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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2017

El hambre, el arma de los fuertes contra los dbiles

Bruno Guigue
Arrt sur Info

Traducido para Rebelin por Susana Merino




Los nios amenazados del Yemen no figuran en los grandes titulares.

Si realmente se quisiera la prueba de que el hambre no es un desastre natural o cualquier otra fatalidad que pesara sobre las tierras abandonadas por los dioses, bastara con observar el mapa de las futuras hambrunas. Este mapa, diseado por el economista jefe del Programa Mundial de Alimentos, Arif Husain, es contundente. Segn l, 20 millones de personas corren el riesgo de morir de hambre en cuatro pases en los prximos seis meses: Yemen, Nigeria, Sudn del Sur y Somalia (http://ici.radio-canada.ca/nouvelle). Ahora bien, la principal causa de esa inseguridad alimentaria es poltica. Cuando no ha sido directamente provocada por el caos generador del subdesarrollo o la interrupcin de los suministros, la intervencin extranjera ha echado lea al fuego. La guerra civil y el terrorismo han arruinado las estructuras estatales, banalizando la violencia endmica y provocando el xodo de la poblacin.

En el Yemen los bombardeos saudes han generado desde marzo de 2015 un desastre humanitario sin precedentes. La ONU se alarma ante esta situacin, pero fue una resolucin del Consejo de Seguridad la que autoriz la intervencin militar extranjera! El cierre del aeropuerto de Sanaa y el embargo infligido por la coalicin internacional han privado a la poblacin de medicamentos. Las reservas de trigo disminuyen a ojos vistas. Los bancos extranjeros rechazan realizar operaciones financieras con los bancos locales. Catorce millones de personas, es decir el 80 % de la poblacin, tiene necesidad de ayuda alimentaria, unos dos millones en forma urgente. 400.000 nios estn desnutridos. Al ser considerada culpable de apoyar al movimiento Houthi, la poblacin yemen est condenada a muerte. Las potencias occidentales participan de ese crimen masivo proporcionando armas a Ryad.

En Nigeria la catica situacin en la que se ha visto sumergido el noreste del pas gangrena toda la regin. Millones de personas se hacinan en los campos de refugiados huyendo de la violencia del grupo Boko Haram. Estas poblaciones, que son totalmente dependientes de la ayuda humanitaria, sobreviven a temperaturas de 50 C en chozas con techo de uralita, con un solo acceso al agua, con cocinas comunes y una comida por da, explica Arif Husain. Alimentado por la propaganda saud, el terrorismo desafa actualmente a este Estado, el ms poblado del continente cuya poblacin se calcula que llegar los 440 millones en el 2050. Luego de la calamitosa destruccin de Libia por la OTAN el frica subsahariana se ha convertido en el territorio de caza preferido de los yihadistas. El hambruna anunciada es consecuencia directa de esa desestabilizacin.

En Sudn del Sur la proclamacin de la independencia en 2011 desemboc en una guerra civil en la que dos campos rivales se disputan el control de las riquezas energticas. Este Estado secesionista, fragmentado, enclavado, mutilado de su norte al que lo enfrent una interminable guerra civil, es fruto de la estrategia estadounidense. Esta creacin artificial tena el objetivo de contrarrestar la influencia de Sudn, desde larga data inscrito en la lista de los rogue states [N. de la T.: Estados canallas]. Nacido en la fuente bautismal de Washington, que arm la guerrilla secesionista de John Garang durante 20 aos, Sudn del Sur es hoy en da una regin en ruinas. Desde diciembre de 2013 han muerto varias decenas de miles de personas, 2,5 millones han huido de sus hogares y cerca de 5 millones se encuentran en una situacin de inseguridad alimentaria sin precedentes, segn la ONU. Si alguien quiere reclamar, se ruega que se dirija a los neocons de Washington.

En Somalia los avatares climticos amenazan con la proximidad de un nuevo desastre alimentario. En el 2011 la terrible hambruna que sigui a la sequa provoc 260.000 muertos. La vulnerabilidad de la agricultura hortelana refleja el estado de subdesarrollo del pas, fraccionado en una decena de grupos polticos rivales. El sangriento reino de los seores de la guerra locales, las intervenciones militares extranjeras (EE.UU., Etiopa, Kenia), la influencia creciente, sobre un fondo de descomposicin poltica, de la organizacin radical islmica Al-Shaab, ha otorgado a este pas el ndice de desarrollo humano ms bajo del planeta. Luego de la cada del rgimen marxista de Syaad Barr en 1991 se fueron desvaneciendo las estructuras estatales. La economa est exange y el sistema educativo descalabrado. El aumento de los precios de los alimentos y la cada de los salarios hacen temer lo peor hoy en da.

Lamentablemente, otras zonas de tensin provocan inquietud. Los actuales conflictos en Siria, Irak, Afganistn, Ucrania, Libia, Zimbabue, trastornan las condiciones de vida y generan flujos migratorios. Finalmente, algunos otros pases viven una inseguridad alimentaria crnica: la Repblica Democrtica del Congo, la Repblica Centroafricana, Burundi, Mali, Niger. No es casual que la mayora de estos pases sean presa de una guerra civil, del terrorismo y de la intervencin militar extranjera. El desorden que los asola es en primera instancia de naturaleza poltica y geopoltica. Lejos de ser una fatalidad es el resultado de causas endgenas y exgenas identificables. Las hambrunas no caen sobre los condenados de la tierra como un rayo. Es el arma de los poderosos para aplastar a los dbiles.

Bruno Guigue es un ex alto funcionario, analista poltico y profesor en la Universidad de la Runion. Es autor de cinco libros, entre ellos Aux origines du conflit isralo-arabe, Linvisible remords de lOccident, LHarmattan, 2002, y de numerosos artculos.

Fuente: http://arretsurinfo.ch/la-famine-arme-des-forts-contre-les-faibles/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, ala traductora y Rebelin como fuente de la traduccin



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