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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2017

Sobre "Podemos"
Lecciones para Chile, ms all de elecciones

Felipe Lagos D.
Rebelin


Hoy en Chile, se habla ya y se escribe sobre las influencias del nuevo "Frente Amplio". Desde Revolucin Democrtica se ha intentado propagar la idea de que un principal referente es el homnimo Uruguayo, pero se han realizado crticas que refutan su coherencia, vase: El camino es la recompensa o las dificultades de crear un Frente Amplio. Incluso recientemente se ha planteado una similitud con el proceso en Portugal: Puede el Frente Amplio articular en Chile un gobierno de izquierdas a la portuguesa? Pero es evidente que la principal influencia ha sido Podemos, el Partido de Pablo Iglesias, de Espaa. Tanto Gabriel Boric como Giorgio Jackson lo han reconocido, aunque recalcando las diferencias nacionales. E incluso es posible escuchar y leer a representantes de Poder Ciudadano ocupar trminos como la casta.

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Los das 10 y 11 de febrero se llev a cabo la Asamblea Ciudadana de Vistalegre II, el congreso poltico y organizativo de Podemos. Originariamente programado para noviembre de 2017, se convoc de forma extraordinaria con el objetivo de resolver una serie de divisiones internas producidas tras el acuerdo entre el PSOE y el Partido Popular, que llev a ste ltimo a conformar el nuevo gobierno espaol.

La divisin del equipo dirigente de Podemos, personificada en Pablo Iglesias, por un lado, e Iigo Errejn, por otro, no ha sido fcilmente comprendida por la opinin pblica. Poder clarificar los trminos del debate nos ofrece tambin la oportunidad de profundizar en una de las mayores innovaciones polticas que es objeto de estudio en gran parte del mundo, pero que muchas veces se centran en los logros electorales y su ingreso a la escena poltica institucional.

Precisamente esa concepcin fue lo que estuvo en juego, al contraponer Pablo Iglesias a la lnea poltica de una maquinaria electoral e institucional promovida por Errejn, la necesidad de la construccin de un partido de masas, inserto en los territorios, ligado a los conflictos sociales y creador de cuadros polticos, de militancia, acercndose sustantivamente a las posiciones del sector llamado Anticapitalistas de Podemos, representado por Miguel Urbn.

Tras exponer los principales elementos que considero constituyen a Podemos, su historia, ideas y procesos organizativos, se comprender mejor qu significado tuvo y tiene que a lo largo de la campaa, foros y debates en torno a Vistalegre II, Pablo Iglesias haya utilizado la consigna Luchar, crear, poder popular, haciendo referencias directa a Salvador Allende y la Unidad Popular en Chile, para definir la nueva fase estratgica de Podemos.

1. PERIODO, COYUNTURAS Y SENTIDO DEL MOMENTO HISTRICO.

Como en Amrica Latina, los pases econmicamente menos desarrollos de Europa, los as llamados pases del sur (Grecia, Italia, Espaa, Portugal), poseen sustantivas diferencias y especificidades nacionales, tanto sociales como polticas. Pero as tambin como en nuestro continente, estn sufriendo los mismos impactos de la poltica econmica neoliberal, promovida en su caso por la Unin Europea (UE); y los efectos, aunque desiguales, son convergentes [1] .

El enorme malestar social producto de los resultados de las polticas econmicas de reajuste del gasto fiscal y las oleadas de resistencia tras los efectos de la crisis de 2008, han puesto en evidencia el rol de la clase poltica y sus instituciones al servicio de los intereses del capital financiero.

Todo esto implica tambin el entreguismo con el que se volc la socialdemocracia, la supuesta tercera va, al modelo neoliberal, las polticas de austeridad y la gobernanza financiera. La demanda por la democratizacin de la sociedad y la economa, expresa ese agotamiento de los partidos polticos socialdemcratas.

En Espaa, la crisis de la socialdemocracia es la crisis del Partido Socialista Obrero Espaol (PSOE) que, como escribe Manolo Monereo, ha terminado convirtiendo en el brazo izquierdo de la derecha [2] . El PSOE es el partido que representa el rgimen poltico-econmico espaol, por su rol en la transicin a la democracia y la configuracin de la nueva sociedad. Ms especficamente, el PSOE garantizaba la modernizacin capitalista neoliberal, alineaba los intereses de los grupos econmicos con el modelo y generaba enormes consensos en los sectores trabajadores [3] .

Pero el PSOE no lo ha hecho slo. El Partido Popular (PP), fundado en 1989, antes representado por Jos Mara Aznar y hoy por Mariano Rajoy, personifica el espectro conservador y de derecha de la poltica nacional, alineado con la monarqua y el ejrcito.

Lo que se ha llamado el bipartidismo entre el PSOE y el PP, es una forma de organizar el poder y la institucionalidad poltica de manera supeditada a los grupos econmicos. Por medio del bipartidismo, las clases dominantes controlan los poderes Ejecutivos y Legislativos. El bipartidismo es el eje poltico del sistema, as como el de su recomposicin, por eso cuando sus lderes y actores hoy hablan, lo hacen ms bien como representantes del rgimen que de sus colectividades.

No obstante, ante la crisis de rgimen, esta alianza ha tenido que sumar a un nuevo actor poltico que, si bien tambin es parte del espectro conservador y de derecha, plantea una va de transformacin o transformismo, posee un estilo mucho ms transversal que el PP y su emergencia como partido local (no nacional) que se ha estado extendiendo en los territorios, ha aumentado su popularidad. Nos referimos a Ciudadanos, con quien se ha creado recientemente un nuevo escenario de tripartidismo.

Pero qu ms ha pasado en Espaa, adems de las polticas neoliberales y la emergencia de su crisis a partir de 2008, para llegar a este punto? Una percepcin generalizada por parte de la ciudadana de la baja calidad de la democracia; una debilidad enorme (bajos recursos, procedimientos burocrticos, nombramientos partidistas) de las instituciones encargadas de fortalecer la sociedad civil ante el Estado y el Mercado; corrupcin generalizada entre los actores del sistema poltica y los grandes empresarios [4] .

A lo que se suma el hecho de que Espaa se volvi un pas econmicamente dependiente, es decir, fue perdiendo su soberana, limitando su democracia y volviendo el sistema de partidos subalterno al poder econmico. El carcter perifrico que fue asumiendo limit el rol de las clases trabajadoras en la economa y las polticas de austeridad terminaron por deteriorar las capacidades del Estado. Los pases centrales, como Alemania, Inglaterra y Francia, han ido imponiendo a Espaa (como a los otros pases del sur) el modelo productivo acorde a sus intereses.

Esto haba estado funcionando durante 30 aos, desde la Constitucin de 1978, con estabilidad y consenso social, con crecimiento econmico, bienestar relativo y el destino favorable que significaba pertenecer a la UE. Pero la crisis que inici en 2008, que gener enormes bolsones de desempleo, recortes sociales y a los derechos laborales, no slo gener un gran malestar social, sino que tambin cuestion a contrapelo los supuestos logros de la transicin a la democracia.

La ciudadana fue reinterpretando ciertos elementos que articulaban la sociedad espaola y percibiendo con mayor claridad que la clase poltica haba estado siempre sometida a los intereses de las grandes empresas, del establishment financiero, pero que ahora, que rescataba bancos y empresas, y que degradaba las condiciones de vida y de trabajo de las mayoras sociales, esto se volva indignante [5] . La crisis de rgimen se asoci entonces con la crisis de la Constitucin de 1978 y el pacto social de la transicin.

Fueron apareciendo pequeos partidos y movimientos sociales de protesta. Se fue expandiendo el desapego de la ciudadana respecto al bipartidismo que ya no se diferenciaba en sus polticas econmicas y que reproducan un estilo verticalista de gestin. Y surgi, en 2011, el ms grande movimiento social habido en Espaa incluso desde antes de la dictadura (1939), el Movimiento de los Indignados o 15M.

El PSOE perdi credibilidad, volvindose un partido convencional. Los polticos y sus familias eran cada vez ms percibidos como una clase privilegiada y corrupta. Y tanto el PP como el PSOE fueron cometiendo errores polticos ante la aparicin de la protesta, criminalizando, cerrndose en s mismos y profundizando su impulso clientelar y burocrtico.

Una coalicin de izquierda, Izquierda Unida (IU), que haba sido conformada a mediados de los 80 principalmente por el Partido Comunista Espaol (PCE) y su principal dirigente Julio Anguita, comenzaba a ver confirmados sus diagnsticos crticos ante la transicin espaola y el modelo neoliberal, pero sin capacidad de capturar el descontento social [6] .

Y lo mismo haba estado pasando en toda Europa: a pesar del gran malestar social, de la insatisfaccin e incluso de las protestas, no se expresaban opciones al sistema. Se cre un vaco poltico que no fue ocupado por ninguna alternativa de transformacin. Pero fueron surgiendo, con grandes diferencias en sus estilos y capacidades, pero con no pocas similitudes, Syriza en Grecia, Bloque de Izquierda en Portugal, el Movimiento 5 Estrellas en Italia, y en Espaa, Podemos, que, en palabras de Boaventura de Sousa Santos, constituye la mayor innovacin poltica en Europa desde el final de la Guerra Fra [7] .

2. LA UNIVERSIDAD, LA TUERKA, EL 15M Y AMRICA LATINA.

El grupo dirigente y fundador de Podemos estuvo formado por profesores doctorados o en proceso de hacerlo, de la Facultad de Ciencias Polticas y Sociologa de la Universidad Complutense de Madrid, del ya famoso campus Somosagua, que ha sido denominado un laboratorio poltico, un semillero de ideas. De ah surgieron Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Iigo Errejn, Carolina Bescansa, Ariel Jerez, German Cano, pero tambin influencias directas como Jorge Verstrynge y Carlos Fernndez Liria.

En Somosagua, especialmente desde la asociacin de estudiantes Contrapoder, coincidieron varios activistas sociales y polticos que desarrollaron experiencias dentro y fuera de la universidad, tanto desde el movimiento estudiantil como en el movimiento antiglobalizacin, el Foro Social Mundial (2001), las protestas contra la Guerra de Irak (2003-2004) y la Primavera rabe (2010-2013).

Muchos de ellos, muy jvenes, tambin tuvieron militancia de IU, pero haban abandonado la colectividad puesto que tras la salida de Julio Anguita de la direccin del movimiento, se despleg una poltica de acercamiento hacia el PSOE y de pactos electorales. Adems, IU no era capaz de sintonizar con las prcticas y nuevas formas del movimiento social.

En el campus de Somosagua se fue generando una experiencia comunicacional y audiovisual en acuerdo entre la Facultad y Tele-K, una emisora local. Desde all se fue gestando La Tuerka y ms concretamente lo que se denomin la Hiptesis Tuerka.

La Hiptesis Tuerka plantea que la tarea fundamental es dar la batalla en el campo hegemnico para disputar la creacin de subjetividades polticas, lo que debe llevarse a cabo desde un dispositivo coherente a esa batalla, dispositivo que no es sino audiovisual, y como parte de la cultura Espaola, especialmente la televisin, desde donde se forman imaginarios, significados y consensos.

As surge, en 2010, La Tuerka, un programa televisado de tertulia poltica en Madrid. Y es que ni desde el espacio Acadmico ni desde el espacio tradicional de la poltica ni sus formas de propaganda clsica, podan difundir los discursos y significados que pudieran volverse hegemnicos. Se requera de un espacio meditico [8] .

Cuando el 15 de Mayo de 2011, el 15M, estalla el Movimiento de los Indignados y miles de personas se movilizan bajo la consigna no nos representan, cuestionando el orden establecido, se asom una oportunidad histrica y era el momento de la audacia. Se haba abierto una ventana de oportunidad poltica y no se poda desaprovechar.

Con la aparicin de los Indignados, La Tuerka adquiri prestigio y ocup un lugar desde donde se poda dar sentido a los acontecimientos, cuestin que los otros programas de televisin y de radio muy difcilmente podan lograr y ms bien lo que buscaban era desprestigiar al movimiento social.

No obstante, el 15M tambin haba sorprendido a los mismos realizadores de La Tuerka y los ya existentes crculos de Podemos. Incluso hubo ciertas tensiones entre las Asambleas de los Indignados y los Crculos, puesto que en los primeros pareca haber un rechazo total a cualquier tipo de poltica partidaria y los Crculos incluso haban tenido conversaciones con IU, aunque estas fueran rpidamente descartadas. Y as en el Movimiento de los Indignados se fue dando un debate en torno a politizar o no el movimiento social.

Podemos surge de las redes ciudadanas en torno al Movimiento de los Indignados y luego de lo que se denomin las mareas, que eran articulaciones de trabajadoras y trabajadores de la salud y de la educacin especialmente, organizadas contra las poltica de austeridad. El objetivo era traducir y dar direccin poltica al movimiento social. El 15M fue una expresin de la crisis y ms que una alternativa, mostr a su vez sus propios lmites ante las capacidades del sistema de corregirse o recomponerse.

La poltica comunicacional de Podemos fue mucho ms exitosa tanto de IU como los mismos sectores asamblestas del 15M. Y el mismo Pablo Iglesias despleg sus esfuerzos para presentarse en todos los programas de televisin donde lo invitarn, popularizando profundamente su imagen. Y a La Tuerka en Tele-K, se sum Fort Apache, en Hispan TV [9] .

Tras el 2011, se fue conformando Podemos. Fue un proceso de muchsima reflexin y cuestionamiento, hasta llegar a las elecciones europeas de mayo de 2014 donde obtienen cinco eurodiputados. Y a medida que las asambleas de debilitaban y desmovilizaban, se fue generando un traspaso de miembros hacia los Crculos.

Sin embargo, durante ese tiempo, algunas asambleas siguieron funcionando y se fue publicando un peridico propio. La diferencia radicaba en el horizontalismo promovido por las asambleas y representado muy bien en un personaje que volveremos a encontrar ms adelante, Pablo Echeique, contra cierto verticalismo surgido del crculo de Pablo Iglesias.

Dos diferencias claras entre Podemos y el 15M son la centralidad del lder, y el uso de los medios de comunicacin, ambas cuestiones a la que los Indignados se resistieron, promoviendo voceras y rotatividad en los cargos y una crtica radical a los medio de comunicacin oficiales y la creacin de medios propios, independientes [10] .

Un sector de Podemos ha permanecido con mayor apego a las Asambleas y a otros movimientos sociales, los Anticapitalistas, quienes paradojalmente segn el carcter antipartidistas del movimiento de los indignados, representan el sector ms a la izquierda al interior de Podemos.

Tras 2011 vino la experiencia en Amrica Latina. Como profesionales de las ciencias polticas se interesaron sustantivamente por los procesos de cambio en la regin, especialmente en Venezuela y Bolivia. Desde hace tiempo tambin se tenan algunos contactos generados desde IU, especialmente por un antiguo encargado de poltica y formacin que tambin se haba alejado de la organizacin para pasar a Podemos, Manolo Monereo, y el mismo Juan Carlos Monedero, quien fuera asesor del gobierno venezolano (2005-2010).

Para 2013 Pablo Iglesias se encontraba como analista poltico en varios programas de televisin. Pero no era un trabajo individual. Tras las pantallas y ms all, Pablo Iglesias mantena conversaciones, espacios de formacin, de anlisis, con el grupo desde donde desplegaban esa estrategia comunicacional, pasando horas antes de salir por televisin para traducir sus anlisis acadmicos a un lenguaje de sentido comn pero que diera argumentos y herramientas a las personas. Ah se fue conformando su equipo para la campaa en las elecciones Europeas.

3. LA CASTA, LA TRAMA Y EL DRAMA PSICO-SOCIAL.

El Movimiento de los Indignados y el 15M fue una movilizacin social sin precedentes. En las calles, por la protesta, se reclam democracia real, proteccin social y defensa de las libertades civiles. Estuvo conformado por sectores de trabajadores, especialmente los ms precarizados y cuyos sindicatos demostraban no tener eficiencia; sectores medios cada vez ms proletarizados; y la juventud, desempleada y sin expectativas.

Escribe Manolo Monereo que lo natural hubiese sido que este movimiento se hubiese dispersado en lo social y que Izquierda Unida (IU) hubiese incrementado fuertemente voto y representacin parlamentaria. No fue as. Podemos surge con la capacidad de sintonizar tanto con los objetivos como con las practicas del movimiento social. Escribe Monereo: Podemos consigui lo que la izquierda de Julio Anguita no fue capaz: construir una fuerza poltica que le disputaba la hegemona al PSOE. Esto puso en crisis al sistema de partidos y al propio rgimen [11] .

Pero esto no slo era posible por ciertas capacidades y dispositivos desarrollados por el movimiento social o Podemos, sino por los resquebrajamientos mismos del sistema, que estaba poniendo en evidencia que los que gobernaban realmente ni siquiera se presentaban a elecciones, acumulando un enorme poder econmico y capacidad de controlar a la clase poltica.

Entonces, crisis de rgimen, precarizacin de las condiciones de vida, movilizacin social, surgimiento de una alternativa, fueron dando forma al nuevo contexto poltico Espaol que expresaba la crisis de la Constitucin y los concesos de 1978.

Pero era fundamental crear un elemento ms: la definicin del adversario, puesto que sin adversario la poltica pierde orientacin. Ese adversario fue denominado la casta. La casta, una palabra que se escuch en toda Espaa y ms all, por televisin, las radios, las asambleas, en las plazas.

El concepto casta pona en el foco de atencin los privilegios de la clase poltica y sus esfuerzos por mantener la gobernabilidad, contener los movimientos sociales y reproducir la burocracia. De esta manera se construy discursivamente a un sector dominante pero deslegitimado y a la vez se les permiti a las clases subalternas asumir una identidad propia, la gente, los ciudadanos.

El concepto tuvo una eficacia social sustantiva, pero tena un problema, era incompleto. Sin embargo era incompleto en el anlisis, no as en su capacidad de intervencin poltica, y por eso no fue cuestionado. Pero qu significa ser incompleto en el anlisis? Precisamente porque lo que se acentuaba con el termino casta eran las caractersticas de la clase poltica, mientras que en el fondo lo que se expresaba era la relacin de esa clase con los otros poderes de la sociedad. Y precisamente el enorme poder del gran empresariado y del capital, era lo que les permita controlar tanto la clase poltica como el Estado. En una frase: estaban mandando quienes no se presentan a elecciones [12] .

Manolo Monereo ha planteado otro concepto, que no recibi ninguna clase de popularidad, pero en trminos analticos es mucho ms completo: la trama, que expresa precisamente que el tema de fondo es la oligarquizacin de la economa, de la sociedad y de la poltica Con el concepto trama se articula la clase poltica, la gran clase empresarial y los poderes mediticos, en contra del bien comn y el inters general de la nacin: existe un mecanismo nico que organiza una matriz de poder (para hablar con rigor) entre el capitalismo monopolista-financiero, los poderes mediticos y una clase bipartidista corrupta y dependiente del capital [13] .

Y otro elemento que parece expresar muy bien el concepto de trama es que sta se organiza, conspira, se articula, controla, despliega la corrupcin. Y en este sentido, la corrupcin misma no sera algo as como una desviacin del sistema, sino parte de su entramado mismo.

Por ltimo, para definir con mayor claridad el modo de funcionamiento de la trama Manolo Monereo ha ocupado el concepto de drama psico-social, expresando su forma de actuar ante los adversarios polticos como Podemos. La trama arma un drama psico-social meditico para perjudicar al antagonista, pero no slo para criticarlos o denunciarlo, sino directamente para criminalizarlo, creando odio y miedo. Monereo escribe: Detrs de estos psico-sociales siempre estn, en primer lugar, un medio de comunicacin potente, que pone en marcha una supuesta investigacin periodstica que descubre conexiones entre la fuerza poltica emergente y las diversas facetas del mal [14] .

Esto es lo que ha tenido que pasar Podemos, a quienes no se les ha dado tregua, siendo combatidos no slo como adversarios polticos, sino como criminales antisistema. Crear miedo, esto ha buscado la trama, la casta.

Y es que, qu podra estar en las antpodas del miedo, en las antpodas de los poderes fcticos y del bipartidismo? Pues la soberana, la soberana popular y su horizonte de justicia social y democracia.

4. PARTIDO Y ESTRATEGIA, IDEARIO Y PROGRAMA .

Podemos se plantea una voluntad clara de ser gobierno y de tener poder, y esto es algo que les da tanto audacia como verosimilitud, ante una izquierda que se volva una muleta del PSOE o permaneca en la marginalidad absoluta. El objetivo es la construccin de un partido de masas que movilice y organice a las mayoras sociales, con mecanismos internos democrticos y participativos, prefigurando as tambin la sociedad que se plantea como horizonte a construir.

Para esto se requiere tambin direccin poltica y esto es lo que ha generado el llamado equipo dirigente, desde donde se concibe un anlisis e impulsos para que en todas las ciudades, pueblos, plazas, centros de trabajo donde se organicen los Crculos se genere un proyecto coherente y con capacidad de interpelacin social.

El equipo dirigente ha tenido que impulsar ideas que en un comienzo las propias bases rechazaban, pero que al fragor de la construccin han ido asumiendo el sentido y la tarea, como por ejemplo el acuerdo entre Podemos e IU, lo que se llam Unidos Podemos (mayo de 2016), que no es sino la alianza polticos-social, a nivel nacional, que se requera para avanzar en las grandes dimensiones de la poltica para una transformacin nacional. Monereo escribe: Unir, sumar, converger, esa debera ser la tarea de la forma-partido que es Podemos [15] .

El equipo dirigente ha tenido que ir un paso ms adelante que los Crculos, pero muchas veces donde ha avanzado, para bien o para mal, demasiado, ha tenido que volver a escuchar a los Crculos. El equipo dirigente se haba planteado con mayor claridad la construccin del poder social, la hegemona y la democratizacin, pero ha tenido que retornar cada vez ms a los crculos para que esos impulsos se vuelvan ms reales y duraderos.

Lo que ha pasado es que los tiempos de los Crculos no son los mismos que el de la poltica nacional, entonces es ah donde el equipo dirigente ha mostrado su capacidad de, como dice Monereo, hacer poltica en tiempo real [16] .

Esto es fundamental puesto que la crisis de rgimen pasa principalmente por una crisis de sentido, de hegemona, es decir, una crisis de direccin social y moral, y por la pauperizacin de las condiciones de vida de las grandes mayoras, pero no por una crisis de poder institucional. El Estado, la burocracia, los partidos, los medios de comunicacin, las fuerzas armadas, la monarqua, en definitiva, la trama, siguen manteniendo poderes enormes. Si se usa la metfora del centauro maquiavlico, se puede decir que lo que est en crisis es el consenso, mientras la dominacin no ha sido posible de ser cuestionada [17] .

Y ah est la centralidad de la poltica, no cmo crear una instituionalidad que ocupe el lugar vacio del consenso y la hegemona, sino cmo impulsar a la gente, las clases subalternas, los jvenes, las familias, a definir su futuro y a crear justicia social, en una palabra, a crear soberana contra la dominacin. Cmo hacerlo? Con procesos de democratizacin, de la sociedad, la poltica y la economa. Esto era la idea fundamental de pasar la movilizacin de los indignados a la construccin de una alternativa poltica [18] .

En el proceso de prefiguracin de la sociedad por construir, Podemos debe ser y es una organizacin democrtica que se diferencie del verticalismo de los partidos tradicionales como el PSOE y el PP. Debe ser a la vez capaz de movilizarse y de gestionar, de ser crtica y oposicin a la vez que genera propuestas y alternativa. Y esto ha tenido que hacerse en un contexto de crtica y criminalizacin por parte de la trama. La democracia, la transparencia, la innovacin, el vnculo con los territorios y los Crculos, la deliberacin y el debate, la alegra y la fraternidad, han tenido que ser no slo valores por construir sino herramientas de la poltica misma.

Un elemento central en el ideario y el programa de Podemos es la cuestin de la redistribucin del gasto pblico y la recuperacin de los derechos sociales. Como escribe Pablo Iglesias: Jams la exigencia de ms democracia estuvo ms vinculada a la economa y jams la denuncia de la corrupcin estuvo tan dirigida hacia los mecanismos institucionales que haban permitido a las lites enriquecerse a costa de lo pblico. Ese ha sido el tema central del programa de Podemos, y la falta de una elaboracin ms profunda de un programa tiene que ver con que precisamente lo que est en crisis es la cuestin del consenso y an no se ha podido disputar el poder [19] .

Para Boaventura de Sousa Santos, al surgir Podemos del aprendizaje colectivo de las movilizaciones sociales, de la crtica a la poltica institucional, de la creatividad de los indignados, de las protestas en las calles, de la participacin ciudadana, de la coordinacin por internet y redes sociales, tena que tambin convertirse en un tipo nuevo de partido y esto es lo que llama un partido-movimiento [20] .

Aqu se expresa la necesidad y la razn por la que se mantiene un vnculo estrecho con los movimientos sociales, pero tambin el de reproducir esos rasgos y procedimientos organizativos de los propios movimientos como asambleas, plebiscitos, movilizaciones, horizontalidad. Pero sin embargo han tenido que mantener grados de centralizacin y direccin, as como participar de los procesos institucionales y electorales que muchos de los movimientos sociales rechazan.

Un dispositivo complejo de abordar por parte de Podemos, que les ha merecido no pocas crticas, es la cuestin de ser ni de izquierdas ni de derechas. Ciertamente el equipo dirigente de Podemos no slo es de izquierda, sino que asume para s la tradicin del marxismo revolucionario, aunque con elementos heterodoxos y crticos. Pero el discurso de los movimientos de los indignados, que excedi no slo al bipartidismo sino a IU, que intentaba expresar a la inmensa mayora de la sociedad, reproducan esta idea de no ser ni de izquierda ni de derecha [21] .

Podemos tuvo que asumir este perfil pragmtico y eclctico. Pero porque efectivamente la distincin izquierda/derecha en un contexto de bipartidismo, sobre todo con un PSOE que se apoyaba en el imaginario de izquierda y de haber luchado contra la dictadura, la distincin perdi sentido poltico y no explicaba procesos y tensiones como s lo hacan la distincin entre lo viejo y lo nuevo, los de arriba y los de abajo, la casta y la gente [22] . El esfuerzo de rehuir a esa distincin tena que ver con no ser asimilados a la vieja izquierda, pactista y entreguista, tradicionalista y verticalista, ni con la izquierda marginal y testimonial.

Por lo tanto, la cuestin no es que se reniegue de ser de izquierdas, sino que ser de izquierda es un punto de llegada y no un punto de partida y, por tanto, se demuestra en los hechos [23] . Y cules son esos hechos? La movilizacin social y la lucha institucional por demostrar la ilegitimidad de la deuda, promover auditorias ciudadanas, asegurar una renta bsica universal, nacionalizar algunos sectores estratgicos de la economa, disminuir la jornada laboral y la edad de jubilacin, poner lmites a los altos sueldos. Y estas ideas programticas de Podemos no slo han recibido crticas del PP sino del mismo PSOE, lo que lo ha situado y evidenciado como un partido ms cerca de la derecha y los grandes empresarios que de la gente.

La mayora social, en las calles, protestas, las plazas, las asambleas, no se ubicaban a s mismo a partir de los ejes izquierda/derecha. Por lo tanto, haba que buscar otros elementos que explicaran la sociedad, pero tambin que permitieran intervenir en ella y aglutinar a sujetos sociales. La misma derecha y los medios de comunicacin buscan constantemente situar a Podemos en la izquierda y haba que salir de ah, aunque eso significar asumir importantes contradicciones y ser criticados por la izquierda.

Pero cmo sustituir la distincin ideolgica izquierda/derecha? La respuesta tambin fue audaz y no con pocas contradicciones. El eje divisorio no era sino el de la democracia y la no democracia, el de la democracia como participacin y deliberacin o la democracia como simple procedimiento. Por mucho que las personas voten, eso no las hace ni ciudadanos ni hace que el pas sea democrtico, puesto que las decisiones verdaderamente definitorias se encuentran en los poderes facticos, en esos que no se presentan a elecciones. Adems, la gente puede votar, pero si no tienen pensin, trabajo, vivienda, no se puede definir a una sociedad como democrtica. Pensaron que si se consegua hacer que la gente entendiese que no hay democracia sin servicios sociales y sin leyes que persigan a los corruptos, se encontraran con una mayora social muy amplia del lado de los demcratas, y que por definicin, estara en contra de los no demcratas. Entonces el cambio sera posible [24] .

Esto plante tambin una diferencia sustantiva con la izquierda, esa izquierda ms all del PSOE e incluso de IU, la de sectores ms libertarios o revolucionarios que no haban mostrado ningn tipo de eficacia poltica ni social. Uno de los intelectuales espaoles contemporneos ms influyentes en Podemos, pero que se ha mantenido orgnicamente al margen, es Carlos Fernndez Liria.

La tradicin marxista, dice Fernndez Liria, especialmente el marxismo-leninismo, plante que el derecho, la ley, la ciudadana, las libertades individuales, la separacin de poderes, el parlamento, la democracia representativa e incluso los derechos humanos, no era sino ideas burguesas que haba que derrocar para inventar instituciones totalmente proletarias. De este modo, el enemigo se apropiaba de Kant, Locke, Rousseau o Montesquieu y nosotros, nos quedbamos con Stalin y Mao o con algunas ldicas ocurrencias herederas del 68 [25] . En Espaa el nico que luch a contrapelo de estas ideas y que precisamente promovi los derechos humanos como una forma de justicia social fue, nuevamente, Julio Anguita.

Para Fernndez Liria la tarea es reivindicar los derechos y las instituciones de la repblica, al mismo tiempo que se demuestra en el mismo proceso social, que son incompatibles con los poderes facticos, los intereses promovidos por la UE y los mercados financieros, para quienes no importa ni la ley ni la patria ni los ciudadanos.

Podemos ha planteado, precisamente, esta defensa de las instituciones, de la ley, de los derechos, la soberana, la independencia real de los poderes. En el fondo, de lo pblico y republicano, contra el secretismo dictatorial del capital y las corporaciones econmicas.

5. TRADUCCIN, TRANSVERSALIDAD Y CENTRALIDAD POLTICA.

La Hiptesis Tuerka plantea, por un lado, el anlisis de una situacin histrica en el que se abren grietas en el rgimen poltico y una ventana de oportunidades para la construccin de una alternativa, con la obligacin de intervenir en el plano correcto de la lucha por el sentido de la direccin de la sociedad, que no es sino en el de los medios audiovisuales y los medios de comunicacin de masas.

Pero todo esto implica tambin no slo una decisin de cuestionarse los mtodos tradicionales de la agitacin y la propaganda poltica, sino tambin la forma de esa intervencin, los estilos y medios. A lo que se agrega saber distinguir con claridad entre el momento o la lgica del anlisis poltico, por un lado, y el de la intervencin poltica, por otro. Tres conceptos se han asociado a esta lgica de la intervencin poltica en los medios audiovisuales: la transversalidad, la traduccin y la centralidad.

En estas tres formas de intervencin poltica se requiere un esfuerzo de simplificacin, pedagoga, divulgacin del mensaje. La empata y el lenguaje del sentido comn son una caracterstica compartida. Esto no ha sido poco criticado por la izquierda, incluso por IU, quienes se han preguntado si esto no es renunciar a las categoras de anlisis clsicas como relaciones de produccin o conciencia de clase, por ejemplo.

Y es que precisamente una de las dificultades de la izquierda para, no digamos construir mayora social, sino incluso para crecer socialmente, es su apego a estas categoras que difcilmente se incorporan al lenguaje comn y su negativa de realizar un proceso de traduccin. Sus mensajes, entonces, se reproducen en espacios propios de la izquierda o la academia, pero no en los barrios y ni siquiera ya en los sindicatos. La gente normal, por decirlo de algn modo, que no tiene ni el nivel acadmico ni el compromiso militante, queda marginada del espacio de la propaganda clsica [26] .

Todo esto implica dos cosas, por un lado, que la construccin de una alternativa y de un sujeto poltico de transformacin, requiere un lenguaje compartido que genere procesos identificatorios en la resistencia, la organizacin y la lucha, y por otro, asumir tambin que el campo de batalla, sus armas e incluso tcticas, estn ms all de nuestras elecciones, sino que en las del adversario, que impone sus trminos.

Esta tambin es la razn por las cuales asumir el abandono tctico del eje izquierda /derecha: la gente no encuentra el sentido a dicha distincin ni menos se identifica con uno de los polos. Aunque como dice Manolo Monereo: No decimos que esto ya no cuente; lo que decimos es que ya no es determinante [27] .

Para lograr definir un discurso alternativo para la construccin de un sujeto social mayoritario, que exprese sus aspiraciones, se requiere de una transversalidad poltica amplia que no slo se sostiene en los cambios estructurales de las sociedades capitalistas sino tambin en las subjetividades.

Pero lo esencial, de cualquier modo, es la definicin de una polarizacin social, de un antagonismo, una definicin precisa de un enemigo. Cul ha sido esta polarizacin promovida por Podemos pero presente ya en los Movimientos de los Indignados? la que opone a una minora privilegiada y dotada de un enorme poder, a las mayoras sociales, al pueblo [28] .

Podemos se ha planteado la vocacin de mayoras sociales y de ser gobierno, el desafo de construir una fuerza poltico-social con capacidad de construir una alternativa y un nuevo rgimen poltico, democrtico y soberano. La transversalidad radica en poder dialogar con actores ms all del eje izquierda/derecha y avanzar hacia un pueblo / no puedo, demcratas / no demcratas, los de abajo contra los de arriba, la gente contra la casta. Y en esa gente habr trabajadores, estudiantes, desempleados, adultos mayores, familias, profesionales, emigrantes, agrupaciones feministas, los pequeos y medianos empresarios. En definitiva, quienes no viven del trabajo ajeno.

Pero, como decamos, el campo de batalla e incluso sus armas y tcticas son ms una eleccin del adversario que nuestra. Para esto se requiere un proceso de traduccin y transversalidad poltica que permita construir un sujeto social mayoritario. Pero tambin requiere la capacidad de definir con claridad cules son los temas, las reivindicaciones, los contenidos que permiten generar esos procesos identificatorios, sostenidos en elementos tanto estructurales como subjetivos.

La centralidad, ha dicho Pablo Iglesias, no es el centro poltico, sino ese espacio del tablero poltico donde se construyen mayoras [29] . No es estar en el centro ideolgico de, por ejemplo, IU o la izquierda y el PSOE y el PP, sino en la construccin de un discurso capaz de interpelar a la sociedad, movilizarla y acorralar a la casta poltica. El rechazo a la clase poltica percibida como corrupta, la reivindicacin de los derechos sociales y mayor justicia social, la soberana como base de la democracia contra los intereses de los poderes facticos, la democratizacin misma de la economa, son temas que, puestos en el centro del tablero, permiten la definicin de amigos y enemigos, de aliados y adversarios.

Ocupar la centralidad del tablero poltico y sealar con claridad los contenidos del debate y a los adversarios de la gran mayora social, los verdaderos responsables de la crisis y quienes socaban la calidad de vida de la gente, ha sido lo que le ha permitido a Podemos pasar de ganar cinco puestos en el Parlamento Europeo a volverse una alternativa poltica nacional en Espaa, contando con casi 500.000 inscritos, y sin contar los representantes de IU y Juntos Podemos, 5 eurodiputados, 16 senadores, 43 diputados, 137 miembros en los parlamentos autonmicos, 20 representantes en la junta del Pas Vasco.

6. DERIVA POPULISTA Y PROYECTO NACIONAL-POPULAR.

Lo que fue denominado como populismo de izquierda, para definir a Podemos, provena de las influencias latinoamericanas, y era utilizado como una forma de denostar, tanto de sectores de izquierda como de derecha, a una estrategia ambigua tanto en el sujeto poltico como en su programa e ideario.

Pero en esta idea de populismo tambin se expresa el acto de aprovechar una coyuntura crtica, con sentido del momento histrico, y con un mensaje simple y eficaz para captar el malestar social contra el recorte de derechos sociales, la corrupcin, la casta privilegiada, el desempleo.

Este discurso de antagonismo entre una casta corrupta y la gente idealizada, sumados a las propuestas de solucin de las reivindicaciones sociales pero sin formulas concretas, fue lo que llamarn populismo de izquierda. Contra los poderosos, la gente. Ese lenguaje directo, de sentido comn y con un alto tono moral era menospreciado ante un lenguaje supuestamente responsable de la gobernanza del bipartidismo. Contra el tecnocratismo de los expertos, la voluntad popular del cambio.

El populismo de Podemos expresa precisamente esa dificultad de un concepto que se ha llamado polismico, un concepto que pueden usar para denostarlo tanto periodistas de derecha como izquierdistas. Pero en Podemos es entendido de forma distinta, y a riesgo de contradecir lo dicho a propsito de la simplificacin del discurso, desde una sofisticacin acadmica y analtica que los crticos, de derecha e izquierda, no lograron entender.

La deriva populista, como la denomin Ernesto Laclau, surge a partir de situaciones polticas de crisis, de sociedades desarticuladas, de la dicotomizacin de la sociedad, con una destruccin de las identidades culturales y polticas solidas (como las sindicales o partidarias, por ejemplo), con una democracia limitada que permita la gobernanza y la desmovilizacin de la sociedad civil, manteniendo la enorme influencia de los poderes facticos. Pero el resquebrajamiento del rgimen abre una ventana de oportunidad para un proceso de cambio e incluso instituyente nuevos valores sociales. Se establece entonces un vaco, tanto de los lugares de la legitimidad poltica como de una alternativa a ocuparlo, un vaco de gobierno pero tambin de alternativa [30] .

Surge all una polarizacin social en torno a identidades minoritaria y ms liquidas, pero que va generando una red de articulacin de sus demandas, una cadena de equivalencia entre, por ejemplo, la demanda de los estudiantes, con la de los desempleados, con los de la gente que sufre de la disminucin del gasto social, contra la violencia de gnero, etc. Surge all un sujeto social heterogneo, difuso e incluso confuso, pero que va generando sus propios smbolos, su propio lenguaje y sus repertorios culturales y de movilizacin. 

De este modo, populismo no es aquello que se intenta desacreditar ya sea por un oportunismo sin sujeto, como diran algunos en la izquierda, ni como una irresponsabilidad rupturista, como dir la derecha, sino una forma de articulacin de sujetos polticos en torno a la construccin de una alternativa, a la construccin del pueblo.

La interpelacin, en un momento de crisis de rgimen, a este sujeto difuso, el pueblo, y el llamado a construir una identidad en torno a un adversario, las elites; la creacin de recursos simblicos y de movilizacin, incluido el de un lder carismtico; y la complementariedad de demandas plurales insatisfechas contra el mpetu de diferenciarlas por parte de la gobernanza. Todo aquello crea la deriva populista.

Pero la reaccin del sistema poltico tena que venir y la derecha ha ido recomponindose ante tanto desafo y ha comprendido que deba frenar el crecimiento de Podemos. Para eso ha surgido Ciudadanos, que tambin ha aprendido que el populismo como forma de articulacin poltica genera una eficacia sostenida, pero adems cuenta con mayores recursos econmicos y control de los medios de comunicacin. Y al irrumpir Ciudadanos, el discurso anticorrupcin, contra la casta, por mayor igualdad, se vuelve dbil y ambiguo [31] .

Y es entonces donde en el centro de esta deriva populista se encuentra la pregunta determinante que toda organizacin con voluntad de ser alternativa se debe plantear: cmo construyen poder los que no tienen poder? [32] . En la creacin de recursos simblicos y de movilizacin, en el surgimiento de liderazgos, en el planteo de un ideario y complementariedad de reivindicaciones heterogneas, la cuestin de la organizacin y la militancia vuelve a ser central.

Aqu es donde el populismo comienza a tomar su forma poltica ms esencial, es decir, donde empieza a configurarse el paso entre la deriva populista y el proyecto nacional-popular, un proyecto posible, deseable, capaz de suscitar grandes apoyos y compromisos, a partir de participacin y consenso social, con el objetivo de crear un nuevo proyecto de pas.

Para protegerse de la voluntad de los grandes grupos financieros que han carcomido el aparato del Estado, corrompiendo a la clase poltica y limitando la democracia, la ciudadana, la gente, debe luchar por sus derechos sociales, crear un orden basado en la justicia y el derecho, que cree dignidad y seguridad. Aqu radica tambin lo central de la soberana, soberana en el pas pero tambin en las comunidades, soberana de las y los vecinos de decidir en sus barrios y de las identidades interculturales de definir sus formas de vida.

Un proyecto nacional-popular no se restringe a una nacin imaginada, sino construida en la organizacin y en la lucha, donde caben trabajadores, profesionales, estudiantes, desempleados, feministas, migrantes, medioambientalistas, que buscan no slo la independencia del pas ante la dictadura de los grupos econmicos globales y las instituciones de gobernabilidad global como la UE, sino tambin la soberana popular y comunitaria. Y la lucha por la soberana es tambin la lucha por la democracia y la democratizacin, esto es: el derecho a decidir sobre los marcos territoriales, pero tambin el modelo econmico social, la dotacin de derechos sociales, polticos y culturales y la concrecin de los deberes colectivamente admitidos [33] .

7. VISTALEGRE II Y EL DESARROLLO DEL PODER POPULAR.

El ltimo debate en Podemos, que llev a anticipar de manera extraordinaria las elecciones del Consejo Ciudadano (principal rgano resolutorio) y al propio Secretario General de la organizacin, en el encuentro que se denomin Vistalegre II, la cuestin de la deriva populista y la construccin de un proyecto nacional-popular, de manera confusa y velada, ocup el centro en tanto que lo que estaba en juego era la lnea poltica estratgica de los prximos tres aos.

Dividido Podemos internamente en tres sectores, cada un plante su propio proyecto poltico y organizativo para un periodo caracterizado por la puesta en marcha de una estrategia de contencin de los movimientos sociales, saneamiento del resquebrajamiento y mantencin de la gobernabilidad que hizo que el PSOE rechazar pactar con Podemos e IU y apoyar al PP y Ciudadanos, configurando un nuevo espacio de tripartidismo.

Las diferencias se venan produciendo de forma soterrada, aunque se empezaron a exponer por los medios de comunicacin, lo que les permiti a los adversarios de Podemos un gran espacio de crtica. Por lo tanto haba que resolverlo y la nica manera poltica de hacerlo era renovar sus rganos de direccin.

Una de las fuerzas al interior de Podemos son los Anticapitalistas, que no han variado sus ideas programticas desde su llegada a Podemos, y que si bien al mismo tiempo dichas ideas los ha vuelto los ms minoritarios tambin son los ms cohesionados. Proponen un ambicioso proyecto de transformacin radical con un lenguaje del marxismo revolucionario clsico, pero sin rehuir ni de reivindicaciones transversales ni del centro del tablero poltico, como por ejemplo demuestran sus planteamientos de auditoria ciudadana a la deuda, gestin colectiva de los bienes comunes, renta bsica universal, proceso constituyente para modificar la Constitucin del 78. Y lo han hecho sin dejar de plantear el eje de la lucha de clases como definitorio en ltima instancia.

Si bien en Vistalegre I, el primer encuentro poltico y orgnico, los Anticapitalistas tenan tensiones con el equipo dirigente liderado por Pablo Iglesias, ha habido acercamientos profundos, precisamente porque ese equipo dirigente se fue dividiendo tras las elecciones generales de 2016 entre el Secretario General y el Secretario Poltico, Iigo Errejn.

No caeremos en la simplificacin de decir que la diferencia entre Iglesias y Errejn consiste en priorizar la protesta social o la institucionalidad, la ruptura o la reforma, la autonoma o la supeditacin al bipartidismo.

La posicin de Errejn y su equipo consiste en tener una lectura distinta para este periodo por venir y que se expresa con la idea de que el proceso de crisis de rgimen se detuvo tras el acuerdo electoral del PSOE, el PP y Ciudadanos, operndose de este modo un periodo de restauracin. Por lo tanto, lo que habra que hacer es aprovechar los logros institucionales para negociar reformas favorables para los sectores populares. Todo esto no slo por la derrota electoral sino tambin por una clara disminucin en el ciclo de lucha y organizacin expresado, por ejemplo, en los Crculos.

Pablo Iglesias y su equipo, pero tambin con el apoyo de Juan Carlos Monedero y Manolo Monereo, considera que la crisis del rgimen no se ha detenido y que la tarea es seguir profundizando los resquebrajamientos, mantener y profundizar la organizacin y la militancia, sostener la protesta por los derechos sociales y en contra de los reajustes neoliberales, mantenido la movilizacin social y apoyndose tambin en la institucionalidad ganada. Como lo ha dicho en distintos foros y debates previos a Vistalegre II, citando abiertamente el proceso de la Unidad Popular liderado por Salvador Allende en Chile, de lo que se trata es de Luchar, crear, poder popular.

Esto implica tambin el cambio de la forma partidaria de Podemos, para pasar de ser una maquina electoral a un partido de masas, slidamente insertado en el territorio, ligado al conflicto social y a los movimientos, con capacidad de propuesta alternativa desde el punto de vista de las clases subalternas [34] . Lo que a su vez implica el fortalecimiento de la militancia Y es por esto que desde mucho antes a Vistalegre II, el propio Pablo Iglesias encargo la tarea de fortalecer y democratizar la organizacin a alguien que citbamos a propsitos de las diferencias entre el equipo dirigente inicial de Podemos y los Crculos y asambleas de los Indignados, nos referimos a Pablo Echeique, quien elabor el documento Atarse los cordones para dar un nuevo impulso de democratizacin interna a Podemos.

Todo esto explica tambin el acercamiento entre el sector de Iglesias y los Anticapitalistas, representado por Miguel Urbn, donde se perfila en el horizonte diferencias en torno a los ritmos, a los tiempos del proceso de cambio, pero no a los objetivos estratgicos, puesto que construir una alternativa poltica y social implica tanto la conquista de las instituciones del Estado y su autonoma relativa, como el desarrollo del poder popular.

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[1] Sousa Santos, Boaventura de. La ola Podemos. 08/12/2014.

[2] Monereo, Manolo. Podemos: una oposicin para la alternativa. Sobre los objetivos de Vistalegre II. 11/12/2016.

[3] Monereo, Manolo. Podemos: el debate ficticio y el debate real. 10/2/2017.

[4] Rodrguez-Aguilera de Prat, Cesreo. Semejanzas y diferencias entre el Movimento 5 Stelle y Podemos.

[5] Monereo, Manolo. Podemos: el debate ficticio y el debate real. 10/2/2017.

[6] Rodrguez-Aguilera de Prat, Cesreo. Semejanzas y diferencias entre el Movimento 5 Stelle y Podemos.

[7] Sousa Santos, Boaventura de. La ola Podemos. 08/12/2014.

[8] Abou-Assali Martnez, Ramy. Las claves de la comunicacin poltica de Podemos. 2015.

[9] Rodrguez-Aguilera de Prat, Cesreo. Semejanzas y diferencias entre el Movimento 5 Stelle y Podemos.

[10] Martn, Irene. Podemos y otros modelos de partido-movimiento. 2015.

[11] Monereo, Manolo. Podemos: el debate ficticio y el debate real. 10/2/2017.

[12] Monereo, Manolo. La trama: un psico-social interminable sobre Podemos. 16/3/2016.

[13] Monereo, Manolo e Illueca, Hctor. La trama. 01/11/2015.

[14] Monereo, Manolo. La trama: un psico-social interminable sobre podemos. 16/3/2016.

[15] Monereo, Manolo. Podemos: una oposicin para la alternativa. Sobre los objetivos de Vistalegre II. 11/12/2016.

[16] Monereo, Manolo. Podemos: una oposicin para la alternativa. Sobre los objetivos de Vistalegre II. 11/12/2016.

[17] Gramsci, Antonio. Cuadernos de la Crcel. Cuaderno 13, Tomo V, Pagina 30.

[18] Monereo, Manolo. Podemos. Del populismo de izquierdas a la estrategia nacional-popular. 19/05/2016.

[19] Iglesias, Pablo. La centralidad no es el centro. 20/04/2015.

[20] Sousa Santos, Boaventura de. La ola Podemos. 08/12/2014.

[21] Martn, Irene. Podemos y otros modelos de partido-movimiento. 2015.

[22] Rodrguez-Aguilera de Prat, Cesreo. Semejanzas y diferencias entre el Movimento 5 Stelle y Podemos.

[23] Sousa Santos, Boaventura de. La ola Podemos. 08/12/2014.

[24] Abou-Assali Martnez, Ramy. Las claves de la comunicacin poltica de Podemos. 2015.

[25] Fernndez Liria, Carlos. La carta que nos queda: republicanizar el populismo. 18/04/2015.

[26] Abou-Assali Martnez, Ramy. Las claves de la comunicacin poltica de Podemos. 2015.

[27] Monereo, Manolo. Podemos: una oposicin para la alternativa. Sobre los objetivos de Vistalegre II. 11/12/2016.

[28] Monereo, Manolo. Podemos: una oposicin para la alternativa. Sobre los objetivos de Vistalegre II. 11/12/2016.

[29] Iglesias, Pablo. La centralidad no es el centro. 20/04/2015.

[30] Laclau, Ernesto. La deriva populista y la centroizquierda latinoamericana.

[31] Fernndez Liria, Carlos. La carta que nos queda: republicanizar el populismo. 18/04/2015.

[32] Monereo, Manolo. Podemos: una oposicin para la alternativa. Sobre los objetivos de Vistalegre II. 11/12/2016.

[33] Monereo, Manolo. Podemos. Del populismo de izquierdas a la estrategia nacional-popular. 19/05/2016.

[34] Monereo, Manolo. Podemos: el debate ficticio y el debate real. 10/2/2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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