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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2017

La solidaridad tricontinental y Palestina hoy

Maren Mantovani
Afro-Middle East Centre

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Al defender sus derechos nacionales el pueblo palestino ha defendido los derechos de todos los revolucionarios del mundo y la sangre derramada por sus hijos es como la sangre de nuestros propios pueblos, Fidel Castro, 23 de agosto de 1982. [1]


La muerte de Fidel Castro ha supuesto para muchas personas una oportunidad para reflexionar acerca del pasado y presente de Cuba. En este artculo queremos revisar las contribuciones de la revolucin cubana a las luchas de los pueblos en todo el mundo y en particular a la del pueblo palestino. Firmemente convencida de la necesidad del internacionalismo, Cuba desempe un papel fundamental en fortalecer los conceptos de solidaridad, de acercamiento de los pueblos y de apoyo a las luchas de solidaridad por toda Amrica, frica y Asia. Durante dcadas Cuba ha sido para el pueblo palestino un importante aliado y la puerta de acceso a los movimientos de liberacin en Amrica Latina.

Hoy, cuando muchos movimientos en todo el mundo se esfuerzan por entender, redefinir y practicar formas eficaces y contemporneas de internacionalismo y de solidaridad, el examen de esta historia y de los esfuerzos actuales puede contribuir a identificar nuevas aportaciones para conformar las relaciones globales entre los pueblos.

Palestina y la Conferencia Tricontinental en Cuba

En la primera dcada despus de la Nakba (catstrofe, en rabe), en la que la creacin de Israel en 1948 supuso la expulsin de la mayora del pueblo palestino de su patria y la transformacin de las aspiraciones de asentamiento colonial del movimiento sionista en un Estado basado en el apartheid, la limpieza tnica, la ocupacin y la agresin, el pueblo palestino tena dos tareas principales ante s. Por una parte, tena que organizar las estructuras de resistencia y, por otra, tena que concienciar acerca de la existencia, los derechos y los motivos de su lucha al tiempo que rebata la idea de que la expulsin del pueblo palestino de su patria y la creacin de un nuevo rgimen colonial en la tierra palestina en cierto modo se poda justificar como una reparacin por el holocausto nazi. En menos de una dcada la Organizacin para la Liberacin de Palestina (OLP) logr una proeza increble, establecer relaciones slidas y concretas con pueblos, gobiernos y movimientos desde Asia a Amrica Latina. El trabajo de aquellos aos garantiz que hasta el da de hoy una gran mayora de los gobiernos del mundo apoye a Palestina, aunque solo sea nominalmente, en las votaciones en las Naciones Unidas. Esto no habra sido posible sin el apoyo de algunos de los lderes, gobiernos y movimientos que determinaban el mundo en aquellos das.

Los dirigentes rabes (en especial el presidente egipcio Jamal Abdel Nasser), el presidente indio Jawaharlal Nehru y los lderes de la Repblica Popular China fueron los primeros que contribuyeron a situar la causa palestina en la agenda del Movimiento de Pases No Alineados y de los pases socialistas, y a elevarla a la categora de lucha fundamental que inclua las aspiraciones anticoloniales y antiimperialistas. Su apoyo garantiz unas relaciones fuertes con Asia.

El avance de la causa palestina en frica empez con el apoyo de Nasser y del primer ministro argelino Ahmed Ben Bella en la Organizacin de la Unidad Africana (OUA). Fundada en 1963, la OUA desempe un papel fundamental en el apoyo a los movimientos africanos de liberacin del colonialismo. La existencia de unas slidas relaciones ideolgicas, militares y econmicas entre la Sudfrica del apartheid e Israel, al utilizar ambos el apartheid como marco para preservar un rgimen de asentamiento colonial en el siglo XX, y las relaciones directas entre el Congreso Nacional Africano y la OLP fortalecieron el apoyo al pueblo palestino en toda frica.

La introduccin del pueblo palestino en Amrica Latina se debi en gran parte al apoyo recibido de Cuba, en particular durante la Conferencia Tricontinental celebrada en enero de 1966 en La Habana. El pueblo palestino desempe un papel a menudo olvidado en la creacin de este acontecimiento histrico que reuni a ms de 500 representantes de ochenta y dos delegaciones. [2] Uniendo la experiencia del Movimiento de Pases No Alienados y de las luchas de liberacin nacional y socialista en el Sur global, tendi puentes entre las lneas divisorias tanto geogrficas como ideolgicas que haba entre los movimientos revolucionarios en Amrica Latina y las luchas y gobiernos anticoloniales africanos y asitico. Entre los delegados haba figuras destacadas como Fidel Castro, Salvador Allende y Amilcar Cabral. De hecho, fue en Gaza donde se acord celebrar una Conferencia Tricontinental. En 1961 el Comit Palestino para la Solidaridad Afroasitica alberg una reunin de la Organizacin de la Solidaridad Afroasitica vinculada al Movimiento de Pases No Alienados. [3] L a reunin, celebrada en Gaza en seal de solidaridad con el pueblo palestino y rabe, supuso un avance significativo hacia la creacin de la Conferencia Tricontinental.

La Primera Conferencia Tricontinental abri Amrica Latina al movimiento de liberacin palestina. Una representacin considerable de representantes de diferentes facciones de la OLP particip en ella y present el caso de Palestina. Forjaron lazos de solidaridad y profundizaron su conocimiento de las luchas de Amrica Latina.

Definir la solidaridad: el espritu tricontinental

Una vez reunidos en La Habana, los delegados desarrollaron lo que se lleg a conocer como un espritu tricontinental. Estaban imbuidos de un sentido de urgencia de formar, en palabras de la declaracin de la conferencia, una alianza nica contra el sistema de opresin y explotacin del colonialismo, neocolonialismo e imperialismo [4] y de concebir formas eficaces de cooperacin. Aunque en aquel momento los debates sobre la solidaridad estaban centrados en la resistencia del pueblo vietnamita, incluso entonces la lucha palestina cont con un lugar destacado. La declaracin final de la Conferencia Tricontinental pidi especficamente la solidaridad de todos los pueblos con el pueblo rabe de Palestina en su justa lucha por la liberacin de su patria del imperialismo y de la agresin sionista. [5] Del mismo modo que la causa palestina fue una parte fundamental del espritu tricontinental, la OLP consider su lucha una parte de las campaas globales anticoloniales y antiimperialistas. El presidente de la OLP, Yasser Arafat, declar en una visita a Cuba en 1969:

La alianza del movimiento rabe y palestino de liberacin nacional con Vietnam, la situacin revolucionaria en Cuba y en la Repblica Popular Democrtica de Corea, y los movimientos de liberacin nacional en Asia, frica y Amrica Latina es el nico camino para crear un campo capaz de hacer frente al campo imperialista y de triunfar.

En su carta a la Conferencia Tricontinental Che Guevara seal acertadamente que la solidaridad no es cuestin de desear la victoria a quienes estn siendo atacados. [6] Este llamamiento a la concrecin en las acciones fue un elemento fundamental de la conferencia. Los encuentros en La Habana fortalecieron las relaciones cubano-palestinas y establecieron la base para una cooperacin concreta entre la OLP y las luchas de liberacin en Amrica Latina. Desde entonces movimientos como el Frente Farabundo Marti para la Liberacin Nacional en El Salvador, el Frente Sandinista de Liberacin Nacional en Nicaragua y Montoneros en Argentina mantuvieron estrechas relaciones con la OLP. Activistas latinoamericanos lucharon juntos con los movimientos palestinos y los movimientos palestinos adiestraron y suministraron armas a movimientos de liberacin nacional en Amrica Latina. El portavoz sandinista Jorge Manda afirm en un entrevista en 1979:

Hay una unin de sangre de larga data entre los revolucionarios palestinos y nosotros. Muchas unidades del movimiento sandinista han estado en bases revolucionarias palestinas en Jordania. A principios de la dcada de 1979 se derramaron juntas sangre palestina y nicaragense en Amman y en otros lugares durante las batallas del Septiembre Negro. [7]

Las relaciones que se forjaron y fortalecieron durante la Conferencia Tricontinental dieron importantes frutos en el plano oficial y diplomtico. Cuba se convirti en uno de los ms firmes defensores de la causa palestina en los foros internacionales. Cuba present conjuntamente la resolucin de la ONU 3379 que defina el sionismo como una forma de racismo y discriminacin racial basndose en resoluciones existentes del Movimiento de los No Alineados y de la Organizacin de la Unidad Africana. Durante las dcadas de 1960 y 1970 muchos pases del Sur global rompieron relaciones diplomticas con Israel. [8] Ya en los primeros aos de existencia de la OLP la lucha palestina se convirti en un smbolo de resistencia y en inspiracin para los movimientos progresistas, de izquierda y de justicia social por todo el Sur global, y para finales de la dcada de 1960 el movimiento haba establecido cada vez mas relaciones tanto en Europa como en Amrica de Norte.

Reencuentros en la Conferencia Mundial contra el Racismo en Durban

Por desgracia, la dcada de 1990 fue testigo del debilitamiento, si no el colapso, de muchos de los esfuerzos por construir una solidaridad global entre los pueblos en lucha contra el colonialismo, el neocolonialismo y el imperialismo. El colapso del bloque socialista atest un golpe casi fatal incluso a la idea del no alineamiento y las luchas globales anticapitalistas se encontraron ante desafos cruciales. Las intervenciones estadounidense y europeas acabaron con los ltimos restos del nacionalismo rabe. Para el pueblo palestino el periodo del proceso de paz de Oslo en el que mediaron Estados Unidos y Europa reflej un nuevo paradigma: los movimientos palestinos, que se haban quedado prcticamente sin ningn refugio seguro en el mundo rabe y a principios de una dcada en la que Occidente dominaba un orden mundial unipolar, centraron gran parte de sus relaciones internacionales en Estados occidentales.

No obstante, para el ao 2000 era evidente que no iba a haber una Pax Americana en ninguna parte y mucho menos en Palestina: siguieron aumentando las agresiones militares, no solo en el mundo rabe, y en vez de crear un Estado palestino en las fronteras de 1967 las colonias israeles aumentaron drsticamente en la ocupada Cisjordania, con lo que se rob an ms tierras y recursos palestinos, y se aceleraron las polticas de limpieza tnica en los territorios palestinos. En septiembre de 2000 estall otro levantamiento popular, la Segunda Intifada, y fue ahogado en sangre en 2002 cuando las fuerzas israeles llevaron a cabo operaciones militares a gran escala en la ocupada Cisjordania y empezaron a construir un muro del apartheid que tiene ocho metros de altura y una extensin de ms de 700 kilmetros, y que encierra pueblos y ciudades palestinos. Israel ciment literalmente sobre el terreno sus planes para una solucin definitiva para el pueblo palestino en forma de un sistema de bantustanes, similar al intento del rgimen de apartheid sudafricano de contener a la poblacin negra en reservas aisladas. Durante muchos aos Gaza ha sido una crcel a cielo abierto mientras que Israel sigue imponiendo polticas de limpieza tnica a la poblacin palestina en aproximadamente el 60 % de la ocupada Cisjordania. El derecho al retorno de los refugiados, que constituyen la mayora de la poblacin palestina, parece ms lejos de implementarse que nunca y los ciudadanos palestinos de Israel sufren cada vez ms discriminacin racial y desplazamientos. Por consiguiente, el final del perodo de Oslo ha desencadenado la urgencia de desarrollar nuevas estrategias y de recuperar alianzas perdidas .

Para Palestina la Conferencia Mundial en Contra del Racismo celebrada en Durban en 2001 se celebr en el momento adecuado para devolver centralidad a un pas del Sur global, Sudfrica, y recuperar un argumento casi abandonado acerca de la naturaleza racista del sionismo. Hay que situar dentro de este marco la decisin del movimiento popular de calificar de Muro de apartheid ese proyecto de infraestructura de Israel.

El reencuentro con Sudfrica y el legado de su movimiento en contra del apartheid inspir fuertemente el llamamiento palestino al boicot, la desinversin y las sanciones [contra Israel] (BDS) emitido el 9 de julio de 2005 por ms de 170 organizaciones palestinas de todo el territorio histrico y la dispora . Este llamamiento, que uni a todos los partidos polticos palestinos y a los principales sindicatos y redes, cre una vez ms una estrategia unida de accin a escala internacional. La lgica del llamamiento de BDS es bsica: una empresa capitalista y colonial solo sobrevivir mientras produzca beneficio. Como respuesta directa a la incapacidad de los gobiernos estadounidense y europeos para garantizar al pueblo palestino una solucin justa, el llamamiento de BDS es un llamamiento a todas las personas del mundo que comparten el objetivo comn de luchar contra la injusticia, la opresin y la exclusin. Es un llamamiento a los gobiernos a que respondan a las voces de sus pueblos o que, cuanto menos, no estn intrnsecamente en deuda con Israel.

El contexto de un espritu tricontinental del siglo XXI

Cincuenta aos despus de la Conferencia Tricontinental el contexto en el que opera el internacionalismo ha cambiado radicalmente. Aunque Cuba ha seguido siendo una referencia durante todo este tiempo y la lucha palestina ha siguido siendo un smbolo mundial de resistencia, resiliencia y esperanza para las luchas por la justicia social, en la mayora de los pases que en aquel momento apoyaron al pueblo palestino la firma de acuerdos neoliberales de comercio e inversin ha sustituido a los vnculos de solidaridad. Mientras tanto, unos movimientos que en su momento estuvieron junto al pueblo palestino y recibieron apoyo y entrenamiento palestinos, han llegado al poder y han favorecido las inversiones israeles anteponindolas al legado histrico .

Estos cambios de posicionamiento de los movimientos y gobiernos nacionales reflejan la desaparicin de las aspiraciones anticoloniales como objetivo alcanzable para los Estados, as como las transformaciones econmicas. Nunca antes en la historia el capital transnacional haba tenido unas instituciones y marcos regulatorios tan sofisticados que protegieran e implementaran sus intereses . Esto no significa el fin del papel del poder del Estado, sino que lo configura de manera diferente frente al capital transnacional, que est profundamente vinculado a los gobiernos nacionales y a las instituciones estatales. En las ltimas dcadas esta idea cal en los movimientos de todo el mundo y, por consiguiente, empezaron a centrarse mucho ms en sus luchas contra estas estructuras e intereses corporativos.

Otro cambio fundamental se produjo con el cada vez mayor espacio ocupado por las economas emergentes en Asia, frica y Amrica Latina en trminos de comercio mundial y PIB mundial . En 2015 solo los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica) tenan un PIB nominal de 16.92 trillones, equivalente al 23.1 % del PIB global, [9] igual al de la UE. El porcentaje de los BRICS en las exportaciones globales pas del 8 % en 2000 al 19 % en 2014. [10] En las ltimas dcadas se han creado corporaciones transnacionales que se basan en el capital de los pases BRICS. Tericamente esto confiere a los pases emergentes un mayor potencial de influencia econmica y poltica. No obstante, la realidad es que este avance no ha acabado en absoluto con las estructuras imperialistas y coloniales: los pueblos de frica, Asia y Amrica Latina siguen pagando el precio de la explotacin colonial e imperialista. Los Estados occidentales, incluidos Israel y sus corporaciones transnacionales, siguen cosechando los beneficios clave del sistema. Los pueblos de Asia, frica y Amrica Latina siguen atrapados en guerras por delegacin y siguen siendo reprimidos brutalmente cada vez que se rebelan en contra del sistema. En este contexto Israel acta no solo como un bastin imperialista en Asia occidental sino que en la era de la guerra mundial contra el terrorismo se ha convertido en el laboratorio ms rentable del mundo y en exportador de conceptos y tecnologa de represin y de sistemas orwellianos de vigilancia.

El complejo militar industrial israel que fomenta las guerras de agresin y represin de Israel y se aprovecha de ellas siempre ha dependido de las exportaciones para su supervivencia. Hoy exporta hasta el 80 % de su produccin . [11] Entre 2010 y 2015 ocho de los diez mayores importadores de armas israeles estaban en el Sur global, incluidos India, Turqua, Singapur, Vietnam, Colombia y Brasil. [12] En 2013 Israel export armas por valor de casi 4.800 millones de dlares a Asia, frica y Amrica Latina, mientras que a Amrica del Norte y Europa solo fueron [armas por valor de] 1.700 millones. [13] Los primeros clientes de la industria militar israel (creada despus de la guerra de 1967) y que supusieron una aportacin fundamental a esta industria fueron las dictaduras de Amrica del Sur y Centrales, las cuales utilizaron ese armamento para reprimir a los movimientos de liberacin con los que haba cooperado la OLP desde la Conferencia Tricontinental. Hoy en da Israel sigue obteniendo beneficios de la represin y el genocidio en Amrica Latina y otros lugares. En Rio de Janeiro los adiestradores israeles ensearon sus conocimientos a algunas de las brigadas de polica ms brutales del planeta. [14] Israel estuvo implicado directamente en el genocidio de Rwanda.[15] La cooperacin de seguridad y militar entre India e Israel ha exacerbado los conflictos internos existentes por medio de la propaganda antimusulmana, el suministro de armas [16] y el adiestramiento [17] para reprimir los movimientos en Cachemira que luchan por su autodeterminacin.

Adems, el Sur global desempea un papel cada vez ms importante en el mantenimiento de la economa israel por medio del comercio civil. Tanto la crisis econmica de 2008 como las victorias del cada vez ms extendido movimiento de boicot, desinversin y sanciones (BDS) en Europa han contribuido a limitar los beneficios que puede obtener Israel de sus relaciones econmicas con Europa. En los ltimos cinco aos las exportaciones israeles a Estados Unidos han disminuido en 342 millones de dlares, lo que convierte al mercado estadounidense en el mercado israel que ms se ha reducido en trminos de valor neto de los bienes exportados. [18] Las exportaciones desde Israel hacia muchos Estados de la Unin Europea tambin tienen ndices negativos de crecimiento. A consecuencia de ello, la clase dirigente financiera de Israel se ha orientado hacia el Sur global, especialmente a Asia. Leo Leiderman, economista jefe del Banco Hapoalim, afirm: Las exportaciones israeles a los mercados emergentes equivalen a aproximadamente el 36 % de las exportaciones totales de bienes, un porcentaje similar al de los mercados emergentes en el comercio mundial [] Los mercados asiticos, encabezados sus dos gigantes, China e India, tienen una importancia fundamental para el crecimiento de las exportaciones israeles en las prximas dcadas. [19] China ya es el tercer destino de las exportaciones de Israel e India el sptimo. Ambos pases estn negociando actualmente acuerdos de libre comercio con Israel. Beijing, que cuenta con un 14.37 % del total de las importaciones israeles (excluyendo los diamantes) procedentes de China, es el principal importador de productos israeles, incluso por delante de Estados Unidos, que cuenta con un 13.42 %. [20] Todos los pases BRICS juntos suponen un 20.7 % de las importaciones israeles. [21] En los ltimos cinco aos en todos los pases BRICS han aumentado las tasas anuales de las exportaciones israeles . Actualmente las exportaciones israeles a Asia exceden el valor de las exportaciones a Europa. [22] Entre los diez principales productos que exporta Israel hay medicinas, telfonos mviles, fertilizantes e instrumental mdico, productos para los que frica, Asia y Amrica Latina ofrecen vastos mercados.[23]

La solidaridad tricontinental hoy en da

Todo esto confiere a la renovada solidaridad tricontinental una oportunidad y una responsabilidad sin precedentes. Aunque estos esfuerzos y luchas no se pueden desvincular de las luchas en Amrica del Norte y Europa, la postura y experiencia compartidas con Asia, frica y Amrica Latina definen un terreno comn natural .

Como hemos sealado, se puede encontrar un espacio comn en el inters cada vez mayor de los movimientos en favor de la justicia social en que las corporaciones transnacionales asuman sus responsabilidades por sus violaciones de los derechos de pueblos . Las luchas y las victorias de las comunidades que defienden sus tierras y sus medios de vida frente a corporaciones mineras como Glencore International AG [24], frente a megaproyectos como la presa de Agua Zarca en Honduras [25] o frente a multinacionales que destruyen recursos naturales como la lucha contra Coca-Cola en India [26] hablan de levantamientos populares que han logrado impedir, aplazar o aumentar el coste de construcciones y operaciones de capital transnacional. Las protestas locales, la presin internacional, las luchas legales y las campaas para que se anule la financiacin de estos proyectos devastadores centrndose en los bancos que conceden prstamos a las corporaciones son otras tantas herramientas compartidas que los pueblos han desarrollado para defender sus derechos y hacer responsables a las corporaciones y a los gobiernos cmplices.

Reflejo de estas luchas es el llamamiento palestino al boicot, las desinversiones y sanciones para acabar con la impunidad no slo del Estado de Israel, sino tambin de todas las corporaciones e instituciones que se benefician del apartheid israel o lo mantienen . Ejemplo de ello son las victorias frente a corporaciones transnacionales como Veolia, que perdi ms de 20.000 millones de dlares en contratos que no se llegaron a firmar y sufri varias desinversiones de instituciones financieras antes de abandonar sus operaciones en Israel. [27] Otro caso importante son las cada vez ms numerosas victorias frente a [la empresa de servicios de seguridad israel] G4S. [28] Este gigante de la seguridad global, que actualmente est bajo la presin de movimientos de todo el mundo, no solo suministra equipamiento vital al sistema israel de prisiones y de checkpoints militares, sino que tambin proporciona mercenarios en Iraq y Afganistn [29], y ha obtenido contratos de seguridad para proteger el oleoducto de Dakota contra el que pueblos indgenas y movimientos [estadounidenses] han emprendido una fuerte campaa para defender sus derechos sobre su tierra y sus recursos. [30]

Probablemente la campaa Stop Mekorot [31] es el mejor ejemplo de cmo las campaas de apoyo a la lucha palestina y a su llamamiento al boicot, desinversin y sanciones se centran no solo en las polticas israeles contra el pueblo palestino, sino tambin en las estructuras globales de opresin. La empresa nacional del agua de Israel Mekorot es un agente clave en el robo del agua palestina que lleva a cabo simultneamente una limpieza tnica de las comunidades palestinas al obligarles a abandonar los espacios en los que viven debido a la falta de acceso al agua y permite la colonizacin de la tierra por parte de las ilegales colonias israeles, a las que Mekorot suministra agua. Desde que hace una dcada empez sus operaciones internacionales la empresa se ha beneficiado de privatizaciones de agua en todo el mundo. Su contrato de una planta desalinizadora en La Plata, una provincia de Buenos Aires, que frustraron los activistas de la solidaridad con Palestina unidos a los sindicalistas, pone de relieve no solo que el proyecto violaba el llamamiento palestino de BDS sino que, lo que es ms importante, habra exportado el apartheid del agua israel a Buenos Aires al ofrecer agua potable solo a los distritos ricos y subir innecesariamente el precio del agua a los consumidores. [32] Si en India se examina ms de cerca lo que Israel denomina apoyo al sector agrcola, se ve que tambin tiene un alto coste para los pequeos y medianos agricultores. Por ejemplo, Israel Elbit Imaging ha participado durante muchos aos en proyectos lcteos que en gran parte han sido fallidos y perjudiciales al importar razas extranjeras para industrializar y concentrar el sector bajo el control de empresas agroindustriales a gran escala . Un informe de Global Forest Coalition sobre estas prcticas conclua de forma elocuente: En vez de promover ciegamente razas extranjeras el gobierno debera ayudar a los ganaderos para que mejoren la alimentacin, el agua y otras condiciones de sus animales. El xito de la raza india Gir en Brasil debera servir de inspiracin al respecto. [33] Movimientos de todo el mundo estn encontrando maneras similares de atacar al opresor que, sorprendentemente, a menudo acaba siendo siempre el mismo, por estar controlado por el mismo capital o emplear mtodos similares.

Especialmente en las ltimas dcadas los movimientos han tratado de crear espacios nuevos en los que intercambiar ideas y experiencias, encuentros que van desde los Encuentros Intergalcticos iniciados por el Movimiento Zapatista hasta los Foros Sociales Mundiales y otras redes mundiales de activistas, como la Campaa Global para Reivindicar la Soberana de los Pueblos, Desmantelar el Poder de las Transnacionales y Poner Fin a la Impunidad [Global Campaign to Reclaim Peoples Sovereignty, Dismantle Corporate Power and Stop Impunity]. Sin embargo, aunque todos sabemos de sobra que solo si nos unimos en todo el planeta podemos ganar a un sistema global de opresin, con demasiada frecuencia nos vemos atrapados por las urgencias, contingencias y necesidades de nuestras propias luchas sin lograr sacar el t iempo necesario para preguntarnos cmo podemos ir ms all de simplemente desear que los que estn igualmente oprimidos tengan xito .

Es necesario que entendamos que nuestras luchas son una causa comn para poder acumular las fuerzas necesarias para alzarnos contra un sistema que hoy en da muestra de forma an ms descarada su naturaleza racista, exclusivista y opresiva. Desde la ocupacin de Palestina hasta las guerras devastadoras por toda Asia occidental y central al ascenso de la derecha desde Argentina a India e incluso en Amrica del Norte y Europa necesitamos urgentemente identificar lo que tenemos en comn y cmo unir nuestros esfuerzos en un movimiento poderoso por los derechos a la tierra y a los recursos, por la igualdad, la autodeterminacin y unas estructuras de gobierno que respondan a las necesidades de las personas.

Recordar el legado de Fidel Castro significa reflexionar sobre la principal contribucin de Cuba al desarrollo del internacionalismo. Hoy tenemos la responsabilidad de construir un internacionalismo del siglo XXI eficaz.


Notas:


[1] de la Torre, Lpez y Fernando, Carlos (2014), Encuentros solidarios en pocas revolucionarias. La revolucin cubana y el Frente Sandinista de Liberacin Nacional ante la causa palestina, CLACSO (Latin American Council of Social Sciences), http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20141202041539/ensayoclacso.pdf


[2] Azambuja, Carlos (2005), As origens da Tricontinental de Havana, http://www.heitordepaola.com.br/imprimir_materia.asp?id_materia=3960.


[3] Oron, Yitzhak (ed.) (1961), Middle East Record, Vol 2. Tel Aviv: The Reuven Shiloah Research Center, Tel Aviv University. https://books.google.com.br/books?id=vzZ71Eh5QvMC&pg=PA45&lpg=PA45&dq=AAPSO+Gaza+1961&source=bl&ots=uE-35Tu8J5&sig=Sd0c93wN_7HYn6q_vDGtUOJQaIs&hl=pt-BR&sa=X&ved=0ahUKEwjg7J2R7eDKAhVJipAKHUiQAUIQ6AEIHzAA#v=onepage&q=AAPSO%20Gaza%201961&f=false.


[4] Declaracin General de la Primera Conferencia Tricontinental (1966), http://constitucionweb.blogspot.ro/2014/06/declaracion-continental-de-la-primera.html.


[5] Ibid.

[6] Guevara, Ernesto Che (1967/1999), Crear Dos, TresMuchos Vietnam, https://www.marxists.org/espanol/guevara/04_67.htm.


[7] de la Torre y Fernando (2014). http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20141202041539/ensayoclacso.pdf.


[8] Othman, Haroub (2005), Africas solidarity with Palestine, ponencia presentada en la Conferencia Internacional Visin de Bandung 50 aos despus (Vision of Bandung After 50 Years), El Cairo, 13 de marzo. http://www.aapsorg.org/en/vision-of-bandung-after-50-years/541-africas-solidarity-with-palestine.html.


[9] (2016) BRICS movement gathering momentum, Business Standard, 11 de octubre, http://www.business-standard.com/article/news-ani/brics-movement-gathering-momentum-116101100062_1.html.


[10] International Trade Statistics 2015, WTO (World Trade Organization). https://www.wto.org/english/res_e/statis_e/its2015_e/its2015_e.pdf.


[11] (2011) Israeli Exports, https://disarmtheconflict.wordpress.com/israeli-arms/israeli-exports.


[12] Stockholm International Peace Research Institute, http://armstrade.sipri.org/armstrade/html/export_values.php.


[13] Cohen, Gili (2016), Defense Ministry Official: Israel, Like Other Countries, Exports Arms Not Only to Democracies, Haaretz, 20 de junio. http://www.haaretz.com/israel-news/.premium-1.726097.


[14] Por ejemplo, la empresa de seguridad israel ISDS adiestr desde 1982 a las fuerzas de polica y militares de dictaduras en Guatemala, Honduras, El Salvador y a los Contras en Nicaragua. En las ltimas dcadas ha entrado en el mercado de los grandes eventos y tiene un contrato con los Juegos Olmpicos de Rio 2016. Durante muchos aos adiestr a la tristemente clebre polica militar de Rio de Janeiro para que aplicara en las favelas las mismas prcticas que utilizamos en Gaza.

[15] Gross, Judah Ari (2016), Records of Israeli arms sales during Rwandan genocide remain sealed, Times of Israel, 12 de abril, http://www.timesofisrael.com/records-of-israeli-arms-sales-during-rwandan-genocide-to-remain-sealed; Konrad, Edo (2015) The story behind Israels shady military exports, +972, 22 de noviembre, http://972mag.com/who-will-stop-the-flow-of-israeli-arms-to-dictatorships/114080.


[16] SOS Kashmir (2011), Indian Army using Israeli weapons in Kashmir, Kashmir News, 15 de julio, https://soskashmir.wordpress.com/2011/07/15/indian-army-using-israeli-weapons-in-kashmir.


[17] Johnson, Jimmy (2010), India employing Israeli oppression tactics in Kashmir, The Electronic Intifada, 19 de agosto, https://electronicintifada.net/content/india-employing-israeli-oppression-tactics-kashmir/8985.


[18] Simoes, Alexander (2014), Where does Israel export to? The Observatory of Economic Complexity, http://atlas.media.mit.edu/en/visualize/tree_map/hs92/export/isr/show/all/2014 (consultado el 26 de diciembre de 2016).

[19] Leiderman, Leo y Mozerafi, Irit (2015), Israeli trade with emerging markets requires selectivity, Globes, 7 de junio, http://www.globes.co.il/en/article-israeli-trade-with-emerging-markets-requires-selectivity-1001042422.


[20] Imports, by Country of Origin, excl. Diamonds, http://www.cbs.gov.il/hodaot2016n/16_16_109t4.pdf.


[21] Ibid.

[22] Simoes, Alexander (2014), Where does Israel export to? The Observatory of Economic Complexity, http://atlas.media.mit.edu/en/visualize/tree_map/hs92/export/isr/show/all/2014 (consultado el 26 de diciembre de 2016).

[23] Ibid.

[24] Glencore International AG, Environmental Justice Atlas. https://ejatlas.org/company/glencore-international-ag.


[25] El caso se ha hecho an ms famoso tras el brutal asesinato de Berta Caceres, lder del movimiento de oposicin a la presa, el 3 de marzo de 2016, pero no es en absoluto el nico ejemplo. Vase: de Boissiere, Philippa y Cowman, Sian (2016), For Indigenous Peoples, Megadams Are Worse than Colonization, Foreign Policy in Focus, 14 de marzo, http://fpif.org/indigenous-peoples-megadams-worse-colonization.


[26] Methews, Rohan D (2011), The Plachimada Struggle against Coca-Cola in Southern India, ritimo, 1 de julio, https://www.ritimo.org/The-Plachimada-Struggle-against-Coca-Cola-in-Southern-India.


[27] (2015), BDS marks another victory as Veolia sells off all Israeli operations, BDS Movement, 1 de septiembre, https://bdsmovement.net/news/bds-marks-another-victory-veolia-sells-all-israeli-operations.


[28] (2016), UN World Food Programme Drops G4S, BDS Movement, 6 de diciembre, https://bdsmovement.net/world-food-program-drops-g4s.


[29] Richard Norton-Taylor, Britain is at centre of global mercenary industry, says charity, The Guardian, 3 de febrero de 2016,
https://www.theguardian.com/business/2016/feb/03/britain-g4s-at-centre-of-global-mercenary-industry-says-charity

[30] Steve Horn, Security Firm Guarding Dakota Access Pipeline Also Used Psychological Warfare Tactics for BP, Desmog Blog,13 de septiembre de 2016 https://www.desmogblog.com/2016/09/13/g4s-dakota-access-pipeline-human-rights-bp


[31]www.stopmekorot.org

[32] (2014), The agreement with Mekorot in La Plata (Argentina) has been suspended!, Palestinian Grassroots Anti-apartheid Wall Campaign, 7 de marzo, http://stopthewall.org/2014/03/07/agreement-mekorot-la-plata-argentina-has-been-suspended.


[33] Khadse, Ashlesha (2016), Dairy and Poultry in India Growing Corporate Concentration, Losing Game for Small Producers, http://globalforestcoalition.org/wp-content/uploads/2016/12/india-case-study.pdf.


Fuente: http://www.amec.org.za/palestine/item/1512-tricontinental-solidarity-and-palestine-today.html

Maren Mantovani es la coordinadora de las relaciones internacionales de la Campaa palestina Stop the Wall y de la Coalicin por la Defensa de la Tierra (Palestinian Land Defence Coalition).

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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