRICS. Hemos tenido siete votos de desconfianza en Sudfrica. En Brasil, el presidente fue destituido". La semana siguiente a su intervencin, un legislador de la oposicin le pregunto a Zuma en el parlamento algo as como: A qu pases occidentales se refera?, cmo planeaban desmantelar los BRICS? A esto, Zuma respondi: "He olvidado los nombres de estos pases. Cmo puede pensar que lo voy a recordar?.

Una de las razones clave de la rebelin de Numsa en diciembre de 2013 contra la Alianza fue que todava exista un fuerte recuerdo sobre la masacre de Marikana. En el mes de agosto de 2012, 34 mineros que exigan un salario ms adecuado a sus funciones y condiciones laborales fueron asesinados por disparos de la polica. En el ao 2015 el documental Miners Shot Down de Rehad Desai gan en premio Emmy al mejor documental internacional, y refleja la realidad del incidente.

Las semillas de esta radicalizacin fueron plantadas en 2008, cuando Irvin Jim se convirti en el lder. Al igual que cualquier sindicato, Numsa ha tenido que dirigir enormes recursos a las actividades de apoyo de los miembros, algo que cualquier unin o sindicato ha de promover antes de dedicar sus esfuerzos a la poltica. Aunque siempre hay retrocesos en esta lnea, Numsa ha dado pasos notables hacia el corporativismo obrero y la militancia independiente. Desde 2008, y en trminos generales, los lderes y miembros de Numsa han:

- 1- Restablecido la fuerza interna de la izquierda de Numsa (despus del liderazgo de Silumko Nondwangu);

- 2- Propuesto nuevos argumentos a la esfera pblica sobre el carcter del bloque neoliberal;

- 3- Ayudado a identificar cules eran las debilidades de SACP y Cosatu, y, por lo tanto, abrieron un debate que culmin en el congreso especial de Numsa 2013, donde se hizo la primera llamada en contra de Zuma;

- 4- Ganado una huelga nacional que dur cinco semanas en 2014, y se enfrent a las masivas presiones de desindustrializacin desde que los precios del aluminio y del acero se desplomaron, y el dumping se convirti en una amenaza mortal para las fundiciones principales;

- 5- Aumentado el nmero de miembros a 330 000;

- 6- Movilizado a sus miembros en protestas muy significantes, como la que ocurri hace menos de un ao en la que 30 00 personas protestaron contra la corrupcin, a pesar de una desastrosa ruptura de alianzas con otros grupos en los sectores ms liberales de la sociedad civil;

- 7- Unido a los disidentes de Cosatu en un bloque ms comprometido y han conseguido establecer un proceso para el anuncio (mayo de 2016) y el lanzamiento (en algn momento de este ao) de una nueva federacin de trabajadores;

- 8- Y finalmente, de manera bastante realista, han abierto la puerta a la posible formacin de nuevo partido obrero.

Los dos ltimos logros, una nueva federacin bajo la direccin de Vavi y un posible partido obrero, son los principales proyectos con vistas al futuro. El proyecto del Frente Unido subi brevemente en 2013-14 y luego se estrell en 2016 por distintas razones, alienando a muchos aliados lgicos y perdiendo personal respetado en el proceso.

Y aunque Vavi representa una corriente socialista amplia y de mente abierta, que abarca desde la NDR hasta la sociedad civil radical, Numsa ha enfatizado recientemente una definicin de su "lnea" particular con respecto a una Revolucin Nacional Democrtica. Esa lnea, con su categora de "sindicato marxista-leninista", antes de un partido obrero vanguardista, es rechazada como "marxismo-leninismo rgido" por intelectuales de izquierda independiente, a lo que responden los idelogos de Numsa: "el pequeo burgus intil!". An as, siendo francos, Numsa tiene un buque masivo arrastrando olas agitadas por encima de corrientes profundas y tortuosas en aguas desconocidas, y la otra izquierda lleva un barco ms limitado, pero en aguas poco profundas bien conocidas.

Sin embargo, qu pasara si para las elecciones de 2019 Numsa encuentra una forma de ir de forma paralela o incluso en coalicin directa con el principal partido izquierdista del pas, los Combatientes de la Libertad Econmica (FEP)? Recordemos que despus de su formacin en 2013, el FEP pas del 6% de los votos en las elecciones de 2014 al 8% de los votos en la encuesta municipal de 2016, suficiente para sacar al ANC de los ayuntamientos de Johannesburgo y Pretoria. FEP se uni con la Alianza Democrtica de centro-derecha. (Este matrimonio infeliz podra dar lugar al divorcio antes de 2019, probablemente en medio del FEP y la contestacin del ANC sobre una recuperacin inevitable en las protestas de entrega de servicios del municipio).

Con el ANC por debajo de su mximo, en 2004 de 69% en una eleccin nacional a su mnimo de 2016 en el 54% en la encuesta municipal, es bastante concebible que en trminos electorales exista un enorme potencial para que un partido de izquierdas tenga un papel decisivo en la poltica nacional, al igual que el FEP en los municipios de Johannesburgo y Pretoria. Sin embargo, si los lderes marxistas-leninistas de Numsa y el FEP se encuentran en coalicin, podra convertirse un movimiento de Numsa-FEP en el denominado "momento de Numsa"?

Muchos de la izquierda independiente no consideran este escenario como favorable debido a una preocupacin general de que el lder del FEP, Julius Malema retomar el 10% del poder de voto en el ANC en el caso de que (como en agosto de 2016 en Joburg y Tshwane) se podra convertir en un la carta ms valiosa. Este escenario supone que el voto del ANC cae por debajo del 50% y que todos los partidos de oposicin se unen para negar al partido gobernante cualquier otro botn nacional. Malema dijo frente a la audiencia el ao pasado que, si tal oportunidad surga en 2019, podra destruir primero el ANC y luego reconstruirlo en alianza con el FEP. Pero si Cyril Ramaphosa, Nkosazana Dlamini-Zuma o Zweli Mkhize dirigen el ANC, no resultar tarea fcil sostener dicho argumento.

En dicho escenario, el remedio podra ser una alianza o influencia por parte del partido de los trabajadores en el FEP, para evitar la regeneracin del nacionalismo neoliberal y la creacin de nuevas lites. Esto es por lo que algunos argumentaran que Numsa tiene un papel decisivo en toda esta historia. Una vez que el radicalismo del FEP llegue a su punto mximo y se retire a una corriente ms populista, el FEP ha de demostrar su capacidad de unir corrientes y, de alguna manera, calmar al FEP antes de que se radicalice demasiado. No obstante, no hay manera de predecir qu va a pasar antes de 2019 debido al carcter impredecible de la poltica de izquierda en Sudfrica. Si la situacin fuese un poco ms predecible, las condiciones para una construccin de movimiento mucho ms fuerte un sucedneo de una "Resistencia Unida" (United Resistance) de las fuerzas de izquierda, como ahora se denomina en Estados Unidos contra las polticas sociales y de inmigracin de Donald Trump- ya habran generado un comunismo ascendente.

Patrick Bond es profesor de Poltica econmica en la Universidad de Witwatersrand, Johannesburgo, Sudfrica.

Traduccin, Cristina Prez-Cerd Maldonado

Fuente: http://www.africafundacion.org/spip.php?article26461 


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