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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2017

El precio del amor & capitalismo
San Valentn hace trampas

Carolina Martn Martn
https://igualdadugr.wordpress.com

Qu precio estamos dispuestas a pagar por el amor? A qu renunciaramos y a cambio de qu? Es desleal la publicidad sobre las relaciones amorosas?


En esta sociedad capitalista en la que nuestra existencia gira en torno a los mercados, esos lugares donde todo es susceptible de ser comprado y vendido por unas monedas, y que ocupan la posicin central desde donde se organizan el resto de esferas de la vida, no es de extraar que se nos venda un amor socialmente construido sobre la base de unos mitos heredados de un modelo nacido en el s. XVIII con el romanticismo.

La realidad muestra que lo nico que provocan estos mitos cuyas cadenas an arrastramos es frustracin y desengao, pues nada tienen que ver con nuestro da a da. De ese modo se configura todo un sistema de control que no hace ms que perpetuar el orden social establecido, y por tanto las relaciones de poder entre sexos a travs de la reproduccin de roles y estereotipos basados en unas creencias, que por mitificadas, son falsas.

Y es que, siguiendo los designios del capitalismo patriarcal y auspiciado por el romanticismo de pelcula Disney, Cupido nos enva flechas de machismo encubiertas para que sigamos esperando a nuestra media naranja, esa persona que tenemos predestinada, que vendr a completarnos y con la que viviremos felices y comeremos perdices, pues es la nica posible. Nos frustramos si esa persona no llega y nos comparamos angustiados con las naranjas que viven felices en su burbuja de amor, donde son tal para cual, la pareja ideal. De esta manera, no relacionamos los celos con el control y la posesin, sino que creemos que son una muestra de amor que no identificamos con la dependencia emocional y la pertenencia.

Pero como el amor es omnipotente y todo lo puede, nos seguimos embarcando en relaciones txicas donde es aceptable excusar determinados comportamientos, aguantar y esperar a que el otro cambie, puesto que el ancla est enganchada en los pasionales meses del comienzo de la relacin, y confiamos en que perdure y se convierta en amor eterno. Y si surge alguna duda, la deriva nos lleva hasta el acantilado de una cultura y una sociedad que nos hacen creer que las emociones y sentimientos son irracionales e incontrolables, y nada podemos hacer para cambiarlos.

De esta manera, seguimos comprando y por tanto consumiendo, como parte de esas necesidades inventadas por los medios de comunicacin de masas, un modelo de amor elevado a los altares en los cuentos de prncipes azules y princesas rosas, cuentos que luego continan su recorrido en forma de historias a travs del cine, de relatos mudos de papel y canciones a todo volumen.

As lo hemos visto hace unos das con La Suerte de Quererte, un corto de El Corte Ingls que llamaba amor a las relaciones de pareja basadas en el control, la posesin y los celos, cuando en realidad era una demostracin de violencia machista.

Nuestra identidad se configura en parte a travs de la incorporacin de estas creencias mitificadas en forma de mensajes amorosos, que pasan a formar parte del imaginario colectivo. Son ideas que llegan hasta el inconsciente y quedan arraigadas e interiorizadas, y en consecuencia normalizadas. Al percibirlas como lo normal las confundimos con lo natural, y de esta manera las aceptamos sin ms, sin ni siquiera cuestionarlas.

De hacerlo generara duda y por tanto crtica, lo cual llevara a la toma de conciencia y posiblemente al camino hacia el cambio. Son demasiadas las trampas que se han colocado en el camino hacia el amor.

Por eso no es de extraar que una de cada tres personas jvenes (15-29 aos), no identifique los comportamientos de control y sean ms tolerantes que la poblacin adulta con este tipo de conductas (Estudio Percepcin y Violencia de Gnero en la Adolescencia y la Juventud, 2015).

Como dice Coral Herrera este modelo de amor idealizado y cargado de estereotipos aprisionan a la gente en divisiones y clasificaciones perpetuando as el sistema jerrquico, desigual y basado en la dependencia de sus miembros.

La peligrosa distancia entre la idealizacin del amor romntico y la realidad de nuestra cotidianeidad provoca conflictos de difcil solucin, pues un amor as no es amor, es dependencia, es necesidad, es miedo a la soledad, es dao innecesario, es engao, es una trampa. Es todo eso, pero no es amor.

Y cul es el precio de todo esto?

La respuesta es sencilla. Como consecuencia de este modelo de amor se construyen relaciones desiguales y asimtricas, que actan como caldo de cultivo para que germinen las races de la violencia de gnero. No por casualidad, segn los datos de la OMS (2013), el 30% de las mujeres sufrirn violencia de gnero por parte de sus parejas en algn momento de su vida. Y todo ello en nombre del amor. Los 61 hombres que asesinaron el ao pasado a sus parejas dijeron estar enamorados de ellas, muchos celebraron San Valentn a la luz de las velas, algunos hicieron promesas de amor eterno pero todos terminaron quitndoles la vida.

Algo falla en este modelo de amor, no crees?

Fuente:https://igualdadugr.wordpress.com/2016/02/10/san-valentin-hace-trampas/



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