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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2017

La visita a Almaraz de la delegacin portuguesa y comunitaria es un mero trmite

Ecologistas en accin


La ausencia de prensa y de observadores independientes convierten la visita de las delegaciones portuguesa y comunitaria en una simple cortesa, que evitar una inspeccin de la central nuclear en profundidad. El Movimiento Ibrico Antinuclear (MIA), del que forma parte Ecologistas en Accin, demanda un proceso transparente que cuente con todas las partes. El MIA solicit la presencia en la visita tanto de esta plataforma como de los medios de comunicacin. La propuesta fue vetada.

La renuncia del Gobierno portugus ante la Comisin Europea a continuar con la queja frente a Espaa por el cumplimiento de las leyes internacionales se cierra con una serie de visitas de delegaciones polticas portuguesas y comunitarias a la central de Almaraz. Estas citas pueden convertirse en un mero trmite que no frenar la construccin del Almacn Temporal Individualizado (ATI). La instalacin es la pieza clave para permitir el alargamiento el funcionamiento de Almaraz ms all del fin de su permiso de explotacin y de los 40 aos de diseo.

El proceso de autorizacin del ATI viola tres protocolos internacionales y tres directivas comunitarias, es decir, este proceso se ha realizado sin las necesarias garantas legales. La prisa por disponer de una instalacin que permite prolongar el funcionamiento de Almaraz ha hecho que el Gobierno facilite y acelere el proceso para la obtencin de los permisos de la central, obviando la adecuada atencin a la legalidad internacional, en un aparente apoyo del Gobierno del Partido Popular a los beneficios de la industria nuclear. El Gobierno portugus ha cedido ante las presiones y ha aceptado retirar la queja europea a cambio de esta serie de visitas que distan ostensiblemente de ser inspecciones en profundidad. Unas reuniones que parecen se van a convertir en un mero trmite. Mientras no se incluya en el proceso a otros observadores mas crticos e independientes, paso esencial para garantizar un mnimo de transparencia en un proceso que afecta a toda la ciudadana espaola y portuguesa, ser un altavoz nicamente del sector nuclear.

Nos encontramos ante un ejercicio claro por facilitar la prolongacin del funcionamiento de Almaraz, una decisin que solo sirve para incrementar los enormes beneficios para sus propietarios. Con este alargamiento de la vida de Almaraz se aumentara el enorme riesgo para la poblacin y el medio ambiente en toda la pennsula ibrica que supone mantener la central en funcionamiento. Unos aos extra que incrementarn la generacin de residuos de alta actividad, para los que no existe solucin satisfactoria.

Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article33815.HTML



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