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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2017

El semanario digital Ctxt cumple dos aos de informacin crtica y a coccin lenta
Nos declaramos una revista de izquierdas

Enric Llopis
Rebelin


No todo el periodismo son prisas, urgencias y presiones a la hora del cierre. Orgullosos de llegar tarde a las ltimas noticias, saca pecho el semanario digital Ctxt (Contexto y Accin). La revista vio la luz en enero de 2015, cuando un grupo de periodistas hurfanos, que procedan de El Pas, El Mundo o La Repubblica se decidieron a trabajar libremente, sin corss polticos ni empresariales. Slo contaban con los fondos de las campaas de micromecenazgo, el dinero de sus ahorros y su trabajo durante las 24 horas del da. Han pasado ya dos aos, y Ctxt ha cumplido 105 nmeros. Para conservar su lnea editorial crtica, los redactores se ajustan a un estricto cdigo tico, segn informa la pgina Web del peridico. Tienen prohibidos los refritos de agencia, el corta-pega de informaciones y tampoco pueden aceptar regalos ni trabar relacin con los anunciantes. Slo aceptamos patrocinadores transparentes y sobrios, que no interfieran en la lnea editorial, afirman. Tampoco aceptan contenidos patrocinados por empresas ni publicidad oculta.

El director de Ctxt, Miguel Mora (Madrid, 1964), abandon El Pas debido a un ERE que califica de ideolgico, despus de pasar fueron 22 aos en el peridico- por la seccin de Cultura y las corresponsalas en Lisboa, Roma y Pars. El Pas haba dejado de ser ya un medio progresista, aunque no se le pudiera calificar de izquierdas, recuerda en el centro social Ca Revolta de Valencia. La empresa se quit de en medio a los mejores periodistas, a los ms incmodos, y todo acab con una deuda impagable de 5.000 millones de euros y los bancos al frente del peridico. Los recortes de plantilla, despidos y cierre de medios se cebaron con una legin de profesionales, de manera que muchos se aventuraron a dar el salto digital. En el caso de Ctxt, los inicios se apoyaron en una inversin muy modesta y los socios fundadores sin cobrar durante un ao y medio. Con dos aos de recorrido, la revista ha sumado seis millones distintos de lectores. Cerca de medio milln de personas (diferentes) nos leen todos los meses, apunta Miguel Mora.

La revista publica 200 artculos al mes, y aunque de periodicidad semanal, diariamente se editan en la pgina Web nuevos contenidos. La radiografa del lector medio apunta a jvenes menores de 35 aos (el 65% de los lectores), en muchos casos con formacin universitaria y forzados a salir de Espaa por la crisis, que se suscriben a la revista y dedican un promedio de quince minutos a la lectura de las informaciones; y lo hacen ms a travs del telfono mvil que de la computadora. Pero ms all de las estadsticas, Mora resalta que existe hoy un nicho para la informacin analtica, crtica y de izquierdas, en un contexto de fuerte mengua de la credibilidad de los medios. El ciudadano tiene hoy en peor consideracin al periodista que a los polticos y a los jueces, destaca Mora; el problema en muchos casos es que el medio para el que trabajas estn en manos del poder al que quieres denunciar, agrega el tambin autor de libros como La voz de los flamencos (Siruela) y El mejor ao de nuestras vidas. La epopeya del Atltico de Madrid (Ediciones B).

Libertad, pluralismo y pensamiento crtico. Estas son las divisas del peridico, que se concretan en artculos de coccin lenta y en los que se trabaja al detalle. En la nmina de colaboradores figuran curtidos periodistas y escritores como Soledad Gallego-Daz, Andy Robinson, Joaqun Estefana, Brbara Celis, Roberto Saviano (autor de Gomorra), Guillem Martnez o Rosa Pereda; tambin socilogos como Ignacio Snchez Cuenca o ric Fassin y cineastas como Jos Luis Cuerda. Al mes de nacer la revista, se sum al proyecto el politlogo Noam Chomsky como presidente de honor del Consejo Editorial. En cuanto a los contenidos, coexisten las secciones clsicas de un peridico Espaa, Internacional, Economa, Comunicacin- con otras innovadoras: Flamenco y Viajes y Ficciones dentro de la seccin de Cultura; o Gestas y Leyendas y La Colchonera en el mbito deportivo. En coherencia con la profundidad y la reflexin a la que se apela en los principios editoriales, Ctxt publica Especiales que ahondan en la actualidad, por ejemplo Europa contra s misma, Qu fue del socialismo? Catalua: choque frontal o cortina de humo y Vistalegre II, entre otros.

Ana Ioanas, periodista de 24 aos, colabora desde hace poco en Ctxt. Estamos muy mal acostumbrados a un periodismo poco reflexivo y slo de titulares, afirma. Adems resalta la importancia de las audiencias: Es la gente la que se suscribe y tiene la capacidad de demandar un periodismo de calidad, que explique el porqu de las cosas con rigor y frente al todo gratis. La profesora e investigadora Adoracin Guamn tambin destaca el valor de la revista, una de las pocas en las que puedes publicar un artculo de 20 pginas sobre el TTIP o el CETA. Una mirada rpida al ltimo nmero encuentra textos sobre la refutacin de la economa neoclsica, la mayoritaria hoy, por parte del nuevo economista jefe del Banco Mundial; la floracin de cooperativas en el estado espaol como herramienta para salvar los cines; o una investigacin titulada Alt Right: radiografa de la extrema derecha del futuro. Adems los artculos de Ctxt se publican en abierto, pues los promotores consideran el periodismo como un servicio pblico; sin embargo, las suscripciones resultan imprescindibles; de momento cuentan con 1.600, pero el objetivo es llegar a las 4.000, con lo que la revista ya podra cubrir el 85% del presupuesto. En 2016 dos tercios de los ingresos procedan de los lectores, a travs de las suscripciones o el micromecenazgo.

Para acceder a recursos, no queda ms remedio que adentrarse en la jungla publicitaria. Durante muchos aos la publicidad institucional ha funcionado como un pesebre, constata Miguel Mora, quien da cuenta de las dificultades para conseguir anuncios, todava hoy, de ayuntamientos como los de Madrid o Barcelona. Nos dicen que no, porque temen que se les echen encima los grandes medios. No piden la luna. En un medio como Ctxt los periodistas no van a hacerse ricos, ni a dedicarse a las aventuras burstiles; se trata de llegar a fin de mes, asegura el director del peridico. Algunos medios digitales sirven como punto de referencia, por ejemplo Mediapart en Francia uno de los ms potentes- o el holands De Correspondent. Tambin en Ctxt se traducen textos de la estadounidense The Nation. En cambio, la tradicin de revistas digitales est mucho ms consolidada en Amrica Latina, subraya Mora, quien apunta la senda que marcan publicaciones como El Faro en El Salvador. Pero tambin Ctxt hace un guio al papel. Se trata del suplemento Dobladillo (referencia a su formato de gran desplegable), que se les remite a domicilio a los suscriptores. El primer nmero (febrero de 2017) incluye artculos como El pueblo contra el panzer Trump o un debate sobre el trabajo garantizado y la renta bsica entre James Livingston y Scott Ferguson.

Cmo es el da a da en la sala de mquinas de la revista? Adoracin Guamn llama la atencin sobre los contenidos muy cuidados, de manera que cuando un pargrafo resulta oscuro la redaccin pide la aclaracin y el contraste. Tampoco se publica todo lo que el colaborador enva, Ctxt no es un medio de aluvin. Miguel Mora agrega otro de los criterios de seleccin: Tratamos de huir de la agenda que impone el poder, fuimos de los primeros en empezar a publicar sobre el TTIP en Espaa. Entre las lneas vertebradoras del medio destaca la informacin sobre Europa (recurren al epgrafe Europa contra s misma), los refugiados, la pobreza y la desigualdad. Nos declaramos una revista de izquierdas, acota el director. El formato, sobrio, invita como la extensin y los contenidos a una lectura pausada, la del tradicional suplemento dominical de la prensa de papel. Y no menos importante es hacer frente a la precariedad laboral. Despus de trabajar gratis 14 periodistas durante un ao y medio, ya perciben un salario. Todos son trabajadores autnomos. Adems, a los colaboradores se les remunera. Todo lo que se escribe se paga, resume Miguel Mora.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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