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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2017

Grecia
Un pas en el precipicio

Rafael Silva
Rebelin


"No es de izquierdas aqul que recurre a un rescate de la Troika para salvar al pueblo"
(Manolis Glezos, poltico, escritor y poeta griego)


La situacin de Grecia, cuna de la civilizacin occidental, del pensamiento, de la filosofa y de la democracia, es hoy da absolutamente insostenible. El pas se dirige a marchas forzadas hacia un precipicio que, da la impresin, nada ni nadie puede detener, ni a nadie le interesa. Tomamos datos e informacin en lo que sigue de un reciente artculo publicado por Martine Orange para Mediapart, y publicado en espaol en el medio Rebelion.org. Desde que el gobierno de Alexis Tsipras se rindi escandalosamente y capitul frente a unas exigencias demenciales de la Troika, pensadas no solamente para aplastar la disidencia griega, sino para servir de ejemplo y escarmiento a toda la comunidad de la Unin Econmica y Monetaria europea, Grecia no ha dejado de caminar hacia el precipicio econmico y social. Los lderes de esta indecente Unin Europea, as como los vasallos del gran capital representados en el FMI, le han lanzado un nuevo ultimtum a Tsipras. Le han concedido tres semanas para presentar un nuevo camino de medidas de austeridad, en caso contrario ser de nuevo intervenido en una nueva espiral de privatizacin, precariedad laboral y desmontaje del ya casi inexistente Estado del Bienestar. Podemos afirmar, sin exagerar un pice, que la situacin griega ya es una cuestin de pura supervivencia.

Ya agotado, el pas se encuentra al borde del abismo, del colapso financiero, econmico y moral. Los dirigentes de Siryza, ahora s, hablan sin tapujos de plantearse seriamente salir del euro, de la moneda nica (que no comn), justo lo que tendran que haberse planteado hace dos aos, cuando Alexis Tsipras tuvo el mayoritario respaldo popular. Como tantas veces hemos asegurado, la cobarda de los gobernantes se paga cara, bien cara. Ms tarde o ms temprano los fantasmas vuelven a acudir, al acoso y al derribo de aqullos que se rebelan, que se enfrentan a los designios del ms cruel neoliberalismo, y si no somos capaces de plantarle cara, de elaborar alternativas, y de estar a la altura, el gran capital aprovecha, en su insaciable carrera, para hacernos an ms vasallos, ms presos de sus viles dictados. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido en Grecia. "A buenas horas, mangas verdes!", reza nuestro sabio refranero, y viene de perlas al caso que nos ocupa, porque algunas figuras destacadas del otrora partido de izquierdas, y hoy da sumido en las directrices del ms salvaje capitalismo europeo, ya evocan pblicamente la hiptesis de la salida del euro, y dejan de considerarlo como un tema tab. Ms les hubiera valido liderar la ofensiva cuando tuvieron la clara oportunidad, preparando al pueblo griego para que asumiera que dicha posibilidad era la nica que poda devolverles la dignidad.

Si tal hiptesis hubiese sido formalmente explorada en su momento (y no faltaron lderes dentro y fuera de Syriza que lo plantearon), hoy da Grecia, a pesar de las nuevas dificultades derivadas de la salida de la moneda nica (Grexit), podra tener una salvacin, una salida, una luz al final del tnel, que supusiera la vuelta a una sociedad digna y justa con los ms desfavorecidos. Pero los consejos no fueron escuchados, los planteamientos alternativos fueron abandonados (lo que provoc que buena parte de la militancia y de los dirigentes abandonara el partido y fundara Unidad Popular), y Alexis Tsipras se pleg a las directrices europeas, firmando y acatando un nuevo memorndum mucho ms exigente (diramos absolutamente demencial) que los planteados inicialmente. Desde entonces, la venganza de la Troika es implacable, inexorable, fulminante, despiadada. La inmensa mayora de los grandes recursos pblicos que le quedaban al pas (tanto grandes empresas como recursos naturales muy valiosos) han sido cedidos a la banca europea y a las grandes empresas transnacionales, en un irracional concurso que est vaciando al pas de todo su potencial, de todo su contingente econmico, y de toda su fuerza social. Y as, hoy da, las personas y los colectivos sociales se encuentran prcticamente al lmite de su resistencia, todo lo cual es silenciado por estas macabras instituciones europeas, y por los medios de comunicacin dominantes, cmplices de la situacin.

Unas instituciones europeas que estn procurando enterrar el tema griego, para que no se conozcan los perversos efectos que producen sus polticas, y para que no vuelvan a discutirse las directrices de sus tratados, en una palabra, para que no se vuelva a elevar la bandera de la democracia sobre las clusulas de este perverso "club europeo". Los lderes europeos no estn interesados en que el tema de Grecia vuelva a la palestra, sobre todo a la espera de prximas elecciones este ao en Pases Bajos, Francia y Alemania. Por tanto, la extrema crisis griega est siendo cruel e interesadamente silenciada, y sus efectos intencionalmente ocultados. Con cada desembolso de fondos adicionales, en obediencia a los planes de rescate asumidos, los acreedores se vuelven ms exigentes. Cada vez quieren ms. Absolutamente insensibles al sufrimiento del pueblo griego, continan arrebatando la riqueza al pas, y transfiriendo hacia el gran capital los recursos del pueblo griego. Nos encontramos no ya ante un hostigamiento declarado, sino ante un macabro plan de exterminio y aniquilacin de todo un pas, ante una destruccin y un caos de proporciones imprevisibles. Como nos cuenta Martin Orange, la ltima reunin del Eurogrupo, celebrada el 26 de enero, en presencia de funcionarios del FMI, slo confirm una vez ms el insaciable acoso que sufre la poblacin griega. Mientras Atenas espera la liberacin de los fondos europeos para ayudar a refinanciar alrededor de 6.000 millones de euros de deuda en julio, la discusin repiti los mantras habituales, que tanto gustan a los responsables de la Unin Europea como expresin de su eufemstico lenguaje: "mantener los compromisos", "aplicar las reformas", "reducir el dficit", "recuperar el crecimiento econmico", etc. Un lenguaje que constituye hoy da el ms feroz ataque a la soberana y a la dignidad de los pueblos, y que no necesita bombas ni caones para someterlos.

Un nuevo plan de "austeridad" ha de ser presentado por Tsipras en la reunin del 22 de febrero, cuando la verdad es que ya llueve sobre una inundacin. Mientras que el gobierno griego ha logrado, con un esfuerzo fiscal sobrehumano (levantado sobre las espaldas de la ciudadana), alcanzar un supervit presupuestario (antes del pago de la deuda y gastos financieros) del 1,5% en el ao 2016, las autoridades europeas estn condicionando las nuevas ayudas a partir de julio a un supervit primario del 3,5% y durante al menos 20 aos, una situacin a todas luces inviable. Hasta el propio FMI ha reconocido que este supervit era irreal, incluso contraproducente. Pero las autoridades europeas dicen que esto es lo que hay, y an exigen ms garantas, condicionando su apoyo al plan de rescate a la adopcin preventiva por parte del gobierno griego de nuevas medidas de austeridad adicionales, que se sumen a las ya previstas en el propio plan de rescate. Algo inaudito, irracional, escandaloso, inhumano. Por su parte, el gobierno griego ya ha subido el IVA al 24%, ha recortado en un 40% las pensiones, aumentado los impuestos, creado nuevos impuestos sobre los automviles, las telecomunicaciones, la gasolina, el tabaco, el caf, la cerveza, ha anunciado nuevos recortes de 5.600 millones de euros en salarios pblicos, y otras muchas barbaridades para contentar a la insensible Comisin Europea. Pues an parece que no es bastante.

La soberana del pueblo griego ha sido completa, total y absolutamente intervenida. Sus decisiones y planes polticos, socialesy econmicos no tienen ninguna validez sin el visto bueno de las autoridades europeas. No slo es que los planes de rescate sean antidemocrticos, sino que son absurdos y kamikazes, teniendo sentido nicamente si se quiere aniquilar socialmente a un pas, dejndolo como en situacin de posguerra. Y aunque parezca una pesadilla incomprensible, todos los pases europeos (Espaa incluida, por supuesto, con el gobierno del PP como alumno aventajado y ejemplar) estn alineados con la postura alemana, defensora a ultranza del plan de rescate. Grecia posee una deuda pblica calificada de "explosiva" por el propio FMI. De acuerdo con sus clculos ms recientes, ascendera al 260% del PIB para el ao 2060 (ahora se encuentra en el 180%), reconociendo que es insostenible, y que Atenas necesita un alivio sustancial de la deuda por parte de sus socios europeos. En realidad, la deuda pblica griega es insostenible desde hace mucho tiempo. El CADTM patrocin un Comit de Auditora de la Deuda griega, y asesor al gobierno sobre los pasos que deberan darse en pro del control sobre la misma, pero de nuevo, el gobierno de Alexis Tsipras no hizo caso. Y as les va. Pero las autoridades europeas siguen negando la mayor. En un comunicado reciente del Mecanismo Europeo de Estabilidad, se asegura que "No hay ninguna razn para tales alarmas acerca de la situacin de la deuda griega". No hay ms ciego que el que no quiere ver.

Durante los ltimos 7 aos, el PIB de Grecia se ha reducido en un tercio. El desempleo afecta al 25% de la poblacin y al 40% de los jvenes entre 15 y 25 aos. Un tercio de las empresas han desaparecido en los ltimos cinco aos. Muchas escuelas han tenido que cerrar por falta de fondos, dejando en la inactividad a miles de escolares. El gasto per cpita en sanidad disminuy en un tercio desde el ao 2009, y ms de 25.000 mdicos han sido despedidos. Los hospitales han sido desmantelados, carecen de medios, de personal, de instalaciones, de medicamentos. Las cifras son alarmantes, horrendas. Una quinta parte de la poblacin vive sin calefaccin ni telfono. El 15% de la poblacin ha cado ya en la pobreza extrema. Y ante esta cruda realidad, el declive emocional de la poblacin se ha disparado, pues ya no encuentran sentido a sus vidas, ni ven salida posible a esta situacin tan desesperada. Pero sin embargo, este coste humano y social de la austeridad no aparece en las hojas Excel del Eurogrupo, que se limitan framente a implantar sus fanticos dogmas. Segn datos del propio Banco de Grecia, el 13% de la poblacin est excluida de cualquier tipo de atencin mdica, el 11,5% no puede comprar las medicinas prescritas, y un 24% padece problemas de salud crnicos. Los suicidios, las depresiones, o las enfermedades mentales, han registrado incrementos exponenciales. Y mientras que la tasa de natalidad ha disminuido un 22% desde el inicio de la crisis, la tasa de mortalidad infantil casi se ha duplicado en los ltimos aos, hasta alcanzar el 3,75% en 2014.

Y cuando les veamos en ruedas de prensa, continuarn asegurando con ese pasmoso cinismo que caracteriza a los dirigentes europeos que su plan de rescate funciona, se continuarn felicitando por la recuperacin de Grecia, y animarn a sus gobernantes a continuar por esa senda, que es en realidad la senda de la destruccin. Porque el pas se encuentra exhausto, agotado, al lmite de sus fuerzas y de sus recursos. Ninguna institucin, por poderosa que sea, tiene derecho a maltratar de esta forma a un pas, a ningunear su soberana, su independencia y su dignidad. Asistimos al colapso silenciado de todo un pas, al secuestro y al expolio de sus recursos, al saqueo de su riqueza, y a la condena ms execrable a la miseria de toda su poblacin. Y todo ello, ante el pasmoso silencio, ante la cmplice y criminal complicidad del resto de los pases europeos, que no se inmutan ante tanta crueldad. Despus de lo que estn haciendo con el pueblo griego...Nos asombramos de lo que son capaces de hacer con los refugiados? Todo forma parte del mismo plan, todo obedece a una misma estrategia, a un mismo fin, que no es otro que la supremaca del gran capital, el abandono de las clases ms desfavorecidas, y la creacin de colonias en torno a la gran banca y a las empresas transnacionales europeas, que son las que mandan en todo este indecente cotarro. La salida del euro es la nica solucin que le queda a este pequeo pas, y para el resto de pases, una pregunta...Habremos aprendido la leccin?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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