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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2017

El muro de Trump obliga a Mxico a mirar al sur

Pablo Jofr Leal
Hispantv


La mxima atribuida al ex presidente mexicano Porfirio Daz, respecto a la cercana con su vecino del norte Pobre de Mxico, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos se hace presente ms de un siglo despus, para resumir la situacin actual que vive el pueblo mexicano con las medidas econmicas, migratorias y polticas tomadas por el mandatario estadounidense Donal Trump.

Como cruel parfrasis, en este ao 2017, encontramos a este Pobre Mxico tan lejos de Dios y tan cerca de un Donald Trump, decidido a ampliar un muro de segregacin que separe an ms las sociedades de Estados Unidos y Mxico y con ello bloquear la posibilidad del ingreso de miles de inmigrantes, en busca de mejores condiciones de vida allende el Ro Bravo del Norte.

El Muro de Trump es lisa y llanamente, la expansin de una construccin que comenz a ser levantada bajo el gobierno del demcrata Bill Clinton el ao 1994, en el marco de la denominada Operation Gatekeeper Operacin Guardian - con el declarado objetivo de detener la ola migratoria que vena desde el sur del continente, atrayendo al sueo estadounidense a cientos de miles de hombres y mujeres de Amrica Central y Mxico, principalmente.

Un muro sin color poltico

La Operation Gatekeeper, bajo la administracin Clinton, signific el crear la primera etapa constructiva de este muro, que recorriera toda la frontera sur estadounidense con Mxico, de tal forma de unir a esa estructura, la accin de patrullas fronterizas y el uso de los ms adelantados ingenios tecnolgicos en materia de vigilancia fronteriza. Hasta hoy, los sectores construidos son aquellos que dividen a California del estado mexicano de Tijuana, Arizona de Sonora, Nuevo Mxico de Baja California y Texas de Chihuahua y Coahuila. Muro que bajo las administraciones del republicano George W. Bush y el demcrata Barack Obama significaron duplicar su extensin, hasta llegar a los 2.500 kilmetros actuales.

Un muro dotado de luces de altsima potencia, radares, sensores electrnicos, cmaras de visin nocturna, detectores de movimiento, junto a la puesta en marcha de un cuerpo de elite militar, entrenados en materias de combate a la inmigracin y a los cuales se les dot de patrullas todoterreno, helicpteros y facultades legales que han merecido la repulsa de organizaciones de defensa de los derechos humanos. Todo ello unido a las polticas de deportacin que significaron expulsar del pas a tres millones de personas. El planeamiento de la segregacin no distingue colores polticos en Estados Unidos, no hay diferencias entre demcratas y republicanos cuando llegar la hora de encontrar culpables de la violencia, del narcotrfico, del desempleo.

En 23 aos de vida este muro, en un total de lmites fronterizos terrestres entre Mxico y Estados Unidos de 3.240 kilmetros, se ha cobrado la vida de 11.500 inmigrantes. Un promedio de 500 muertes anuales, ya sea a manos de los guardias fronterizos estadounidenses, los asesinatos a manos de las mafias que obtienen jugosas ganancias al cruzar gente por la frontera y que los abandonan al ser descubiertos. Muertes por deshidratacin al cruzar el desierto que separa ambos pases, ahogados en los cursos de ros o asfixiados durante el cruce en vehculos abarrotados de hombres mujeres y nios.

Para aquellos, que slo hace un par de meses conmemoraban los 27 aos de la cada del Muro de Berln el ao 1989, como uno de los grandes triunfos de la democracia occidental, olvidan con pasmosa facilidad que las muertes originadas por el muro de segregacin estadounidense ha generado, en este casi cuarto de siglo, 40 veces ms muertes que los 28 aos del Muro de Berln. Hoy, tras el primer mes de gobierno de Donald Trump, la poltica de segregacin ha cobrado nuevos bros pero, insisto, no es una poltica nueva, es simplemente la verbalizacin ms estruendosa de lo que los gobiernos demcratas y republicanos venan haciendo. La idea hoy es construir otros mil kilmetros de muros y vallas, haciendo ms difcil el ingreso a Estados Unidos, generando para ello un marco legal duro y restrictivo, que implique la deportacin de millones de personas.

Donald Trump sostiene que va a construir su muro, que en un porcentaje importante ya es una realidad, lo que implica, en esencia, ampliarlo y para ello gastar varios miles de millones de dlares bajo el supuesto, que ese costo, deber reembolsarlo la vctima principal de esta poltica racista: Mxico. En declaraciones efectuadas a la cadena ABC News el magnate sostuvo: Todo se nos reembolsar, en una fecha posterior, con cualquier transaccin que hagamos con Mxico. Slo le digo que habr un pago, que suceder de alguna forma, quizs una forma complicada, lo que estoy haciendo es bueno para Estados Unidos, tambin va a ser bueno para Mxico. Un Mxico muy estable y muy slido; hasta ahora, ms all de negativas respecto a hacerse cargo del pago de su propia soga para ahorcarse, el presidente mexicano Enrique Pea Nieto no ha sido capaz de enfrentar con dignidad esta altanera de Trump.

Lo novedoso de la medida del magnate devenido presidente, de impedir el ingreso de inmigrantes, expulsar a otros, es unir a lo sostenido, la decisin de revisar el Tratado de Libre Comercio firmado con Mxico. Es decir, un paquete explosivo que ha generado la justa indignacin del pueblo mexicano, que con su movilizacin est obligando, muy a su pesar al dbil e indigno gobierno de Enrique Pea Nieto, a mostrarse ms resuelto en sus reclamos contra Washington. Donald Trump seguir haciendo lo que gobiernos anteriores han efectuado, seguir construyendo y extendiendo lo que ya est en pi. Tal vez lo amplie hasta cubrir toda la frontera con Mxico, lo har ms alto, dotado de mayor vigilancia, el uso de drones y contratar ms guardias fronterizos, con medidas ms duras, pero nada que Mxico no est sufriendo ya.

Entonces, si esta conducta de Estados Unidos respecto a Mxico en materia migratoria y de control fronterizo tiene ya casi un cuarto de siglo y ha significado un frreo control de la border patrol, la muerte de 11.500 inmigrantes y una imagen mostrada como negativa de nuestros inmigrantes por la sociedad estadounidense qu lo hace diferente con Donald Trump? El anlisis discursivo ayuda en resolver esta interrogante y esa exploracin muestra que Donald Trump, a diferencia de sus antecesores tiene escaso filtro, cero diplomacia y ningn inters en respetar a su vecino y menos an a los pueblos que conforman Latinoamrica, que es el origen del grueso de los inmigrantes, preponderantemente centroamericanos y mexicanos. Y eso lo dice no a sotto voce o hacindose el presidente amigable de Latinoamrica, no, Trump dice que desprecia a sus vecinos del sur y no lo oculta y lleva adelante sus medidas as sea calificado como payaso, loco o dspota.

Donald Trump se ha encargado una y otra vez de expresar su desprecio a los mexicanos y con ello al mundo latino. Para Trump los mexicanos no son nuestros amigos. Nos est ahogando econmicamente. "Cuando Mxico nos manda gente, no nos mandan a los mejores. Nos mandan gente con un montn de problemas, que nos traen drogas, crimen, violadores"."No quiero nada con Mxico ms que construir un muro impenetrable y que dejen de estafar a EE.UU". "Mxico no se aprovechar ms de nosotros. No tendrn ms la frontera abierta. El ms grande constructor del mundo soy yo y les voy a construir el muro ms grande que jams hayan visto. Y adivinen quin lo va a pagar: Mxico". Ese es el sentir de Donald Trump, sin ambigedad alguna.

No cabe duda que estas referencias, dichas una y otra vez, reiteradas y reafirmadas cada vez con ms virulencia, no pueden generar ms que la indignacin y el levantamiento unnime de nuestros pueblos. Un mnimo de dignidad as lo exige, incluso a presidente de caractersticas tan genuflectas como el mandatario mexicano, que en su propia casa recibi al otrora candidato presidencial Donald Trump para que le dijera en su cara, frente a todo el mundo que Mxico debera pagar el muro que l construira para impedir su ingreso a su pas. Trump, sin obtener respuesta alguna de Pea Nieto, le dijo, en su propia cara, que era un indeseable, que Estados Unidos estara mejor sin una relacin con este vecino pobre y sinvergenza que slo se aprovechaba de los tratados comerciales, que para los ciudadanos estadounidenses no tenan beneficio alguno. Pero, no slo eso, que esa condicin adems tena una imposicin, construir sus propias cadenas y grilletes. Una vergenza nacional y regional indudable, que obliga a todo un continente a responder en forma digna, soberana y valiente a Trump.

Nuestro norte es el sur

Para analistas del continente y en especial mexicanos, como Alejandro Gutirrez Castaeda del medio azteca Proceso, Inevitablemente, Mxico y Estados Unidos seguirn siendo vecinos, pero el gobierno de Mxico ya no podr recurrir a la retrica poltica acomodaticia de llamarnos socios estratgicos o pases amigos, porque est claro que no lo son, y que es hora de guardar en el cajn el lenguaje poltico habitual, adems del cambio de polticas, estrategias y planes. Tambin ser oportuno revisar las alianzas o planes que se hacen con otros pases, por cierto, prcticamente todos mantuvieron un temeroso silencio ante lo que pasa Mxico con Trump, sobre contadas excepciones. Fue un silencio que se volvi, incluso, en cmplice de las polticas de Trump. Efectivamente, esta conducta se mantuvo durante las primeras semanas de asumir Donald Trump, que ha ido sufriendo ligeras pero significativas variaciones de condena a la conducta imperial del mandatario estadounidense.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y su primer mes de mandato ha hecho realidad aquellas premoniciones, que hablaban de un perodo de abierta incertidumbre sobre el futuro de las relaciones entre Mxico y Estados Unidos, sobre todo en el aspecto comercial, que implica el hecho que Mxico destina el 80% de sus exportaciones al mercado estadounidense. Esa realidad ha obligado a la nacin azteca a mirar otros horizontes, a dejar de pensar y soar con el norte y repensarse en la regin de la cual nunca debi haber salido: Latinoamrica y en ese plano, para sortear las amenazas del Muro y la nueva poltica de aranceles que quiere implementar Trump, la ejecucin del denominado proyecto Transsmico es una excelente alternativa en la bsqueda de nuevos mercados para el rico mercado mexicano.

Un proyecto interesante que implica construir un corredor ferroviario y vial entre el Golfo de Mxico y el Ocano pacfico en la parte ms angosta del territorio mexicano. Un canal seco que implicara construir lneas ferroviarias para el transporte de mercancas y una autopista de alta velocidad. En la necesaria inversin de este megaproyecto, Mxico puede tener en perspectivas socios que estaran dispuestos a entrar en un mercado como el mexicano: potencias como China y la Federacin Rusa e incluso la Repblica islmica de Irn que ya ha generado importantes acuerdos comerciales con pases como Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador entre otros. Recordemos que el trnsito entre los ocanos Atlntico y Pacfico est en el centro de acuerdos comerciales latinoamericanos como es el caso del canal de Nicaragua con aportes chinos y proyectos que implican igualmente a Guatemala. Frente a un panorama adverso las oportunidades pueden fijarse en otras latitudes.

La solidaridad regional se ha dejado sentir con fuerza, con expresiones de apoyo de mandatarios de espectros polticos diversos, pero que ven en la poltica de Estados Unidos una amenaza a todo el continente. As, Evo Morales de Bolivia se ha unido a Mauricio Macri, Presidente de Argentina en sus expresiones de solidaridad, apoyo y crtica a las polticas migratorias y econmicas estadounidenses respecto a Mxico. El canciller ecuatoriano Guillaume Long, por su parte, preocupado tambin por la suerte de un milln de ecuatorianos residentes en Estados Unidos ha declarado que es importante que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe CELAC puedan alzar su voz en comn frente a la poltica migratoria de Trump.

Nuestro continente requiere alzar su voz, expresar su indignacin frente a la conducta impresentable del presidente estadounidense. Polticos y ciudadana dando a conocer su rechazo a un mandatario racista. Mxico a su vez, tiene el deber de exigir a sus polticos y mandatario dar dura lucha a esta conducta imperial estadounidense. Obligar a Pea Nieto a mirar ms al sur, que a ese norte revuelto y brutal que lo desprecia. Lo que sostengo implica y obliga, sobre todo, ir al fondo de las razones que inducen a millones de seres humanos a emigrar, a buscar mejores perspectivas de vida allende sus pases. Pero, no podemos quedarnos en el diagnstico sino que trabajar por solucionarlas, con ciruga mayor en la gobernabilidad de nuestros pueblos, en la erradicacin de conductas nocivas como la corrupcin y el contubernio negocios y poltica. Si ello no es as, el Rio Bravo del Norte seguir siendo cruzado por millones de espaldas mojadas.

Resulta paradjico, que en el marco de la globalizacin, que supona ampliara las relaciones entre los pases, abrira las fronteras, permitiendo as el libre flujo de seres humanos, lo nico que tiene esa libertad en este tercer lustro del siglo XXI son los capitales financieros. Ellos se mueven sin restricciones. Viajan de pas en pas sin pedir permiso, sin mostrar pasaportes y sin que se considere que color de piel, que raza, que ideologa o que religin posee. No hay muros que lo detengan y sobre eso, Donald Trump sabe mucho.


Fuente original: http://www.hispantv.com/noticias/opinion/333450/articulo-mexico-muro-trump-pena-nieto

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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