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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2017

Los presos de la plaza Rabaa en El Cairo
Anhelando la libertad

Mohamed Mahmoud
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Tras el violento desalojo de la sentada de Rabaa al-Adwiya en 2013, diez presos siguen an languideciendo en la crcel por cargos sin fundamento alguno.

Una mujer egipcia abraza a un joven liberado de la prisin de Tora, El Cairo, 18 de noviembre de 2016 (AFP)

Diaa Ahmed, de 33 aos, lleva preso ms de 1.200 das en una de las crceles egipcias. Se enfrenta a una posible sentencia de muerte, y todo ello, segn relata, por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

Su calvario comenz cuando le arrestaron el 14 de agosto de 2013 cerca de la plaza de Rabaa al-Adawiya, donde cientos de manifestantes murieron asesinados cuando las fuerzas de seguridad se dedicaron a masacrar a quienes apoyaban al depuesto presidente Mohamed Morsi.

He perdido la esperanza. Me siento atrapado en un agujero negro, mi vida se ha detenido y no s cmo voy a salir de aqu, deca Ahmed desde la prisin.

Middle East Eye entrevist a Ahmed y a otros dos presos a travs de sus familias, que les visitan una vez a la semana.

Aquel da, ms de mil manifestantes murieron mientras las fuerzas de seguridad despejaban la plaza de Rabaa de los opositores que apoyaban al depuesto presidente Mohamed Morsi, el primer presidente civil electo de Egipto, que era un destacado miembro de la Hermandad Musulmana.

El bao de sangre que se produjo esa jornada se describi como la peor matanza de manifestantes de la historia moderna en un nico da. Cientos de manifestantes fueron detenidos y otros transentes inocentes que pasaban por all fueron tambin arrestados durante la represin; desde entonces siguen encerrados en la crcel.

Ahmed y nueve detenidos ms hacen hincapi en que no tienen relacin alguna con Morsi ni con la Hermandad Musulmana.

No soy en absoluto islmico, incluso rechazo a la Hermandad, dijo Ahmed.

Ahmed, que sola promocionar libros y escribir reseas bibliogrficas antes de su arresto, dijo que ese da haba estado visitando una agencia de viajes de la zona preparando un documento para empezar una nueva vida en Australia.


Ciudadanos egipcios intentan escapar de los gases lacrimgenos lanzados por la polica en una calle cercana a la protesta que se llevaba a cabo en Rabaa al-Adawiya, El Cairo, 14 agosto 2013 (AFP)  

A las siete de la maana, Ahmed vio una nube de humo y escuch ruido de disparos. Temi quedarse atrapado en el tiroteo si intentaba escapar de la zona. Por ello, busc un lugar donde esconderse dentro del edificio de la autoridad encargada del trfico, situado junto a la plaza de Rabaa al-Adawiya.

Me qued atrapado entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes. Tem que si me pona a correr para escapar de las fuerzas de seguridad, iban a pensar que era un manifestante en huida, dijo.

Pero, finalmente, las fuerzas de seguridad registraron el edificio y encontraron a Ahmed escondido en una de las habitaciones, y all le arrestaron.

Ahora ser procesado junto a otros 738 acusados en un caso conocido como el desalojo de la sentada de Rabaa. Los cargos contra ellos incluyen asesinato, intento de asesinato, disturbios, posesin de armas y vandalismo de la propiedad pblica.

El juicio empez en diciembre de 2015, dos aos despus de su arresto, pero fue aplazado hasta febrero de 2017 para ampliar el banquillo y poder procesar a un mayor nmero de acusados, todos los cuales estn obligados a asistir a su juicio, de acuerdo con las leyes egipcias.  

El lder espiritual egipcio de la Hermandad Musulmana, Mohamed Badie, y otros acusados tras los barrotes durante un juicio celebrado en El Cairo el 22 de agosto de 2015 (AFP)  

Entre los acusados en el mismo juicio figuran altos dirigentes de la Hermandad Musulmana, entre ellos Mohamed Badie, el lder espiritual de la ahora prohibida organizacin, y el galardonado fotoperiodista Mahmud Abu Zeid, conocido como Shawkan.

Ahmed fue encarcelado inicialmente en la prisin de Abu Zaabal, donde apenas se tena acceso a agua potable y alimento. Su familia no supo nada sobre su paradero a lo largo de un mes. Despus fue trasladado a la prisin de Torrah, al sur de El Cairo, donde sigue actualmente.

Mi familia lo intent todo para demostrar que no estoy relacionado con la Hermandad Musulmana, pero todos sus esfuerzos fueron en vano, dijo.

Su familia pidi a los amigos y vecinos de Ahmed que atestiguaran sobre sus opiniones y afiliaciones polticas y pidieron que la Agencia Nacional de Seguridad investigara sus antecedentes.

Al principio, estaba seguro que era slo cuestin de tiempo que me liberaran, pero despus empec a perder todas las esperanzas, dijo.

Cuando el tiempo de las visitas se termina, siento como si el alma abandonara mi cuerpo, deca Nafisa Abdel Shay, de 60 aos, madre de Ahmed, sentada sobre la cama de Ahmed.

La familia visita a Ahmed en la prisin todos los jueves y le lleva su comida favorita, kofta

(carne picada condimentada con hierbas tpicas de Oriente Medio), e hgado.

Juro que no ha hecho nada malo, apenas reza, cmo pueden decir que es miembro de la Hermandad Musulmana?, dice su madre, que tiene otros cinco hijos.

Estamos pagando el precio de ser pobres y no tener nadie que nos apoye. Aqu est perdiendo su vida, aadi.

Nafisa Abdel Shafy sostiene una foto de su hijo, Diaa Ahmed, en su casa, situada al oeste de El Cairo (MEE/Mohamed Mahmoud)

El padre de Ahmed, el contable Ahmed Abdel Rahman, dice que se qued paralizado.

Es muy doloroso sentir que no puedes ayudar a tu hijo, tener que quedarte ah sin poder hacer nada para salvarle, dijo, mientras se secaba las lgrimas.

Todo lo que necesito antes de morir es ver a Diaa en esta casa al menos una noche, aadi su madre.

Carta conjunta

En abril de 2016, los diez presos escribieron una carta conjunta solicitando al tribunal su liberacin, en la que explicaban que agentes de la seguridad nacional les haban dicho repetidamente que las investigaciones demostraban que no tenan vnculos con ningn grupo ni creencias extremistas.

Ya es suficiente con 970 das de muerte lenta, escriban los presos en la carta. Estamos enterrados en vida y pagando el precio de una guerra por la que no hemos apostado. Sin embargo, su detencin se ampli de nuevo en junio de 2016.

Escribieron otra nueva carta al tribunal, advirtiendo que estaban pensando en suicidarse.

Creo que es lgico que pensemos en poner fin a nuestra vida. En realidad, esto no es vida, declar el programador informtico Mohamed Abdo, justificando la carta que escribi con los otros presos.

Abdo, de 26 aos, comparte una estrecha celda, de tres metros de ancho por cuatro de largo, con otros doce prisioneros.

Termin el servicio militar obligatorio en febrero de 2013 y volva a casa del trabajo cuando los indignados manifestantes cortaron la calle Mostafa al-Nahas, cerca de la sentada de Rabaa, y pararon su autobs a las ocho y media de la maana. Cont que se vio atrapado en medio de la violencia y que las fuerzas del ejrcito detuvieron aleatoriamente a todos los que se encontraban en la zona.

Slo llevaba seis meses trabajando y de repente mi vida se oscureci, dijo.

Abdo, que disfruta mucho con su trabajo, aadi: Slo sueo con tocar un teclado, aunque sea sin pantalla.

Ahmed Abdel-Latif, abogado de la Red rabe de Informacin sobre los Derechos Humanos ( ANHRI , por sus siglas en ingls) que representa a los acusados, dijo que los cargos carecen de base, no hay ni una sola prueba en contra de ninguno de ellos.

Aunque les absuelvan, quin va a pagar por los tres aos y medio que han pasado en la crcel?, dijo. Nadie.

Un funcionario de la judicatura, que pidi permanecer en el anonimato porque no le est permitido hablar con los medios, dijo a MEE que no poda hacer comentarios sobre un caso que est siendo revisado por el tribunal.

Acusaciones infundadas

Desde que el ejrcito derroc a Morsi el 3 de julio de 2013, ms de 40.000 personas han sido detenidas y cientos de sus seguidores han sido sentenciados a muerte en rpidos juicios masivos, actuaciones calificadas por Naciones Unidas como sin precedentes en la historia reciente.

La vspera del 13 de agosto de 2013, el vendedor Ahmed Ali, de 35 aos, fue al cine con su novia Sara en City Stars, un centro comercial que estaba a unos cinco kilmetros del escenario de protesta en apoyo de Morsi en la plaza Rabaa.

Como acabaron tarde y al da siguiente tena que viajar temprano, a las siete de la maana, para visitar a su familia en al-Arish, Ali decidi esperar en un caf cerca del centro comercial Teba, a pocos metros de la plaza Rabaa, y tomar un refresco hasta que llegara la hora de coger el microbs hacia al-Arish.

A las seis, cuando se inici el sonido de los disparos, ech a correr pero un polica le detuvo en una calle cercana a Teba y le exigi que le enseara su documento de identidad.

Cuando el polica averigu que era originario del norte del Sina, donde muchos beduinos estn siendo acusados de apoyar a la Hermandad Musulmana y a grupos que combaten al gobierno , procedi rpidamente a detenerle.

Slo tardaron un segundo pero ya llev aqu 1.265 das, dijo, aadiendo que ahora cuenta el tiempo que pasa en la prisin en das, no en meses.

Ahmed Ali, 35 aos, descansa en una playa en su ciudad de al-Arish pocos meses antes de su arresto (Foto cortesa de su familia)

Ali, que era un vendedor muy optimista de una empresa textil, comparte ahora la misma celda con Ahmed.

Me sent olvidado y oprimido. Todo lo que nos rodea hace que pensemos que la humanidad y la ley no tienen sentido. La vida se ha detenido desde que me arrestaron.

Ali relat que cinco de sus hermanas se han casado mientras permaneca en prisin y que ha perdido la oportunidad de estar junto a ellas en uno de los das ms importantes de sus vidas.

Todo lo que quiero es respirar aire limpio y tener libertad para abrir la puerta cuando quiera.

Sin embargo, el amor y el apoyo de su novia le dan fuerzas y paciencia.

Aunque su fiesta de compromiso se celebr slo cuatro das antes de su detencin, su novia, Sara Zaki, de 30 aos, le prometi que permanecera a su lado.

Sara Zaki, con una pequea foto de su novio, Ahmed, en prisin desde hace ms de 1.200 das (MEE/Mohamed Mahmoud)

Sara, que es veterinaria, estuvo visitando cada semana a su futuro marido durante un ao hasta que las autoridades le informaron que no poda seguir visitndole porque todava no formaba parte oficialmente de la familia.

Estar a su lado en cualquier circunstancia. Ahmed es toda mi vida y no estoy dispuesta a perderle, dijo Zaki. Mucha gente me dijo que no malgastara mi tiempo con un hombre con un futuro incierto, pero estoy decidida a permanecer al lado del nico hombre que he amado.

Su apoyo le da a Ali alguna esperanza en el futuro.

Lo primero que voy a hacer cuando consiga que me liberen es ver al mismo tiempo a mi madre y a mi prometida y, despus, casarme, dijo.

Elijo la esperanza frente a la desesperacin, siempre hay esperanza, concluy.


Mohamed Mahmoud es un periodista freelance que trabaja en Egipto. Utiliza un seudnimo por razones de seguridad.

Fuente: http://www.middleeasteye.net/in-depth/features/life-has-stopped-10-people-prison-1200-days-egypt-711130811

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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