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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2017

Los dilemas de la segunda vuelta

Pedro Brieger
Nodal


En las recientes elecciones presidenciales en Ecuador el gobernante Alianza Pas obtuvo un milln de votos ms que CREO, liderado por el banquero Guillermo Lasso. Tambin consigui la mayora en la Asamblea Nacional y un contundente apoyo en una consulta popular para evitar que los funcionarios pblicos puedan tener dinero en parasos fiscales.

Sin embargo, el domingo 19 a la noche cuando uno recorra la ciudad de Quito se poda percibir que festejaban los vencidos, y los vencedores se replegaban tristes en vez de salir a festejar. Cmo se explica esta situacin?

En el sistema electoral ecuatoriano, un candidato puede triunfar si alcanza el 40 por ciento de los votos y una diferencia de 10 puntos de su ms inmediato perseguidor. En la noche del domingo, escrutados ms del 80 por ciento de los votos, el candidato de Alianza Pas -Lenn Moreno- estaba muy cerca de alcanzar el 40 por ciento que le permita ser electo presidente sin necesidad de una segunda vuelta.

Pero estar muy cerca no es sinnimo de alcanzar la meta. En cambio, el candidato opositor, el banquero Guillermo Lasso, rpidamente se apresur en sentenciar que habra segunda vuelta y que l la ganara, y que cualquier otro escenario sera producto del fraude.

En una eleccin una tendencia es irreversible cuando la diferencia entre los candidatos es tal que no se puede modificar ni siquiera contando hasta el ltimo voto. Sin embargo, en procesos electorales donde se puede vencer por la mnima diferencia es peligroso y arriesgado apresurarse en dictar un veredicto que por lo general- responde a una maniobra poltica.

La historia nos brinda ejemplos de ciudadanos que se fueron a acostar con la seguridad de que un candidato haba triunfado al cierre de las urnas y a la maana siguiente se despertaron con un resultado diferente.

Por qu en la sede de Alianza Pas haba consternacin y caras largas cuando saban que tendran ms de un milln de votos de diferencia a su favor? Por dos motivos. Por un lado, porque el eje de la campaa electoral fue conseguir ms del 40 por ciento de los votos. Por otro lado, y combinado con lo anterior, porque una gran parte de sus adherentes ha sido permeable al discurso opositor de que en una segunda vuelta el triunfo de Lasso es inevitable.

Poco le import a Lasso recibir un milln de votos menos o que Alianza Pas consiguiera la mayora en la Asamblea Nacional. Estaba convencido, y an lo est, que en la segunda vuelta el triunfo es suyo.

En Ecuador los sectores opositores han logrado construir un sentido comn de que Alianza Pas indefectiblemente perder en la segunda vuelta del 2 de abril. La aritmtica simplista de este razonamiento es que 60 por ciento de la poblacin vot contra la continuidad del proyecto de Rafael Correa. Sin embargo, si uno se deja llevar por esta lgica formal podra decirse tambin que 70 por ciento vot contra el banquero Guillermo Lasso.

El voto a favor o en contra de un candidato tiene mltiples variables en cualquier pas, y por lo general donde hay un escenario de una posible segunda vuelta los electores se sienten ms libres para votar por alguno de los tantos candidatos que se presentan; en este caso, ocho. Pero la experiencia indica que un balotaje es muy diferente a una eleccin con varios candidatos porque es uno contra uno. A todo o nada.

De manera muy hbil, la oposicin dise una estrategia comunicacional que afirmaba de manera contundente que habra segunda vuelta y que cualquier otro escenario era impensable o producto del fraude. Por esta razn la misma noche del domingo cuando todava no estaban los resultados finales y el presidente Rafael Correa y el candidato Lenn Moreno tomaron como referencia los exit polls que los daban ganadores con ms del 40 por ciento de los votos, los simpatizantes de Lasso convocaron a movilizarse frente al Consejo Nacional Electoral para denunciar un fraude. Segn ellos, Lenn Moreno slo poda triunfar si haba fraude.

Es notable la semejanza entre el discurso de Guillermo Lasso y el de los sectores opositores en Venezuela que insisten hace aos que el chavismo est acabado y que el 80 por ciento de la poblacin est en su contra; aunque el chavismo ha ganado todas las elecciones presidenciales desde 1998.

La oposicin en Venezuela durante aos construy un sentido comn que todos sus partidarios respaldan de manera casi fantica de que el 80 por ciento de la poblacin est en contra del chavismo y la nica manera que tiene de triunfar es a travs del fraude. En esta lgica poco importan los nmeros ni los votos obtenidos ya que se ha sentenciado que si se pierde es porque hay fraude.

Esta lgica es aplicable a la ltima eleccin en Ecuador porque antes mismo de la votacin los sectores opositores aseguraban que habra segunda vuelta. Sin embargo, cmo se puede anticipar con seguridad un resultado antes de votar? En algunos casos es posible plantearlo si una fuerza poltica ha construido una hegemona abrumadora como sucedi durante varios aos con Rafael Correa que superaba ampliamente el 50 por ciento de los votos, algo bastante inusual en Amrica Latina y en el mismo Ecuador. Vale la pena recordar algunos datos. En 2000 Lucio Gutirrez obtuvo el primer lugar con el 20 por ciento de los votos y enfrent en segunda vuelta a lvaro Noboa que haba obtenido en la primera el 17 por ciento.

En 2006, un poco conocido Rafael Correa obtuvo el 22 por ciento de los votos y venci por amplio margen en la segunda vuelta a lvaro Noboa, que lo haba superado en la primera con el 26 por ciento. Luego, en 2009 y 2013 Correa triunf con ms del 50 por ciento de los votos y una fuerza poltica arrolladora Alianza Pas- como no se vea en dcadas en el Ecuador.

Cabe resaltar que el 28 por ciento que ahora obtuvo Lasso es el mejor resultado de un candidato de la derecha ecuatoriana despus que Jamil Mahuad consiguiera el 34 por ciento en 1998, o ms atrs en el tiempo, Velasco Ibarra en 1968 que obtuvo el 32 por ciento de los votos.

Por otra parte, 55 por ciento de los ecuatorianos respald la consulta popular ya mencionada que es 100 x 100 de Correa. Segn el periodista ecuatoriano Carlos Rabascall el resultado de la consulta demuestra que Correa s particip de las elecciones ya que la consulta obtuvo un amplio respaldo, casi similar al 57 por ciento que obtuvo para ser reelecto presidente en 2013.

No hay que ser un experto en marketing poltico para comprender que plantear que inexorablemente habr una segunda vuelta en un contexto de fuerte polarizacin poltica (cuando todas las encuestadoras sealan que habr un resultado estrecho) tiene como nico objetivo instalar en la poblacin que si no hay segunda vuelta es porque hubo fraude. Por esto no asombr que una multitud de simpatizantes de Lasso se agolpara frente al Consejo Nacional Electoral la misma noche del escrutinio para presionarlo y para que ratificara aquello que inexorablemente deba suceder. Tampoco fue casual que Guillermo Lasso y su compaero de frmula Andrs Pez se sumaran luego a las movilizaciones sin esperar los resultados finales.

Una vez construido este escenario por la oposicin -y los medios de comunicacin afines- se le hizo muy difcil al gobierno plantear que haba triunfado por ms que obtuviera una diferencia mayor al milln de votos, la mayora absoluta en la Asamblea Nacional y un respaldo superior al 55 por ciento en la consulta popular de un tema que afecta directamente a Guillermo Lasso por haber sido banquero durante varios aos.

En este contexto, la batalla del gobierno y de Lenn Moreno por contar hasta el ltimo voto y superar por una minimsima diferencia el 40 por ciento pareca impensable porque saban que la oposicin no lo aceptara, quedando atrapados en el discurso opositor. Los manifestantes enardecidos que amenazaron con tomar el CNE en nombre de la democracia no estaban dispuestos a aceptar ningn resultado que contradijera lo que haban construido como escenario inexorable y mucho menos por pocos votos. Queran a toda costa que el mismo domingo a la noche se declarara la segunda vuelta y si no se haca era porque haba fraude, a pesar de que en muchos pases los resultados finales tardan en conocerse, y por lo general se dan los resultados en base a proyecciones.

El recuento voto a voto puede provocar la impugnacin de todo el proceso electoral como sucedi en Austria en 2016 cuando se repitieron las elecciones porque un partido judicializ los resultados finales que daban una diferencia de 30 mil votos. Pero tal vez el caso ms notable de un triunfo por la mnima diferencia sucedi en la eleccin presidencial de los Estados Unidos en el ao 2000. Por el sistema electoral que tiene la primera potencia mundial cada Estado aporta una cantidad determinada de electores. La indefinicin del resultado del Estado de Florida impeda conocer si el Partido Republicano de George Bush (h) haba triunfado o si Al Gore al frente del Partido Demcrata alcanzaba los electores necesarios para ser elegido presidente. Durante ms de un mes no hubo definicin y los demcratas denunciaron a los republicanos por considerar que estaban perpetrando un masivo fraude en un Estado directamente vinculado a la familia Bush. Despus de un mes de controversias la Corte Suprema dictamin que Bush haba obtenido el triunfo por escasos 537 votos y que stos le otorgaban los electores necesarios para alcanzar la presidencia. Y Al Gore lo acept.

El problema que se plantea ahora en Ecuador es que esta segunda vuelta ser muy diferente a la primera, y por los nmeros en danza es imposible predecir un resultado. Alianza Pas reconoci las reglas del juego y que no lleg por escasos votos al ya famoso 40 por ciento. La gran pregunta es saber si la oposicin est dispuesta a aceptar las reglas de juego y reconocer una victoria de Lenn Moreno si esta se produce por la mnima diferencia como sucedi en los Estados Unidos.

Pero eso, lo sabremos recin el domingo 2 de abril.

Fuente: http://www.nodal.am/2017/02/ecuador-los-dilemas-la-segunda-vuelta-analisis-del-director-nodal-desde-quito/


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