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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2017

En Ecuador triunf el S

Javier Tolcachier
Pressenza


Este domingo ecuatorianas y ecuatorianos tuvieron en las urnas una difcil misin. Defender una Revolucin no es fcil, ya que como ensea la historia, no es Revolucin si no hay reaccin contraria. La inercia, la desidia, la nostalgia, pero sobre todo, los intereses individuales o corporativos se oponen a dar lugar a la mejora de situacin de las mayoras. Se oponen, sobre todo, a dejar a las mayoras decidir en libertad sobre el modo en el que quieren vivir, sin ser esclavos de su condicin de origen, sin ser siervos de quienes sacan provecho de injustas ventajas obtenidas en el transcurso de una historia social de apropiacin violenta.

Y entre revolucin y reaccin se entabla, por distintos medios, una lucha desgarradora entre quienes toman confianza y alimentan su esperanza con los pequeos o enormes avances que vislumbran y entre quienes quieren volver todo atrs, a fojas cero, como se dice en leguleyo, o sea, hasta antes que la primera pgina de esa historia de reivindicaciones populares fuera escrita.

En Ecuador triunf el S. De entre los poco menos de trece millones de habilitados para votar, concurri un nmero superior a los diez millones, probablemente los compelidos por ley a hacerlo. Los que se ausentaron, bastante ms de dos millones, constituyen una cifra que posiblemente incluye a muchos de los ms de 600 mil jvenes entre 16 y 18 aos y el milln largo de ciudadanos mayores de 65 aos cuyo voto no es obligatorio.

Otro importante contingente, cercano al 10% del total no se pronunci por ninguno, pero es casi seguro que quiso pronunciarse contra todos los candidatos. En una minora de ellos, prevaleci una actitud de exigencia crtica de los lmites del sistema actual, pero la gran mayora, se hizo eco de la incesante prdica meditica que va sembrando desconfianza y rechazo hacia lo poltico, creando as un resquemor casi instintivo y una apata de facto en relacin a la accin social masiva y organizada.

Dicha propaganda de los medios privados, acompaada de una fuerte campaa en las redes (todo digitado, organizado y financiado por la internacional de los ricos y sus lacayos, con complicidad de ex reyezuelos locales) apunt precisamente a debilitar la imagen de los candidatos del proyecto oficialista mediante denuncias y autoinculpaciones de personajes prfugos. Un modelo ya seguido en otros pases como Bolivia la mentira del supuesto hijo oculto de Evo , Argentina adems de muchos otros infundios, la acusacin de vinculacin del candidato kirchnerista a gobernador en Buenos Aires (provincia decisiva en el mapa electoral argentino) a supuestos negocios ligados al trfico de estupefacientes o en el Brasil, la infamia cotidiana de la Red O Globo que allan el camino a la destitucin de una presidenta legtima por tecnicismos contables a manos de parlamentarios imputados por corrupcin endmica.

A pesar de las andanadas atroces en los medios, un gran nmero de ecuatorianas y ecuatorianos dijo S a la continuidad de la Revolucin Ciudadana. Un nmero apenas mayor o menor al 40% dato que al escribirse estas lneas an no se ha hecho oficial por imprecisiones propias de un evento electoral masivo con una diferencia de ms de un milln de votos en relacin al perseguidor ms inmediato, el banquero Lasso. En personas de buena fe, dicha diferencia debera ser factor moral suficiente para declinar cualquier pretensin a revertir el resultado, mucho ms si el candidato ganador est prcticamente en la proporcin prevista para finalizar la contienda. Pero la estrechez de miras impide la grandeza necesaria para lograr el bienestar social, dato que debera conservar en su memoria el pueblo indeciso, abstinente o renuente, que ser decisivo si es que los guarismos son nfimamente esquivos a la conclusin del proceso en primera vuelta.

Tambin gan el S en la consulta popular sobre la prohibicin de asumir cargo alguno en el caso de que alguien posea cuentas o bienes en parasos fiscales. Dicha consulta, inimaginable en un mundo social honorable e indispensable en el mundo real de la elusin y la evasin fiscal, gan por 55 a 45. Si uno piensa en la sencillez de prohibir que alguien que oculta enormes sumas que podran en forma de impuestos garantizar salud, educacin, vivienda o cultura para millones de seres humanos privados de ello pretenda ocupar cargos pblicos, supuestamente sirviendo al conjunto de la poblacin, el resultado debera haber sido 99 a 1. Pero retorcidos argumentos se han interpuesto para desinformar a la opinin pblica y hacer que algo tan obvio no lo parezca.

Por ltimo, y no menos importante, gan el S en la Asamblea Nacional, quedando un nmero aproximado a los 70 escaos para la Alianza gobernante, mayora que garantiza que se defender lo conquistado socialmente y se podr avanzar por sobre los obstculos que continuarn sembrando conservadores y retrgrados de distinta laya.

Gan el S porque estas mayoras parlamentarias continuarn construyendo la integracin regional, afirmando la soberana popular, el multilateralismo y la cooperacin Sur-Sur, oponindose a la guerra, al armamentismo y a la ley del ms fuerte a nivel internacional.

Porque es ms difcil construir que destruir, e incomparablemente mejor proponer que oponer. Porque es inmensamente ms difcil articular posiciones y mayoras que permanecer pontificando y criticando desde una minora autosuficiente. Porque es ms arduo cambiar que conservar e infinitamente ms arriesgado actuar que observar. Porque no es sencillo comprender aquello que es imprescindible y hacer comprender que lo trabajoso no es imposible. Porque es de valientes abrir la fe de los pueblos en su derecho a evolucionar y es apenas mediocre la mejor verdad de los escpticos. Y porque, sobre todo, accionar en conjunto a otros por el beneficio de todos es la exacta contracara del hedonismo de la indiferencia individualista.

Por todo eso, felicito el inobjetable triunfo de Alianza Pas en el Ecuador y agradezco el esfuerzo de quienes lo han hecho posible, no slo para los que habitan el Ecuador, sino tambin en nombre de la causa que nos hermana, la nacin latinoamericana, preludio de la unin fraterna de los pueblos del mundo.

Fuente: http://www.pressenza.com/es/2017/02/en-ecuador-triunfo-el-si/


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