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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2017

Trump en la Casa Blanca: Cuando se abre la ms espantosa de las cajas de Pandora!

Yorgos Mitralias
Rebelin


Un mes despus de su llegada a la Casa Blanca, un primer balance de la presidencia de Trump es no slo posible sino tambin extremadamente til, al estar llena de buenas lecciones. Para empezar, a pesar de los que se apresuraron en pronosticar los vanos deseos de las cancilleras y los medios internacionales que queran que se adaptara a las realidades y se tuviera ms amplitud de miras, Trump hace lo que dice, es decir, lo que ha prometido hacer (sin que eso signifique que tenga xito en todo lo que hace). E incluso en un tiempo rcord

Esta primera constatacin tiene ya cuatro importantes consecuencias: Primero, Trump en accin parece bastante ms peligroso de lo que hacan presagiar sus hazaas preelectorales. El hecho mismo de que avance metdicamente y segn un plan preestablecido, siguiendo fielmente los consejos de su mentor y, segn dicen, virtual presidente de EEUU Stephen Bannon , le vuelve an ms peligroso, ya que comenzamos a ver cun aterradores son ciertos aspectos de sus proyectos que permanecan oscuros y secretos hasta ayer. Ms concretamente, numerosas coincidencias nos llevan a pensar sin gnero de duda que Trump sigue al pie de la letra el ejemplo de ilustres maestros como Mussolini y sobre todo Hitler tras llegar al poder . Pero atencin: Como hemos escrito en un anterior artculo (1), no basta con quererlo para ser fascista, mxime cuando en nuestro caso no se trata de un individuo sino de un rgimen en formacin. Mientras Trump y sus amigos sigan sin disponer de un movimiento de masas organizado que les de la posibilidad de materializar su promesa de aplastar a sus adversarios (minoras tnicas, raciales y otras, pero sobre todo el movimiento obrero y sus organizaciones) seguirn siendo una mala copia inacabada de los movimientos y regmenes fascistas del siglo pasado

La segunda consecuencia es que Trump no decepciona a la gran mayora de sus electores que, segn todos los sondeos, se declaran satisfechos, si no entusiasmados, del hecho de que l no traicione sus promesas . Estamos aqu ante una importante revelacin que habr que tener en cuenta muy seriamente dada la profunda polarizacin de la sociedad estadounidense y en vista de los duros enfrentamientos polticos y sociales que se perfilan ya en el horizonte.

La tercera consecuencia es que asistimos a una aceleracin de los acontecimientos tanto por parte de los amigos como de los enemigos de Trump. Habiendo elegido actuar con la mxima rapidez y avanzar como un bulldozer, adoptando iniciativas y medidas a rfagas contra un adversario an inexperto y un partido Demcrata muy sonado y estupefacto , Trump intenta ganar la carrera de velocidad en la que estn -de hecho- inmersos tanto sus amigos como sus enemigos. Pero al mismo tiempo su tctica fuerza a todo el mundo a posicionarse, lo que polariza an ms a una sociedad americana ya muy polarizada mientras que obliga al gran movimiento popular (que haba tenido el tiempo de formarse principalmente alrededor de la candidatura de Bernie Sanders) a defenderse clarificando sus ideas y sus perspectivas sobre todo en la accin (2)

La cuarta consecuencia es que el amateurismo y la organizacin catica  de su estado mayor, constatados por todo el mundo, caracterizan casi inevitablemente todas sus acciones. Se trata de la otra cara de su eleccin bien consciente y decidida de antemano de pillar por sorpresa a su adversario adoptando en tiempo rcord el mximo de hechos consumados. Pero dado que Trump est de momento desprovisto no slo de una base de masas organizada dotada de cuadros experimentados sino tambin de importantes apoyos en el Estado profundo norteamericano, su precipitacin se traduce ya en diversas burdas meteduras de pata y otras torpezas cotidianas que ya ha pagado caras y ponen en peligro el conjunto de su empresa.

La consecuencia principal de todo esto es que la crisis que hace temblar actualmente EEUU ya ha sobrepasado en gravedad todo precedente histrico al menos desde la guerra civil de hace ms de 150 aos! Por cierto, es sintomtico de la situacin totalmente indita y extremadamente peligrosa creada en un solo mes (!), que esta crisis alcanza unas cotas que pareceran escenarios de una ciencia ficcin ms que enloquecida hace tan slo 4 5 semanas! Por ejemplo, el hecho de que el nuevo presidente del pas est inmerso en una lucha a muerte contra los servicios secretos y otros de su propio pas que, no lo olvidemos, es la primera superpotencia mundial, bastara para persuadirnos no slo de que estamos ante una crisis de dimensiones histricas y mundiales, sino tambin de que esta crisis es incontrolada y peligrosa como nunca antes

Dado que tanto las constataciones como los precedentes no sorprenden ya y comienzan incluso a ser considerados casi como banalidades, se esperara que la izquierda europea hiciera lo que es evidente: No slo tener en cuenta en sus anlisis lo que pasa en EEUU, sino ms bien comenzar y terminar sus planes de accin con la situacin creada al otro lado del Atlntico! Sin embargo, basta una simple ojeada a las diversas actividades recientes de la izquierda europea (congresos, elaboraciones, movilizaciones, debates, encuentros) para llegar a la conclusin de que pasa olmpicamente. Ni una palabra sobre la profunda crisis que hace temblar a la superpotencia mundial, y evidentemente ninguna evaluacin de las nuevas realidades y por consiguiente silencio absoluto sobre las prioridades y las tareas inmediatas que se imponen a una izquierda que resiste y no evita el combate. Y en lugar de todo eso business as usual! Como si no pasara nada al otro lado del Atlntico que pueda influir sobre nuestras vidas. Como si no existiera ya en el interior de EEUU el enorme movimiento llamado, en inters de todos nosotros, a ponerle el cascabel al gato. Y sobre todo, aunque slo fuera por eso, le estamos en deuda y debemos hacer lo que sea por apoyarlo! Nada, cero y solamente la indiferencia, el fatalismo y una pasividad escandalosa que recuerda a la mostrada por la izquierda de entreguerras frente al fascismo y el nazismo triunfantes

Y sin embargo, los das y las horas son ms crticas que nunca y exigen una izquierda que piense y acte en las antpodas de la rutina cotidiana y de este business as usual mortfero. Porque ahora no se trata de algunas reivindicaciones justas, por muy importantes que sean, sino de la vida misma y de lo que queda de nuestra civilizacin. Porque lo que est en juego no es el presente y el porvenir de una sola generacin, sino la existencia del planeta y de sus habitantes!

 Notas: 

1. http://www.cadtm.org/Trump-es-o-no-fascista-Y-es

2. Para una informacin continua, detallada y de primera mano sobre lo que pasa en las alturas, pero tambin en la base de la sociedad norteamericana, aconsejamos el Facebook de la Iniciativa Greeks for Bernie Sanders Mass Movement : https://www.facebook.com/Europeans-

Traduccion: Ftima Martn

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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