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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2017

Los ricos contra Trump y Coca-Cola contra el Pato Donald

Jon E. Illescas
El Viejo Topo


Donald Trump lite del capital

La lite del capital en meditica disputa

Al parecer, nadie que merezca el respeto de los respetables apoya a Trump. O eso dicen. Incluso es conocido que antes de su victoria electoral, el mismsimo George W. Bush., otrora paradigma del conservadurismo global, se posicion contra el sufrido oligarca.1 Tambin durante la campaa, el pobre multimillonario padeci el acoso de la mayora de los medios masivos.2 Incluso una vez electo presidente, el septuagenario y meditico lder de la nueva derecha nacionalista-internacional encontr una inesperada y temible adversaria: Madonna, que augur a la plebe que la adora una revolucin del amor (es decir, sin expropiaciones).3 Por si fuera poco tener de enemiga a la menos virgen de todas las clebres damiselas de la siempre inmaculada industria del pop, ahora a Trump le ha surgido un nuevo problema con mediticas curvas: Katy Perry. As es, porque la tambin cantante, poseedora de la cuenta con ms seguidores de Twitter, no deja de ensaarse con el To Gilito de la poltica mundial.4

Poco importa que la seorita Perry grabara un videoclip propagandstico para el Pentgono con el asesoramiento de los Marines para nutrir de mujeres sus filas o que hiciera diversos conciertos para ayudar a su ejrcito en sus imperialistas aventuras allende los mares.5 Ahora Perry est concienciadsima de querer proteger a los ms dbiles.6 La multimillonaria estrella del pop ha sido una convencida demcrata de toda la vida, es decir, desde que Obama gan el Nobel de la Paz y prometi sin cumplir cerrar Guantnamo para siempre. Barak, por su parte, siendo presidente, animaba a los jvenes a ir a los conciertos de su archiconocida amiga.7

Donald Trump lite del capital

Pero hasta con el primer presidente mulato en retirada de La Casa Blanca, Perry sigui fiel a los candidatos demcratas y no le guard ningn rencor a Hillary Clinton, su otrora adversaria, a la que apoy decididamente desde el inicio de su segunda intentona presidencial. Tanto cuando se enfrent al izquierdista Bernie Sanders por la candidatura demcrata como cuando ms tarde tuvo que vrselas con el victorioso vaquero republicano, agente Trump: Donald Trump. En su militancia, Perry, pese a tener unos padres ultraconservadores,8 lleg a grabar un vdeo semidesnuda a favor de Clinton y a prometerle una cancin electoral.9 Pero nada de eso bast para que la mujer de George pudiese continuar con el legado poltico de Barak: en otras palabras: la poltica Coca-Cola.

Pero en qu consiste esta chispeante y gaseosa praxis poltica? La poltica Coca-Cola es el soft power de Joseph Nye o la publicidad corporativa de siempre, que ni la descubri Naomi Klein con No Logo ni Philip Knight con Nike, sino los asesores de Rockefeller en 1914 (tras una masacre obrera a manos de sicarios del empresario), derramada en la arena poltica.10 En bruto: a Dios rogando y con el mazo dando. Como Coca-Cola, sirviendo con su mano izquierda anuncios de relajada gente guapa y enrollada sonriendo en la playa mientras con la diestra deja a cientos de trabajadores sin empleo, aplasta la disidencia sindical o desobedece sentencias judiciales.11 La praxis Coca-Cola se basa en cometer las mismas fechoras capitalistas e imperialistas de siempre, pero con un halo de santidad cool que les hace parecer justo lo contrario de lo que son.

Para los convencidos de esta poltica del marketing (no, no hablamos de la mayora de dirigentes de Podemos), Obama, por ser negro, era mejor y menos racista que sus predecesores, pese a que expuls a ms inmigrantes que todos los presidentes blancos anteriores.12 Hillary, por el mero hecho de ser mujer (siguiendo el absurdo prisma del posmodernismo todava hegemnico en la izquierda), debera ser ms moderna y sensible que cualquier hombre, pese a que en sus tiempos de Secretaria de Estado se alegraba de un modo ciertamente nada maternal del asesinato de sus enemigos polticos.13

Como aventur Terry Eagleton hace casi veinte aos y como ha confirmado recientemente Slavoj Zizek,14 hemos llegado a un punto en el capitalismo que ya ni siquiera es necesario, o cada vez resulta ms prescindible, el hecho de otorgarle un rostro humano al fascismo que requiere cualquier sociedad de clases. En este sentido, Trump constituye el principio del fin de la moral pblica en la poltica de masas controladas mediticamente. Y no puede ser de otro modo viniendo de un hombre que, henchido en un mitin televisado, anunci su apoyo a las torturas en los interrogatorios: Qu si apoyo los ahogamientos simulados? Te puedes apostar el culo a que s.15

El patoso Donald, hipercaricaturizado por la prensa seria, con su pose de John Wayne, es el inicio del fin de la poltica Coca-Cola. Es el ocaso del soft power de negros y mujeres travestidos, la extincin de las miradas cndidas y los hollywoodienses discursos para justificar lo injustificable. Trump es, por fin, el soado hroe meditico del trabajador totalmente alienado por el discurso de aquellos que le oprimen. El presidente estadounidense es como aquel hroe de violentas pelculas de accin que tras masacrar a los malos, mientras le contemplan temerosos y moribundos, todava es capaz de mofarse de ellos con sus propios chascarrillos.

En realidad, Donald Trump y sus mediticos enemigos no son sino diferentes partes de la lite de la clase dirigente en disputa por controlar la superestructura capitalista actual. Donald y los nuevos protofascistas electos de derecha son los renovados rostros que necesita la lgica del capital en esta poca de recortes sin recuperaciones. En este tiempo de capital mundializado y trabajadores nacionales enfrentados, de jornadas extenuantes pese a la robotizacin acelerada y el paro estructural, de necesarios chivos expiatorios a los que cargar la ira de los aplastados (siempre los otros: los no americanos, los inmigrantes, los musulmanes, etc.). El capital actual necesita a Trump y sus aclitos del mismo modo que el gran capital alemn se sirvi de Hitler poco antes de la II Guerra Mundial en un contexto de crisis econmica con inquietantes similitudes con la actual.

Donald Trump lite del capital

Frente al supuesto Pato Donald de la poltica internacional, Madonna, Katy Perry y el clan Clinton son parte de una lite predestinada a la desaparicin por ser disfuncionales para contener las contradicciones sociales que genera el capital hoy da. Por eso sern barridos por los vientos de la historia, del mismo modo que en un futuro no muy lejano, la actual izquierda ser expulsada del mapa por ser francamente incapaz de unir y soliviantar a aquellos que son los nicos que pueden revertir la presente situacin de creciente barbarie sociopoltica internacional: los trabajadores.

Aquellos a los que todava no se les oye debido a lo fuerte que resuenan los altavoces de los de siempre en sus taponados y atolondrados odos. Pero en algn momento se acabar la msica de unos y empezar la de otros, del mismo modo que se acab la de Coca-Cola/Obama/Perry en la poltica y llegarn las de las nuevas y burbujeantes estrellas protofascistas del pop que apoyarn a Trump. As las cosas, hay que entender que el gran pecado que la lite ilustrada del capital no le perdona a Trump no es que sea racista, chauvinista o imperialista, sino que se est cagando (y disculpen la palabra) sobre el soft power que la industria cultural junto con el gobierno estadounidense cultivaron durante dcadas desde el fin de la II Guerra Mundial para garantizar su hegemona como potencia mundial. Trump y la nueva lite que lo apoya, estn destruyendo su obra en cientos de artculos, libros, series de TV, pelculas, videojuegos o videoclips. Tanta diplomacia cultural, tantos cerebros engullidos, para que ahora venga alguien tan tosco a aguar la fiesta.

Quizs cuando deje de sonar como cool el himno de EUA por la mala imagen del Donald constructor de muros, comience a resultar atractivo el himno de La Internacional o alguno de semejante contenido en las mentes de los sometidos. Nostalgia marxista? Peores cosas se han visto. Quizs en forma de rap o con guitarras elctricas, pero, quin se esperaba acaso que alguien como Trump se convirtiera en presidente de Estados Unidos hace tan solo ocho aos cuando el Yes We Can de Obama sonaba victorioso en los odos del confundido progresismo meditico globalizado?

No debe resultar sorprendente que los enlatados cantos de sirena de la lite buena resuenen por todo el orbe, lo lamentable es que nosotros, en tanto que asalariados, los tarareemos. Lo grave es que nos creamos su propaganda disfrazada de refrescantes anuncios y pegadizos videoclips, que pensemos que el maana lleno de amor y convivencia multicultural que nos garantizan si apoyamos a sus buenos sern posibles en nuestra realidad. Precisamente aqu, en una sociedad-mundo que todava sin asentarse se resquebraja por doquier debido a la lgica del capital que amenaza con explotar impidiendo la consolidacin de los antiguos sueos de emancipacin que nos llevaron a lo mejor del presente. Es decir, los sueos de un maana donde los ciudadanos nacionales, los inmigrantes y los refugiados dejen de serlo para transformarse en lo que ya son pero casi nadie reconoce: trabajadores internacionales. Si lo hacemos bien, esta vez lo sern, lo seremos, de una sociedad-mundo sin clases, sin muros ni fronteras. El nico espacio posible donde los Derechos Humanos dejarn de ser papel mojado para, por fin, habitarnos.

El presente artculo fue finalizado el 20 de febrero de 2017 y publicado en el Topo Express. Su reproduccin, siempre que sea sin nimo de lucro, se cite la fuente y la autora, ser libre bajo licencia Creative Commons.

Notas:

  1. Bassets, Marc (2016), Los Bush dan la espalda a Donald Trump. En El Pas, [en lnea], 6 de mayo: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/05/estados_unidos/1462472195_378079.html (Consultado el 16/02/2017).
  1. Lo que le vali el apoyo de despistados trabajadores que lo catalogaron de antisistema.
  2. Galln S., Anglica (2017), Madonna: su furia contra Trump, su revolucin del amor y sus ganas de estallar la Casa Blanca. En Univisin, [en lnea], 21 de enero: http://www.univision.com/estilo-de-vida/trending/madonna-su-furia-contra-trump-su-revolucion-del-amor-y-sus-ganas-de-estallar-la-casa-blanca (Consultado el 20/02/2017).
  1. Katy Perry, con ms de 95 millones de seguidores, es la cuenta ms popular del mundo en Twitter, seguida de otra estrella del pop, el canadiense Justin Bieber, con ms de 91 millones de fans (Consultado el 16/02/2017). Esta cantante no deja de increpar a Trump: Gomar, Ignacio (2017), La reaccin de las famosas ante la era Trump. En El Pas, [en lnea], 13 de noviembre: http://elpais.com/elpais/2016/11/11/viva_la_diva/1478856747_394566.html (Consultado el 20/02/2017).
  1. Illescas, Jon. E. (2015), La dictadura del videoclip. Barcelona: El Viejo Topo [2015, 2 ed. 2016], pp. 350/354.
  1. Con su videoclip Chained to the Rythm (2017), en el cual precisamente critica lo que ella misma ha estado haciendo todo el tiempo desde su Olimpo de Dioses y Diosas prefabricados de la industria del pop: alienar a la juventud global y apoyar a la lite del poder.
  1. Illescas, Jon. E. (2015), La dictadura del videoclip. Barcelona: El Viejo Topo [2015, 2 ed. 2016], p. 332.
  1. Ibdem, p. 7
  2. Sobre el vdeo: Jerkovich, Katie (2016), Katy Perry Votes Naked In Latest Video To Turn Out The Vote For Hillary. En The Daily Caller, [en lnea], 27 de septiembre: http://dailycaller.com/2016/09/27/katy-perry-votes-naked-in-latest-video-to-turn-out-the-vote-for-hillary-video/ (Consultado el 20/02/2017). Sobre la cancin: Showbiz (2016), Katy Perry quiere componer el tema electoral de Hillary Clinton. En La Opinin, [en lnea], 24 de junio de 2014: http://laopinion.com/2014/06/24/katy-perry-quiere-componer-el-tema-electoral-de-hillary-clinton/ (Consultado el 20/02/2017).
  1. En la llamada Masacre de Ludlow en 1914: Illescas, Jon. E. (2015), La dictadura del videoclip. Barcelona: El Viejo Topo [2015, 2 ed. 2016], p. 551.
  1. Coca-Cola en lucha (2016), Somos Cocacola en lucha. Madrid: La Oveja Roja.
  1. Garca Marco, Daniel (2016), Estados Unidos, se merece Barak Obama que lo llamen deportador en jefe? En BBC, [en lnea], 27 de enero: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/01/160120_obama_deportaciones_eeuu_dgm (Consultado el 20/02/2017).
  1. Por ejemplo, cuando se enter del brutal asesinato de Gadaffi. Aqu el vdeo: https://www.youtube.com/watch?v=Fgcd1ghag5Y (Consultado el 20/02/2017). La reflexin: Wight, John (2016), Hillary Clinton and the Brutal Murder of Gaddafi. En Counter Punch, [en lnea], 21 de octubre: http://www.counterpunch.org/2016/10/21/hillary-clinton-and-the-brutal-murder-of-qaddafi/ (Consultado el 20/02/2017).
  1. Eagleton, Terry (2005), Ideologa. Una introduccin. Barcelona: Paids [1995]. Sobre Zizek: BBC News (2017), Slavoj Zizek on Trump and Brexit. En YouTube, [en lnea], 17 de enero: https://www.youtube.com/watch?v=2ZUCemb2plE (Consultado el 20/02/2017).
  1. EFE (2017), Trump apoya la tortura en los interrogatorios como mtodo efectivo para combatir el terrorismo. En El Mundo, [en lnea], 27 de enero: http://www.elmundo.es/internacional/2017/01/26/58896262e5fdeaad368b465f.html (Consultado el 20/02/2017)
Libro del autor:

3D dictadura_del_videoclip

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/los-ricos-contra-trump-y-coca-cola-contra-el-pato-donald/



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