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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2017

Periodistas, comunicadores y trabajadores de la prensa en defensa de la Patria

Periodistas, comunicadores populares y activistas de la solidaridad internacional con Venezuela
Rebelin


Nosotros, ciudadanas y ciudadanos de la Repblica Bolivariana de Venezuela que confluimos en el ejercicio cotidiano de la Comunicacin Social en sus ms amplias formas, desde el periodismo en medios de comunicacin pblicos, privados, alternativos y comunitarios y la produccin nacional independiente, hasta la comunicacin popular de calle, incluyendo la comunicacin institucional, el reporterismo y el diseo grfico, el documentalismo, la docencia y la investigacin, entre otras, hemos decidido dar un paso al frente en esta hora para ratificar nuestro compromiso con la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela y con la Revolucin lgicamente tambin Bolivariana- que le dio origen, sentido y propsito.

Recordamos al mundo y a nuestro amado pueblo, al que nos debemos antes que a nada, el contenido del artculo 1 constitucional, que reza as:

Artculo 1. La Repblica Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simn Bolvar, el Libertador.

Son derechos irrenunciables de la Nacin la independencia, la libertad, la soberana, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminacin nacional.

Abrazados y abrazadas a este arte artculo, y al resto de la letra y espritu de nuestra hermosa Constitucin Bolivariana, rechazamos tajantemente las operaciones belicistas que desde el poder poltico, econmico, comunicacional y militar de Estados Unidos vienen desplegndose para tratar de impedir la estabilizacin econmica de Venezuela, el desarrollo de sus polticas de inclusin y justicia social y la construccin de la democracia participativa y protagnica propia del socialismo bolivariano por el cual consumi su vida el Comandante Hugo Chvez.

El imperialismo estadounidense atraviesa una grave crisis, que est a ojos vista. Los sectores ms atrasados pugnan porque, en lugar de dedicarse a resolver sus propios problemas, la nueva Administracin de Estados Unidos distraiga esfuerzos involucrndose con los sectores ms violentos de la contrarrevolucin interna, en un proceso de desestabilizacin de impredecibles consecuencias para Amrica Latina. No habr muro capaz de frenar los efectos devastadores del conflicto de grandes proporciones al que estn jugando.

De esta lnea belicista han sido abanderados poderosos monopolios en el campo de la comunicacin globalizada, estrechamente ligados al negocio de la guerra y a los jugosos contratos de reconstruccin que reciben como recompensa tras los bombardeos que ellos mismos fomentan, como muestran los casos de Iraq, Afganistn y Libia.

Estos poderes globalizados utilizan sus conexiones y capacidad de influencia en ciertas capas de la llamada opinin pblica mundial para allanar el camino y crear condiciones polticas y psicolgicas para la concrecin de agresiones blicas imperialistas, disfrazadas de intervenciones humanitarias en defensa de la democracia y la libertad, que una vez ejecutadas siembran muerte y destruccin indiscriminada en la poblacin local, incluyendo aquellas franjas de esa poblacin en las cuales previamente han cosechado simpatas hacia el espejismo intervencionista. Nadie queda a salvo.

En el caso de Venezuela, la estrategia belicista ha tenido como eje las transmisiones de la corporacin estadounidense CNN en Espaol, que desde hace mucho tiempo abandon sin pudor alguno la pose de medio de comunicacin imparcial para asumirse abiertamente como un aparato de propaganda de guerra contra Venezuela y contra todos los pueblos de Amrica Latina que han convergido en la construccin de un camino propio e independiente para la solucin de sus problemas, desatndose de los amarres del neocolonialismo y el neoliberalismo.

El 6 de febrero del presente ao la referida televisora transmiti un supuesto reportaje creado con falsa informacin y sin pruebas reales con el objetivo de posicionar la matriz de opinin en el mundo que el Gobierno venezolano suministra pasaportes falsificados a miembros de clulas terroristas.

Este falso reportaje no fue producto de la casualidad. Est concatenado con una serie de eventos concebidos para crear condiciones polticas y blicas para una posible intervencin estadounidense en Venezuela.

El 10 de febrero el republicano Marco Rubio, del sector ms furibundo de la derecha estadounidense, present ante el Senado el falso reportaje como supuesta prueba de la vinculacin de Venezuela con clulas terroristas.

El 13 de febrero el Departamento del Tesoro vincul abiertamente al Vicepresidente Ejecutivo de Venezuela, Tareck El Aissam, con el negocio de las drogas, presentndolo como un narcotraficante especialmente designado y dictando una serie de medidas sancionatorias en su contra sin molestarse en presentar pruebas de sus graves sealamientos.

Las medidas del Departamento del Tesoro desataron un festival de acusaciones contra El Aisam a travs de la maquinaria meditica, que lo pinta como jefe de carteles de droga en Colombia y enlace con terroristas de pases rabes.

Despus se sabra, por boca del propio Vicepresidente de Venezuela, que las acusaciones tienen como base el falso reportaje de CNN en Espaol y el supuesto testimonio de los mismos capos colombianos de la droga que l captur y extradit a Estados Unidos durante los cuatro aos en que acompa al presidente Hugo Chvez como Ministro de Interior y Justicia.

Del falso reportaje de CNN en Espaol sobre los pasaportes venezolanos supuestamente suministrados a terroristas rabes resalta el papel del venezolano Misael Lpez, ex funcionario de la embajada de Venezuela en IRAK, vinculado sentimentalmente a EQUIS Argotti, abogada de la dirigente del grupo extremista Voluntad Popular y esposa de Leopoldo Lpez, Lilian Tintori.

La credibilidad del supuesto testigo estrella de CNN qued demolida cuando la canciller de Venezuela, Delcy Rodrguez, mostr en rueda de prensa pruebas que incriminan a Misael Lpez en delitos en acoso sexual, usurpacin de identidad y viajes no autorizados a distintas capitales durante el tiempo en que estuvo infiltrado como funcionario del servicio diplomtico venezolano. Sus fotos con la abogada de Tintori no dejan lugar a dudas sobre las motivaciones polticas de sus temerarias elucubraciones.

El 16 de febrero, Lilian Tintori apareci en la Casa Blanca al lado del presidente Donald Trump, de la mano del principal propalador de las infamias contra El Aissam, Marco Rubio. Ese da Trump public un tuit con la foto donde pide la liberacin inmediata de Lpez, cabecilla de los hechos violentos que costaron 49 muertos, centenares de heridos y cuantiosos daos materiales a Venezuela en febrero de 2014.

Todo forma parte de una programacin macabra, dirigida por los sectores ms recalcitrantes de la derecha estadounidense para forzar al Presidente Trump a adoptar una posicin beligerante contra el gobierno revolucionario del presidente Nicols Maduro, en continuacin de la fracasada poltica intervencionista de Bush y Obama.

No es primera vez que el imperialismo estadounidense despliega su aparato internacional de propaganda para justificar la violacin de la soberana de los pueblos. Recordemos Vietnam, Irak, Libia y Siria por decir algunos casos. Tampoco olvidemos la participacin de este mismo Gobierno con el narcotrfico para financiar grupos terroristas como fue reconocido por sus propias autoridades en Centroamrica.

En el caso venezolano, estas agresiones estn ambientadas por un bloqueo financiero y prcticas de guerra econmica contra la Patria de Bolvar, que han causado graves heridas a las familias de Venezuela, vctimas del desabastecimiento y la especulacin, a pesar de las cuales no han logrado doblegar al pueblo venezolano.

Los constantes mensajes mediticos transmitidos por CNN en su forma y en su fondo, no han sido sino una permanente exposicin y reivindicacin de anti-valores, crimen y muerte; que insertan en la mente del televidente, como naturales, los procedimientos de violencia y agresin.

CNN lleva a cabo desde que se instaura la Revolucin Bolivariana en Venezuela, una repetida e insistente retrica de violencia en ejecucin de una guerra comunicacional y meditica, como parte de una guerra ms amplia: la Guerra No Convencional, para engaar al ciudadano venezolano con falacias, falsedades e imgenes manipuladas; y ablandar y modificar su conviccin de paz y de apego a procedimientos democrticos; para inducir a comportamientos de guerra, de violencia y de odio que son, adems, contrarios a nuestra cultura e idiosincrasia de Paz y Convivencia entre hermanos de la Patria Grande, y que propone y difunde imgenes negativas hacia las hermanas y hermanos de otras naciones y latitudes.

CNN decidi involucrarse en una olla periodstica en exclusiva al darle credibilidad, sin investigacin periodstica y sin contrastar fuentes, a un presunto testigo cuyo compromiso con la verdad est en entredicho, de una inexistente operacin de naturaleza tal que pudo comprometer la responsabilidad internacional de la Repblica Bolivariana de Venezuela y su tradicin de paz frente a la comunidad internacional. CNN public y transmiti la falaz noticia hasta el cansancio exponiendo a la patria venezolana a ser sujeto de acciones tanto de repudio como de represalias y de guerra.

CNN ejecuta estas actividades de guerra comunicacional en su condicin de portavoz de los intereses geopolticos y econmicos de los Estados Unidos en nuestro pas y de los sectores ms reaccionarios de ese pas.

Nosotros, comunicadores y comunicadoras de la Patria, nos pronunciamos vehementemente contra todas las formas de agresin desplegadas por el imperialismo, incluida la agresin meditica que suele preceder la propiamente blica.

Rechazamos el uso de las poderosas corporaciones internacionales de medios como instrumentos de propaganda de guerra, ponindolas al servicio de la conflagracin, la muerte y la destruccin.

Resaltamos el hecho de que durante los aos de Revolucin Bolivariana, desde 1999 hasta nuestros das, la comunicacin social ha experimentado una vertiginosa expansin tanto en lo cualitativo como en lo cuantitativo.

El pueblo ha desarrollado y ejercicio sus derechos comunicacionales como pueblo comunicador y ha desarrollado una envidiable capacidad para la lectura crtica de los medios. Desde entonces han florecido al menos 332 medios alternativos y comunitarios, 444 privados y 27 pblicos.

Reivindicamos el carcter libertario de la Revolucin Bolivariana y apostamos a una expansin del Derecho a la Informacin de todo el pueblo venezolano, en los trminos consagrados en los artculos 57 y 58 de nuestra Constitucin Bolivariana:

Reivindicamos, as mismo, el derecho soberano de todas las naciones, y en especial de nuestra amada Venezuela, a defenderse de agresiones que desvirtuando el derecho a la informacin amenacen seriamente los DDHH de su pueblo, la soberana, la independencia y la autodeterminacin.

Invocamos la solidaridad de los pueblos del mundo para que, desoyendo la gigantesca e inescrupulosa campaa internacional contra Venezuela, se ayuden a s mismos desnudando el carcter belicista e injerencista de la maquinaria de propaganda de guerra activada contra nuestra patria.

Chvez Vive, La Patria sigue!!!


* Firman periodistas, comunicadores populares venezolanos y activistas de la solidaridad internacional con Venezuela.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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