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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2017

La fetichizacin del programa

Sergio Rodrguez Lascano
Rebelin


En la produccin el hombre se objetiviza a s mismo,

y en la produccin las cosas se subjetivizan a s mismas

Carlos Marx


En la historia del pensamiento de izquierda, el debate sobre la necesidad de un programa y el programa mismo han sido fuentes no slo de fuertes discusiones sino tambin fuente de prdida de energa humana.

Qu es un programa? Era el Manifiesto Comunista un programa? Cul fue el programa del partido bolchevique? Cul el programa de la revolucin rusa? Cul el programa de la revolucin cubana? La elaboracin de un programa es una tarea de la vanguardia?

Parecera que se trata de una tpica discusin metafsica.

Pero vayamos por partes:

El Manifiesto Comunista, desde mi muy personal punto de vista, fue eso: un manifiesto que sent las bases de una forma de entender el mundo, las relaciones sociales, la composicin de las clases, las diversas formas en que las ideas socialistas se manifestaban, y la construccin de una visin nueva que parta de un anlisis cientfico de la realidad social.

No se trataba de un listado de consignas ni de una gua perfectamente establecida para la accin revolucionaria.

El Partido Obrero Social Demcrata Ruso, en 1903, discuti sobre la necesidad de un programa y sus miembros elaboraron un programa mximo y un programa mnimo.

El programa mnimo se hizo con base en la lucha contra la autocracia y el programa mximo se expres en una serie de planteamientos de Lenin, en especial, los siguientes:

Como muchos saben, en ese Congreso se dio la divisin entre mencheviques y bolcheviques. Pero la divisin no se dio en torno a la parte del programa que tena que ver con lo externo al partido, sino con relacin a la propuesta organizativa sobre quines eran miembros del partido y el rgimen interno de funcionamiento (que en la prctica tena que ver con las bases sustanciales de lo que era la caracterizacin de la militancia).

Pero cuando lleg febrero de 1917, del programa tanto el mnimo como el mximo ya nadie se acordaba. Entonces, Lenin hizo un planteamiento que va a ser la base de la revolucin rusa y que no era una elaboracin ajena a las necesidades y sentimientos de la gente. Por el contrario, entr en concordancia con lo que la gente quera y por lo que estaba luchando todos los das: Paz, Pan y Tierra.

Veamos otro ejemplo ms reciente: Cuando aparece el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional, no tan slo se da a conocer por la toma de siete cabeceras municipales del estado de Chiapas sino tambin porque plantea una serie de temas torales, que seran los que conformaran un programa. Las 11 demandas originales del EZLN fueron entendidas no como peticiones al Estado mexicano, sino como las bases sustanciales y fundamentales para reconstruir el pas que estaba a punto de ser reventado con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte.

Y lo fundamental de ese programa no slo reside en la justeza de sus planteamientos sino en la forma en que fue elaborado.

No se trat de una obra de escritorio ni fue producto de una mente brillante, tampoco de un seor que ahora se define a s mismo como sealizador de carreteras (Almeyra). Fue una creacin de los pueblos zapatistas.

Ellos se lanzaron a una insurreccin en una situacin en la que cualquier analista sofisticado o simpln de la lucha de clases en el mundo (o un sealizador) habra opinado (si lo hubiera sabido con anterioridad) que se trataba de un error inmenso, que ni las condiciones objetivas ni las subjetivas estaban dadas. Que ya no haba retaguardia estratgica de la revolucin, despus de que se haba desmerengado la Unin de Repblicas Socialistas Soviticas.

Esa insurreccin fue hecha por la parte fundamental de los pueblos indgenas mayas de Chiapas. Y ellos la decidieron a partir de elaborar (ellos) un programa que entraba en sintona con toda la poblacin, tanto nacional como mundial.

El programa en ese sentido fue una creacin heroica de los pueblos indgenas.

Ahora que se le exige al EZLN que diga ya su programa para las elecciones de 2018 (cuando, en dado caso, eso ser una tarea del Concejo Indgena de Gobierno), que explique a los dems lo que tienen que hacer, tiene importancia retomar esta experiencia.

Permtanme antes de pasar a esto, hacer un breve intervalo. Hace unos aos, en 2006, cuando el difunto Subcomandante Insurgente Marcos llevaba a cabo un intercambio con muchos sectores de la poblacin en los diversos estados del pas en lo que se conoci como La Otra Campaa , lo que presenciamos fue un hecho trascendental:

Quienes asistan a las reuniones, por horas, contaban sus dolores y algunas veces lograban identificar a los causantes de los mismos. Esto era algo fundamental. Nunca antes nadie los haba escuchado. Siempre haban sido citados para or una conferencia (magistrales o no) o para participar pasivamente en un mitin. Era la primera vez que los invitaban a explicar lo que ellos, lo que ellas, sentan.

En una de esas ocasiones, un militante de esa organizacin que colgaba grandes gallardetes con las efigies de Marx, Engels, Lenin y Stalin, se me acerc y me dijo: Carajo, ya estoy hasta la madre de or lo mismo, ya sabemos que sufren, no es necesario escucharlos!.

Atrs de estas palabras se ubicaba lo fundamental de una visin de construccin, organizacin y de conciencia. El compaero, creo yo, no entenda el aspecto ms importante de lo que ah estaba pasando: una persona comn no un militante poltico, ni un estudioso de Marx, Engels, Lenin o Stalin (ufff) tena el valor y la capacidad de hablar de su dolor y de identificar a su enemigo. Esos dos hechos representaban un tremendo paso hacia el frente en el camino de construir su liberacin.

Estoy seguro que ese militante de izquierda pensaba: eso yo ya lo s, para que voy a perder el tiempo escuchando todo esto, yo les puedo decir cules son sus problemas. Desde luego, para esa persona comn el que alguien le diga cules son sus problemas no tiene el mismo valor ni el mismo significado que si ella misma los dice y los identifica.

Pues bien, aqu se encuentra uno de los rasgos distintivos del zapatismo, creo yo. Las y los zapatistas nunca les dicen a los dems lo que tienen que hacer, [email protected] no son una vanguardia. Y a los dems eso les puede gustar o no, pero lo que me parece escandaloso es que, despus de 23 aos de existencia pblica del EZLN, todava se llamen a sorpresa.

Lo ms increble de todo es que muchos de los crticos del EZLN, sea que hablen de la necesidad de un programa mximo o de un programa mnimo o de un programa de transicin, le exigen al zapatismo que lo escriba, que lo haga, que deje de lado su autismo (jajajaja).

La pregunta lgica que cualquier ser humano con tres dedos de frente se hara es la siguiente: Si ellos estn convencidos de la importancia de ese programa, si ellos estn convencidos que eso es indispensable para que la masa (as hablan de los de abajo varios de ellos) tome conciencia, por qu no lo hacen ellos y dejan en paz al zapatismo?

Ser porque son completamente marginales a la poblacin que dicen que van a dirigir? Ser porque piensan que con ese mtodo van a evidenciar el carcter traidor del EZLN? Ser porque tienen una idea profundamente despectiva de los sectores explotados y oprimidos?

Las sesudas explicaciones que hacen en sus reclamos al zapatismo tienen un punto dbil: Qu hacen ellos? Y si acaso estn haciendo su trabajo, para qu necesitan al EZLN? Ms an, para qu lo necesitan como el convocante inicial de todo?

El asunto de fondo es que despus de 23 aos siguen sin entender nada del zapatismo (lo siento, pero as es). Y, claro, eso no es un pecado ni una tremenda falla terica, siempre y cuando no le exijan cosas que estn pensadas para que ellos las hagan pero, por misterios del destino, no las hacen.

El zapatismo y fundamentalmente el CNI estn elaborando una propuesta para construir un Concejo Indgena de Gobierno. Creo yo que con el objetivo fundamental de platicar, es decir, escuchar y hablar, con la gente comn del pueblo mexicano. Para esta tarea tan importante y trascendental no van a necesitar asesores, sabios o sealadores de carreteras.

No necesitan de intermediarios. Si los grupos de izquierda estn interesados en este proceso, entonces con el amplio apoyo social que los caracteriza estarn presentes cuando hablen con esos sectores populares (si quieren). Pero, creo yo, no van a tener un trato especial.

Entonces, volviendo a lo del programa. Cuando se piensa que el programa que busca organizar a los de abajo debe ser elaborado por una persona (por ejemplo un sealador de carreteras) o por un grupo o por un frente de muchos grupos, entonces lo que sucede es que el programa se fetichiza, cobra vida en s mismo y baila frente a los ojos de los que supuestamente son sus destinatarios. El programa deja de ser una herramienta y se subjetiviza frente a los ojos sorprendidos de los receptores del mismo.

Y los sujetos a los que va destinado el programa se convierten en objetos pasivos que van a recibir la conciencia que viene desde el exterior.

Creo que esto no es un debate balad. Se puede hablar de auto-organizacin, de autogestin, de autonoma, si se piensa que eso se va a construir a partir de lo que diga una organizacin, un grupo, o un individuo (por ejemplo un sealador de carreteras) pues entonces todo lo primero deja de ser verdad y se convierte en una mueca, o en un gesto, en un discurso para la galera.

El programa que requiere el pueblo mexicano ser elaborado por el pueblo mexicano o ser una caricatura de programa.

Y no porque lo que digan los crticos del zapatismo no pueda ser correcto. Hay grupos de izquierda y personas (entre otros el sealador de carreteras) que son como el reloj descompuesto, que dos veces al da dan la hora correcta.

Entonces, el EZLN tiene un acuerdo con el CNI sobre cmo construir una campaa completamente diferente a la de los partidos polticos y los grupos de izquierda. Tienen sus tiempos y sus geografas. Que si eso significa que slo se van a quedar entre el EZLN y el CNI, pues yo creo que no, ellos lo han dicho claramente, slo que no se quiere leer bien.

Cundo lo van a hacer? Cuando ellos lo decidan.

Yo s que muchos militantes de esos grupos de izquierda estn pensando en este momento: Pero qu tal que ya no hay pas? No, s va a haber. Y la propuesta, creo yo, consiste en reconstruirlo desde sus cimientos con el objetivo de edificar la otra casa, donde no haya arriba ni abajo; donde no haya ni explotados ni explotadores, donde no haya ni saqueadores ni despojados, ni desprecio, racismo y sexismo; donde la liberacin del pueblo sea obra del pueblo mismo y no de salvadores, dioses o cesares (les suena?).

Y entonces el programa ser producto de la autogeneracin del sujeto y ser nicamente una herramienta para avanzar en la organizacin. Es decir, ya no les ser ajeno a sus destinatarios. Porque no habr destinatarios.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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