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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2017

Desarme, relato y responsabilidad

Xabi Anza
Rebelin


El abandono de la violencia de motivacin poltica no suele ser fruto de un consenso. En un momento dado, una mayora acaba imponindose y decide abordar el trnsito. Entonces urge abordar el desarme. Primero, para garantizar que nadie tomar esas armas, especialmente la minora disconforme. Y, luego, por estrictos motivos de seguridad: que la gente normal no se vaya encontrando con armas y explosivos.

Para desarmarse, quienes lo hacen deben poder comunicarse porque, lgicamente, no todos van a saber donde est todo. Puede que algunos arsenales estn en los domicilios de militantes o personas con miedo a moverse. En otros casos, los gobiernos conocen las localizaciones y las usan para poder detener a militantes. Inventariar es una tarea compleja si los gobiernos ayudan, y muy complicada y, hasta imposible, si tratan de impedirlo. Y tras el inventario, es preciso inutilizar esas armas, para impedir que nadie pueda usarlas. Luego deben quedar selladas adecuadamente, bajo supervisin de personas de confianza para luego ser entregadas a las autoridades. En otros casos, simplemente, la organizacin armada puede sealar las coordenadas de localizacin de otros arsenales. Hay un consenso tcito sobre qu se debe perseguir y qu no. Hoy en da los gobiernos no aceptan que los crmenes cometidos por una organizacin armada salgan indemnes. Pero existe tambin otro consenso: que no se captura a los militantes que propician el desarme en el proceso de desarme.

Hace ya casi seis aos que ETA decidi abandonar su actividad armada. Ha comunicado ahora que ha terminado con su inventario y sellado. A pesar de ello, los gobiernos espaol y francs han rechazado durante estos aos toda solicitud de instituciones vascas, de electos y de electas, de partidos y de agentes de la sociedad para que ayude a culminar ese desarme. Y la pregunta lgica que se plantea es...

Por qu Francia y Espaa se niegan?

La respuesta es doble: por un lado, el relato; y, por otro, condicionar el proceso poltico de nuestro pueblo. Efectivamente, si se procede a un desarme ordenado se reconoce de alguna manera que el desarme es fruto de la voluntad del desarmado. Y en ese momento, quien se desarma puede decir, por ejemplo, que lo hace porque entiende que en la actual fase histrica quiere usar otros medios para conseguir sus objetivos de siempre. Y cuando esto sucede quien se hace con las armas, el gobierno, tiene ms dificultades para decir que el fin de la actividad armada es fruto de su victoria absoluta. Y as llevamos seis aos.

Para Francia y Espaa lo fundamental es que quede claro que el fin de ETA es una victoria sin matices del estado de derecho.
Por su parte, ETA slo pide una cosa,que el camino que se elija no deje resquicios para que nadie haga interpretaciones equivocadas, en la lnea del malicioso relato de vencedores y vencidos.

La voluntariedad es un mal trago para los estados. Pero estos estados deberan asumir que reconocer la voluntariedad es, para quienes han defendido la legitimidad de la lucha armada, el enganche para no dejar nada pendiente en trminos violentos contra el estado que se ha combatido y se quiere combatir, ahora por medios pacficos.

La voluntariedad abre la etapa de la lucha civil y democrtica, tambin la etapa de la convivencia y seala a las nuevas generaciones las estrategias que, usadas en el pasado, no deben volver a activarse en el futuro. Dicho de otro modo: no quedan deudas en trminos de violencia. La voluntariedad es, de esa manera, un elemento de refuerzo de las garantas de no repeticin, elemento clave de la justicia en este tipo de conflictos. Es un mal trago para los estados si lo que pretende es, antes que nada, combatir un espacio poltico y no slo acabar con una historia de violencia.

Pero todo es relato, y nunca habr un solo relato. Habr muchos. Por eso, creo, procede hacer lo que es razonable: poner las armas fuera de circulacin. Es por esa razn que el pasado mes de enero, en una declaracin conjunta con PNV, EH-Bildu, LAB y otros agentes, ELA requiri de los Gobiernos espaol y francs que asuman su responsabilidad y coadyuven a un desarme ordenado, controlado, seguro y transparente, en lnea con los estndares internacionales que se aplican en casos similares. La gente no se merece otra cosa, y dejemos, por favor, a cada cual con su relato.

Xabi Anza, responsable de formacin en el sindicato vasco ELA


http://www.mrafundazioa.eus/es/articulos/desarme-relato-y-responsabilidad

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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