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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-03-2017

La era de los muros
La otra cara de la globalizacin neoliberal

Rafael de la Garza Talavera
Rebelin


Cmo olvidar el enorme revuelo que caus la cada del Muro de Berln? El fin de la guerra fra fue para muchos el anuncio de una poca dorada, sin conflictos (fin de la historia), dominada por la democracia y los valores liberales. Sintetizada en la frase There is no alternative el capitalismo neoliberal se regodeaba en su aparente victoria, gracias a la cada de un muro que simbolizaba todo lo negativo de la posguerra y de un mundo dividido en dos grandes bloques que se sostenan mutuamente. Que simbolizaba la separacin de dos naciones que en realidad eran una, pero sobre todo la ausencia de la libertad de trnsito para los seres humanos, que no de las mercancas claro, el aislamiento forzado impuesto por el mundo comunista atentando contra los derechos humanos.

Pues bien, a partir de 1989, los muros no han desaparecido sino todo lo contrario. En un reciente artculo, se afirma que en 1989 existan una decena de muros y que actualmente se cuentan alrededor de setenta alrededor del mundo. Y al igual que el de Berln, los muros del siglo XXI se han construido para reforzar la seguridad interna y, obviamente, para detener los flujos migratorios. Ambos objetivos estn ntimamente relacionados pues la dinmica neoliberal ha generado, en las ltimas cuatro dcadas, enormes disparidades econmicas y guerras fratricidas a lo largo y ancho del globo, lo que ha desencadenado flujos migratorios no slo de pases pobres hacia los ricos sino tambin entre pases pobres, como sera el caso de los habitantes de los pases centroamericanos y caribeos, que han llegado a Mxico por tierra y por mar a pesar de la existencia de un muro virtual compuesto de policas, paramilitares, narcotraficantes y el ejrcito mexicano, y que est en vas de reforzarse gracias a la cooperacin del gobierno mexicano con el Pentgono; o el muro de arena fortificado de casi tres mil kilmetros entre Marruecos y el Shara Occidental.

Pero adems existen muros entre pases europeos. Es as como nos encontramos con muros entre Francia e Inglaterra, en el puerto de Calais, para impedir que los migrantes salten de Francia a Inglaterra, y que fue financiado por el gobierno britnico. Otros ejemplos en Europa son el construido por Hungra en 2015 con 175 Km. de longitud- para detener a los migrantes provenientes de Serbia y Croacia; o el construido en Bulgaria, de similares dimensiones que el anterior, para detener el flujo proveniente de Turqua, alimentado principalmente por la guerra en Siria; o el que existe entre Austria y Eslovenia, o Macedonia y Grecia.

El medio oriente tambin tiene lo suyo: est el construido por Israel en su frontera con Cisjordania que una vez concluido se extender a lo largo de 712 Km. y hasta nueve metros de alto. Y no es el nico que ha construido, ya que tambin existen muros en sus fronteras con Jordania, Siria, Egipto y por supuesto, la franja de Gaza. Tal vez el ejemplo israel demuestre mejor que otros, dada la naturaleza del conflicto con el mundo rabe, la vocacin racista y militarista que caracteriza la construccin de muros, los cuales con argumentos relacionados con la seguridad interna, en realidad evidencian una vocacin marcadamente discriminatoria y opuesta a los principios liberales que presumen y promueven alrededor del mundo.

El plan de Trump para construir un muro a lo largo de la frontera con Mxico, de alrededor de tres mil kilmetros, tiene sus equivalente en la frontera entre la India y Bangladesh , el cual mide 2,700 Km. y su construccin se justific con los mismos argumentos con los que la amenaza naranja pretende levantar el suyo: inmigracin y contrabando. Resulta por dems curioso, o mejor dicho hipcrita, que pases que poseen muros se muestren solidarios con Mxico, criticando la intencin del gobierno yanqui. Porque la dinmica neoliberal ha mantenido las condiciones bsicas que provocan los flujos migratorios, pues el modelo est beneficindose ampliamente de la mano de obra barata migrante que explotan pero al mismo tiempo le ofrecen a sus gobernados la tranquilidad ficticia que ofrece una barrera fsica o virtual para mantener la pureza de la nacin.

El propio gobierno mexicano mantiene un doble discurso al respecto. Al mismo tiempo que se rasga las vestiduras e implementa sobre las rodillas acciones de emergencia para atender a los migrantes deportados -con empleo que no puede garantizar a la mayora de la poblacin que permanece en el pas- o espacios en las universidades mexicanas para los eventuales dreamers deportados -cuando no pueden darle acceso a la gran mayora de egresados del nivel medio superior que quieren estudiar una carrera universitaria- conversa oficialmente con representantes de los EE. UU. para definir una estrategia conjunta que cierre el paso a los inmigrantes provenientes de Centroamrica y el Caribe que quieren llegar al norte pasando por Mxico.

Al final, lo que queda claro es que el modelo neoliberal globalizador, fortalecido con la cada del muro de Berln, reniega sin tapujos de la posibilidad de un mundo sin fronteras como inicialmente promovi. La existencia creciente de los muros confirma su vocacin racista y discriminatoria, negando en la realidad lo que prometi en el papel. Sin embargo, es tambin la era de los muros la que confirma su impotencia para detener a millones de personas que buscan una vida digna, renunciando a la marginacin y la pobreza. Es por ello que coincidimos con aquellos analistas que no se dejan engaar por la idea de que el gobierno de Trump prefigura el fin de la globalizacin neoliberal, reconociendo ms bien en su retrica e intenciones su recrudecimiento. La era de los muros lo confirma.


Blog del autor: http://lavoznet.blogspot.mx/2017/02/la-era-de-los-muros-la-otra-cara-de-la.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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