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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2017

Gmez de Salazar, un trastornado al frente de la Fuerza Terrestre

Luis Gonzalo Segura
Rebelin


He sentido una enorme tristeza cuando he ledo la entrevista del teniente general Gmez de Salazar. Si hace unos meses consider a las asociaciones militares tan peligrosas como el yihadismo, ahora ha vomitado que el deber militar excede a cualquier garanta, a cualquier derecho, hasta a los derechos humanos. Ahondando en la indigencia moral del teniente general, tambin se ha referido a Israel con la admiracin que le debera producir Alemania, Blgica, Holanda o Noruega.

Gmez de Salazar evoca la guerra y el sometimiento de los derechos humanos al deber militar sin querer recordar que la cpula militar solo ha conseguido con ello desangrarnos desde hace siglos. Y lo hace con el analfabeto brillo en los ojos del que ignora Cuba, Filipinas, Annual o el asesinato de la democracia. Esa inopia del que deseara que furamos nosotros los que cometiramos las violaciones de derechos humanos y los atroces crmenes que cometen los hebreos y, tambin, que nos encontrsemos en el mismo contexto blico que ellos. Ese entorno en el que psicpatas de su categora pudieran hacerse valer y los espaoles comprender lo mucho que valen. Sin embargo, la excelentsima persona, o lo que sea, debera recordar que la ltima vez que los militares se encomendaron a tan patritico deber militar de apualar los derechos humanos terminaron enterrando a la democracia en cal viva y levantando en Intxaurrondo un monumento a la Transicin. No cabe duda que tan ttricos personajes son de los que desean veranear en El Tarajal con pelotas de goma o descansar en alguna de las muchas cunetas siniestras de nuestra geografa. Porque ah, en todos esos escenarios, se forjaron nuestras fuerzas armadas mientras el deber militar fusilaba a la democracia, a los derechos humanos y a los que se cruzaron en su camino.

Los derechos humanos, debera saber el perturbado general, estn por encima de todo. No solo eso, sino que tendran que ser la referencia de cualquier militar , la estructura en la que asentar cualquier ejercicio, el mapa en el que guiarse en cualquier situacin o la herramienta con la que solventar cualquier problema. Si nuestros militares conocieran y amasen los derechos humanos no se habran producido las terribles torturas que acaecieron en Irak, ni se produciran las violaciones sistemticas de derechos y libertades que sufren nuestros soldados y que tanto regocijo generan a la cpula militar. Por tanto, no cabe duda que Gmez de Salazar, los que son como l, que de momento son mayora en la cpula militar, y los que consienten que est en el lugar en el que est (PP y PSOE) son los que impiden que nuestro ejrcito se subordine a los derechos humanos y a la ciudadana.

Indudablemente, la situacin es mucho ms grave de lo que se pudiera pensar, ya que solo un militar modlico que destacase por su excelencia y contase con el respeto y la admiracin de sus jefes y compaeros habra sido capaz de ostentar el mando de tan transcendental unidad militar como es la FUTER o Fuerza Terrestre. Por si alguno lo desconociera, sera conveniente sealar que esta unidad cuenta con 41.000 militares y la mayora de las unidades de combate. Por tanto, comprobar que la excelencia es Gmez de Salazar produce escalofros y, a la vez, explica y revela lo que acontece en los cuarteles, mxime cuando no es el primer desquiciado que ostenta el mando de la Fuerza Terrestre, pues entre sus antecesores se encuentra el teniente general Mena, ese ilustrado que amenaz con un golpe militar en el ao 2006 por las negociaciones del Estatut.

Gmez de Salazar no es un cualquiera, aunque lo cierto es que debera serlo. Es hijo de franquista, como Dios manda y a La Cospe le gusta, y es uno de esos militares que forman parte de la Quinta del 23-F. Uno de los muchos cachorros fascistas que fue condecorado y ascendido hasta convertirse en un majadero a tiempo completo capaz de espetar la mayor sandez que uno pudiera imaginar mientras trabaja a tiempo parcial como jefe de la FUTER o Fuerza Terrestre.

Ojal, algn da, nuestros generales comprendan que los derechos humanos no son enemigos del deber militar, sino que son el deber militar en s mismo, y que de ser enemigos de algo, lo son de su propia y tradicional negligencia. Desgraciadamente, me temo que eso no ocurrir y que solo nuestra sociedad podr impedir que el deber militar siga asfixiando a los derechos humanos.

Luis Gonzalo Segura es exteniente del Ejrcito de Tierra, portavoz de OATM, miembro del colectivo Anemoi y autor de dos novelas ( Un paso al frente en 2014 y Cdigo rojo en 2015). Su principal fuente de ingresos en la actualidad es la venta de ejemplares de la novela Cdigo rojo y las presentaciones que realiza con ella. CONSGUELA AQU FIRMADA Y DEDICADA! Cdigo rojo no deja ttere con cabeza. Se arriesga, proclamando la verdad a los cuatro vientos, haciendo que prevalezca, por una vez, algo tan denostado hoy en da como la libertad de expresin (A golpe de letra por Sergio Sancor).

Si quieres organizar una presentacin, una charla u otro evento puedes ponerte en contacto con Luis en el correo electrnico [email protected] Si lo deseas, puedes obtener ms informacin y seguirle en Facebook mvil, Facebook internet, luisgonzalosegura.com y Twitter (@luisgonzaloseg).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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