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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2017

Minera: esperanza de Mxico?

Gilberto Lpez y Rivas
La Jornada


No pasaron desapercibidos los   sealamientos al dirigente del partido Morena por parte de la Red Mexicana de Afectados por la Minera (Rema), en una carta abierta, en la que rechaz la propuesta de Andrs Manuel Lpez Obrador de suscribir compromisos para lograr mayor inversin de las empresas mineras canadienses en Mxico, con salarios justos y cuidado del medio ambiente, inscrita en un declogo para contrarrestar las polticas de Donald Trump.

Rema aclara que no tiene vnculos con ningn partido poltico, y que su posicionamiento obedece a la necesidad de externar su preocupacin profunda ante el hecho de que la clase poltica del pas sigue sorda y muda ante las recurrentes denuncias que la sociedad, y, en especial, la Rema, ha realizado contra las empresas mineras que trabajan en Mxico y en Latinoamrica. [] El minero es de los procesos extractivos que mayor emisin de contaminantes txicos emite tanto al agua, a los sedimentos y al aire, y esta contaminacin es prcticamente irreversible. El modelo se sustenta en el nimo de obtener la mayor ganancia posible, y es precursor de la destruccin de los derechos laborales, porque fue el primero en promover-adoptar el ataque contra el sindicalismo tradicional, enarbola y fomenta la aparicin de sindicatos blancos, para luego confrontar a los trabajadores en la misma mina y, por si fuera poco, cada vez ms utiliza el outsourcing como su principal medio para la contratacin de trabajadores [] Su inters en promover la inversin canadiense deja mucho que desear, no slo porque las mineras canadienses concentran 70% de los proyectos de esta industria en nuestro pas, sino porque es justo en Canad donde se gest el actual modelo extractivo minero depredador [] Canad no reconoce ni respeta el derecho de los pueblos al consentimiento previo, libre e informado, pues no es signatario del Convenio 169 de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) y demor cuatro aos para firmar la Declaracin de la ONU sobre Derechos de los Pueblos Indgenas [] hay cientos de experiencias de lo que aqu manifestamos. No estamos elucubrando; el modelo extractivo minero es depredador y no basta con mejorarlo, atenuarlo o reglamentarlo mejor, puesto que ello es imposible. Hoy la extraccin minera es el sistema tcnico y tecnolgico ms depredador del planeta. Desde nuestra humilde contribucin a su declogo, le decimos que esa inversin hay que desterrarla del pas. (Vase la pgina http://www.remamx.org/ ).

Como se ha evidenciado con frecuencia en La Jornada a travs de artculos de opinin, editoriales y nmeros especiales (http://www.jornada.unam.mx/2015/ 07/27/ecologica.pdf ), las corporaciones mineras prometen empleos, servicios pblicos, proyectos productivos y respeto al medio ambiente, pero es un hecho que histricamente estas empresas han dejado una estela de muerte, empobrecimiento, daos irreversibles al medio ambiente y afectacin a la salud, polarizacin y divisin social en las comunidades. La megaminera txica es especialmente lesiva y contraria al espritu y letra de los artculos 2 y 27 constitucionales, ya que las distintas leyes secundarias otorgan a la exploracin, explotacin y beneficio de los minerales el carcter de utilidad pblica y preferente sobre cualquier otro uso o aprovechamiento del terreno, y dan facilidades extraordinarias a los particulares para acceder a las tierras que amparan las concesiones, transformando a ejidatarios y comuneros en la condicin indita de superficiarios, fuera de todo criterio o marco legal. Estos privilegios para corporaciones, en su mayora extranjeras, que ya poseen concesiones de 35% del territorio nacional, constituyen una ruptura del pacto constitucional que resulta de la Revolucin Mexicana de 1910-1917, y una prueba ms de la traicin nacional de la cpula gobernante.

En el mbito mundial, los datos empricos demuestran que las compaas mineras dejan una secuela de millones de toneladas de tierra y rocas removidas en extensas reas de operacin, con la consecuente destruccin del hbitat y deterioro del entorno social: contaminan ros, mantos freticos, presas y drenajes con sustancias sumamente txicas; acaparan el agua; explotan a sus trabajadores y los exponen a condiciones de riesgo extremo; apoyan a regmenes antidemocrticos como el de Mxico, contratan incluso sicarios y grupos paramilitares para enfrentar a sus opositores y organizan poderosos grupos de presin (llamados con el eufemismo anglicista de lobbies) que actan en los parlamentos sobornando, comprando conciencias, hasta de congresistas de la izquierda institucionalizada, para que apoyen directa o indirectamente sus negocios en el pas. Todo ello, a cambio de los escassimos ingresos que reciben los pobladores de los territorios explotados (1.3 a 2.9 por ciento, entre rentas y apoyos, cuando los reciben), cuando llegan a ser presionados para otorgar los permisos con engaos, por la necesidad imperante y la corrupcin de lderes o caciques que se prestan para servir de amanuenses nativos de las corporaciones.

La nica defensa frente a la amenaza minera es la organizacin, movilizacin y fortalecimiento de la autonoma de las comunidades indgenas-campesinas afectadas, y de los movimientos sociales que desde abajo defiendan la soberana popular. La ignorancia y la desinformacin en todo Mxico respecto a la multiplicidad y severidad de los daos que implica la megaminera txica, sea entre campesinos en asambleas, entre profesionistas y acadmicos, entre legisladores, jueces, funcionarios y lderes polticos tiene consecuencias muy graves para nuestro pas y sus territorios. Y no hay que esperar algn tipo de defensa o proteccin del gobierno mexicano que cada da que pasa pierde ms credibilidad y dignidad. Rompiendo rcords en cuanto a apertura a la inversin extranjera, Mxico es tal vez el pas en el mundo donde es ms fcil obtener una concesin para este tipo de explotacin minera, y su gobierno inclusive dota a las empresas de crditos favorables y de otros numerosos apoyos.

En este tema, como en otros muchos, es preciso escuchar a los pueblos.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/02/24/opinion/020a1pol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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