Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2017

Los fiscales deben hablar claro
Corrupcin, justicia y empresas brasileas

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


El viaje del fiscal nacional Abbott y de la fiscal Ximena Chong a un encuentro de 11 fiscales latinoamericanos en el contexto de las operaciones de corrupcin (cohecho, coimas, sobornos, depsitos en parasos fiscales, boletas falsas, acciones de fraude al fisco, etc) en todo el continente de polticos por empresas brasileas como OAS, Odebrecht y Petrobras ha sido una muy buena iniciativa de la justicia chilena.

Pero sta diligencia de los dispositivos de justicia no debe opacar y actuar como una pantalla de humo para impedir que se investiguen casos parecidos de corrupcin y fraude al fisco como parece ser el caso con las operaciones nacionales e internacionales del precandidato presidencial de Chile Vamos, Sebastin Piera que han sido seriamente documentadas (*).

El Mercurio y la derecha azuza a los fiscales en las investigaciones sobre OAS que implican a MEO y a los operadores de Bachelet (Martelli, Peailillo, etc), para ocultar las del ex presidente S. Piera y candidato de la extrema derecha de tanta o mayor gravedad que las otras. Por supuesto que la Presidenta tambin debe responder si tena conocimiento del financiamiento ilegal de su campaa por OAS.

En Brasil, y para regocijo de las derechas obviamente metidas hasta el cuello en escndalos de corrupcin la izquierda del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, junto con muchos intelectuales que teorizaban el progresismo y el posneoliberalismo miraron para el lado cuando estas poderosas compaas y sus directivos financiaron a un partido, que como el PT, posaba de izquierda. Nadie lo puede negar; medidas progresistas con Lula hubieron, pero solamente aquellas que tuvieron el visto bueno del gran capital empresarial y financiero, el mismo que haca comer a los polticos estrella del PT en su mano.

Hoy, la corrupcin no puede definirse slo a partir de parmetros de la tica republicana (de actuar de manera correcta en una democracia: en el respeto de sus leyes y de las llamadas reglas de oro) sino que ha devenido en todas las llamadas democracias liberales un problema poltico-econmico de primera importancia.

Esos dineros, que manejados por empresarios y empresas corruptas deberan ser pagados en forma de tributos al fisco para ser puestos al servicio de polticas pblicas o entregados a los trabajadores en aumentos salariales, son desviados gracias a leyes republicanas permisivas al bolsillo de los polticos.

Son siempre las grandes mayoras de ciudadanos trabajadores las que pierden en un marco global de hegemona del gran capital que gobierna de hecho gracias sus sirvientes polticos: las derechas y las socialdemocracias neoliberalizadas.

Pero el caso de la corrupcin multinacional (en los dos sentidos: son empresas que operan en varias naciones las que corrompen a los polticos de esas naciones) no debe ocultar la corrupcin criolla que un poltico como Piera, sobre el que pesan responsabilidades en una serie de escandalosos hechos y situaciones no investigadas a fondo por la justicia chilena y sus fiscales.

Piera debe responder acerca de un posible fraude al fisco, se ha dicho.

 

Cuando Carlos Pea no le aplica su regla de oro a S. Piera

En un sistema republicano, la justicia misma debe responderle a los ciudadanos y aclarar sus sospechas acerca de la inclinacin de sus polticos-empresarios (pulsin cultural y no natural) a operar con prcticas corruptas para aumentar su patrimonio familiar y mantener sus privilegios de casta. Y con mayor razn cuando aquellas son cada vez ms fundadas en pruebas, puesto que el empresario-poltico Piera tiene un historial que lo ubica en el mismo sitial que un Trump y, ahora sabemos, de un Toledo.

No olvidemos que S. Piera, prcer de la modernizacin capitalista (junto con R. Lagos) es el preferido del columnista mercurial y rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Pea. ste es un especialista en dar clases de moral y refregarle la regla de oro a otros, con el fin poco tico de no aplicrsela a s mismo o a sus preferidos.

Pea, en sus columnas, ha tratado de convencer (manipular) a los ciudadanos de las cualidades de estadista de Piera a sabiendas de que si todos acturamos como el magnate tendramos que vivir pensando en como infringir la ley para satisfacer una malsana pulsin de acumulacin de riquezas. Adems de utilizar las redes de influencias y sus propios medios informativos para evitar la justicia.

Un corrupto poderoso puede hacerlo, pero un estafador farandulero y de poca monta como Garay va a la crcel. Un ciudadano comn, desprovisto de medios y recursos de poder, conoce sus lmites. Es precisamente ese sentido tico el que perdieron los polticos del duopolio. Aqul que el que el gran escritor George Orwell, el autor de 1984 y defensor de la crtica y la libertad de pensamiento, llamaba la decencia comn.

Leer: http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2017/02/17/pinera-el-candidato-impresentable/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter