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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2017

Donald en las noticias
Los delitos de la era Trump (un adelanto)

Tom Engelhardt
TomDispatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


El ciclo intensificado de noticias est rodando pero el verdadero saqueo de Estados Unidos todava no ha empezado

La cosa empez en junio de 2015 cuando el escalador de la Torre Trump entr en la carrera por la presidencia al son de Rockin in the Free World cantado por Neil Young (Pero hay una seal de alerta en el camino / hay mucha gente que dice que muertos estaramos mejor / yo no siento como Satn, pero estoy con ellos...). En cierto sentido, la sacudida no ha parado nunca y, en este momento, el mundo libre o no ha sido decididamente sacudido. Nadie, desde Beijing a Ciudad de Mxico, de Bagdad a Berln, de Londres a Washington puede negarlo.

Quien hoy recuerde eso, en esos momentos iniciales de su campaa, haba Donald Trump tomado nota ya del tamao de su primera multitud (parcialmente contratada)? (Por encima de cualquier expectativa. Nunca ha habido una multitud como esta...). Y, desde entonces, l ha sido constantemente l mismo menos un hombre fuerte que un hombre extraamente cansado. Y en el proceso, mientras se converta en presidente, emergi como un fenmeno meditico de un tipo que nunca habamos visto antes.

Primero fueron esos miles de millones de dlares de propaganda gratuita en los medios durante la carrera por la nominacin en el Partido Republicano gracias a que lo mostraban sin que importara qu estaba haciendo, diciendo o tuiteando. Cuando ya en la campaa electoral lleg el momento de confrontar con Hillary Clinton, Trump ya era la mxima atraccin de la audiencia, y las cmaras y los periodistas se derretan por l; entonces, la cobertura meditica no hizo ms que crecer, como volvi a hacerlo durante los meses de la transicin. Hoy en da, por supuesto, su presidencia es la historia del segundo de cada segundo de cada da y la cobertura semanal se ha duplicado y sus me gusta son nicas en la historia.

Pensemos en esto como el ciclo de noticias 25/8*. Desde aquel lejano junio del ao pasado hasta ahora, a pesar de que nunca ha parado, de alguna manera todava no lo hemos captado del todo. Nunca en la historia de los medios ha habido algo singular un ser humano que fuera capaz de concentrar la noticias de este modo, haciendo de su persona lo fundamental de toda la informacin. Solo en algunos periodos relativamente breves Trump ha desaparecido de los titulares de prensa o de las pantallas de la TV, por lo general cuando golpe algn grupo terrorista islmico o atac algn lobo solitario nacional, como en San Barnardino, en Pars o en Orlando; dada la campaa de Trump, estos acontecimientos han sido del todo funcionales a sus propsitos; no lo hubiera sido el haberse mantenido en el centro de la atencin, como ser durante su presidencia.

La interminable presidencia de Donald Trump (apenas ha empezado)

Diecinueve meses ms tarde, la personalidad de Trump, sus declaraciones, sus tuits, sus discursos, sus azarosos pensamientos, sus comentarios al pasar, sus reclamos, sus quejas y por supuesto, sus actuaciones, estn en el centro de todo. El narcisismo de un hombre en particular adquiere un nuevo significado cuando se infla al nivel de la sociedad. As es; en ciertos momentos el asesinato de John F. Kennedy, la persecucin del Bronco blanco de OJ Simpson, los ataques del 11-S, un acontecimiento o una personalidad particular lo ha desbordado todo y dominado la primara plana de todos los medios. Pero jams una persona ha sido capaz de hacer esto en cualquier circunstancia, en momentos de noticias reales y en momentos en que a esa persona no le pasa nada.

Por ejemplo, pensemos en el New Yor Times, el peridico que tanto Steve Bannon, el asesor en alza de Donald Trump, como yo hemos ledo religiosamente todos estos aos. En este momento, Trump o las personas y acontecimientos relacionados con l monopolizan su primera plana de un modo bastante extrao. Regularmente, l figura hoy en cuatro o cinco de los ms o menos seis principales titulares de cada da y frecuentemente un sorprendente 60 por ciento de las seis columnas de las pginas interiores de noticias. Y eso sin contar la nota editorial y la pgina de opinin opuesta a la anterior, que en estos das se ocupan casi exclusivamente de Trump.

Desde temprano por la maana hasta tarde por la noche, ah donde uno mire en los medios de Estados Unidos y sin duda del mundo, el ltimo par de semanas no ha sido otra cosa que una avalancha de noticias sobre Trump y sus rasgos, ya sea enfocadas en controversias, polmicas o manifestaciones contra la prohibicin de los musulmanes que el presidente y su gente insisten en que no se trata de una prohibicin de los musulmanes; o en el tamao de la multitud en su asuncin a la presidencia; o en la chaqueta mal cortada de Sean Spicer; o en la firma de una orden ejecutiva para empezar a construir ese gran, ancho y hermoso muro en nuestra frontera sur; o en la cancelacin de la visita del presidente de Mxico y los airados o conciliatorios tuits, llamadas telefnicas y boicots que siguieron, por no hablar del arancel del 20 por ciento a las importaciones mexicanas propuesto por la administracin Trump (a medias cancelado despus) para conseguir que Mxico pague el muro, lo que en realidad obligara a que los consumidores estadounidenses aflojaran buena parte del dinero (aparentemente, convirtindonos a todos en mexicanos): o en inaudito nombramiento del supremacista blanco Steve Bannon en el Consejo Nacional de Seguridad (y el cese del presidente del estado mayor conjunto); o en la expulsin de la secretaria de Justicia en funciones Sally Yates despus de que ella ordenara a sus abogados que no acataran la prohibicin presidencial de viajar; o en el revuelo provocado por un nuevo nombramiento en la Corte Suprema, presentado en un especial presidencial al estilo de Apprentice, la serie de mxima audiencia de la TV; o en aquella sesin de confirmacin boicoteada por los senadores demcratas; o en las intimidaciones a Irn; o en la amenaza de enviar tropas estadounidenses a Mxico para sacar a los hombres malos de ah abajo... pero, para qu continuar? Usted lo ha visto todo (usted no podra elegir otra cosa, acaso podra?). Y dgame si no han parecido por lo menos dos meses, por no decir dos aos, de vertiginosos acontecimientos (o no acontecimientos).

En estas interminables semanas, ms parecidas a meses, Trump hizo lo aparentemente imposible: estimul la protesta en todo el mundo; despert la animosidad si no la enemistad y el nacionalismo desde Mxico a Irak, desde el Reino Unido hasta China; en suma, hizo que Mxico se uniera detrs del ms impopular de los presidentes de su historia, indujo la creacin de un movimiento espontneo de protesta nacional como no se vea desde hace 50 aos, en los tiempos de la guerra de Vietnam, un movimiento que muestra todos los indicios de que crecer; insult al primer ministro de Australia, alienando a Estados Unidos de su principal aliado en Oceana; y este no es ms que el inicio de una lista de los logros del nuevo presidente en un tiempo que casi no ha pasado.

Por lo tanto, esta es la pregunta del da: cmo podemos poner algo de esto en contexto mientras dibujamos la imagen del momento? Para empezar, tal vez una forma sera tratar de examinar las noticias que todo lo involucran; las de ayer, las de hoy y las de maana.

De hacerlo, usted podra pienso llegar a la conclusin de que, a pesar del ruido y la furia de las dos ltimas semanas**, en realidad todava no ha pasado casi nada. S que, dadas las circunstancias, esto resulta difcil de creer, pero en lo fundamental la era Trump o si usted lo prefiere, el dao Trump an esta por empezar (aunque contmosles esto a lo iraques, iranes y otros pillados en vuelo, esposados nada ms pisar tierra y, en algunos casos, enviados de vuelta al infierno en la Tierra). Aun as, crisis? Los medios ya estn hablando de crisis constitucionales pero, crame, an no ha visto nada. Conflictos de intereses? De momento, con todo lo nefastas que puedan ser las noticias, apenas ha sido un atisbo de lo que seguramente vendr. Delitos contra el pas? Casi no han empezado.

Es cierto que las personas nombradas por Trump para que se ocupen de la seguridad nacional, desde el Pentgono y la CIA hasta el departamento de Seguridad Interior y el Consejo Nacional de Seguridad, en buena parte estn su puesto, aunque se haya informado que, como parte de una situacin muy cambiante, el asesor en Seguridad Nacional Michael Flynn parece haber perdido la confianza del nuevo presidente y Steve Bannon que anteriormente no contaba en el mbito de la seguridad nacional est en la cresta de la ola. Aparte de esto, todava son pocos los nombrados en el gabinete que estn de verdad funcionando. En ese conjunto de milmillonarios y multimillonarios, hay quienes apenas han sido confirmados y quienes todava no. Ni siquiera han empezado a presidir en departamentos en los que hay muchos equipos que parecen dominados por el caos y el miedo o empezando a expresar cierta resistencia.

Esto significa que lo que Bill Moyers ya ha denominado la carrera de la demolicin de la era Trump todava no se ha iniciado de verdad, aparte de un congelamiento en la contratacin en los sectores del gobierno ajenos a la seguridad nacional. Dicho de otra manera, si usted piensa que lo sucedido en las dos ltimas semanas era algo noticiable, solo espere que se instale el gabinete ms rico de nuestra historia, una verdadera pandilla de depredadores capitalistas, entre ellos un secretario de Comercio apodado el rey de las bancarrotas por su habilidad en la compraventa de empresas quebradas con pasmosos beneficios; o un secretario del Tesoro conocido en California como el rey de las ejecuciones hipotecarias por haber desahuciado a miles de propietarios (incluyendo militares en activo) cuyas viviendas fueron compradas a precio vil por l y sus socios en la estela del la crisis financiera de 2008; o el jefe del departamento de Estado que hasta ayer no ms diriga la depredacin mundial de ExxonMobil. Como equipo, ellos y sus colegas estn preparados tanto para desmantelar las agencias que han de dirigir como hacer pedazos su misin. Probablemente, en esto est tambin Scott Pruitt, director de la Agencia de Proteccin Ambiental (EPA, por sus siglas en ingls) un hombre que se desempe durante mucho tiempo en el sector de la gran energa, que parece resuelto a reducir la EPA a una entidad que no nos proteja de nada; o un rey de la comida chatarra, que en su nueva funcin de secretario de Trabajo, est en contra del salario mnimo y a favor de reemplazar a los trabajadores por mquinas. Noticias? Piensa usted que sabe qu son dos semanas de esta administracin? Ni de casualidad.

Y no se olvide de la Casa Blanca; ahora se trata de un trabajo en familia una combinacin de una organizacin global basada en la propiedad inmobiliaria (los Trump) y un imperio de los bienes races (el yerno Jared Kusher). Es obvio que las decisiones que se tomen en la Casa Blanca, pero incluso tambin en las oficinas gubernamentales de la capital de otros pases, en las calles de ciudades del extranjero y hasta entre yihadistas afectarn a la fortuna de ambas familias. No soy el primero que seala que ninguno de los pases de origen de los siete musulmanes afectados por la prohibicin de inmigracin de Trump est entre aquellos en los que l tiene tratos comerciales. Por supuesto, en tanto patriarca, Donald J. dirigir el Despacho Oval y su yerno estar en algn sitio cercano con posibilidad de acceder a su suegro cuando lo desee, mientras su hija Ivanka tendr alguna funcin todava no anunciada (posiblemente an no decidida) en la administracin de su padre. Si ahora mismo viviramos en el mundo rabe esto parecera algo tan familiar como una tarta de manzana tal vez debera decir hummus: un gobierno de orientacin familiar regido por un hombre autoritario alrededor del cual se congrega la flor y nata de los predadores capitalistas del pas, muchos de ellos con sus propios y graves conflictos de intereses.

Pensado de otra forma, podramos decir: bienvenidos a Arabia Saud, o a la Siria de Bashar al-Assad anterior a la catstrofe, o... bueno, tantos otros pases del mundo menos desarrollado y cada vez ms catico.

Un gobierno de saqueadores

Desde el cuidado de la salud y la poltica fiscal hasta la proteccin medioambiental, este ser sin duda un gobierno de los saqueadores, ejercido por los saqueadores y para beneficiar a los saqueadores; en cuanto al Congreso, otro tanto de lo mismo. Aun as, solo hemos visto apenas la vislumbres de lo que se avecina.

En semejante poca en la que ningn milmillonario ha quedado fuera, olvidemos las antiguas marismas de Washington (aunque, en realidad, la ciudad no fue levantada en zona de marismas). El gobierno de Donald J. Trump parece destinado a producir un lodazal de cinagas y seguramente, en algn momento, dar un nuevo significado a la expresin conflicto de intereses. Aun as, tambin este proceso no ha hecho ms que empezar.

De un gobierno integrado por depredadores del 1 por ciento, qu podemos esperar sino ser saqueados y vctimas de delitos de todo tipo? (preguntemos a los habitantes de la mayor parte de los pases rabes). De todos modos, aparte de lo que acaben siendo, no sern otra cosa que los acostumbrados delitos cometidos en la historia del ser humano. Poco de nuevo habr en ellos, excepto tal vez por los extremos que puedan alcanzarse en Estados Unidos. Causarn dolor, por supuesto como tambin beneficios para unos pocos pero tarde o temprano esos delitos y quienes los cometan saldrn del centro de la escena y con el tiempo caern en el olvido.

Esto ser cierto salvo un solo futuro delito. Es probable que resulte ser el ms imperdonable de todos ellos y quienes hayan participado en su comisin sern sin ninguna duda los ms grandes delincuentes de todos los tiempos. Podramos llamarles terraristas***, y el conjunto de sus acciones sera un terricidio. Si hay un personaje nico en la administracin Trump que concentra la esencia de esto es, por supuesto el ex directivo de ExxonMobil y actual secretario de Estado Rex Tillerson. Su antigua compaa tiene una nefasta historia no solo en la explotacin de los combustibles fsiles sino tambin en el ocultamiento de informacin sobre el dao hecho por estos combustibles mediante la emisin de gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento de la atmsfera y los mares de la Tierra, y la financiacin del negacionismo climtico; en resumen, la destruccin del planeta en la eterna bsqueda de mayores beneficios.

En este momento, esta persona se suma a la administracin de un presidente que una vez dijo que el cambio climtico era un cuento chino, y quien, con una sorprendente determinacin nombr primero en su equipo de transicin y despus en su gobierno a un equipo sin precedente de negacionistas del cambio climtico y de los llamados escpticos climticos. Ellos, y solo ellos, estn ocupando posiciones claves en todos los departamentos y agencias del Estado de algn modo conectadas con los combustibles fsiles y el medioambiente. Una de las primeras medidas de esta administracin fue dar luz verde a los muy controvertidos oleoductos, uno de ellos destinado a transportar la ms sucia de las sustancias con contenido de petrleo, las arenas bituminosas de Canad desde Alberta a la costa del golfo de Mxico; otra, fue animar a quienes explotan los yacimientos no convencionales de Bakken, North Dakota, utilizando la tecnologa de fracturacin hidrulica (fracking) para que mantengan su ritmo de produccin. En su anhelo por hacer que Estados Unidos regrese a los aos cincuenta del siglo pasado, el presidente Trump ha prometido una nueva era de explotacin de los combustibles fsiles. Evidentemente, est a punto de arrojar el acuerdo climtico de Pars al basurero de la historia y acabar tambin con el apoyo al desarrollo de las fuentes de energa alternativas (al hacerlo la palabra irona es muy dbil aqu ceder una enorme posibilidad de creacin de empleo a los chinos, los alemanes y otros).

Se podra pensar en una perfecta programacin, pero justamente dos das antes de asumir la presidencia esto es, dos das antes de que el sitio web de la Casa Blanca eliminara cualquier referencia al cambio climtico tanto la Administracin Nacional Ocenica y Atmosfrica (NOAA, por sus siglas en ingls) como la Agencia Nacional Aeroespacial (NASA, por sus siglas en ingls) la pgina web de cada una de ellas sera sin duda limpiada por los negacionistas climticos de Trump informaron de que en 2016, por tercera vez consecutiva, la temperatura de la Tierra haba roto todos los rcords (esto quiere decir que 16 de los 17 aos ms calurosos lo haban sido en el siglo XXI). Segn la NASA, entre 2013 y 2016, el planeta se haba calentado bastante ms de 0,35 C, el mayor aumento de temperatura registrado por la NASA para un lapso de tres aos.

El ao pasado, inform The Guardian, Amrica del Norte vio el mayor nmero de tormentas e inundaciones en ms de 40 aos. Globalmente, en 2016, hemos observado por encima de 1,5 veces ms de catstrofes climticas extremas que en el promedio de los ltimos 30 aos. Adems, la disminucin de la capa de hielo en los mares alcanz un nuevo rcord. Y la lista no ha hecho ms que empezar. Ya no se trata de algo terriblemente complicado. No se trata de discutibles datos cientficos. Esta es nuestra realidad; es incuestionable que lo que el futuro promete a nuestros hijos y nietos es un mundo con fenmenos climticos cada vez ms intensos: aumento del nivel del mar, supersequas cada vez ms prolongadas (al mismo tiempo que lluvias torrenciales), junto con calor, mucho calor.

A menos que se produzcan sorpresivos avances en las tecnologas de las energas alternativas u otras maravillas, esto una vez ms es demasiado obvio para ponerlo en duda. De este modo, tanto nuestro nuevo presidente y su administracin, resueltos a impedir no solo el conocimiento cientfico cobre el cambio climtico sino tambin cualquier intento de mitigar el fenmeno, como los ex colegas de Rex Tillerson en las empresas de la gran energa, que prefieren sacar de circulacin la informacin sobre toda esta cuestin en favor de los combustibles fsiles y el enriquecimiento personal, estarn cometiendo el ms elemental de los crmenes contra la humanidad.

En estos aos que vienen, estas personas, como grupo, sacarn el segundo mayor emisor de gases de invernadero del mundo de las apuestas del cambio climtico y harn lo necesario para asegurar que el acogedor planeta en el que la humanidad vive desde hace tanto tiempo sea en el futuro un lugar muy lgubre. En el interminable aluvin de noticias centradas en Donal Trump de este momento, esta la principal de todas se ha perdido en el barullo. Aun as, al contrario de cualquier otro conjunto de acciones a las que podran dedicarse (salvo tal vez una guerra atmica), esta es de verdad la definicin de la noticia del siglo. Despus de todo, los tiempos del cambio climtico no son los de nuestra escala de tiempos; forman parte del tiempo planetario, entonces podra ser que fuera un momento definitorio en la historia de la humanidad.

Notas:

* El ingls de Estados Unidos tiene una expresin (numrica) 24/7 que significa las 24 horas del da durante los siete das de la semana, es decir, algo que no se interrumpe nunca. Para denotar una intensificacin extrema, el autor ha creado una nueva expresin: 25/8, es decir, ms de lo que ya era el mximo posible. (N. del T.)

** La nota original en ingls de esta traduccin fue publicada el 7 de febrero de 2017. (N. del T.)

*** En realidad, en castellano hay una palabra que define esto; es geocida, es decir, quien comete geocidio. A riesgo de escribir un barbarismo, el traductor ha intentado ser fiel a la redaccin del autor; aun as, hace esta aclaracin... (N. del T.)

Tom Engelhardt es cofundador del American Empire Project, autor de The United States of Fear y de una historia de la Guerra Fra, The End of Victory Culture. Forma parte del cuerpo docente del Nation Institute y es administrador de TomDispatch.com. Su libro ms reciente es Shadow Government: Surveillance, Secret Wars, and a Global Security State in a Single-Superpower World

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176240/tomgram%3A_engelhardt%2C_it%27s_a_bird..._it%27s_a_plane..._it%27s_the_donald_in_the_news%21/#more

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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