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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2017

Huelga & Violencias Machistas
Huelga de hambre, huelga de hombre

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

Sobre el papel de los hombres en la erradicacin de las violencias machistas.


Ocho mujeres (Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia), estn en huelga de hambre contra la violencia de gnero en la Puerta del Sol desde el da 9 de febrero. Es terrible que ocho mujeres tengan que jugarse la vida para que no las maten, que necesiten llamar a la muerte para poder vivir, que tengan que detener sus vidas al Sol para que no les alcance la sombra de la violencia. Y mientras todo eso sucede, cada hombre que las mira deja que todo transcurra como una ancdota, como si la desigualdad fuera una accidente y la violencia una sorpresa, como si nada de lo que est sucediendo fuera con l, como si su silencio ante el machismo y su violencia fuese suficiente, como si su voz no pudiera cambiar la realidad y sus palabras sealar a aquellos otros hombres que las utilizan para maltratar, o que las callan para que hable la complicidad.

La ausencia de los hombres en la lucha contra la violencia de gnero y la desigualdad no es un accidente, es la firme determinacin de continuar con el modelo de sociedad machista que los sita en una posicin de poder a costa de los derechos de las mujeres, de ah la coherencia entre la ausencia de hombres en la solucin del problema y su presencia protagonista en la violencia que ejercen contra las mujeres, y en la sociedad que convive con ella como parte de la normalidad.

Que 700.000 mujeres maltratadas y 60 asesinadas cada ao slo sea un problema grave para el 18% de la poblacin, adems de lo terrible del resultado es mentira, porque ese porcentaje no refleja el verdadero posicionamiento de la sociedad, sino la respuesta de las mujeres que se revelan frente a esa violencia. Pues son ellas quienes forman la mayora de ese porcentaje mnimo, como son ellas las que llenan las calles contra la violencia, las que gritan con sus minutos de silencio, las que se revelan frente a la pasividad, la distancia y la desidia de una sociedad machista que no duda en dejar que los hombres llenen las redes de palabras contra las propias mujeres y las personas que se revelan frente a su modelo androcntrico, al igual que lo hacen contra las leyes y medidas que buscan conseguir la Igualdad.

Y mientras ocho mujeres estn en huelga de hambre para que el resto pueda vivir en paz y alimentarse de Igualdad, un oligoelemento esencial en la dieta de la democracia sin el cual resulta imposible la convivencia, la mayora de los hombres estn en huelga de brazos cados y palabras alzadas para no hacer nada por la Igualdad.

La transformacin social a favor de la Igualdad est siendo protagonizada y liderada por las mujeres, por ello muchos hombres se resisten y algunos reaccionan con ms violencia para conseguir con ella lo que antes lograban por medio de la normalidad y el control social, de ah que el resultado de este cambio haya sido ms violencia. As lo demuestran las Macroencuestas cuando recogen que en 2006 las mujeres que sufran violencia eran 400.000 y en 2011 fueron 600.000. El resultado es claro, la violencia de gnero aumenta porque los hombres estn luchando de manera directa y activa contra la transformacin de la sociedad que lleva a la Igualdad. Ese aumento de la violencia no es un fracaso de las medidas dirigidas a alcanzar la Igualdad, todo lo contrario, es una demostracin de que ante ese xito en el cambio, quienes han ocupado una posicin de poder injusta construida con el recurso a la violencia, estn aumentando su uso para intentar evitar esa transformacin de la sociedad, al tiempo que desarrollan otras estrategias posmachistas para generar confusin e incidir por esa doble va (violencia y confusin), en el objetivo ltimo de impedir el cambio.

La realidad es clara: existe desigualdad, discriminacin, abuso y violencia contra las mujeres, y mientras que ellas estn en la accin y en la huelga para erradicar el machismo que defiende esa realidad, los hombres estn en huelga para no cambiarla y en el activismo para perpetuarla. Y ese activismo machista existe por accin y omisin, pues todos los hombres que se justifican con el yo no soy machista y el yo no soy maltratador, estn permitiendo que otros lo sigan siendo bajo la normalidad y la impunidad. Su pasividad es la constatacin de su huelga de hombre en un cambio que empieza por uno mismo.

Si cada hombre espera a que cambien los hombres para entonces cambiar ellos tambin, nunca habr una masculinidad diferente a la tradicional. Ese primer paso es individual y hay que darlo con la determinacin de hacer de la sociedad un lugar ms justo, como ya lo han hecho muchos de ellos con la intencin de ser hombres con la Igualdad como parte de su identidad, no slo de su vocabulario. Las mujeres y el feminismo nos muestran cada da el camino, slo tenemos que seguirlas.

Hoy las ocho mujeres que estn en huelga de hambre para erradicar la violencia de gnero, son un ejemplo ms de su firme determinacin en conseguir la Igualdad para toda la sociedad, tambin para los hombres ajenos a ese objetivo. Hoy, de nuevo, las mujeres, representadas por estas ocho compaeras (Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia), son un ejemplo de su apuesta por la convivencia y la democracia. Gracias y toda mi solidaridad, compromiso y admiracin por cada da.



Fuente:https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2017/02/26/huelga-de-hambre-huelga-de-hombre/


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