Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2017

La desesperada situacin de los musulmanes rohiny de Birmania

Emanuel Stoakes
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


La desesperada situacin de los rohiny, una minora musulmana de Birmania, es tambin un reflejo de la lucha de los palestinos, los saharauis y otros grupos musulmanes oprimidos que llevan dcadas sufriendo una implacable persecucin de carcter estatal.


Foto de archivo: Faruk fue encontrado en un barco en el mar; se halla ahora en un refugio temporal fuera del municipio de Maungdaw, Estado norteo de Rakin (AFP)

La actitud contenida de Farouk contrastaba de forma perturbadora con las lgrimas que lentamente iban deslizndose por sus mejillas.

Es un hombre de mediana edad, muy delgado (a peticin suya, ocultamos su verdadero nombre), que habla titubeando mientras describe cmo y por qu huy de su Birmania nativa.

El fuego se inici el primer da en mi casa sobre las ocho y media de la maana, dijo Faruk, aadiendo que los incendiarios eran una muchedumbre budista local que iba acompaada del ejrcito birmano.

Abrieron fuego contra los nios y los ancianos que intentaban esconderse en los arrozales. Cogieron por el cuello a mi hijo y le lanzaron al fuego. Tena cuatro aos.

Una historia de violencia

El relato de Faruk fue uno de los diversos testimonios desgarradores que los miembros de la comunidad musulmana rohiny ofreci a Middle East Eye en Bazar Cox, Bangladesh.

Dos refugiados rohiny en el campo de refugiados de Kutupalong, distrito de Bazar Cox, Bangladesh (Emanuel Stoakes)

La regin, que alberga la ciudad del mismo nombre y la franja de playa ms larga del mundo, acoge tambin a un creciente nmero de refugiados musulmanes rohiny que han escapado del vecino Estado de Rakin, en Birmania. All, casi un milln de musulmanes viven en situacin de apartheid, coexistiendo con la comunidad tnica dominante de los rakaines, de mayora budista.

Los rohiny, de mayora aptrida, llevan soportando en Rakin dcadas de persecucin, salpicadas de ocasionales pogromos, el ltimo de los cuales puede que est producindose ahora.

En 2012, decenas de miles de musulmanes rohiny murieron abrasados en sus casas por todo Rakin, vindose despus forzados a vivir en campos miserables para desplazados. Segn Human Rights Watch, todo esto fue parte de una campaa de limpieza tnica en la que estuvieron implicadas las fuerzas de seguridad del Estado y turbas budistas.

A partir de entonces, los musulmanes rohiny vieron cmo iban erosionndoles an ms los pocos derechos que les quedaban, un proceso que culmin despojndoles de todo antes de la celebracin de una votacin histrica en 2015, las primeras elecciones generales abiertamente disputadas en 25 aos.

Se desconoce la cifra total de muertos desde 2012: los sucesivos gobiernos han ido aislando las zonas afectadas por la violencia, siendo las estimaciones oficiales de vctimas increblemente bajas. Sin embargo, las agencias de la ONU creen que la cifra es de al menos mil muertos en los ltimos meses.

Hasta ahora se ha hablado de cientos de muertes, probablemente un clculo muy a la baja, la realidad es que podra haber varios miles, manifest un funcionario a condicin de mantener el anonimato, segn inform Reuters.

Las negativas del gobierno birmano

La ltima ronda de violencia se inici en octubre de 2016, cuando un grupo de militantes rohiny llev a cabo un ataque sorpresa contra tres puestos de la polica fronteriza cerca de Maungdaw, dejando nueve muertos.

Aunque los asaltos, perpetrados por un grupo limitado de insurgentes, fueron los primeros de este tipo en dcadas, los grupos de derechos humanos han declarado que las fuerzas de seguridad birmana reaccionaron atacando a comunidades enteras.


Un polica a la entrada del gueto de Aung Minqalar, en Sittwe (Emanuel Stoakes/MEE)

Un informe, publicado el 3 de febrero pasado por la Oficina del Alto Comisionado de la ANU para los Derechos Humanos (OHCHR, por sus siglas en ingls), acusa al ejrcito birmano de perpetrar posibles crmenes contra la humanidad como parte de operaciones de exterminio contra los rebeldes, provocando al parecer cientos de muertes y sistemticas violaciones (alrededor de la mitad de las mujeres entrevistadas por la organizacin dijeron que haban sido violadas). Los informes de Amnista Internacional y de Human Rights Watch corroboran muchas de estas afirmaciones).

Hasta hace poco, el gobierno birmano en Naypyidaw se limitaba a responder a esas acusaciones con negaciones generales o especficas. Una portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores resumi la posicin oficial afirmando que, cuando se trata de denuncias de abusos presentadas por los musulmanes rohiny, en absoluto se produjeron los hechos de que nos acusan.

Aung San Suu Kyi, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, otrora luchadora por la democracia, es ahora la presidenta de facto del gobierno birmano y quien est al frente de esta farsa cruel, llegando hasta a permitir que una pgina de las redes sociales gestionada por su oficina avergence pblicamente a una mujer que denunci haber sido violada por las fuerzas de seguridad.


Su oficina ha intentado desacreditar en diversas ocasiones otras acusaciones de violacin, incluyendo las contenidas en un informe de The Guardian.

Por otra parte, el parlamentario Aung Win, que se encarg de una anterior investigacin sobre las acusaciones contra el ejrcito, dijo a Middle East Eye que quienes no son rohiny en el ejrcito y la polica no estn interesados en las mujeres bengales [trmino utilizado tambin para los musulmanes rohiny] porque son muy sucias. El argumento, que tambin se mencion durante una infame entrevista en la BBC, fue seguido de una breve risotada.

Tras la aparicin del informe de la ONU, el gobierno ha suavizado su larga campaa de negaciones emitiendo un extrao comunicado autodesmintindose ante un periodista de la BBC, afirmando que nuestra posicin no es negarlo todo siempre estamos dispuestos a cooperar con la comunidad internacional.

En una noticia reciente, el ejrcito anunciaba que se investigaran a s mismos por las acusaciones de abusos contra los musulmanes rohiny.

U Pe Than, parlamentario, dijo a The Irrawaddy que los miembros del comit de investigacin todos ellos pertenecientes al ejrcito- estaban bajo el control del Tatmadaw o del gobierno, y que crea que todas sus investigaciones iban a ser independientes y veraces.

Pero el acceso de los medios a la zona de conflicto sigue estando muy restringido, muchos responsables del gobierno rechazan el informe de la OHCHR y las operaciones militares prosiguen su marcha.

Como periodista que tiene prohibido entrar en la zona, la nica va para poder acceder a los musulmanes rohiny afectados y conseguir una contraentrevista, era interrogar a algunos de los refugiados que han cruzado la frontera hacia Bangladesh.

Relatos de horror

Si el gobierno tiene razn en cuanto a las mentiras de los musulmanes rohiny, entonces las personas con las que me reun en Bazar Cox son unos actores insuperables.

Adems de con Faruk, habl con una joven que me dijo que su marido haba sido brutalmente asesinado a hachazos frente a sus ojos cuando escapaban de su casa.

Cuando salamos, mi marido se encontr con los soldados. Vimos cmo le partan el cuello con un hacha, dijo. Quemaron nuestra casa en cuanto nos fuimos.


Nios del campo de refugiados del ACNUR cerca de Sittwe (Emanuel Stoakes/MEE)

Un hombre de unos veinte aos me cont como su hijo haba muerto de hambre cuando le obligaron a huir de su pueblo. No se dio cuenta de que a su esposa tambin se la haban llevado para violarla. Se me rompi el corazn por mi beb, dijo entre lgrimas. Slo tena seis meses.

Otro testigo, un hombre de treinta y pocos aos, me mostr lo que pareca ser una herida de bala en la pierna, que le haban hecho durante un ataque a primeras horas de la maana. Finalmente consigui cruzar el ro Naf, que marca la frontera entre Birmania y Bangladesh, en la barca de un pescador.

El ejrcito vino por la noche, dijo. Se quedaron en la zona militar y empezaron a disparar contra la gente a primera hora de la maana. Algunos pudieron escapar, pero otros no. Murieron unas 50 personas.

Matthew Smith es el jefe ejecutivo del grupo de observacin Fortify Rights, que recientemente visit campos de refugiados en Bazar Cox como el de Kutupalong, donde los rohiny conforman el mayor grupo. Dijo que l y un equipo de investigadores haban sido testigos de mltiples casos de recin llegados de Birmania con heridas de bala, y que haban trasladado a varias mujeres que presentaban seales de haber sido violadas a los mdicos de la zona.

Hemos documentado violaciones de mujeres y nias rohiny por soldados del ejrcito, y tambin de innumerables asesinatos, incluidos nios, dijo Smith. Los soldados les rebanan la garganta y queman sus cuerpos con total impunidad. Es horrendo. Hemos documentado arrestos masivos arbitrarios y desplazamientos forzosos. Estn quemando pueblos enteros hasta los cimientos.

Smith aadi que el gobierno no haba investigado adecuadamente los abusos cometidos en Naypyidaw, aunque s se haba esforzado en tapar o negar la verdad.

El Consejo de los Derechos Humanos debera enviar sin dilacin una comisin internacional de investigacin, dijo.

Llamamientos a la accin internacional

Por tanto, parece que se estn produciendo nuevas atrocidades contra los musulmanes rohiny; como poco, las pruebas de tipos menores de crmenes son abrumadoras. La Comisin Internacional de Juristas (ICJ, por sus siglas en ingls) seala que hay cientos de musulmanes rohiny detenidos sin posibilidad de acceso a un abogado o a un juicio justo, en violacin del derecho birmano e internacional. Seis de ellos han muerto en prisin.

Daniel Aguirre, asesor legal internacional de ICJ, declar a MEE que a menos que el poder judicial pueda supervisar convenientemente las operaciones de limpieza, una comisin internacional es el nico medio para conseguir rendicin de cuentas.


Campo de refugiados rohiny de Kutupalong, en Bazar Cox, Bangladesh (Emanuel Stoakes/MEE)

Pero el gobierno birmano ha desestimado los llamamientos para la creacin de una investigacin independiente dirigida por la ONU. En cambio, ha encargado dos sondeos que desde el primer momento carecan de representacin y credibilidad para los ronhiny.

Es de esperar que los hallazgos de esos dos sondeos (uno se ha completado ya, el otro ha elaborado un informe provisional) apoyen la lnea del gobierno. En particular la segunda investigacin afirmaba como hechos falsedades demostrables y hacia amplias conclusiones metodolgicamente errneas basadas en informacin limitada e incluso irrelevante.

Sin embargo, el parlamentario Alok Sharma calific el sondeo de independiente cuando declar ante el gobierno britnico en la Casa de los Comunes en diciembre. (Uno se pregunta por la fuente de su informacin, teniendo en cuenta que analistas fiables han adoptado precisamente el punto de vista opuesto.) No obstante, Sharma ha venido manifestando regularmente en el parlamento sus preocupaciones por la situacin en Rakin y otras zonas de Birmania, la ms reciente el mes pasado.

La respuesta del gobierno birmano al informe de la OHCHR consisti simplemente en prometer nuevas investigaciones internas.

Cundo va a adoptar una postura el Reino Unido?

El Secretario del Foreign Office britnico, Boris Johnson, visit Birmania en enero, donde se reuni con Aung San Suu Kyi. Segn su propio relato, una de las cuestiones abordadas fue la de los derechos humanos, en especial la situacin en Rakin.

Pero Johnson no hizo llamamiento alguno a la rendicin de cuentas respecto a los abusos en la regin; no hubo conferencias de prensa. Sin embargo, s encontr tiempo para enviar un mensaje de video a un club de rugby de Rangn.

El Reino Unido suele mostrar debilidad a la hora de actuar respecto a la situacin de los musulmanes rohiny. Al mismo tiempo que se produca la evasiva respuesta de Sharma en el parlamento, el Reino Unido decidi declinar un llamamiento diplomtico para reabrir zonas del Estado de Rakin a las entregas de ayuda humanitaria, a pesar de que la medida estaba siendo promovida por nada menos que sus aliados, los EEUU, junto con otras trece embajadas.


Estatua en Sittwe del monje budista Sayadaw Otama, resistente pacifista frente al imperio britnico (Emanuel Stoakes/MEE)

Andrew Patrick, embajador britnico en Birmania, tuvo la mala suerte de encontrarse conmigo en el aeropuerto de Rangn, el centro comercial del pas, en diciembre. Naturalmente, le pregunt por los musulmanes rohiny. Sin entrar en ms detalles de lo que dijo, saqu la clara conclusin de que prefera seguir la va diplomtica que desafiar directamente al pas.

En muchos aspectos, este enfoque puede resultar vlido. Como otros han sostenido de forma contundente, el gobierno de Suu Kyi no es directamente responsable de la violencia perpetrada por las fuerzas armadas autnomas. En ltima instancia, necesita del apoyo internacional para hacer lo que debe. El Tatmadaw (como se conoce en birmano al ejrcito) sigue teniendo el mximo poder en Birmania y, gracias a la constitucin que redactaron, tienen muy apalancado al gobierno elegido.

Advertencia de asesinato

Por otra parte, un alarmante incidente de hace pocas semanas confirma el grado incendiario de las fisuras polticas y religiosas en Birmania. El 29 de enero, Ko Ni, el asesor jurdico del Partido de la Liga Nacional por la Democracia, fue asesinado a tiros a plena luz del da en el aeropuerto de Rangn. Era el musulmn de ms alto nivel asociado con el gobierno. Acababa de regresar de dar una conferencia en el extranjero sobre la situacin del estado de Rakin.

Se ha especulado mucho de si se trat de un asesinato poltico con objeto de enviar una advertencia al gobierno civil, aunque las pruebas de que as fuera no han aparecido an. Sea cual sea la verdad, un mensaje en las redes sociales alabando las acciones del asesino se convirti en viral en Birmania, demostrando que el fanatismo antimusulmn sigue siendo una fuerza a tener muy en cuenta.

Esas consideraciones pueden explicar la expresin pblica de solidaridad de Suu Kyi con el ejrcito, una institucin que en otro tiempo fue su principal enemiga, y su decisin de limitar estrictamente las expresiones de apoyo a la comunidad musulmana, por lo que decidi finalmente no asistir al funeral de Ko Ni.

Aunque esas decisiones pueden parecer miserables, son en ltima instancia de orden tctico, dado que, en palabras de Mark Farmaner, director del grupo de presin Burma Campaign UK: La supuesta transicin a la democracia de Birmania ha sido una mera transicin a una nueva forma de control militar con rostro civil.

Sin embargo, hay lmites al valor de la diplomacia frente a probables crmenes de atrocidad, especialmente cuando su eficacia es limitada. En 2012, cuando los musulmanes rohiny fueron sometidos a presuntos crmenes contra la humanidad por parte de las turbas locales y de las fuerzas de seguridad estatales, no se llev a cabo investigacin internacional alguna. En cambio, un sondeo interno simulado llegaba a idnticos resultados que las recientes investigaciones.

La posicin britnica y la de muchas otras naciones- en aquella poca consista en forjar lazos ms estrechos con el gobierno de Birmania, aunque sin hacer prcticamente nada por los musulmanes rohiny. En consecuencia, el grupo sigui estando cada vez ms oprimido, con nuevas y graves restricciones de derechos.

Naciones Unidas: La opresin podra convertirse en genocidio

La necesidad de justicia en la actual coyuntura trasciende incluso la importancia de la rendicin de cuentas por parte de los autores de los ltimos crmenes.

Sin embargo, tiene que haber alguna forma para detener el movimiento de crecientes abusos a los rohiny, que, segn ha sugerido el asesor especial de la ONU sobre genocidios, si no se hace lo suficiente, podra culminar en el mximo crimen.

Mezquita quemada en Sittwe, incendiada durante los enfrentamientos de 2012 (Emanuel Stoakes/MEE)

Har algo en ese sentido la comunidad internacional, incluido el Reino Unido? An queda alguna esperanza. Antes de la visita de Johnson, se celebr un debate en el parlamento sobre los derechos humanos en Birmania durante el cual Sharma, hablando de nuevo en nombre del Foreign Office, rechaz contundentemente descartar el apoyo a una investigacin de la ONU sobre la crisis de los rohiny.

Si el Reino Unido se pone a la cabeza de las presiones para que se lleve a cabo una investigacin imparcial, eso sera un acto de coraje moral. Fuentes vinculadas con la embajada estadounidense en Birmania me han indicado que EEUU apoya la idea sobre el terreno, aunque los caprichos de la administracin Trump hacen que sea imposible prever cul ser la decisin final.

Si Londres o Washington no hacen movimiento alguno en tal sentido, entonces las posibilidades de investigacin disminuirn en gran medida y la invisibilidad de los musulmanes rohiny seguir reforzndose.

Es el momento oportuno para que Gran Bretaa cumpla su autoproclamado compromiso con la promocin de los derechos humanos a nivel mundial. Dado el temor existente a que la opresin a los rohiny se endurezca an ms, pedir que se lleve a cabo una investigacin a fondo es lo mnimo que podra hacerse.


Emanuel Stoakes es un periodista e investigador especializado en derechos humanos y conflictos. Ha trabajado, entre otros, para Al Jazeera, The Guardian, The Independent, The Huffington Post, Foreign Policy, The New Statesman y Vice .

Fuente: http://www.middleeasteye.net/essays/desperate-plight-myanmars-muslim-rohingya-1607894390

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter