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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2017

Hacia dnde va Pakistn?

Guadi Calvo
Rebelin


El atentado del ltimo jueves revindicado por el Daesh, que opera en Asia Central, tambin conocido como Wilayat Khorasan contra el mausoleo suf ms importante del pas, con 800 aos de antigedad en memoria del santo Lal Shahbaz Qalandar en Shewan en la provincia Sindh, en el sur de Pakistn, dej por lo menos 88 muertos, 343 heridos, 76 de ellos de gravedad por lo que el nmero de muertos puede aumentar.

El ataque fue perpetrado por un suicida que tras arrojar una granada que no lleg a explotar, hizo detonar el chaleco explosivo que llevaba puesto, en el momento del rez donde se haban convocado ms de 500 personas, ya que es el jueves el da en que los sufs celebran sus rituales ms importantes.

A pesar del ataque los devotos llegaron otra vez al santuario al amanecer del viernes, con sus habituales naqqara (tambores batientes) para completar su danza sagrada, al son de los dayereh y daf sus tambores sagrados.

No es ninguna novedad que los santuarios sufes, sean blanco del integrismo wahabita, ya que a ellos acuden tambin chis, sunes, sikhs, cristianos y budistas, en su mayora agricultores y trabajadores pobres.

En junio ltimo el popular cantante de qawwali (msica devocional suf que alaban a Dios, al Profeta y a Al, el primer imam del chiismo, adems de otros santos sufes), Amjad Sabri, fue asesinado en Karachi, por un comando del grupo Hakimullah Mehsud, componente del talibn pakistan. Integristas wahabitas atacaron el santuario del poeta suf Rahman Baba del siglo XVII en las afueras de Peshawar. En noviembre ltimo un ataque suicida produjo 52 muertos y ms de un centenar de heridos en el templo Shah Noorani, en el distrito Khuzdar en la provincia de Beluchistn. Desde 2005 ms de 25 santuarios sufes han sido atacados en todo el pas.

El integrismo wahabita, donde abrevan organizaciones como al-Qaeda, Daesh y el Talibn, consideran takfir (herejes) a todo aquello que no se apegue estrictamente a la interpretacin del Corn que ellos hacen. Y es justamente el sufismo, muy popular en el todo el sur de Asia, que practica la versin ms tolerante del sunismo y podra ser considerada como punto de convergencia entre las dos grandes ramas del islam.

Quienes acuden a un dargah (santuario construido sobre la tumba de un santo), como lo justamente el templo atacado el jueves Lal Shahbaz Qalandar, donde todos practican el rito de dhaga atar hilo rojo en las ventanas o pilares de los santuarios como ofrenda y procuran taweez o amuletos. Los santuarios se han convertido en espacios de introspeccin, en la que tanto pueden participar hombres como mujeres, salteando el purdah la estricta norma que segrega de las mujeres, en ceremonias como el dhamal o dhikr una danza que lleva al trance, acompaados por timbales, tambores y canciones en cuya repeticin rtmica del nombre de Dios o sus atributos, llevan al paroxismo, como los conocidos bailarines derviches. Algunas de estas canciones Algunas canciones hacen referencia explcita al pluralismo religioso y la tolerancia.

Los dargahs sufes del sur de Pakistn se contraponen a los oscuros principios del wahabismo, ya que son un smbolo del sincretismo de la regin, donde se mezcla al Islam con las culturas locales. Y fueron los poetas filsofos suf consiguieron la gran difusin de Corn en el sur del continente.

El ataque contra el templo suf, fue el sexto de la semana que totalizaron cerca de 120 muertos.

En la ciudad de Lahore, un ataque similar haba dejado 14 muertos, mientras que en la provincia de Beluchistn, el mismo jueves fueron asesinados tres policas.

La respuesta de Islamabad, no se demor y practic intensos ataques con artillera y bombardeos areos sobre la frontera con Afganistn, los sectores pakistanes que se conocen como territorios tribales y las provincias afganas de Nangarhar y Kunar, donde segn informes de la inteligencia tanto norteamericana como pakistan existen campos de entrenamiento de integristas, a los que le produjeron ms de un centenar de bajas.

Kabul, ha denunciado que en los ataques murieron varios civiles inocentes. Otros lugares como en Sindh y en el paso Khyber Pakhtunkhwa, los extremistas fueron atacados por grupos paramilitares ranger y la polica, sin que se conozcan el nmero de bajas.

Pakistn entreg a las autoridades afganas una lista de 72 terroristas que se encuentran en sus territorios y de quienes exige la inmediata detencin. Adems, como ya lo haba hecho en junio de 2016, cerr los dos principales pasos fronterizos Chaman y Torkham, vitales para la endeble economa afgana, ya que por all llega al puerto pakistan de Karachi la produccin de frutas y verduras que exporta. Estos pasos se mantendrn cerrados por tiempo indeterminado, incluso para peatones. Y la orden de Islamabad es abrir fuego contra cualquiera que pretenda cruzarla.

La tensin poltica entre Kabul e Islamabad va en aumento, tras las acusaciones cruzadas de dar acogida a grupos extremistas. Islamabad acusa a Kabul de albergar organizaciones como Jamaat-ur-Ahrar (JuA), una de las tantas que han jurado fidelidad al lder del Daesh, el califa Ibrahim. Mientras que Kabul protesta de la presencia de talibanes en diferentes zonas fronterizas con Pakistn.

La tensin se acrecienta por la presencia en Pakistn de un 1.5 milln de refugiados afganos, de los 5.3 millones que lleg a haber durante la guerra sovitica, sumados al interregno talibn y la invasin norteamericana. Adems en la actualidad hay otro milln de afganos indocumentados. Desde el 2014 el ejrcito pakistan lleva a cabo la operacin Zarb-e-Azb con epicentro en la provincia de Waziristn del Norte, prcticamente un santuario terrorista donde es notoria la presencia de extranjeros provenientes principalmente de las ex repblicas soviticas como Uzbekistn, Tayikistn o Turkmenistn.

La venganza de la historia.

Fue la dictadura del general Muhammad Zia-ul-Haq, la pieza clave para que Pakistn se convirtiera en 1979, en el gran portaviones norteamericano que abasteci de armas, comunicacin y vveres a los muyahidines afganos. Por lo que finalmente pudieron vencer al ejrcito sovitico.

En este engendro de asistencia anticomunista, Arabia Saudita, jug un papel preponderante, no solo aportando miles de millones de dlares, mercenarios sino que tambin Riad reg Pakistn de las oscuras madrassas (escuelas cornicas) que durante la guerra convirtieron a sus miles de estudiantes (talib) en combatientes que enfrentaron a Mosc, entrenados y armados por la CIA.

Esto es lo que finalmente dio como resultados la aparicin del Talibn, y otras organizaciones wahabitas como al-Qaeda y casi 20 aos despus Estado Islmico.

Fueron esas madrassas wahabitas, donde se suele escuchar si matas a un chi, matas a 10 kafirs (infieles), donde germin el terrorismo que hoy ataca desde California a Yakarta, y que asolan Pakistn, Afganistn, Siria e Irak, fundamentalmente.

El wahabismo se opone a la cultura del santuario como la que tienen tanto chies como sufes. Ellos ven la adoracin de una tumba, un acto de apostasa, que puede alejar a los fieles de la fervor a Allah.

Arabia Saudita, cuna y epicentro del wahabismo, en 2014, propuso destruir la tumba del mismsimo Profeta Mahoma, plan que permanece suspendido por temor a la reaccin del resto de los musulmanes.

Por su parte Islamabad, es responsable directa del accionar wahabita, ya que ha operado durante aos como santuarios de los Talibanes y al-Qaeda recordemos que Osama bin Laden fue encontrado en la localidad pakistan de Abbottabad y lder talibn afgano Mullah Akhtar Mansour, fue muerto por un dron norteamericano cuando se desplazaba libremente en el rea de Dalbandi en la provincia de Beluchistn, en mayo pasado.

Islamabad, acusa Kabul de tolerar los santuarios terroristas, mientras que responsabiliza a Nueva Delhi de financiar estos grupos y boicotear as los millonarios planes de inversiones chinas en el pas, al tiempo que dice tambin India financia a los grupos separatistas de Beluchistn.

Aunque esta situacin es compleja, les sigue sirviendo a los militares pakistanes para conservar su omnmodo poder tras la creacin de un imponente complejo empresarial, industrial e inmobiliario.

La crtica situacin Pakistn se complica, adems con la indefinicin de los sardars o jefes tribales, que expectante esperan un resolucin de la crisis antes de tomar una posicin, que los podra acercar a las organizaciones terroristas.

Mientras que a fin de mes se cumple un ao de la ejecucin de Mumtaz Qadri, un militante wahabita condenado por el asesinato del gobernador de Punjab, Salmaan Taseer, ejecucin que produjo grandes disturbios, por lo que se espera se repitan en estos das.

Pakistn, se debate en las tormentas que supo fabricar para otros y hoy se abaten contra sus propios intereses.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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