Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2017

Entrevista al socilogo Carlos Gmez Gil, autor de El colapso de los microcrditos en la cooperacin al desarrollo
Instituciones de microcrdito a los pobres y supuestas ONG han acumulado beneficios millonarios

Enric Llopis
Rebelin


En sintona con los principios neoliberales y la doctrina del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, los microcrditos se expandieron con rapidez en los pases del Sur en los aos 90 del siglo pasado. Por el mecanismo de cobrar tasas de inters del 100% o el 200% a los prestatarios generalmente pobres y en muchos casos mujeres-, se convirti a las personas empobrecidas en clientes endeudados. La coartada para la supuesta ayuda era que, dado que se vean excluidos de los prstamos de la banca tradicional, gracias las microfinanzas podran acceder al autoempleo e impulsar pequeos negocios. Y as saldran de la pobreza. Una gigantesca patraa, como han demostrado el tiempo y las evaluaciones empricas, afirma el socilogo Carlos Gmez Gil, autor del libro El colapso de los microcrditos en la cooperacin al desarrollo, editado en 2016 por Catarata y el Instituto de Desarrollo y Cooperacin (IUDC) de la Universidad Complutense.

La importancia de las microfinanzas no fue menor. De hecho, llegaron a convertirse en el estandarte de las polticas de cooperacin internacional al desarrollo. Grandes ONG e instituciones microfinancieras acumularon beneficios millonarios e indecentes, que repartieron entre ejecutivos y accionistas, subraya Gmez Gil, quien afirma que hoy el gigantesco sistema se ha derrumbado. El socilogo y profesor en el Departamento de Anlisis Econmico Aplicado en la Universidad de Alicante public en 1996 el libro El comercio de la ayuda al desarrollo. Historia y evolucin de los crditos FAD; en 2005, Microcrdito y cooperacin al desarrollo. Ideas para un debate necesario y un ao despus El dilema de los microcrditos en las polticas de desarrollo. El trabajado publicado por Catarata da cuenta de las resistencias populares y movimientos por el impago, en Banglads, India, Pakistn, Nicaragua, Ecuador o Bolivia, entre otros pases.

-En qu consisten los microcrditos a personas empobrecidas de los pases del Sur, ms all de la propaganda hueca que has denunciado en libros e investigaciones?

Los microcrditos en los pases pobres son prstamos muy pequeos y especficamente diseados para la poblacin ms vulnerable, excluida de los servicios bancarios tradicionales precisamente por sus condiciones de indigencia. Para ello, las instituciones microfinancieras (IMF) u ONG dedicadas especficamente a estas lneas de negocio han diseado un producto especfico que incorpora garantas y avales adaptados a los pobres para asegurar que devuelvan el dinero que se les presta, incluyendo los intereses que se les aplica (que con frecuencia son bastante elevados, llegando en algunos pases a superar el 100, el 200 o el 300%) as como los gastos financieros y de gestin. Adems, en numerosas IMF se les obliga a suscribir otras obligaciones financieras, como seguros de vida o de salud, e incluso acciones de la entidad que los concede. La verdad es que muchos de estos microcrditos deberan de llamarse nanocrditos porque canalizan cantidades muy pequeas, de 20, 40 o 100 dlares como mximo, que con frecuencia se dedican a la subsistencia o al autoempleo mediante lo que se llaman actividades de rpido intercambio (venta de productos, fruta, artesana, comida, etctera, fundamentalmente por mujeres).

En trminos generales se pueden considerar las microfinanzas un negocio para las entidades prestamistas?

Los microcrditos han tenido una importancia muy grande en la generacin de actividades informales de subsistencia (changarrizacin o africanizacin de la economa), generando impactos negativos en el funcionamiento de las empresas formales y en la generacin de ingresos a los estados, como han sealado diferentes investigaciones e instituciones internacionales. A la vista de todo ello, desde los aos 80 en que los microcrditos comenzaron a extenderse por el mundo, grandes cantidades de dinero se han dirigido hacia ellos en la medida en que producan beneficios impresionantes, mucho ms que los generados por la economa formal, descapitalizando pequeas y medianas empresas al tiempo que importantes volmenes de ayuda al desarrollo se destinaron a capitalizar programas de microcrditos, ya que sus postulados ideolgicos coincidan con los principios del Consenso de Washington impulsados por el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

A medida que el negocio se extenda y generaba importantes beneficios, numerosas ONG especializadas en microcrditos pasaron a convertirse en bancos o instituciones microfinancieras, como el Grameen Bank, actuando como grandes bancos especulativos mundiales. Los escndalos generados por la salida a bolsa de instituciones microfinancieras como SKS Microfinance en India y Compartamos en Mxico, que pasaron de ser ONG a grandes bancos especulativos con capital de poderosos inversores internacionales, con modelos de negocios similares a Starbucks o MacDonalds, y con decenas de miles de clientes pobres muchos de ellos sobreendeudados e insolventes, demuestra hasta qu punto se han convertido en un negocio especulativo ms, que recae en las espaldas de los ms vulnerables del planeta.

-Por qu consideras tan representativo el caso del doctor Muhammad Yunus y su criatura, el Grameen Bank, galardonados con el Premio Nobel de la Paz en 2006? Cul fue el recorrido posterior de este economista y banquero banglades?

La creacin y extensin del modelo moderno de microcrditos en el mundo surgi de Yunus, un tipo bastante llamativo que estudi su doctorado en Estados Unidos y entr en contacto con importantes instituciones internacionales. Cuando uno revisa los cimientos tericos sobre los que dise los microcrditos parecen ms los postulados de un iluminado que de un cientfico social. Yunus escribi y defendi que el problema a la pobreza en el mundo pasaba por extender los microcrditos entre los pobres, de tal forma que los microcrditos eliminaran la pobreza en una generacin por completo, hasta el punto que nuestros hijos tendran que ir a los museos para saber lo que era la pobreza porque se convertira en algo completamente desconocido. Esto est escrito y publicado por Yunus y lo que es ms grave, fue apoyado con entusiasmo por instituciones internacionales y de ayuda, que comenzaron a regar de dinero a Yunus para que extendiera los microcrditos en Bangladesh, de manera que para Yunus, la pobreza en el mundo dejara de existir al endeudar de forma masiva a los ms menesterosos mediante la aparicin de unos mercados financieros especficos.

-Qu apoyos recibi?

Todo ello conect con rapidez con el complejo econmico y poltico de Washington que vea en estos microcrditos la oportunidad para impulsar sus polticas, reduciendo gastos en los estados y en los ms pobres e impulsando esa especie de darwinismo social que Yunus defenda. De manera que los microcrditos han sido una coartada magnfica para todo el Think tank neoliberal, y Yunus ha sido el principal idelogo de todo ello, difundiendo mentiras para justificar las actuaciones de su banco, el Grameen Bank y de todas las empresas creadas alrededor de los microcrditos. Para colmo, la difusin del escndalo del desvo por Yunus de los 100 millones de dlares concedidos por la cooperacin noruega al Grameen Bank a un paraso fiscal para eludir el pago de impuestos, demostr hasta qu punto las prcticas de Yunus han sido profundamente inmorales, contando incluso con la participacin del gobierno de Estados Unidos, como desvel WikiLeaks. Por ello, Muhammad Yunus ha sido un gigantesco impostor que ha dado soporte ideolgico y poltico a la expansin de los microcrditos ante los gobiernos e instituciones ms poderosas del mundo, de espaldas a su impacto real.

-Pueden entenderse a grandes rasgos las microfinanzas como un instrumento de penetracin de las polticas neoliberales a escala global?

As es. Los microcrditos tienen que entenderse como un proceso de bancarizacin de los pobres del planeta mediante la transformacin de la pobreza en deuda, responsabilizando con ello a sus solicitantes de su propia supervivencia y la de sus familias. El avance que en los aos 80 y 90 experimentaba el proyecto neoliberal mediante la extensin de los procesos de liberalizacin financiera, de la mano de la implantacin de las polticas del Consenso de Washington a travs de las intervenciones macroeconmicas que desarrollaban el FMI y el BM, particularmente en pases necesitados de ayuda, con las consiguientes imposiciones de las polticas de ajuste estructural, sentaron las bases para un progresivo desmantelamiento del Estado y de la provisin de servicios pblicos en numerosos pases del Sur. Con ello, se dejaba paso a que fuera el mercado quien se encargara de proporcionar las necesidades de la poblacin, creando el caldo de cultivo propicio para que las microfinanzas fueran vistas con entusiasmo por los promotores de estas polticas, claramente neoliberales, en la medida en que apoyaban firmemente sus postulados ideolgicos.

-Por qu zonas del planeta y sectores han proliferado las microfinanzas?

Los microcrditos se han extendido por el mundo sobre la idea de que es el mercado, en este caso el mercado bancario, el que tiene que encargarse de la pobreza. Con ello se transforman las polticas mundiales de cooperacin y ayuda en una simple insercin de los pases en desarrollo en un liberalismo econmico asimtrico que ha generado tan colosales desigualdades en el reparto de los ingresos y en el acceso a los bienes pblicos esenciales. Por si fuera poco, la industria de las microfinanzas evoluciona hacia una financiarizacin ms amplia de todo el conjunto de servicios que necesitan los pobres, incorporando microseguros, microahorro, banca mvil y microatencin sanitaria. Lamentablemente la extensin de los microcrditos ha sido muy amplia, particularmente en los pases y sectores ms pobres porque se han presentado como la nica rendija que tenan para salir adelante, adems de contar con el apoyo de agencias de ayuda, instituciones multilaterales, universidades y no pocas ONG, junto a un importante aparato poltico, econmico e ideolgico mundial.

-Han constituido los microcrditos un nicho o mbito de negocio tambin para los bancos y fondos de inversin privado? Por otro lado, qu funcin han desempeado las ONG? Pueden citarse nombres de entidades financieras y organizaciones no gubernamentales?

El presidente de Planet Finance, Jacques Attali, una de las mayores organizaciones mundiales de microcrditos, afirm con claridad que la banca haba alcanzado un lmite al llegar al 20% de la poblacin mundial por lo que para poder expandirse y ganar cuotas de mercado tena que considerar como un enorme potencial ese 80% de poblacin ms pobre que estaba fuera de los servicios bancarios y que tambin eran un mercado rentable, y destaco estas palabras. Esta es la visin de buena parte de las instituciones multilaterales, del Banco Mundial y del FMI, de grandes instituciones microfinancieras promotoras de microcrditos en el mundo as como de algunas ONG que han convertido este instrumento en una forma valiosa de rentabilizar econmicamente sus intervenciones. Sorprendera conocer los balances, las cuentas de resultados y los beneficios de grandes ONG e instituciones microfinancieras especializadas en ofrecer microcrditos a los ms pobres, pero que acumulan beneficios millonarios e indecentes que reparten entre sus ejecutivos, accionistas y directivos de la misma forma que se hace en Wall Street. Cmo pueden justificarse estos beneficios multimillonarios en instituciones microfinancieras y supuestas ONG mientras sus clientes acumulan crditos impagables que les lleva muchas veces a perder sus escasos bienes o a asumir una espiral interminable de endeudamiento a travs de microcrditos con intereses que en algunas regiones superan el 100% o alcanzan incluso el 200%?

-En el libro El colapso de los microcrditos en la cooperacin al desarrollo dedicas bastantes pginas a Banglads e India. Qu consecuencias ha tenido este modelo de negocio en los citados pases?

En la India o en Banglads se han producido miles de suicidios de honor debido a la imposibilidad de pagar las deudas asumidas por muchas personas en situacin de pobreza extrema, especialmente mujeres, hasta el punto de que el Estado de Andra Pradesh tuvo que tomar cartas en el asunto y limitarlos con rigor, vigilando de cerca las prcticas mafiosas de organizaciones que presionaban con matones a quienes no podan pagar sus deudas. En Pakistn existen miles de personas esclavas, trabajando incluso con cadenas, debido a que no han podido pagar sus microcrditos y asumen casi de por vida una deuda que tienen que pagar mediante ese trabajo infame, como han constatado ONG australianas como Walk Free Foundation o Green Rural Development. De manera que adems del escandaloso beneficio econmico que se ha montado en torno a los microcrditos en no pocos pases, se ha profundizado en el sufrimiento y la exclusin de muchos de quienes se embarcaron en esta historia pensando que les iba a sacar de la pobreza, y lejos de ello, son ahora todava ms pobres y vulnerables que antes.

-En el libro citas movimientos de resistencia y no pago en pases como Banglads, India, Pakistn, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Mxico, Marruecos o Bosnia-Herzegovina. Qu actores han encabezado el rechazo y con qu resultados?

El movimiento no pago ha sido una respuesta muy amplia de contestacin y rechazo a los abusos que instituciones microfinancieras han venido cometiendo sobre la poblacin ms pobre y vulnerable en numerosos pases y regiones del mundo. Lo llamativo de este fenmeno es su extensin a lo largo y ancho de pases y continentes sin que existiera una estrategia unificada de actuacin, algo as como un grito de hartazgo que ha salido de grupos de mujeres, de hombres, de campesinos en lugares tan diversos como Nicaragua o Marruecos, Bosnia-Herzegovina o Chiapas, Bolivia o Mxico, India, Bangladesh, Pakistn o Ecuador, por poner algunos ejemplos. Incluso en algunos de estos lugares, ONG que han trabajado con la poblacin ms pobre o incluso algunos gobiernos han apoyado a este movimiento, como respuesta a las sistemticas arbitrariedades cometidas contra los pobres que en muchos casos entraron en una espiral de endeudamiento sin fin que en no pocos lugares ha generado que tuvieran que recurrir a endeudamientos cruzados o mltiples para poder hacer frente a los microcrditos adquiridos con anterioridad. Es verdad que el resultado ha sido muy desigual, pero en no pocos pases ha obligado a un mayor control, regulacin y limitacin sobre un sector que ha construido una fabulosa burbuja especulativa que ha restado recursos para el desarrollo local a costa de extraer fabulosos beneficios de los ms pobres, generando episodios microfinancieros subprime. 

-Auspiciadas por Naciones Unidas, el Banco Mundial y las Agencias para el Desarrollo de los pases del Norte, Han contribuido los microcrditos a paliar la pobreza, y especialmente la de las mujeres en los pases del Sur? 

A da de hoy tenemos muy claro que las microfinanzas, como instrumento de la cooperacin para el desarrollo, han fracasado a la luz de dos premisas fundamentales, como son la reduccin de pobreza y privacin entre sus receptores, quienes por el contrario vienen utilizando estos microcrditos de forma creciente para financiar gastos esenciales de subsistencia y acceder a servicios bsicos necesarios para ellos y sus familiares; al tiempo que tampoco han generado un desarrollo econmico, mientras que otros sectores econmicos formales han visto en muchos pases cmo su acceso al crdito y a la financiacin se reduca o directamente se eliminaba como consecuencia de redirigir sta hacia unas microfinanzas que se han convertido en el motor de una economa informal que debilitaba al Estado. En el caso de las mujeres, las microfinanzas tratan de aprovecharse de elementos especficos de discriminacin por razn de gnero que inciden en ellas para su extensin, como son el proporcionar el sustento familiar, el atender el cuidado de los hijos o su dimensin grupal, por lo que con frecuencia generan un aumento de la carga laboral, una reproduccin de patrones sexistas, as como un mayor absentismo escolar en los hijos.

-Hay estudios que avalen estas afirmaciones?

Sobre esto hay ya investigaciones empricas, de envergadura de manera que uno de los dogmas de los microcrditos que dice que mejoran las condiciones de pobreza y desarrollo de las mujeres se ha demostrado falso en diferentes pases del mundo. Pero adems, es llamativo que se hable del xito de los microcrditos en las mujeres en base a si devuelven el dinero, si tienen bajas tasas de morosidad o si alimentan a sus hijos, mientras que por el contrario nunca dicen qu sucede con su ocio y capacidad de decisin, si pueden acceder a mtodos de planificacin familiar, si se reduce el nmero de hijos, si mejoran en su educacin o si poseen una mayor autonoma personal frente a sus parejas o familias. Ninguno de estos elementos clave aparece en las ONG e IMF especializadas en dar microcrditos a mujeres porque lo importante es si pagan y devuelven sus crditos, porque de lo contrario, es el grupo de mujeres quien tiene que devolver el crdito de la mujer morosa, un mecanismo perverso que socializa el sufrimiento entre ellas.

-Por qu estas informaciones no se han difundido en el estado espaol?

Todo lo dicho es algo ampliamente demostrado a nivel emprico en las investigaciones, estudios acadmicos y evaluaciones ms importantes llevadas a cabo hasta la fecha, incluyendo revisiones sistemticas y evaluaciones randomizadas o aleatorias que no han tenido prcticamente difusin en Espaa, donde encontramos todava a personas que difunden la buena nueva de los microcrditos ajenos a toda esta literatura acadmica; y lo hacen exclusivamente como dogmas de fe y de espaldas a su realidad. Insisto, es algo llamativo para el caso espaol la ausencia de estudios acadmicos crticos y rigurosos, incluso en el mbito universitario, que por el contrario ha acogido artculos, ponencias y publicaciones carentes de rigor cientfico para publicitar las bondades de los microcrditos, a diferencia de lo ocurrido en otros muchos pases. De hecho, mi libro es uno de los primeros estudios acadmicos en lengua espaola que disecciona de forma pormenorizada los microcrditos de forma crtica, algo en s mismo llamativo.

-Has criticado la opacidad respecto a los microcrditos como frmula de ayuda al desarrollo en el estado espaol. En qu sentido y por qu se produce esta falta de transparencia?

La falta de transparencia en la cooperacin espaola es consustancial a la misma de forma histrica, llegando en algunos casos a unos niveles patolgicos. Para alguien que lleva 25 aos estudindola de cerca me resulta lamentable comprobar cmo ha sido convertida en un instrumento clientelar ms que impulsa en no pocas ocasiones las polticas y caprichos de quien manda, sirviendo como agencia de colocacin para amigos y espacio de favores para organizaciones afines. Cmo puede ser que supuestas ONG vinculadas de una u otra manera al PP sean las que mayores recursos vienen recibiendo a pesar de que algunas de ellas estn inmersas en importantes procesos de corrupcin? Cmo se puede explicar que diferentes responsables en la historia de la Agencia Espaola de Cooperacin Internacional para el Desarrollo (AECID) hayan estado procesados por corruptos y ladrones en la mxima institucin que debe de velar por ayudar a reducir la pobreza en el mundo? Todo esto se sabe pero se silencia porque quien se atreve a decirlo es vctima de rechazos y discriminaciones por eso que yo he dado en llamar la aristocracia de la cooperacin. Si repasamos la red clientelar que construy el preso y exconseller Rafael Blasco en la Comunidad Valenciana y cmo no paraba de reunirse y fotografiarse con algunas de las mayores ONG de la cooperacin, incluso cuando se saba que estaba promoviendo actividades delictivas, entenderemos hasta qu punto el sector necesita de una profunda revisin.

-Se ha producido alguna evaluacin o control oficial en la gestin de estos recursos?

En 2016 el Tribunal de Cuentas, que depende del Congreso de los Diputados y no es un grupo filomarxista de perroflautas, public un demoledor informe sobre uno de los instrumentos ms polmicos y destructivos con que cuenta la cooperacin espaola, el Fonprode (Fondo de Promocin para el Desarrollo), aprobado en el ao 2010 y al que muy pocos nos opusimos por entonces. Pues bien, entre otras muchas barbaridades, este informe recoga gravsimas irregularidades que se venan cometiendo con el programa de microcrditos de la AECID, adscrito al Fonprode. Entre otras lindezas, el Tribunal de Cuentas destaca que no se realiza seguimiento ni evaluacin alguna de los microcrditos concedidos de manera que nunca se puede saber si realmente se utilizan para lo acordado; que se han concedido importantes cantidades a instituciones microfinancieras muy dudosas que se encontraban en situacin de insolvencia con informes negativos de los tcnicos especialistas; que se han canalizado recursos para microcrditos a travs de entidades asentadas en parasos fiscales algo radicalmente prohibido por la ley-; o que se tardan ms de tres aos simplemente en volcar los datos trimestrales de las entidades a las que Espaa concede dinero para microcrditos y aparecer as en los informes de la AECID. Es decir, un disparate que debiera haber llevado a una revisin en profundidad de estos microcrditos en la cooperacin espaola y a la exigencia de responsabilidades.

-De qu modo han hecho uso las ONG de la herramienta de los microcrditos?

Hay ONG que han venido utilizando microcrditos como elemento de moda que les permita captar recursos, pero que no lo han hecho de forma adecuada. Yo he evaluado tanto exante como expost a organizaciones que ni siquiera saban cmo iban a utilizar este dinero, siendo como es un instrumento financiero tan complejo, por lo que siempre he desaconsejado su utilizacin. Y en evaluaciones sobre el terreno en pases latinoamericanos he visto verdaderas barbaridades, incluso engaos muy sonoros que me han llevado a darme cuenta del dao que con ellos se ha hecho. Son tantas las pequeas acciones que se pueden hacer para mejorar la vida de la poblacin ms pobre en cuestiones esenciales, que cargar sobre ellos una gigantesca losa de una deuda con frecuencia inasumible es una autntica barbaridad.

-Puede distinguirse a grandes trazos entre dos periodos y modelos de cooperacin, uno presidido por los Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD) y otro por los microcrditos? Si es as, por qu se produce el cambio de paradigma y con qu consecuencias sobre los pases empobrecidos?

Es cierto que en la dcada de los 80 y 90 del siglo pasado se extendi el uso de la ayuda al desarrollo en forma de crditos oficiales para el apoyo a la exportacin en numerosos pases donantes, que en Espaa tomaron la forma de los polmicos crditos FAD. En todos los casos hubo polmicas e irregularidades hasta el punto que en Reino Unido, por ejemplo, este programa que se denominaba ATP fue radicalmente eliminado tras diferentes evaluaciones que pusieron de manifiesto su disfuncionalidad. La diferencia en Espaa es que estos crditos FAD se mantuvieron vivitos y coleando durante 34 aos, siendo el programa estrella de la cooperacin espaola y a travs del cual tomaron cuerpo irregularidades y corrupciones por unos y otros gobiernos que nunca fueron investigadas.

Para tener idea de lo que digo, una parte importante del crecimiento de la ayuda al desarrollo que se vivi durante la etapa de Zapatero se hizo utilizando estos dainos crditos FAD, algo que pocas personas saben. Es cierto que finalmente se reformaron y se transformaron en el llamado Fonprode (Fondo de Promocin para el Desarrollo) que fue acogido con elogios por numerosas ONG y especialistas, a pesar de que algunos pocos sealamos los riesgos y peligros que tena este nuevo instrumento, heredero de los FAD. Y desgraciadamente, el tiempo ha vuelto a demostrar que tenamos razn y el Tribunal de Cuentas ha evidenciado que vuelven a ser un instrumento daino y vergonzoso de la cooperacin espaola, que est financiando fondos opacos en parasos fiscales o en multinacionales agroalimentarias que estn vulnerando derechos humanos en frica, por poner algunos ejemplos.

-En qu contexto se produce este desaguisado en la cooperacin al desarrollo?

Se ha recortado la ayuda espaola a mnimos histricos mientras se dedica el escaso dinero existente para capitalizar a los llamados intermediarios financieros que promueven inversiones especulativas en los pases pobres a travs de este daino Fonprode; y mientras por ejemplo la cooperacin espaola no da un solo euro en los programas mundiales de lucha contra el SIDA, un autntico escndalo. Y tambin, en este panorama de ausencia de recursos y al hilo de la burbuja mundial de apoyo a los microcrditos, la cooperacin espaola ha venido dedicando importantes cantidades a ellos, a pesar de que las microfinanzas entre la poblacin ms vulnerable como instrumento de la cooperacin al desarrollo han profundizado en dinmicas de exclusin y discriminacin

-Por qu en el libro se habla de colapso de los microcrditos? Resulta aventurado sealar un negocio puramente especulativo y referirse a una burbuja financiera?

Curiosamente, con la editorial discutimos ampliamente la importancia de mantener el concepto de colapso en el ttulo, mientras que La Catarata propona otro distinto, por lo que tuve que explicar a fondo el porqu de ello, algo que no era casual. A lo largo de la elaboracin del estudio y de todos los aos en que llevo estudiando los microcrditos, me di cuenta de que se haba levantado una gigantesca estructura en torno a ellos, tanto desde el punto de vista ideolgico, como conceptual, econmico y poltico, situndose as como uno de los instrumentos ms importantes de la ayuda al desarrollo utilizado por el neoliberalismo y sus principales instituciones polticas y econmicas. Con el paso del tiempo, todo ese gigantesco edificio se ha venido abajo. Por supuesto que ha habido un formidable negocio especulativo alrededor de los ms pobres, absolutamente despreciable en algunos casos, pero no menor del gigantesco engao que llevaba a defender que el mercado bancario se encargara por s solo de la pobreza mediante el endeudamiento de los sectores ms pobres y vulnerables del planeta

-Por ltimo, cules son las nuevas tendencias en la ayuda al desarrollo y qu amenazas entraan?

Las polticas de ayuda al desarrollo atraviesan el proceso de cambio ms importante desde que fueron formuladas, en la medida en que junto a los recortes econmicos que se estn viviendo, tiene lugar una reconversin poltica, ideolgica e instrumental que afecta a procesos de gran calado. As, se viene produciendo un progresivo redireccionamiento de la ayuda de la mano de su creciente privatizacin, junto a una mayor reorientacin econmica y mercantil acompaada de nuevos instrumentos privados muy sofisticados que escapan del control de los Estados; es lo que sucede con los intermediarios financieros para inversiones privadas con recursos de la ayuda. En los ltimos aos cada vez ms donantes destinan cantidades cada vez ms importantes de la ayuda al desarrollo para atender a los refugiados, lo que est debilitando todava ms los compromisos mundiales de reduccin de la pobreza en el mundo y los acuerdos mundiales a favor del desarrollo. Pero en el caso de Espaa, tenemos que insistir en que junto a los brutales recortes en la cooperacin espaola se la ha reducido a la mnima expresin, alejada de acuerdos y compromisos internacionales; y esto hay que decirlo con mucha claridad, cuando con frecuencia se vende propaganda, publicidad y humo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter