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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2017

China
Xi Jinping y la realidad al dictado

Xulio Ros
Rebelin


El lder chino Xi Jinping afronta ahora el ecuador de su mandato si, como es habitual y se espera, renueva jefatura hasta 2022. As pues, este ser un ao de inevitable balance. En otoo, en el XIX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), debe consolidar lo alcanzado pero antes, en las dos sesiones que las cmaras parlamentarias chinas celebrarn a partir de la prxima semana, se calibrarn sus expectativas.

Los transcurridos han sido casi cinco aos de innumerables directrices en los ms vastos y variados campos plasmadas en el lanzamiento pblico de la actual oleada de reformas concebida como un proyecto global y complementario administrado por un equipo ad hoc presidido por el propio Xi. Los 60 puntos (2013) abarcan seis sectores diferentes: economa, sistema poltico, medio ambiente, cultura, asuntos sociales y gobernanza. El balance inicial de su implementacin es flojo. Pese a ello, el discurso oficial sigue siendo predominantemente optimista, sealando que casi todo va viento en popa. Este contraste entre el discurso y la realidad se adoba no ya con el silenciamiento de toda crtica, sea o no constructiva, externa o interna, sino multiplicndose las certezas adulatorias de todo signo.

A trancas y barrancas

A lo largo del ejercicio recin concluido (2016), el PCCh logr en cierta medida transmitir a la opinin pblica la conviccin de haber consumado la estabilizacin general de la economa despus de las crisis de la Bolsa de 2015 y 2016 con los retos aadidos, en escala de dificultades, alusivos a la reduccin de la evasin de capitales y la cada del yuan.

El elemento central de la agenda de Xi en este periodo fue la construccin de un nuevo modelo de desarrollo. Est funcionando esa transicin? Veamos algunos datos. Segn cifras oficiales, en 2014, el sector servicios representaba el 48,2 por ciento del PIB frente al 51,6% de 2016. Otro dato: la aportacin del consumo al crecimiento del PIB pas del 51,2% en 2014 al 64,6% a finales de 2016. Avanza y no es fcil- pero a menor ritmo de lo deseado.

El segundo referente a tener en cuenta es la nueva normalidad: ciertamente, cambiar de carril en el modelo de desarrollo exige bajar la velocidad del crecimiento para facilitar la transicin. El ritmo de crecimiento en 2016 fue del 6,7%, el ms bajo en 30 aos. Para 2020, el objetivo establecido en el XIII Plan Quinquenal consiste en duplicar el PIB con respecto a 2010. Esto significa que el PCCh har lo necesario y hasta lo imposible- por alcanzar en los prximos aos un objetivo mnimo de crecimiento del 6,5%.

Ms all de la expansin del mercado o la propiedad privada, de la reduccin de los excesos de capacidad o la burbuja inmobiliaria, uno de los principales caballos de batalla siguen siendo las empresas estatales. Por el momento, Xi se ha centrado en la renovacin de los consejos de administracin y del estilo de direccin procurando una mayor eficiencia y transparencia. Por otra parte, se experimenta tmidamente con el aporte de capitales privados afectando una pequea parte de los activos industriales a la participacin en Bolsa. Esta ser la clave en los prximos aos y se probar en algunas provincias al igual que con la distribucin a los empleados de hasta un mximo del 30 % del capital.

La probabilidad de que las reformas desemboquen en una privatizacin parcial sustantiva del tejido industrial pblico es dbil a da de hoy. Es ms, el proceso discurre en paralelo a una invocacin persistente de la recuperacin activa del control del Partido por la va del reforzamiento de la dependencia de la Comisin de Activos del Estado que ha multiplicado sus efectivos y mecanismos de control, principalmente a travs de la creacin de nuevos departamentos y un ms directo seguimiento. Y una medida importante que refleja el tono principal: el presidente del Consejo de Administracin ser siempre el jefe del partido de la empresa.

En trminos generales, la percepcin cvica es que la economa no marcha tan bien como en periodos anteriores, ya sea por las circunstancias internacionales y los retos del comercio exterior o por lo delicado de los desafos estructurales internos. No obstante, el discurso oficial abunda en tres ideas: el crecimiento permanece estable, las reformas progresan y China desempea un papel internacional cada da mayor.

Los datos lo corroboran? De las dudas acerca de la veracidad de las informaciones econmicas se han hecho eco hasta las propias autoridades y de forma pblica. La provincia nortea de Liaoning, por ejemplo, admiti en enero ltimo que entre 2011 y 2014, los datos facilitados por la provincia eran falsos.

De la sociedad armoniosa a la sociedad acomodada

Pese a una sensacin bastante extendida de que lo social no es tan importante en el mandato de Xi que atribuye ms transcendencia a otros factores de proyeccin de poder- como lo fue en el de su antecesor Hu Jintao (la sociedad armoniosa), la construccin de una sociedad acomodada se ha convertido en palabra de orden con el objetivo 2020: duplicar el PIB per cpita en relacin a 2010. Esto se present en su da como una novedad radical en la planificacin macroeconmica de China ya que, por primera vez en dcadas, la cuestin de los ingresos y su relacin con el crecimiento se ponan sobre el tapete.

La tarea no es pequea. En 2010, en trminos de PNB per cpita, China se hallaba en la posicin 120 en el mundo. El 36% de la poblacin viva con menos de dos dlares diarios. China necesitar unos 35 aos para alcanzar el PIB per cpita de Japn (rondando los 40.000 dlares).

Xi dirigi su atencin a la erradicacin de la pobreza, la reduccin de las desigualdades, la situacin ambiental, la reforma de las pensiones y la edad de jubilacin, etc. Pero el asunto mayor es la gestin de la nueva ola urbanizadora y la reforma del registro de residencia o hukou. En 2011, el 50% de la poblacin urbana del pas era flotante, unos 230 millones de personas que residan en las ciudades sin apenas derechos, titulares de un hukou rural. Ese ao, por primera vez en su historia, la poblacin urbana super a la rural. En 2015 la tasa de residentes urbanos permanentes registrados era del 39,9 por ciento; a finales de 2016 subi al 41,2. En 2020 debe llegar al 45 por ciento. La integracin de ese segmento demogrfico no ser barata: 7.000 euros por persona, dice la Academia de Ciencias Sociales de China.

Como Xi, ningn otro

En el congreso de otoo, Xi Jinping debe ser plenamente instituido como ncleo del liderazgo, lo cual le situar como primus supra pares y no solo como primus inter pares. La sexta sesin plenaria (2016) celebr la existencia de un amplio consenso que no unanimidad- en torno a este asunto culminando un recorrido de cuatro aos en los que Xi llev a cabo ingentes esfuerzos para acumular poder y desprenderse de los corss que podran limitar su accin.

Puede que ello responda a una tradicin poltico-cultural que hunde sus races en la China milenaria asociada al ejercicio imperial del poder; o que explicite una simple voluntad de homologacin mayor con sus pares del mundo occidental ante quienes comparecera lastrado y dbil por esa singularidad del sistema poltico chino. Sea como fuere, la evolucin manifestada en estos aos abre incgnitas en relacin a aspectos clave de esta otra normalidad: liderazgo colectivo, consenso, doble mandato, etc., cuestiones no menores que se derivan de lecciones del pasado reciente y cuyo trastoque quiz debiera meditarse dos veces.

Podemos esperar para los prximos meses una ardua lucha entre bambalinas para asegurar el perfil del nuevo Comit Permanente del Bur Poltico. En l deberan permanecer Xi y Li Keqiang y ascender Hu Chunhua y Sun Zengcai. Fuera de ello, todo son conjeturas y numerosos nombres se barajan, al igual que el nmero de miembros de dicho sanedrn, que podra ampliarse o reducirse en funcin de la capacidad del propio Xi para contener los intentos de frustrar sus ambiciones.

La lucha contra la corrupcin proseguir, al igual que las reformas en lo poltico para preservar la estabilidad y garantizar el papel hegemnico del PCCh.

El mundo de Xi

Xi Jinping ha dado muestras claras de una diplomacia ms incisiva y un creciente afn de notoriedad. Buena parte de la sociedad china exige ms atencin a la agenda interna y se muestra escptica con respecto a los grandes proyectos que promueve el PCCh. Lo cierto es que China necesita ms que nunca en toda su historia del mundo exterior. Sin embargo, frente a un discurso interno que alardea de una posicin creciente en el orden global, esta ofrece aun numerosos dficits y carencias si abandonamos el terreno de lo estrictamente econmico. Y aun en este, en el orden de las decisiones, su posicin no se corresponde con su relevancia.

Muy viajero, Xi precisa acreditar ahora sus dotes para evitar un agrio deterioro de las relaciones con EEUU, mejorar el entendimiento que evolucion a la baja con la UE, consolidar la asociacin con Rusia o reorientar el desencuentro con Japn. A los acrnimos que apadrina (desde los BRICS a la OCS e instrumentos con el BAII) les ha llegado su hora.

Los desafos en materia de seguridad no solo se encaran con una reforma militar como la impulsada en 2015 sino, sobre todo, con una diplomacia de vecindad que haga creble la reiterada benevolencia de sus intenciones (Mar de China meridional y oriental).

Con los pies en la tierra

El balance del primer mandato de Xi abunda en la voluntad de un aceleramiento del paso en la transformacin de China, atajando los dficits y problemas identificados a fin de evitar su conversin en males estructurales que impidan la modernizacin. China es consciente de que tiene ante s una gran oportunidad estratgica e intentar aprovecharla. La agenda del momento es enormemente compleja y las amplias imbricaciones entre lo interno y lo externo obligan a su gestin simultnea. Esto aade dificultad a la tarea.

En dicho contexto, en torno a Xi se ha gestado en estos aos una atmosfera equvoca. La ciega exaltacin de lo positivo y la marginacin de la crtica sugieren una distorsin de alcance que podra llegar a jugarle una mala pasada.

Xulio Ros es director del Observatorio de la Poltica China. Acaba de publicar China Moderna (Tibidabo ediciones).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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