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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2017

Admitamos que nuestras creencias nos estn matando

Joaqun Estefana
CTXT

Paul Romer, nuevo economista jefe del Banco Mundial, demuele los cimientos de la corriente del pensamiento econmico neoclsico, la hegemnica en nuestros das, a la que l pertenece


Portada de la revista Time dedicada a Keynes, diciembre 1965

Paul Romer es desde hace unos meses el nuevo economista jefe del Banco Mundial. Desde que Joseph Stiglitz ocup ese cargo a finales del siglo pasado, el organismo multilateral no haba tenido en ese puesto a un economista de relevancia meditica como Romer sino de perfil ms discreto. Considerado por la revista Time una de las 25 personas ms influyentes de EE.UU., conocido como uno de los pioneros de las teoras del nuevo crecimiento (crecimiento endgeno), siendo profesor en lugares como Berkeley o Stanford, Romer ha conmovido los cimientos de la profesin al publicar un texto (del que aqu adjuntamos un resumen al que se han eliminado todos los aspectos tcnicos y matemticos, que corresponden a otro tipo de publicacin) en el que demuele los cimientos de la corriente del pensamiento econmico neoclsico, la hegemnica en nuestros das, a la que l pertenece. La primera frase de ese artculo resume todo lo dems: Desde hace tres dcadas, la macroeconoma est yendo marcha atrs.

Romer se ha unido en esta crtica a otros colegas que desde hace ya bastantes aos ponen en cuestin la economa neoclsica, aunque la mayor parte de ellos se haya formado dentro de la misma. Recorreremos algunos de esos hitos. En el ao 2009, en el momento ms duro de la Gran Recesin, Paul Krugman public un artculo en The New York Times (Cmo pudieron equivocarse tanto los economistas?) que dio la vuelta al mundo. Escribi el Nobel de Economa que los economistas crean tener las cosas bajo control antes de la crisis econmica y que, siendo importante el error de no ver avanzar las dificultades, mucho ms significativa fue su ceguera ante la posibilidad de que hubiera fallos catastrficos en la economa de mercado. No los consideraban factibles. Krugman estableci la famosa distincin entre los economistas de agua dulce (neoclsicos) y los economistas de agua salada (bsicamente keynesianos). Durante dos dcadas (1987-2007) ambos grupos firmaron una paz intelectual basada en la confluencia de opiniones que salvaban al mercado de sus fallos; eran los aos de la Gran Moderacin en los que haba poca inflacin y las recesiones eran relativamente suaves; los economistas de agua salada se tranquilizaron pensando que la Reserva Federal [el banco central de EEUU] tena todo bajo control; los de agua dulce, aun sin creer que las polticas de la Reserva Federal fuesen ptimas, como las cosas iban bien miraron hacia otro lado. La Gran Recesin termin con esa paz postiza durante la cual las fricciones ideolgicas entre ambos grupos haban permanecido dormidas aunque no se haba producido la mnima convergencia real entre ellos.

Ha sido Steve Keen, profesor australiano de quien se dice que fue el que ms se aproxim a los efectos que iba a tener la Gran Recesin y al momento en el que estallara, uno de los que ms eficazmente ha atizado a la economa neoclsica (en la que ha incluido a Krugman, dando sentido a esa frase de que en economa todos somos neoclsicos respecto a alguien). Su libro La economa desenmascarada (Capitn Swing) es prdigo en ejemplos de su tesis principal: que la economa neoclsica es responsable no slo por no haber anticipado la Gran Recesin sino por ser intrnsecamente errnea y haber contribuido a multiplicar las calamidades que intentaba prever. Si su nico fallo hubiera sido no anunciar la crisis con tiempo, para que los ciudadanos pudieran guarecerse, los economistas neoclsicos no se diferenciaran de los meteorlogos que no ven llegar una tormenta: seran culpables de no haber dado la alerta pero no se les podra responsabilizar de la tormenta misma.

En cambio, los economistas neoclsicos tendran una responsabilidad directa en la tormenta econmica ya que convirtieron lo que podra haber sido una crisis financiera y una recesin del montn en una crisis mayor del capitalismo; las creencias y las acciones de los neoclsicos lograron que la ltima crisis econmica fuese mucho mayor de lo que hubiera sido sin su intervencin.

Steve Keen, que se define a s mismo como economista poskeynesiano y sraffiano [seguidor del economista italiano Piero Sraffa] comprometido, hace asimismo una denuncia de la penetracin de la ortodoxia neoclsica en la docencia (libros de texto, profesorado, ctedras,), en los servicios de estudio, programas de investigacin, organismos multilaterales, seleccin de las materias principales que se estudian en las facultades de Econmicas y Empresariales, medios de comunicacin, etctera. Esta posicin de dominio neoclsico se muestra en los nombramientos de las jefaturas de estudios de la Organizacin de Cooperacin y Desarrollo Econmico, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, gobernadores de los principales bancos centrales, ministros de Economa y Hacienda o premios Nobel de Economa.

Tambin analiza Keen si estos economistas han reconocido su fracaso, si han reflexionado sobre las contorsiones ideolgicas (las polticas monetarias expansivas, las intervenciones permanentes en la banca privada) hechas para salvarse del descrdito. Nada de nada. Un ejemplo de ello es Ben Bernanke, el anterior gobernador de la Reserva Federal, que ha argumentado que no hay necesidad alguna de revisar la teora econmica como resultado de la crisis, distinguiendo entre ciencia econmica, ingeniera econmica y gestin de la crisis para permanecer donde estaba. La reciente crisis financiera, escribi Bernanke, ha tenido ms que ver con un fallo en la ingeniera econmica y en la gestin econmica que en lo que yo he llamado ciencia econmica (), las deficiencias en materia de ciencia econmica () fueron en su mayor parte menos relevantes de cara a la crisis; es ms, aunque la mayora de los economistas no previeron el colapso del sistema financiero, el anlisis econmico ha demostrado ser y lo seguir demostrando-- de una importancia crtica a la hora de entender la crisis, desarrollar polticas para contenerla y disear soluciones de largo plazo para prevenir su recurrencia.

La conclusin a la que llega Keen es muy significativa para este debate: por qu a pesar de tantos bienintencionados economistas neoclsicos, casi todas sus recomendaciones favorecen a los ricos antes que a los pobres, a los capitalistas antes que a los trabajadores, a los privilegiados antes que a los desposedos?. Llegu a la conclusin de que la razn por la que manifestaban estas conductas tan poco intelectuales, tan ideolgicas y en apariencia tan destructivas desde el punto de vista social no tena que ver con patologas personales superficiales, sino que era de naturaleza ms profunda: lo que ocurra es que la forma en que haban sido formados les haba inculcado las pautas de comportamiento de los fanticos, ms que de intelectuales desapasionados.

Uno de los aspectos que centran las crticas a los economistas es la utilizacin excesiva del aparato matemtico: la economa trata de la gente, no de las curvas, se dice. El periodista italiano Roberto Petrini, que ha escrito un alegato titulado Proceso a los economistas (Alianza Editorial), acusa al mainstream de esta profesin no slo de errar continuamente en sus diagnsticos (la feria de las previsiones) sino de haber perdido el contacto con la realidad al padecer una sobredosis de matemticas; los fsicos, habitualmente discretos, han sacado del bolsillo el dedo que seala y subrayan los defectos de quienes practican una ciencia social imperfecta. Uno de ellos, Jean-Philippe Bouchard, escribi un artculo incendiario en Nature, cuyo inicio es arrollador: En comparacin con la fsica se puede decir que los xitos cuantitativos de la economa son decepcionantes. Los cohetes llegan a la Luna, se extrae la energa del tomo, los satlites permiten que millones de personas encuentren el camino a casa Cul es el resultado representativo de la economa si dejamos a un lado la recurrente incapacidad de prediccin y de evitar crisis?.

En el artculo citado, Krugman afirma que los economistas han confundido la belleza, revestida de matemticas de aspecto imponente, con la verdad. La causa inmediata del error de la profesin fue el deseo de un planteamiento intelectualmente elegante que lo abarcase todo y que, adems, brindara a los economistas la oportunidad de presumir de sus proezas matemticas. Kalle Lasn, coordinador de un libro singular titulado Guerra de memes. La destruccin creativa de la economa neoclsica, editado por Adbusters, una organizacin canadiense que lleva una cruzada contra el consumismo, se pregunta: Sufren los economistas de un complejo de inferioridad acadmico denominado `envidia de la fsica?.

En otro momento habr que abordar la relacin simbitica entre la revolucin conservadora y la economa neoclsica.

Joaqun Estefana Fue director de El Pas entre 1988 y 1993. Su ltimo libro es Estos aos brbaros (Galaxia Gutenberg) @ESTEFANIAJOAQ

Fuente: http://ctxt.es/es/20170222/Politica/11261/neoliberalismo-paul-romer-paul-krugman-Steve-keen.htm



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