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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2017

Piera imputado de todas maneras
Se profundiza la crisis de legitimidad del rgimen poltico posdictadura

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


En el contexto chileno tiende a pasar desapercibido que se pueda imputar con cargos que corresponden a las figuras de abuso de poder y de faltas a la probidad pblica al ex presidente de Chile y notorio empresario cuyas prcticas corruptas hasta el momento han quedado impunes. Debi ocurrir mucho antes, porque motivos no faltaban.

Entre las dimensiones de lo que de manera global se llama la crisis de la poltica o ms especficamente la crisis de la representacin, aquella vinculada a las imputaciones de los parlamentarios o jefes de Estado con respecto a las faltas a la probidad pblica (corrupcin) constituye, segn los especialistas en el tema, uno de los acontecimientos ms notables desde los noventa. Se constata que las prcticas, se mantuvieron en lo corrido del milenio y profundizaron en el marco de crisis capitalista desde el 2008.

En realidad, no es nada intrascendente imputar a un ex presidente de la Repblica y futuro candidato para gobernar la cosa (res) pblica. Es un hecho que slo podr ser banalizado por sus secuaces polticos y por la prensa de derecha que vive del avisaje estatal y del dinero de las grandes empresas.

Es innegable que es de una extrema gravedad imputar a un ex estadista por negociados turbios durante su mandato. Por lo mismo, los editorialistas de la prensa oligrquica como El Mercurio, La Tercera, La Segunda o Qu Pasa no van a desautorizar a Sebastin Piera ni le aplicarn los criterios republicanos que corresponden a un candidato presidencial.

Pero cul es la razn de fondo por la que no se desautoriza a un candidato impresentable segn los cnones ticos normales? La respuesta es obvia. La representacin poltica de la oligarqua propietaria chilena no se renueva y sta tampoco se siente responsable de corromper el sistema democrtico. Eso s, posan de liberales y de republicanos.

Piera, entonces, es el candidato natural. Lo es porque es el prototipo del poltico-empresario del neoliberalismo chileno. Que la oligarqua lo levante en tiempo de crisis del rgimen poltico, es decir del conjunto de las instituciones salidas del pacto transicional burgus de dominacin, muestra que aquella no tiene propuesta de salida a la crisis institucional. Como tampoco la tiene la Nueva Mayora. Hecho que profundizar y prolongar an ms la crisis de legitimidad del sistema poltico. De paso noms constatemos que Carolina Goic es candidata de un partido corrupto y Guillier seguir con la prctica del consenso.

Por el contrario, el aparato de justicia chileno (el de la reforma procesal con su ncleo de fiscales sensibles al tema de la corrupcin poltico-empresarial nacional e interamericana) se encuentra en una situacin en la que est obligado a actuar para salvar las apariencias si quiere ser considerado como tal.

Lo del ex presidente es abuso tanto de poder como de la confianza pblica; es por la arista que se le tome un atentado contra los valores de probidad pblica o del inters comn/general.

Ahora bien, la derecha que escribe pomposos manifiestos y se dice republicana por escrito tendra que ser consecuente, pero con actos. Lo primero es obligar a Piera a que se desista de ser candidato.

La historia de Chile nos muestra que los grandes discursos ideolgicos de la derecha son siempre traicionados por una prctica deshonesta. Por mucho que declaren un aggiornamento (puesta al da) en sus ideas, que dicho sea de paso, son meras copias de las ideas de los republicanos franceses, tambin corruptos. Vea lo que pasa con Marine Le Pen (candidata de la extrema derecha) y con Franois Fillon, el candidato ms afn a la derecha chilena, tambin acusado de prcticas corruptas.

Marina Le Pen desvi dineros del parlamento europeo hacia una secretaria. Fillon utiliz a su conyugue para pagarle con fondos pblicos empleos ficticios (malversacin de fondos pblicos, abuso de bienes sociales y encubrimiento son los cargos a los protagonistas del Penelopegate francs).

Es evidente que los polticos burgueses y los empresarios no trepidan en instrumentalizar a sus familias para enriquecerse, lavar dineros y evadir impuestos. Como lo hicieron los Penta boys, el UDI Longueira y el Demcrata Cristiano Jorge Pizarro.

Habr que seguir con atencin toda la mecnica judicial y ejercer presin como opinin pblica sobre el cuerpo de fiscales para que se haga buena justicia. Hasta que aparezca un movimiento social manos limpias y contra la corrupcin.

Justicia efectiva y buena, es decir que Sebastin Piera sea inhabilitado para presentarse como candidato presidencial de la coalicin RN-UDI y parsitos. Sera un golpe duro para el individuo, para su condicin de poltico-empresario y para la casta poltica en su conjunto.

La recuperacin de la democracia chilena es una tarea de sus ciudadanos, movimientos sociales y pueblo trabajador. Es un conflicto abierto. Un clivaje entre casta poltica corrupta y fuerzas emergentes limpias y consecuentes. Una puja por construir nuevas instituciones. Una batalla que hay que dar contra la casta poltica del duopolio, que las han desvirtuado y corrompido.

Tambin es una manera de ponerle la barra alta a quienes pretenden ser elegidos representantes del pueblo en un parlamento en crisis. Porque no se va ah para mimetizarse y darle legitimidad, gobernabilidad, estabilidad, o a fetichizar el parlamento capitalista (*), sino para trabajar con un programa coherente para desde ese espacio luchar por su completa transformacin. Y esta tarea titnica se hace slo ganndose la legitimidad que dan el reconocimiento y el apoyo popular al vincularse a sus luchas y demandas.

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(*) La funcin actual del parlamento, su carcter capitalista, ha sido la de legislar para favorecer los intereses capitalistas privados en educacin, pesca, pensiones, salud, recursos naturales, transporte, alimentacin, crdito bancario, derechos sindicales, etc. Es un lugar donde se practica el consenso en torno al modelo. Es decir actuar para reproducir constantemente las condiciones de base de las estructuras de dominacin. Lo que se hace graduando (consensuando) toda reforma necesaria para preservarlas y mantener lo esencial: las relaciones capitalistas de propiedad y de produccin. Es lo que la ideologa democratoide liberal ignora y tiende a encubrir.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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