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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-03-2017

Comunicacin o pensamiento nico

Jesus Gonzlez Pazos
Rebelin


Hace ya muchos aos que los medios de comunicacin masivos, en el mundo occidental cuando menos, fueron acertadamente calificados como el cuarto poder. Aquel que nos entretiene, que nos ayuda a evadirnos de los problemas diarios, aquel que nos informa de lo que ocurre en cualquier rincn del mundo. Pero tambin quien, en gran medida, hoy trabaja para las lites polticas y econmicas que definen nuestras sociedades y el modelo dominante; esos medios que nos manipulan y que nos empujan a pensar y actuar de una determinada forma (construyen hegemona) al ocultarnos o tergiversarnos la realidad.

Esto lo hemos visto, por ejemplo, en los ltimos tiempos cuando nos hablaban de la crisis y la caracterizaban como solo econmica mientras nos ocultaban que sta no era puntual, sino estructural a ese sistema dominante, que esconde por lo tanto tambin una profunda crisis poltica, medioambiental, de valores, ideolgica. Pero, lo podemos tambin percibir cuando hoy leemos o escuchamos desde el altavoz que son estos medios masivos que la recesin ha acabado y entramos de nuevo en las sendas del crecimiento. Mientras esto ocurre se ocultan o minimizan los millones de personas empobrecidas por la crisis, aquellos que con trabajos precarios y temporales ni tan siquiera pueden llegar a fin de mes, o los millones de hombres y mujeres que tienen de emigrar para encontrar un futuro que no hay en sus pases.

As y aunque los medios de comunicacin deberan de ser herramienta fundamental para la democratizacin de nuestras sociedades, para propiciar y expandir el ejercicio verdadero de todos los derechos para todas las personas, en demasiadas ocasiones se constituyen en instrumentos del pensamiento nico, para el consumismo y el individualismo y para el fortalecimiento de estereotipos machistas, clasistas y racistas. Os acordis cuando hace unos aos empezaron los reality shows, tipo Gran Hermano y la polmica que hubo en nuestras sociedades sobre la tica de este tipo de programas. Pues bien, hoy esas reflexiones desaparecieron; fue fcil, nos inundaron con reality shows y hoy asumimos que esto es normal.

Ms ejemplos. Cuando la mayora de los medios masivos se ponen de acuerdo, respondiendo a los intereses polticos y econmicos que les dominan y marcan sus lneas editoriales, conocemos automticamente en una guerra quienes son los buenos y quienes los malos. Sabemos que los gobiernos sirio o iran son malos y hay que acabar con ellos, pero en paralelo se nos dice que el israel o el saud, como aliados de las democracias occidentales y pese a su fundamentalismo extremo, son buenos y se les permite la violacin sistemtica de los derechos humanos. Deciden tambin los medios masivos, en esta misma lnea, cuando un tema es actualidad y cuando no lo es, cuando debe de generar enfado y movilizacin o cuando indiferencia y pasividad. Y ah est, es un hecho, todo lo referente al escandaloso e inhumano trato a las personas refugiadas en las puertas de Europa, que hace casi dos aos ocupaban todas las portadas y hoy desaparecieron de las mismas, aunque su situacin se haya agravado an ms. Pero tambin nos convencen con ideas como que prcticamente todo el islam es fundamentalismo y casi terrorismo, por lo tanto hay que combatirle a cualquier precio y por todos los medios posibles. Sin embargo, las violencias machistas que en nuestros pases diariamente se traducen en maltratos sistemticos y asesinatos de mujeres en demasiadas ocasiones nos las presentan poco menos que como males menores de nuestra sociedad con los que hay que convivir con cierta resignacin y alguna concentracin de silencio institucional de vez en cuando.

Pues bien, a pesar de toda esta realidad hasta aqu apuntada hay que subrayar la existencia de otras opciones que trabajan por dar la vuelta a esta forma de entender y usar la comunicacin. As, se constata ya que el dominio de los medios masivos no tiene porqu ser absoluto y unvoco. Por el contrario, en el mundo, desde nuestro pequeo pas hasta el ms alejado y olvidado en frica o Amrica Latina, hoy se trabaja y se construye comunicacin alternativa. Miles de medios alternativos y organizaciones sociales de todo tipo: vecinales, feministas, indgenas, ecologistas, campesinas, barriales hoy estn emitiendo en las ondas, publicando en redes sociales, realizando contrapublicidad, creando y difundiendo video social, impulsando el software libre, escribiendo en peridicos propios o incluso haciendo programas de televisin que visibilizan sus realidades, sus expectativas de vida, su riqueza cultural, sus demandas para una sociedad ms justa y verdaderamente democrtica.

As, partiendo de la realidad de vivir en sociedades en procesos de des-democratizacin y donde los medios masivos actan a partir de una mirada hegemnica y cada vez ms homogenizante, la comunicacin popular y social se constituye en alternativa necesaria. Desde sta ltima se pretende aportar a la construccin de miradas heterogneas, diversas, despatriarcalizadoras, no serviles a las lites dominantes, adems de verdaderamente democratizadoras de nuestras sociedades. Este tipo de comunicacin se entiende as misma como parte activa de los procesos sociales, polticos y populares, y como instrumento para fortalecer su soberana y diversidad, adems de aportar su fuerza generadora de conciencia, reflexin y crtica a dichos procesos.

Por ejemplo, en Amrica Latina los procesos de comunicacin popular han sido un elemento imprescindible, entre otros, para denunciar los abusos del neoliberalismo y la actuacin de las transnacionales, as como las violaciones de los derechos humanos, pero tambin para fortalecer la discusin poltica en torno a la construccin de alternativas posibles post-neoliberales. Se ponen as sobre la mesa cuestiones nuevas como que la descolonizacin y despatriarcalizacin del pensamiento y de la accin poltica son imprescindibles para la lucha contra el racismo, el clasismo y el machismo. Y se visibilizar de esta forma la existencia de otros saberes, tomando conciencia de ello, en detrimento del dominio absoluto del que pretende ser pensamiento nico, el occidental. Muchas iniciativas de comunicacin, locales e independientes, estn rescatando y poniendo en valor otras visiones posibles del mundo y de quienes lo habitamos, as como otras formas de vivir en el siglo XXI, en un constante ejercicio de bsqueda de alternativas y resistencias al injusto modelo dominante.

Radios libres, video social, hacktivismo, movimiento procomn, software libre televisiones propias, determinada prensa, redes sociales son las herramientas de las que los movimientos sociales hoy se dotan para extender ideas nuevas, para ampliar reflexin y propuestas. Por todo ello, la comunicacin alternativa hoy es una herramienta estratgica que usan las personas, los movimientos y las organizaciones sociales para, con todos sus medios materiales, tcnicos, reflexivos y simblicos, ir haciendo ese camino necesario y posible. Camino que permita pensar y repensar, accionar y analizar, definir y redefinir para que otros no lo hagan por nosotros y nosotras, para que seamos los protagonistas diversos de nuestro presente y futuro, alejados de la manipulacin y del intento continuo de la mayora de los medios de comunicacin masivos por extender y fortalecer el pensamiento nico. En suma, Komunikatuz eraldatu-transformar comunicando, bonito trabajo, hermoso reto.


Jesus Gonzlez Pazos, Miembro de Mugarik Gabe.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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