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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2017

Anlisis de la primera vuelta electoral [1]
La Revolucin Ciudadana gana, retrocediendo

Santiago Ortiz Crespo y Agustn Burbano de Lara
Rebelin


En la primera vuelta electoral en Ecuador fue ganador el candidato del oficialismo Lenin Moreno, mientras que a nivel parlamentario se conform un bloque mayoritario de PAS (AP) y en la consulta popular en torno a los parasos fiscales gano el S. Sin embargo, el escenario poltico se modifica sustantivamente pues la AP pierde la posicin predominante y casi exclusiva que ocupaba en el escenario poltico, pues las dos principales corrientes de derecha Creando Oportunidades (CREO) con el candidato Guillermo Lasso y el Partido Social Cristiano (PSC) con la candidata Cynthia Viteri- avanzaron significativamente.

Estos cambios en el escenario poltico expresan una disputa de mayor dimensin: la continuidad o no del rgimen de la Revolucin Ciudadana. Mientras Alianza Pas toma una actitud defensiva, la derecha entra a la ofensiva, y pretende desmantelar las reformas institucionales, legales y de desarrollo de los ltimos diez aos. Se trata de un choque de trenes cuyas primeras escenas se han dado en la primera vuelta electoral y tendrn un nuevo hito en el ballotage.

Este artculo analizar el acontecimiento en tres planos, el del escenario electoral, la trayectoria de las fuerzas en disputa y las implicaciones en el rgimen poltico. Todo ello en medio de un contexto marcado por la crisis econmica, el terremoto en la costa ecuatoriana y las denuncias de corrupcin de los Panam Papers y el caso Odebrecht [2] .

Los resultados electorales

El 19 de febrero tuvieron lugar elecciones presidenciales, parlamentarias y una consulta popular sobre el establecimiento de una prohibicin para dignidades de eleccin popular y funcionarios pblicos de tener bienes de cualquier naturaleza en parasos fiscales. Luego de 10 aos de "desgaste" poltico, AP tiene an 39.35% de apoyo, indito en la historia del pas. Tambin logr la mitad del parlamento con 75 asamblestas, mientras que gan en la consulta popular. Sin embargo, el escenario poltico cambi. Ahora existe una nueva correlacin de fuerzas entre un Alianza PAIS que retuvo la mayora y una derecha que conform un bloque significativo bajo el liderazgo de CREO como fuerza principal de la oposicin.

En las presidenciales, sobre un total de 12.816.698 electores, Lenin Moreno de AP obtuvo el 39.35%, Guillermo Lasso de CREO el 28,10%, Cinthya Viteri del PSC el 16%, y el General Paco Moncayo del Acuerdo Nacional por el Cambio - liderado por Izquierda Democrtica ID- el 6.71%.

Si bien el candidato Lenin Moreno super en un 11% al candidato opositor, no logr un 40% necesario para ganar en una sola vuelta. Una de las explicaciones es que Alianza PAIS mantuvo su voto duro de los convencidos por la Revolucin Ciudadana, pero no creci ms all de ese sector.

Si se compara con las presidenciales del 2013 en donde Rafael Correa triunf en una sola vuelta, los resultados muestran una reduccin significativa de un milln y medio de votos para AP [3] . Mientras en el 2013 Rafael Correa obtuvo 4918.482 el 57,17%- en el 2017 Lenin Moreno consigue en primera vuelta 3709.947 de votos -el 39.35%-, Otra manifestacin de ello es que Correa gan en todas las provincias del PAIS, mientras que Moreno gana en 14 de la costa, sierra norte y sur, y una provincia en el nororiente. En estas provincias, el alejamiento de AP del movimiento indgena y de los sectores populares de la sierra y la amazonia le pas factura [4]

Otro fenmeno relevante es el avance de la derecha. Lasso sube ms de medio milln de votos, pues consigui 2649.679 con un 28,10%, mientras en el 2013 logr 1951.102 con un 22,68% del electorado. Esto le permite a CREO constituirse como la primera fuerza de la derecha. Lo logra ganando en la amazonia y en la sierra-centro, y obteniendo el segundo lugar en varias provincias. Hay que sealar adems que Cinthya Viteri del Partido Social Cristiano consigue con 1538.002, un 16,31% del electorado, cuando ese partido no haba participado en las elecciones presidenciales del 2013. Si se suma las dos candidaturas se obtienen 4187.681 de sufragios, es decir un 44.41% de los votos. De haber ido juntos habran tenido mayores probabilidades de ganar al candidato gobiernista.

Un tercer rasgo es la debilidad de la centroizquierda que apenas logr un lugar marginal en el escenario poltico. El candidato Gral. Paco Moncayo del Acuerdo Nacional por el Cambio obtuvo solamente 632.726 sufragios, equivalentes al 6,71%. Muchos votantes de centroizquierda de la sierra, motivados por el odio a Correa, cayeron en la idea del voto til y prefirieron a Lasso. Adems de ellos hay cuatro candidatos que sumaron unos 850.000 votos, un 10% que ser un terreno de disputa clave para la segunda vuelta.

ASAMBLEA NACIONAL RESULTADOS ELECCIONES 2017

Fuente: El Telgrafo 25-02-2017

En cuanto al parlamento, compuesto por 137 asamblestas, se produce una polarizacin entre PAIS y la derecha. AP con sus aliados logra un bloque de mayora de 75 asamblestas [5] . Esto implica una reduccin de los 100 que consigui en las elecciones del 2013, pero ms que los 59 parlamentarios que logr en los comicios del 2009. Con un 40% de los votos [6] , la conjuncin del mtodo DHont en asamblestas provinciales y el Webster en asamblestas nacionales le estaran adjudicando un 54.7% de los escaos. Ese resultado lo obtiene de la siguiente manera: 33 escaos en la costa, 28 escaos en la sierra, 4 escaos en la amazonia, 4 escaos en el exterior y 6 escaos entre asamblestas nacionales. Entre ellos estn no solo los asamblestas de PAIS sino tambin los de sus aliados: Partido Socialista, Pachakutik, Unidad Primero.

CREO logr de momento 31 curules y el PSC 15, consolidando un bloque de 46 parlamentarios, indito para la ltima dcada, superando la dispersin que produjo la crisis de la llamada partidocracia a inicios del siglo. El resto est fragmentando en siete agrupaciones polticas con un peso marginal: Acuerdo Nacional por el Cambio, Sociedad Patritica de Gutirrez, Fuerza Ecuador de Dalo Bucaram y algunos movimientos locales. El partido PRIAN del millonario bananero lvaro Noboa, no obtuvo un solo voto.

En cuanto a la consulta popular convocada por Rafael Correa que prohbe que las autoridades de eleccin popular y los servidores pblicos tengan dinero o bienes en los parasos fiscales del exterior, el SI consigui 4754.528 votos, es decir el 54,99%, mientras el NO alcanz 3891.662, el 45,01%.

La principal conclusin que se plantea en esta seccin es que hay una modificacin del escenario poltico del unipartidismo hegemnico a una suerte de bipartidismo; si bien Alianza PAIS es el movimiento ms importante del sistema poltico, perdi su papel predominantemente exclusivo. Disminuy su caudal de votos y creci la derecha, estableciendo una nueva correlacin de fuerzas en el parlamento que expresan desplazamientos ms profundos a nivel de la sociedad civil.

Algunos analistas plantean que ese nuevo escenario poltico tendra signos de regreso al escenario fragmentado de la partidocracia que cay en crisis desde finales del siglo anterior hasta la irrupcin de la Revolucin Ciudadana (Celi, 2017). Los resultados de la primera vuelta desdicen esa afirmacin: no se puede hacer juicios definitivos, pero surge un escenario con dos grandes tendencias polticas: Alianza PAIS y la derecha liderada por CREO, con un papel menor del PSC.

Esto es resultado de la polarizacin que vive la sociedad en el marco de la crisis econmica, los conflictos redistributivos que se ocasionaron cuando lleg la etapa de las vacas flacas -con un cierto desgaste gubernamental-, en donde las tendencias tendieron a concentrarse en dos corrientes. Tambin se produjo una suerte de renovacin de la representacin poltica, con un componente meditico fundamental: la maquinaria de medios pblicos orquestada por Vinicio Alvarado, con el liderazgo de Correa y su campaa permanente donde se hibridan las formas polticas y comunicativas (De la Torre, Canagham, 2008).

La derecha tambin produjo la renovacin mencionada, con un modelo de partido empresarial bajo la batuta de Guillermo Lasso, dueo del Banco de Guayaquil, con un papel destacado de los medios de comunicacin privados y de algunas revistas digitales que han jugado un rol de intelectuales orgnicos del pensamiento liberal. Esto responde tambin a un cambio en el electorado donde surge un tipo de votante moderno, urbano, informado e individualista, amalgamado con una poblacin articulada an en redes clientelares y en liderazgos locales.

Es importante sealar otros rasgos de este proceso: se estara dando un cambio en la composicin social del voto de Alianza PAIS, reapareciendo un voto de clase y un voto regional. Un ejemplo del primero es Quito, donde Moreno gana en los distritos de los sectores medios-bajos, populares y rurales, mientras que Lasso en el distrito de la clase media y alta de la ciudad. En cuanto a lo segundo varios analistas ya advirtieron en el 2014 un crecimiento del voto por Alianza PAIS en los cantones de la Costa (Le Quang, 2014; Ramrez, 2014). El 17F Lenin Moreno y el bloque parlamentario de AP ganan con mayora en la costa [7] . Esto ltimo tiene importantes connotaciones sobre el viraje de AP, un movimiento que surgi con un fuerte electorado andino inspirado en la insurreccin de los Forajidos, con mucha presencia de bases populares organizadas, votacin que se nacionaliz en los siguientes eventos electorales, y que hoy encuentra su base ms dinmica en la costa. Esta regin, la ms populosa del PAIS, tiene su propia cultura poltica, con redes informales, dirigentes locales, y una fuerte identificacin con liderazgos nacionales como el de Correa.

Por otra parte, hay que referirse a la campaa electoral y los incidentes que produjeron que Moreno no logre ganar en una sola vuelta. Si bien la popularidad de Rafael Correa y la credibilidad del gobierno tuvieron mucha incidencia pues mantenan un 50% en las encuestas en Enero 2017, no es menos cierto que se ha dado un lento y largo desgaste de Alianza PAIS que en el 2013 alcanzaba niveles de popularidad mayores al 75% de aceptacin de gestin [8] . Pero la campaa sum algunos factores especficos que restaron o sumaron votantes en el ltimo ao.

Un primer factor fue la dispersin del discurso, la estrategia y la falta de conduccin unificada de la campaa, expresin de los problemas internos que dejaron la competencia por la aspiracin a la candidatura presidencial por parte de Lenin Moreno y Jorge Glas. Mientras en campaas anteriores el movimiento oficial demostr una gran solvencia en la movilizacin y la propaganda, se not ahora una gran inercia en varias provincias, las piezas publicitarias tuvieron baja calidad y el PAIS no se pint de verde verdeflex como en pasadas ocasiones.

Tambin existieron problemas en el contenido poltico de los mensajes: AP asumi un carcter defensivo, anclado en la obra realizada en la dcada ganada, sin posicionar ideas que atraigan al electorado joven -que no experiment el feriado bancario ni la crisis de la partidocracia- ni tampoco propuestas nuevas para la clase media urbana cuya ampliacin es un resultado de la movilidad social ascendente producida por la Revolucin Ciudadana. Por otra parte el giro pragmtico de la gestin de Correa hacia un nuevo pacto con los capitales privados, el aperturismo hacia el libre comercio y los primeros ajustes en el rea social le hicieron perder algo de coherencia a un proyecto de cambio de inspiracin nacional popular.

Tampoco Lenin Moreno logr posicionarse como un candidato con un liderazgo propio, bloqueado por la sombra de Correa. Este intervino tanto en la definicin de las listas, la iniciativa en la consulta de los parasos fiscales, inaugurando mltiples obras, interviniendo a travs de twitter en el debate presidencial de la televisin y exigiendo disciplina a los adherentes a Alianza PAIS.

Cuando era necesario ampliar las alianzas para ganar las elecciones se maltrat a las organizaciones populares. De la amplia participacin social a inicios del proceso, se pas a cortar los canales de negociacin con los grupos sociales con una poltica de descorporativizacion del Estado, imponindose un estilo vertical por parte de la tecnocracia revolucionaria. Esto se refrend al inicio del proceso electoral en el agresivo discurso de Rafael Correa en la convencin de Alianza PAIS del 1-X-16 contra la Coalicin de Organizaciones Sociales COS, que apoyan a Lenin Moreno, en donde seal Lamentablemente hay grupos que si no pueden apoderarse de Alianza PAIS prefieren destruirla. No lo permitiremos compaeros [9] .

Otro de los elementos que afectaron a la campaa fue la acusacin de corrupcin fruto de los Panam Papers y del escndalo Odebrecht. La primera investigacin involucr a funcionarios del rgimen, especficamente a los vinculados con la empresa Petroecuador. Para recuperar la iniciativa contra la corrupcin, el presidente lanz una consulta contra los parasos fiscales. Por otra parte, el gobierno aprovech el segundo escndalo mencionado para atacar duramente a colaboradores y familiares de alcaldes de la oposicin vinculados a travs de obra pblica y servicios jurdicos con la multinacional brasilera. La derecha tuvo un aliado inesperado en Carlos Pareja Yannuzzelli, ex ministro y ex gerente de Petroecuador, que tuvo su propia empresa off-shore CAPAYA- en Panam y huy a los Estados Unidos luego de haber sido sindicado por corrupcin. Pareja Yannuzzelli emiti va redes sociales 18 videos a inicios de febrero, afirmando que en la estatal petrolera no se haca absolutamente nada que no haya tenido el visto bueno de Jorge Glas (El Comercio, 3 de febrero de 2017). Lo llamativo es que en un gesto de tica periodstica extrao, Diario Expreso anunci el 4 de febrero de 2017 que Expreso actu con tica; no la difundi [la entrevista) porque el prfugo no aport prueba alguna de sus acusaciones (Diario Expreso, 4 de febrero de 2017).

De todas maneras, el publicitado escndalo de corrupcin en Petroecuador, afect la imagen del actual vicepresidente, Jorge Glas, y a travs de l, al binomio de Alianza PAIS. Todava queda la duda de si a la poblacin le importa mucho o poco la corrupcin. En el sentido comn generalizado funciona la idea del roba pero hace obra. Lo cierto es que las denuncias del ahora popular CAPAYA, le dieron un arma y un instrumento de cohesin a la oposicin, que concentr su ataque al gobierno, hasta el punto en que en algunas zonas como en la Amazonia se produjo una suerte de voto castigo.

Otro aspecto que afect a AP fue la crisis econmica debido a la baja del precio del petrleo, la apreciacin del dlar y la devaluacin de los pases vecinos. Durante una dcada de Revolucin Ciudadana, la poblacin disfrut de la expansin econmica, del acceso a servicios pblicos, de movilidad social ascendente y de ampliacin del consumo. Pero la campaa se movi en medio de la incertidumbre por una crisis que va durando dos aos y respecto de la cual el gobierno ya ha sealado signos de recuperacin. Se ha logrado sostener el gasto corriente, cubrir los huecos presupuestarios con endeudamiento externo y equilibrar la balanza de pagos con salvaguardias y atrayendo inversin privada. De todas formas, el tema del empleo y la perspectiva econmica familiar se convirti en la primera preocupacin de los ecuatorianos.

Un acierto de Alianza PAIS ha sido en cambio su atencin prioritaria a la costa y particularmente en las provincias afectadas por el terremoto, Manab y Esmeraldas, destacando la capacidad de gestin del gobierno en la reconstruccin. Esas provincias se colocaron como vitrina de la obra gubernamental mientras se design como coordinador del operativo al vicepresidente y candidato Jorge Glas.

Mientras tanto la campaa de la derecha, bien organizada por CREO, apuntal la figura del candidato Guillermo Lasso, quien est en campaa desde el 2012. Presentado como un hombre de familia que ha superado la pobreza y que ha amasado su fortuna gracias a su trabajo hasta que lleg a dirigir un banco. El self-made-man hecho banquero. Mostr su solvencia de empresario y su mensaje toc el tema central de preocupacin en la crisis: la creacin de un milln de empleos. Por cierto el candidato nunca ocult sus recetas neoliberales, su visin conservadora de la familia, su discurso anti-Estado, y sus ofrecimientos de desmantelamiento de leyes e instituciones nodales del rgimen de la Revolucin Ciudadana.

La derecha ha retomado el discurso de ataque al Estado, su defensa de los ciudadanos ante el cobro de impuestos, izando las banderas de las libertades contra el autoritarismo, de la divisin de poderes y la defensa de una sociedad civil liberal, pisoteada por el autcrata y la concentracin de poderes. Este discurso liberal ha ganado audiencia entre sectores de centro y en lderes indgenas e intelectuales de izquierda, quienes han sido afectados por una conducta intolerante del gobierno al que le acusan de criminalizar la protesta. Como dijo en das anteriores Carlos Prez, el Presidente del movimiento indgena ECUARUNARI -filial de la CONAIE: Es preferible un banquero a una dictadura (El Universo, 22 de febrero de 2017).

En resumen: en el periodo electoral en Ecuador se dio una nueva disputa hegemnica entre el proyecto de la Revolucin Ciudadana y la derecha. Si bien AP logr mantener cerca del 40% del electorado, ganar la primera vuelta y obtener una mayora parlamentaria -lo cual no es poco luego de una dcada en el poder- tuvo conflictos a su interior, una falta de consistencia en el terreno programtico y en la comunicacin poltica, que le impidieron crecer ms all de su voto duro. Mientras tanto la derecha dio un paso en la unificacin, levantando un programa liberal que gener audiencia en amplios sectores de la clase media e incluso en sectores populares e indgenas, ganando presencia parlamentaria y alistndose a intervenir en la segunda vuelta con su candidato conservador y neoliberal, dispuesto a desmantelar el rgimen progresista.

La trayectoria de los bloques de poder en disputa

 

Para entender cmo lleg Alianza PAIS al presente escenario electoral quizs lo ms til sea examinar las lgicas de acumulacin de capital poltico de la Revolucin Ciudadana en el periodo 2013-2017. El periodo anterior, PAIS hizo de su debilidad una virtud, demostrando una gran capacidad poltica en la primera fase reformista y Constituyente que se inici en el 2006, y en el periodo 2009-2013 en que no tuvo mayora parlamentaria [10] . Sin embargo cuatro aos ms tarde parecera estar haciendo de su xito, un poco ms que un simple repliegue hegemnico (Ramrez, 2014).

No podemos detenernos en los primeros dos periodos pero podramos sealar brevemente que hasta el 2013 la ecuacin poltica cerraba por todos lados: los vasos comunicantes selectivos y fluidos de intercambio de demandas polticas con organizaciones de la sociedad civil, ms el fortalecimiento de las capacidades estatales para responder a las demandas de la poblacin, ms el apoyo creciente de una nueva capa burocrtica hija del proceso de modernizacin del Estado, ms la conversin incipiente de una exitosa maquinaria poltico-electoral que haba atravesado de forma victoriosa, hasta el 2011, siete procesos plebiscitarios, hicieron de Alianza PAIS un fenmeno relevante en Ecuador. Los frutos no tardaron en llegar: el 17 de febrero de 2013 la Revolucin Ciudadana gan la presidencia en primera vuelta electoral con el 57.17% de los votos y la mayora absoluta de la Asamblea Nacional con 100 de 137 escaos. Rafael Correa, el gran significante del proceso de cambio, se converta en lder indiscutido de la poca.

El periodo 2013 2017, o el cmo hacer de la virtud una debilidad

La del 2009 al 2013 fue la historia de cmo Alianza PAIS hizo de la debilidad una virtud. La que sobrevino entre 2013 y 2017 es, de alguna manera, la narracin inversa. Los 100 asamblestas y la legitimidad del triunfo en una sola vuelta de Rafael Correa generaron consecuencias no previstas para la Revolucin Ciudadana que configuraron elementos negativos para su llegada al escenario actual. El por qu es importante explicar. Si en el periodo anterior la Revolucin Ciudadana requiri de la articulacin de un esquema de acumulacin poltica institucional y de vnculos con la sociedad civil, la mayora absoluta en la Asamblea Nacional del nuevo periodo le permiti recostarse casi exclusivamente sobre su dominio institucional en detrimento de los otros cuatro componentes de su construccin hegemnica: los plebiscitos populares, la participacin ciudadana, la circulacin efectiva de demandas del campo popular y/o de liderazgos locales; y la consolidacin de Alianza PAIS como una estructura de mediacin poltica efectiva entre la sociedad civil y el Estado. Todas ellas cayeron en desuso [11] .

Por una parte, la circulacin efectiva de demandas entre la sociedad y el gobierno, fue la primera dinmica que se resinti por la presencia hegemnica de PAIS en el legislativo. Por primera vez en seis aos, la Revolucin Ciudadana poda prescindir de las presiones sociales y de las negociaciones locales para desplegar su agenda poltica. La subordinacin de la Asamblea Nacional al Ejecutivo, rasgo caracterstico de este periodo, anul las potencialidades de la representacin popular para la canalizacin de demandas polticas. Esta prdida de contrapeso de los grupos organizados de la sociedad civil y de los poderes locales tuvo efectos negativos en el despliegue infraestructural de la estatalidad [12] . Por un lado, el componente tecnocrtico del Estado se autonomiz de las expectativas y las demandas sociales y territoriales reproduciendo una lgica anti-poltica: la de gestionar y administrar las capacidades estatales sin dar lugar a las formas particulares y concretas en cmo los grupos organizados dan forma y experimentan las demandas sociales. Por el otro, los Gobiernos Autnomos Descentralizados se vieron entrampados en una lgica contradictoria: por un lado, subordinarse al Estado central redituaba en trminos de coordinacin y recursos, pero al mismo tiempo, difuminaba la presencia de los liderazgos locales subsumidos en el gran proyecto nacional. Aunque no son las dos nicas hiptesis, no se puede prescindir de ninguna al momento de explicar el por qu tan solo un ao despus, Alianza PAIS perda la disputa poltica por las alcaldas en la mayora de ciudades grandes del pas. Pero hubo ms.

La restriccin de los plebiscitos populares fue la primera promesa fundacional traicionada en tanto atent contra el valor de la soberana popular, una de sus banderas germinales ms potentes. El 15 de agosto de 2013 el gobierno dio por terminada en cadena nacional la iniciativa YASUNI ITT, proyecto por el cual pretendi recibir una compensacin econmica internacional a cambio de dejar represado bajo tierra el crudo de tres campos petroleros en el nico bloque libre de explotacin al interior del Parque Nacional Yasun. El fallo no consisti tanto en abandonar un sueo inspirador que no despert las acciones concretas necesarias a nivel mundial para consolidarse [13] , sino en oponerse a la realizacin de una consulta popular que decidiera sobre la misma, tomando en consideracin que, de sostenerse, se pondra en riesgo las cuentas nacionales que sostenan la penetracin infraestructural del Estado en el territorio. En este mismo campo, las Enmiendas Constitucionales del 3 de diciembre de 2015 revistieron una mayor gravedad, pues aislaron a la ciudadana el soberano- del debate de temas trascendentales en los que el Legislativo modific la Constitucin de Montecristi. Apenas en el ao 2011, la misma ciudadana haba sido consultada por temas de igual trascendencia. La Revolucin Ciudadana, el proyecto poltico que prometi restaurar la soberana popular secuestrada por la partidocracia, haba desnudado por primera vez lo falso en lo propio [14] .

A nivel de PAIS en tanto estructura poltica, las cosas tampoco fueron para mejor. El complejo proceso emprendido a partir del ao 2010 de institucionalizacin de la heterogeneidad al interior del movimiento, se vio fuertemente condicionado por las disputas entre facciones. En reaccin a los abismos generados entre facciones durante las elecciones primarias del 2009, el instructivo de seleccin de candidaturas para las elecciones seccionales del 2014 deline un mecanismo hbrido y extrao que pretendi mitigar dicho riesgo pero en el que prevaleci la decisin de las instancias superiores por sobre el sufragio de las bases; las encuestas para valorar las nominaciones en las alturas, produjo candidatos que no pusieron a prueba su legitimidad en una contienda democrtica interna. Por la otra, los perdedores de la interna de PAIS, se fueron a otras tiendas polticas perifricas, provocando aunque de forma atenuada- las mismas divisiones y conflictividades internas que se pretendi evitar. La renuncia a las primarias incidi, tambin, en un proceso ms general de prdida de espacios de deliberacin, formacin poltica y construccin interna. AP no logr construirse como un espacio poltico slido que practique formas institucionalizadas de dirimir los fraccionalismos internos. Estos solo encontraron un mecanismo de estabilizacin de forma mediada por Rafael Correa.

La prescindencia de la negociacin poltica con organizaciones sociales y poderes locales, la clausura de los plebiscitos que caracterizaron a PAIS, la subordinacin de los asamblestas al Ejecutivo a travs de la orgnica del movimiento, la autonomizacin de la tecnocracia respecto de las experiencias y las demandas de las poblaciones beneficiaras de sus polticas pblicas, la reproduccin de mecanismos extraos de seleccin de candidaturas que atentaron contra la democracia interna del movimiento, la enajenacin de varias de las organizaciones polticas y sociales que hacan de PAIS un movimiento heterogneo, y la excesiva dependencia del partido respecto del aparato y las elites estatales que terminaron por burocratizar la organizacin poltica durante su ltimo periodo, son los factores ms importantes de la emergencia lenta pero sostenida de un modelo y una cultura organizacional que bien podramos describir como centralista y poco democrtica, impensado e impensable para el imaginario original de la Revolucin Ciudadana de hace una dcada atrs. Sin quererlo, Alianza PAIS y Rafael Correa fueron vctimas de su propio xito.

El escenario actual de PAIS

Si el predominio de los resortes estatales ya haba alterado la relacin con los actores sociales y la ciudadana as como el anterior equilibrio interno entre las distintas facciones de la Revolucin Ciudadana, el proceso de seleccin de candidaturas y la competencia por la aspiracin presidencial exacerb su disputa. Por lo general, ante la ausencia de mecanismos internos institucionalizados de produccin de legitimidad, son los liderazgos quienes median y estabilizan la conflictividad. Pero en escenarios donde existen expectativas de relevamiento de dichos liderazgos, las dinmicas internas se vuelven inestables e incluso, voltiles. Estos dos factores explican el por qu Alianza PAIS lleg al actual al actual escenario electoral de forma dispersa.

Uno de los primeros actos pblicos de Lenin, durante el ao 2016, a travs del cual pretendi incidir en el debate orgnico e ideolgico de Alianza PAIS y con ello, prefigurar su liderazgo- fue su autocrtica contenida en su Carta del 30 de Marzo de 2016. Consciente de gran parte de la problemtica aqu descrita, sus sealamientos alimentaron esperanzas referidas al armado de una nueva transversalidad al interior de la Revolucin Ciudadana que volviera a restablecer una relacin con la sociedad civil y cierto equilibrio entre sus diversas facciones.

En su Carta a la Militancia del 30 de marzo de 2016, expres la siguiente crtica:

Debemos preguntarnos Qu nos ha alejado de algunas organizaciones de mujeres? Qu nos ha alejado de sectores del Movimiento Indgena? Qu nos ha alejado de algunos sectores de organizaciones ecologistas? (). Si bien es necesario tener una visin nacional sobre los grandes desafos estructurales y soluciones integrales a problemas (), tenemos que identificar mensajes y propuestas que nos acerquen al pueblo. () es necesario contar con un Plan que refleje tambin las visiones y necesidades de diferentes actores sociales y polticos: las mujeres, los pueblos y nacionalidades, las personas con discapacidad, los jvenes, los campesinos, las amas de casa, los mdicos, los servidores pblicos, etc. Debemos conocer y comprender sus demandas y ofrecerles respuestas. Debemos hacer una reflexin autocrtica y propositiva en el Plan sobre nuestras relaciones con cada uno de ellos. Un dilogo permanente, el ejercicio de escuchar y comprender es fundamental para el fortalecimiento democrtico de nuestro proyecto poltico.

Si en la disputa por la aspiracin presidencial, las condiciones de oportunidad del actual vicepresidente Jorge Glas se afincaban en su control del aparato Estatal y en la respuesta del Estado por l comandado frente al terremoto que asol a Manab y Esmeraldas el 16 de abril del ao pasado, Lenin tendra que articular su elevada intencin de voto y su excelente imagen pblica, con puntos de apoyo por fuera de la estatalidad y de las tendencias asentadas en la oficialidad del partido. No obstante, Rafael Correa le marc la cancha a esta esperanza en la misma V Convencin del movimiento. Para ello caracteriz a una organizacin autodenominada como Coalicin de Organizaciones Sociales, de la siguiente manera:

Escchenme: tampoco vamos a permitir que por supuestas estrategias de campaa, nuestros candidatos se aparten de Alianza PAIS o del gobierno. () Esto no slo sera desleal, sera torpe: la ltima encuesta nos indica que un 38% de la ciudadana quiere que siga la Revolucin Ciudadana con Alianza PAIS. Es un voto extremadamente duro. Tan solo conservndolo, nos hara ganar en una sola vuelta (). No nos engaemos. Hay grupos que lamentablemente, sino pueden apoderarse de Alianza PAIS, prefieren destruirlo. No lo permitiremos compaeros. En los ltimos das hemos visto una supuesta Coalicin de Organizaciones Sociales, vaya nombrecitos, que quieren aduearse de nuestros candidatos, y ms tarde del gobierno. Proponen un gobierno de organizaciones sociales. Debemos poner un alto a su discurso de que hay que superar los graves errores. Con ello solo le dan de comer a la derecha y a la prensa corrupta () El binomio ser de Alianza PAIS, con los colores verde y azul [15] .

El xito electoral de Correa se debe en parte a su lectura del proceso de modernizacin de la sociedad ecuatoriana de los ltimos 20 aos, razn por la cual le ha resultado ms efectivo interpelar a la ciudadana de forma directa y sin intermediaciones: el desplazamiento del voto duro de PAIS desde la sierra hacia la costa entre 2006 y 2017 es tambin la resultante de esta forma individual de construccin de ciudadana. Pero se equivoca al homogeneizar a la sociedad ecuatoriana de este modo. Para las diferentes esferas societales de la sierra y la amazona, las formas de asociacin y de organizacin intermedias entre sociedad civil y Estado son todava, estrategias vlidas y habituales de organizacin de la vida cotidiana. Existe una sociedad civil en las ciudades, as como redes de confianza de diverso tipo que tambin debe ser tomada en cuenta. Y este error en la valoracin respecto de las organizaciones sociales [16] produjo necesariamente desequilibrios regionales para las facciones serranas y amaznicas de Alianza PAIS: muchos de los actores polticos de Alianza PAIS que provienen de la experiencia organizativa de los 90s han ido perdiendo progresivamente espacios nacionales al interior de la Revolucin Ciudadana. El desplazamiento del voto duro de Alianza PAIS desde la sierra hacia la costa desde 2006 a nuestros das tiene que ver tambin con la prdida de representatividad de sus liderazgos serranos y amaznicos al interior del movimiento. Hay todava organizaciones sociales que han permanecido bajo el paraguas de la Revolucin Ciudadana el da de hoy. Son aquellas que han podido afincarse en algn nivel de la estatalidad, como la Red de Maestros en el aparato educativo, la Federacin de Pescadores en el ministerio de Agricultura y Pesca, o el Movimiento Pachakutik liderado por Mariano Curicama en Chimborazo, en el gobierno autnomo de esa provincia. Hay otros nombres para ejemplificar, pero cada vez van siendo menos.

El resultado provisional de 75 asamblestas obtenidos por PAIS en las presentes elecciones debera servirnos para matizar las observaciones crticas aqu descritas. El despliegue infraestructural de la estatalidad en el territorio y su consecuente penetracin hasta los rincones ms recnditos ha producido una legitimidad entre la ciudadana en trminos de provisin de derechos y servicios pblicos de tal magnitud que le ha bastado a Alianza PAIS para retener una representacin mayoritaria en la Asamblea Nacional. Adems, las instituciones del aparato desconcentrado del Estado central en las distintas provincias y ciudades excepto en las ms grandes- han demostrado ser tan o ms eficaces que los propios aparatos de los Gobiernos Autnomos Descentralizados de la oposicin. No obstante, el escenario poltico abierto tras la primera vuelta presidencial revela que si no se abre Alianza PAIS a la sociedad y a las organizaciones sociales, si no se crean las condiciones para el relevamiento del liderazgo poltico con Lenin y si no crea un espacio democrtico de debate entre fracciones, difcilmente podr ganar la segunda vuelta y sobre todo tener la unidad y una conduccin adecuada que le permita gobernar en medio de una etapa conflictiva con la sociedad civil como la que se aproxima.

 

Reacomodamientos y acumulacin en el bloque opositor

En los inicios de la Revolucin Ciudadana, fue un lugar comn resaltar el reemplazo que los medios de comunicacin practicaron del respecto del rol tradicional de los partidos polticos de la derecha. Pero al cabo de 10 aos es posible mencionar que el desplazamiento de la derecha hacia la sociedad civil no ocurri solamente desde los partidos a los medios de comunicacin como Ecuavisa y Teleamazonas, o la prensa escrita como EL Universo, El Comercio, El Expreso, La Hora, o un centenar de radios a nivel nacional y regional. Tuvo lugar tambin en las cmaras de comercio, las cmaras empresariales, la asociacin de bancos, de industriales, las universidades privadas, algunas revistas digitales, las grandes ONG, las iglesias evanglicas y catlicas conservadoras- las grandes transnacionales prestadoras de servicios comunicacionales, incluso algunas organizaciones populares que, articuladas bajo el histrico discurso de las libertades, coinciden en la disputa liberal contra el Estado [17] .

Este proceso de ndole ms general tiene una explicacin de mayor duracin. Desde sus inicios, la Revolucin Ciudadana clausur una mirada de arreglos corporativos de las elites econmicas tradicionales respecto del Estado, ya sea reemplazndolas por elites ms nuevas, menos patricias y ms plebeyas, o resolviendo una serie de acomodos particulares con polticas y transformaciones estatales de carcter universal, en el cual la relacin de cooptacin corporativa y/o clientelar del Estado llegara a su fin. Las elites tradicionales del pas que haban perforado la estatalidad para reproducirse econmica y polticamente a partir de una relacin particular y privilegiada respecto de sus recursos, fueron desplazadas por el cambio de la composicin social de los nuevos administradores de la estatalidad que condujeron, al mismo tiempo, su despliegue infraestructural. Lasso supo leer este proceso de mejor manera que Nebot. Mientras el segundo sigui concibiendo la poltica desde su presencia en niveles intermedios de la estatalidad particularmente, la municipalidad de Guayaquil- el segundo articul a una pltora de organizaciones dispersas y en disponibilidad de la sociedad civil en el esquema de un partido empresarial. El discurso liberal de la sociedad versus el Estado no poda ser asumido de forma plena ni por Cynthia ni el PSC, justamente por los anclajes estatales de los que todava depende. Para Lasso y para CREO, en cambio, es un discurso que se produce, circula y consume entre su electorado, con naturalidad.

Entre el PSC y CREO hay una histrica conflictividad entre el poder financiero globalizado al que expresa Lasso y un poder nacional de raz oligrquico-empresarial al que tradicionalmente expres el Partido Social Cristiano. Sus elites tienen intereses, por ejemplo, en la produccin, la agroindustria, la construccin y el capital inmobiliario, y han mantenido tanto el control del Municipio de Guayaquil como relaciones patrimonialistas con el Estado central. Esta tensin organiz el periodo pre-electoral desde un inicio cuando compitieron por la constitucin de alianzas y coaliciones con lderes y partidos locales como Avanza del ex director del Seguro Social, Ramiro Gonzlez, SUMA del Alcalde de Quito, Mauricio Rodas y Podemos del Prefecto del Azuay, Paul Carrasco. Los dos ltimos adhirieron finalmente a CREO motivados por su proceso de acumulacin en la sociedad civil, y no al revs.

As las cosas, es entendible que a lo largo de la campaa se hayan dado mltiples roces entre las dos agrupaciones. Lo que estaba en disputa era el liderazgo de la derecha, pero tambin dos estrategias distintas, pues el PSC quiere retener su monopolio del Municipio de Guayaquil, posicionando para las prximas elecciones a Cinthia Viteri como alcalde, mientras Lasso apunt siempre al poder nacional.

De todas maneras, el periodo que va del 2014 al 2016 present algunas ventanas de oportunidad coyunturales para la acumulacin de las elites tradicionales y conservadoras en la disputa hegemnica actual. En primer lugar tenemos las elecciones del ao 2014, donde ganaron 19 de las 20 alcaldas de las ciudades ms grandes del PAIS. Ello dot a la derecha de espacios de poder intermedios que le permitieron legitimarse y realizar obras que le legitimen ante su electorado. Lasso cont tambin, para posicionarse como el hegemn en este proceso, las manifestaciones del ao 2015 contra las leyes de herencia y plusvala. Adicionalmente, la experiencia de los problemas econmicosy al que la oposicin quiso resignificar, con xito relativo, como un problema de despilfarro e ineficiencia gubernamental- permiti perfilar un discurso que atentara el modelo de acumulacin estado cntrico impulsado por la Revolucin Ciudadana.

Ya conociendo los resultados de la primera vuelta, el PSC ha dicho que apoyar al banquero. En el fondo, las tensiones se mantienen: PSC y CREO son neoliberales, pero hijos de padre y madre distintos. Entre ambos hay las mismas distancias ideolgicas que entre el neoliberalismo oligrquico de Febres Cordero y el neoliberalismo financiero de Sixto Durn Balln, diferencias que llevaron a la salida del vicepresidente e idelogo neoliberal Alberto Dahik. La emergencia de Lasso, vista desde este punto de vista, podra ser la venganza de Dahik y de un proceso de modernizacin liberalizadora de los mercados por el representado- que subsumira el conjunto de la actividad empresarial a la lgica de financierizacin radical de la economa.

5 aos de campaa electoral no son gratuitos. Guillermo Lasso es mejor candidato que en el 2013. Habla sin trabarse, responde con agilidad, hilvana ideas sencillas que articulan creencias movilizadoras. Todava pueda que no sepa a ciencia cierta el precio de una gallina criolla o un litro de leche. Algunos se burlan todava de su falta de gracia y es cido ante las cmaras. Pero al da de hoy, Guillermo Lasso es un poltico capaz de traducir la incertidumbre generalizada de la oposicin en sentidos polticos orientadores que conducen a la accin poltica colectiva organizada. Qu es, sino, el carisma?

Es cierto, por otra parte, que Alianza PAIS obtuvo 75 asamblestas solamente recostndose en el xito de su administracin pblica y en su voto duro. No obstante, existen razones de peso para considerar que el repliegue sobre la estatalidad y la prdida de referencias en la sociedad civil conllevan un dao oculto que podra estallar en esta segunda vuelta. El escenario se ha perfilado, de forma ntida, cmo el de dos bloques de poder en franca disputa.

Durante los ltimos aos de la Revolucin Ciudadana ha tenido lugar un viraje pragmtico en el modelo desarrollista que ha dejado de lado el discurso redistributivo universalista y de soberana estatal y ha concedido espacios a las alianzas pblico privadas con grupos econmicos dominantes, al tiempo que ha reorientado la redistribucin estatal en programas focalizados. Administracin de la crisis, que le llaman. Pero es importante no perder de vista que lo que est en juego es una transformacin del modelo de desarrollo y de acumulacin y del rgimen poltico de gobierno.

En este escenario de fortalecimiento general de la derecha, la izquierda radical parecera estar sin referencias claras. Su disputa es contra el Estado en su totalidad desde una posicin antiestatal [18] : contra el modelo extractivista, contra el autoritarismo, contra el fortalecimiento de lo pblico y de paso contra las polticas sociales, que son ignoradas por los intelectuales radicales, que por otra parte sufren de un malestar aristocrtico a la irrupcin de lo plebeyo en la poltica. Como dira David Chvez, la izquierda ecologista e indgena est tirando el agua sucia de la baera con beb y todo.

Tensin en el rgimen poltico

 

Del recuento realizado hay tres dimensiones: las elecciones de primera vuelta cambian el escenario hacia una suerte de bipartidismo con un avance de la derecha. Se advierte un choque de trenes, una colisin entre el bloque social y poltico que sustenta a la Revolucin Ciudadana y el bloque de la derecha identificada con CREO y el PSC. Este conflicto podra poner en peligro el rgimen construido por la Revolucin Ciudadana. Los resultados de la primera vuelta muestran una polarizacin para la segunda.

La inminente unidad de la derecha dificultar, aunque no de forma imposible, una victoria de la Revolucin Ciudadana el prximo 2 de abril. PAIS requiere conquistar un milln de votos para conseguir la mayora. Luego del triunfo del 2013, con todo el poder en sus manos PAIS se cerr en banda y aunque Lenin Moreno ha expresado que tiene la mano extendida, los conflictos internos bloquean las iniciativas y an no ha demostrado ni voluntad ni capacidad efectiva para dialogar y generar nuevas alianzas. La emergencia de su liderazgo parecera estar bloqueada por la sucesin y por los conflictos internos. No se sumar votantes si no se logra reestablecer la unidad interna entre las diversas fracciones que actuaron de manera dispersa. Necesitan una estrategia y una campaa unificada que proponga un nuevo horizonte de pas.

Hay dos opciones en la segunda vuelta, pero las dos generan un escenario de aguda conflictividad social y poltica. Si gana Moreno, AP mantendra el control del ejecutivo y las dems funciones del Estado, resistiendo desde la institucionalidad a la derecha en la sociedad. Si gana Lasso, acceder al ejecutivo y buscar conectarse con los actores sociales para enfrentar al parlamento y las dems funciones controladas por AP.

Para ese choque las agrupaciones polticas deben potenciar su acumulado. AP deber bajar del Estado para establecer acuerdos con la sociedad civil, ampliar el bloque social que le respalda con un programa renovado y deber abrir su dominio de la institucionalidad a actores y movimientos sociales interpelables por su discurso. Deber adems desarrollar una estrategia con mensajes claros, positivos y precisos, que atraigan a los sectores amplios de la poblacin.

Lasso deber, por su parte, potenciar su acumulado en la sociedad civil para ascender al estado. Deber unificar a las fuerzas de CREO y el PSC, as como a otros actores: seguramente dar batallas en los espacios institucionales, en las elecciones seccionales prximas, impulsando el discurso anti-corrupcin y exigiendo un impeachment contra algunas figuras polticas. Si ello no es suficiente, podra tratar de gestar una nueva fase de golpe blando, en un camino de desestabilizacin poltica y econmica.

Si la Revolucin Ciudadana quiere recuperar su mejor momento y abroquelarse de cara a cualquiera de estos dos escenarios, debe recrear nuevamente una transversalidad que desborde su actual base de sustentacin, predominantemente estatal.

Bibliografa:

Celi Moscoso, Manuela (2017) Elecciones presidenciales 2017: un dej vu de la tradicional poltica ecuatoriana, Documento de Anlisis, FES- ILDIS, Quito.

De la torre, Canagham, 2008, Press/Politics 13(3) July 2008, 267 284

Le Quang, Matthieu (2014) Aportes anlisis poltico de las elecciones locales 2014, Documento de trabajo.

Ortiz, (2015) La Revolucin Ciudadana, los lmites de la hegemona, ponencia al III Congreso de Ciencias Sociales de FLACSO

Ospina Peralta, P. (2011). Corporativismo, estado y revolucin ciudadana: el Ecuador de Rafael Correa. Culturas polticas en la regin andina, 85-116.

Ramrez Gallegos, Franklin (2015) El tercer gobierno de Correa: repliegue hegemnico y agotamiento de las energas utpicas en Horizontes del Sur, N. 1, Noviembre 2014, pp. 98-109. Disponible online en: https://goo.gl/i05eHf

Javier Rodrguez S. (2017) Cmo vota el Ecuador? Usted leer uno de estos tres titulares el da despus de las elecciones, http://thevozz.com/como_vota_el_ecuador/



[1] La revolucin ciudadana gana retrocediendo Publicado en http://nuso.org/articulo/la-revolucion-ciudadana-gana-retrocediendo/

[2] Para analizar las coyunturas 2015 2016 en Ecuador ver tres artculos publicados en NUSO por Santiago Ortiz: http://nuso.org/autor/santiago-ortiz-crespo/

[3] Ver Rodrguez Javier (2017)

[4] Tambin hay seales de un trasvase de votos de partidarios de Sociedad Patritica del Coronel Gutirrez, que antes dominaba esas zonas.

[5] Datos electorales: Consejo Nacional Electoral del Ecuador. Disponibles online en: https://resultados2017.cne.gob.ec/frmResultados.aspx . El clculo de asamblestas se hizo con datos provisionales al 22 de febrero de 2017.

[6] Tomamos como referencia del 40%, la votacin obtenida por Jos Serrano, el aspirante a Asamblesta Nacional ms votado de Alianza PAIS.

[7] Ver al respecto Naranjo, Sebastin (2014) As les fue a Moreno y a Lasso en cada provincia, Gkillcity, 23 de febrero de 2017, disponible online en: https://goo.gl/kBxCHe

[8] Ver al respecto http://www.americaeconomia.com/politica-sociedad/politica/ecuador-encuesta-confirma-mas-de-80-de-apoyo-rafael-correa , con datos de Perfiles de Opinion.

[9] Correa Rafael V Convencin Nacional de Alianza PAIS, Quito, 1ero de octubre de 2016. Disponible online en: https://goo.gl/YS7TLr . Hay que sealar que la poltica de AP ante las organizaciones ha sido ambigua: por una parte crea redes gremiales, por otra les descalifica o en el caso de Conaie y UNE les reprime..

[10] En un trabajo anterior (Ortiz, 2015) se estableci una periodizacin: 2007 2009, de pugna con el viejo rgimen; 2009-2013, de consolidacin hegemnica y 2013-2017, una etapa de mites del proyecto de la Revolucin Ciudadana.

[11] En noviembre de 2014, Franklin Ramrez Gallegos anotaba: En la modificacin del campo poltico se combinan, de modo quizs paradjico, el punto ms alto de sostenimiento popular al proyecto de cambio con un estancamiento del trabajo de construccin hegemnica de parte de la fuerza gobernante (96:2014).

[12] La salida o perdida de gravitacin de referentes y mediadores polticos ms experimentados -especialmente de izquierda -, tanto del manejo del frente poltico como del gabinete y del bur poltico, guarda una importante correlacin con esta posibilidad de la Revolucin Ciudadana de prescindir de la poltica.

[13] El gobierno esperaba recaudar recursos para dejar el petrleo debajo de la tierra.

[14] La falta de voluntad por impulsar la ambiciosa legislacin participativa y de control social tambin lo hicieron. En ello tambin incidi el viraje pragmtico de la Revolucin Ciudadana.

[15] Discurso de Rafael Correa Delgado en la V Convencin Nacional de Alianza PAIS, Quito, 1ero de octubre de 2016. Disponible online en: https://goo.gl/YS7TLr

[16] La compleja relacin entre Alianza PAIS y las organizaciones sociales del campo popular est condicionada, entre otros factores, por una concepcin anti-corporativista de la poltica del proyecto poltico. Ver al respecto Ospina, Pablo (2011)

[17] Organizaciones como la FEINE, varios grupos y lderes indgenas han establecido relacin con CREO. Para ellos contraponerse desde la sociedad civil al Estado de la Revolucin Ciudadana aparece en el horizonte como la contradiccin principal y enfrentar el regreso de un rgimen neoliberal desenfadado, su preocupacin secundaria-.

[18] Ecologistas y activistas indgenas han sido influidos por las ideas John Holloway de que es posible Cambiar el mundo sin tomar el poder

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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