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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2017

Algunas lecciones de las elecciones en Ecuador
El progresismo canbal

Eduardo Gudynas
Rebelin


Las recientes elecciones generales en Ecuador ofrecen varias lecciones que deben ser atendidas en todo el continente. Esa disputa electoral despert mucho inters, como por ejemplo entre los que entendan que poda corroborar o rechazar la hiptesis del fin de los progresismos. A su vez, muestra las reacciones electorales frente a las estrategias desarrollistas del gobierno de Rafael Correa, fuertemente basadas en los extractivismos.

Ese tipo de cuestiones hace que sea muy importante analizar lo sucedido en Ecuador, aunque sin caer en los simplismos. Sea aquel de la superficialidad de una defensa publicitaria del gobierno como si fuese perfecto, ni tampoco el que lo concibe como un demonio rojo que est destruyendo todo a su paso. Hay demasiados ejemplos de esos dos dogmatismos en muchos medios de prensa y todos sabemos que poco sirven. De la misma manera, vale como advertencia que esta es una mirada desde afuera con todo lo que tiene de limitaciones como de bueno, enfocada en solo algunas lecciones, varias de ellas relacionadas con las estrategias de desarrollo, y que son relevantes para los dems pases sudamericanos.

Los candidatos y los agrupamientos polticos

Lo primero que debe sealarse es que el agrupamiento de gobierno, Alianza Pais (Patria Altiva i Soberana), consigui un muy importante respaldo ciudadano (39.3% de los votos). Es un apoyo sustantivo ya que ocurre a pesar del esperado desgaste de casi diez aos de gobiernos ininterrumpido de Correa, de la crisis econmica que vive el pas, y que la candidatura estaba en manos de otra persona, Lenin Moreno.

Esto arroja varias lecciones. Aunque es necesario un ballotage para decidir la presidencia, es evidente que no hay un final del progresismo. Alianza Pais tiene una mayora simple en el parlamento (se estiman por lo menos 73 legisladores). Est claro que hay amplios sectores sociales valoran ciertas mejoras (las que son muy visibles en algunos sectores sociales y en infraestructura). Moreno tuvo un fuerte respaldo en provincias de la sierra y la costa, y en las grandes ciudades; gan en 15 capitales provinciales, incluyendo las principales ciudades (Quito, Guayaquil y Cuenca).

Asimismo, no se forz una reforma constitucional para una nueva reeleccin de Correa, lo que debe ser observado con atencin, especialmente desde Bolivia, donde el MAS sigue insistiendo con esa idea. Son debatibles las razones por las cuales eso no ocurri en Ecuador, pero finalmente optaron por un candidato distinto (Lenin Moreno), lo que puede revigorizar al conglomerado poltico de gobierno. El contrapeso en ello es la omnipresencia de Correa, tanto sobre el candidato como sobre el movimiento poltico, frenando as las renovaciones.

Un segundo aspecto es que los sectores conservadores votaron divididos en por lo menos dos grandes corrientes (la alianza Movimiento Creo de Guillermo Lasso, 28%, y el Partido Social Cristiano con Cynthia Viteri, 16%). No es descabellado pensar que si hubieran unido posiblemente triunfaban en la primera vuelta; el total de las dos corrientes suma 44%. Por lo tanto, la victoria de Alianza Pais tambin refleja que perdieron los sectores conservadores tradicionales al no poder coordinar una misma candidatura. Lo que tradicionalmente se rotula como la derecha no es un sector unitario, y esa particularidad est presente en los pases vecinos y debe ser examinada con atencin (es muy clara tambin en Bolivia, Colombia, Per y Chile, por ejemplo).

Esas dinmicas resultaron en que el candidato oficialista ganara en varios bastiones conservadores, como la ciudad de Guayaquil y en provincias de la costa.

En tercer lugar, la votacin de la izquierda independiente, agrupada con el candidato Paco Moncayo, fue reducida (6,7%), aunque es casi el doble de las elecciones anteriores (y con ello ampliar su bancada legislativa). En este caso la izquierda particip en una coalicin (Acuerdo Nacional por el Cambio) que incluy a la Izquierda Democrtica, Unidad Popular, el partido indgena Pachakutik y distintos movimientos sociales. De todos modos, una vez ms la coordinacin dentro de esa coalicin se resquebraj, ya que hubieron candidatos sectoriales que sacaron ms votos que el candidato a la presidencia.

La existencia de esta izquierda independiente sirve para insistir en que los progresismos son una manifestacin poltica distinta. La divergencia entre progresismo e izquierda ocurri en Ecuador hace ya varios aos, y no ha dejado de acentuarse.

Territorios, extractivismos y votos

Uno de los aspectos ms llamativos en el caso ecuatoriano, es que en las zonas ms golpeadas por los extractivismos minero y petrolero, ubicados en la Amazonia, se vot abrumadoramente contra el gobierno. Son regiones donde predominan colonos y comunidades indgenas, y muchos han sufrido impactos sociales y ambientales, o una creciente violencia. Recordemos que en plena campaa, el gobierno Correa militariz territorios del pueblo indgena shuar, quienes resistan a una empresa minera china, y adems judicializ a varios de sus lderes.

Desde las comunidades que enfrentan los extractivismos la evaluacin del gobierno Correa es muy negativa. Las promesas gubernamentales de beneficios econmicos y sociales a cambio de aceptar a mineras o petroleras no tuvieron mayor efecto en conseguir adhesin electoral. O bien, esos comunarios ya saben por su propia experiencia que por ms dinero que les prometan o reciban, terminan perdindose la calidad ambiental de sus territorios.

Sin embargo, como cuarto aspecto, hay que sealar que en esas regiones amaznicas los votos de esos descontentos fueron al candidato conservador (Lasso), y no necesariamente a la izquierda independiente opositora a Correa. Por ejemplo, hay provincias amaznicas donde Lasso casi duplica al gubernamental Moreno; en Napo, la oposicin recibi el 55% de los votos contra 25% para Moreno (otras mximas votaciones de ese candidato fueron en Morona Santiago con 52% y en Pastaza 48%). Es como si muchos, desde la resistencia social local, slo encontraran una salida caminando hacia la derecha.

Aqu asoman varias lecciones que deben ser analizadas detenidamente. Parece claro que desde las comunidades locales se rechazan los extractivismos por sus impactos y a la vez se considera que el gobierno no ofrece garantas en cuanto a calidad de vida y ambiente en esos sitios, sino que activamente impone a las mineras o petroleras. Es ms, el propio gobierno es una fuente de violencia en sus apoyos extractivistas. Por lo tanto, en esos sitios predomina el rechazo a los candidatos oficialistas. Es un fenmeno similar al que se observa en Per o Bolivia.

En el caso ecuatoriano, ese rechazo no resulta en un mayor apoyo a la izquierda independiente sino que una proporcin significativa parece haber optado por un voto til a la derecha poltica buscando impedir que Alianza Pais se mantenga en el gobierno.

Eso debera ser mirado con especial atencin por ejemplo desde Per, ya que en su coalicin Frente Amplio hay una tensin entre un ala ms progresista (y proclive a los extractivismos) y unos sectores que enfatizan la proteccin territorial y ambiental. No olvidemos que la candidata Veronika Mendoza particip del ltimo encuentro progresista latinoamericano organizado por el gobierno Correa. Entonces es importante observar que en el caso ecuatoriano, el amparo a proyectos extractivistas brind muchos votos urbanos que le permitieron llegar al gobierno, pero a la vez, eso le alej de las comunidades locales y de cualquier proyecto de izquierda.

Esas comunidades locales estn tan golpeadas, que parecera que no votan ni siquiera a la izquierda independiente como si tuvieran miedo que ella tambin se conviertan en un nuevo progresismo. Los progresistas de esa manera impiden una renovacin hacia la izquierda pero adems anula a la izquierda independiente.

La paradoja de esta situacin es que un candidato conservador como Lasso sin duda avanzar con los extractivismos, aunque de modos distintos, tal como se observa ahora en Argentina bajo el gobierno Macri o en Brasil con Temer. No existir un alivio en las presiones extractivistas apoyando a la oposicin conservadora.

La situacin amaznica contrasta con lo observado en varias zonas rurales de los Andes y la costa, donde el candidato del gobierno tuvo muy buena votacin. En efecto, Moreno logr las proporciones ms altas de voto en las provincias de Manab 54% y Santa Elena 48%. Sin duda hay muchos problemas rurales en la sierra y la costa, como la desigualdad en el acceso a las tierras, limitada rentabilidad, avance del agronegocio, deterioro de suelos y aguas, etc. Son problemas que el gobierno Correa no ha logrado solucionar y que por momentos no estn en el centro de su atencin. Pero esa situacin no aliment un rechazo electoral masivo a Alianza Pas, y muchos votantes rurales terminaron apoyando a Moreno. De todos modos, el opositor Lasso obtuvo buen apoyo en zonas rurales, por ejemplo en Cotopaxi, Chimborazo, Tungurahua y Bolvar.

Habra que analizar en ms detalle si el deterioro rural, en tanto se expresa crnicamente, no produce la misma conflictividad social que los extractivismos, lo que estalla en problemas ms agudos y visibles. Como ejemplo podra recordarse, para la sierra, los procesos de erosin que han sido sealados desde hace mucho tiempo, mientras que en la Amazonia la llegada de las mineras y sus excavaciones generan amputaciones ecolgicas en lapsos muy breves.

De todos modos queda en claro que los extractivismos desencadenan reacciones ciudadanas que afectan directamente las votaciones, lo que debera ser observado detenidamente en los pases vecinos. Debe subrayarse esto ante la cantidad de artculos superficiales que son ciegos ante esta problemtica, y en especial por los textos que abusan de las metforas de enormes batalles parecen no entender que la verdadera guerra es contra las comunidades locales, los indgenas y la naturaleza.

Publicidad, medios y corrupcin

La campaa electoral ecuatoriana tambin fe una disputa publicitaria, y una confrontacin sobre el poder que realmente tendran los medios. En ese contexto, la publicidad de todos los candidatos fue simplista, repetitiva, agobiante, casi asfixiante, y para muchos aburrida.

Tampoco puede ignorarse que la publicidad por el candidato oficialista se duplicaba, ya que por un lado estaban los avisos del propio movimiento poltico y por otro lado la que sin inhibiciones desplegaba el gobierno. En unos casos alcanz ribetes de posverdad algo cmicos, como por ejemplo el anuncio de una mega inversin de 3 mil millones de dlares para fabricar autos elctricos, que el secretario de educacin present rodeado de banderas y logos de grandes corporaciones, y que termin con desmentidos desde esas transnacionales.

Aunque Correa se burl de una supuesta revolucin de los smartphones, las redes sociales y webs alternativas jugaron un papel importante, en paralelo a los medios convencionales. Desde all se ventilan todo tipo de informaciones, denuncias, reportes, etc., y su penetracin es cada vez mayor.

Justamente las denuncias de corrupcin contra el gobierno Correa centraron mucha atencin tanto desde medios convencionales como desde las redes sociales. Esas denuncias, especialmente las que involucraban a la petrolera estatal Petroecuador, fueron intensas, y con ribetes rocambolescos aprovechados por sectores opositores (por ejemplo, distribuyendo mini videos con declaraciones de un ex ejecutivo de esa empresa que huy de Ecuador).

Sin embargo es difcil afirmar que todo eso jug un papel decisivo en alentar un voto contra el gobierno. No puede negarse que existe un problema con la corrupcin, y que muchos casos estn asociadas con los extractivismos otro de los asuntos negados por los analistas superficiales. No es un problema exclusivo de Ecuador sino que se repite en todos los pases. Pero de todos modos, no parecera que la lucha contra la corrupcin fuese determinante en decidir premios y castigos electorales. Es como si muchos aceptaran a la corrupcin como una caracterstica inmodificable de la vida poltica.

Institucionalidad poltica y electoral

El caso ecuatoriano tambin es una alerta sobre la enorme importancia de la institucionalidad electoral. El proceso de conteo de los votos estuvo bajo fuerte controversia, se sumaron denuncias en las redes sociales, duras declaraciones de los partidos de oposicin, movilizacin ciudadana en las calles en varias ciudades, y para completar todas las posibilidades, hasta Alianza Pais critic a las autoridades electorales. O sea, todos estn descontentos con la autoridad electoral.

Los movimientos ciudadanos ya haban alertado sobre eso; recordemos que ese consejo electoral fue el que trab de distintos modos una consulta ciudadana sobre la explotacin petrolera en la Amazonia.

La leccin es que cuando un gobierno juega a incidir sobre la autoridad electoral la democracia pierde, pero tambin se afecta su propia legitimidad. Hay un efecto boomerang, ya que an si Lenin Moreno gana esa segunda vuelta, su legitimidad presidencial estara afectada si persisten todos estos problemas.

Los pases vecinos, en especial Per y Bolivia, deben asegurar la independencia y rigurosidad en las autoridades electorales, para no caer en problemas similares a los ecuatorianos (y a los de Venezuela).

Un progresismo canbal

Como un balance preliminar, la situacin ecuatoriana muestra a un progresismo que mantiene un ncleo duro de adhesin ciudadana, y con ello podr controlar la agenda del poder legislativo. Desde ese punto de vista es una expresin poltica que sigue viva, pero a la vez no logra generar nuevas innovaciones polticas y se vuelve cada vez ms dependiente de estrategias de desarrollo convencionales. Por esa razn es que se describe un progresismo agotado.

Los progresismos han tenido xitos electorales iniciales, especialmente por tomar algunas medidas propias de la izquierda y por una retrica que tambin aprovecha imgenes de la izquierda. Pero los componentes centrales en sus estrategias de desarrollo son convencionales, y ello impone polticas pblicas que, por ejemplo, toleran todo tipo de impactos sociales y ambientales, y a la vez, redisean los entendidos de la democracia, volcndose a prcticas cada vez ms verticalistas y menos participativas, y son ese tipo de factores los que resultan en su agotamiento. El proceso ecuatoriano da muchos ejemplos de esta problemtica.

Paradjicamente, ese agotamiento genera condiciones polticas que hace que muchas bases de apoyo, en lugar de buscar las alternativas hacia la izquierda, se vuelquen a los sectores conservadores. Es como si el progresismo tuviera una veta canbal.

En efecto, el progresismo devora aquellos componentes de izquierda en sus propias estrategias de desarrollo bajo la obsesin con el crecimiento econmico y las exportaciones. Devora sus bases polticas, y cuando stas lo abandonan, muchas de ellas se corren hacia la derecha. El progresismo se presenta a s mismo como la nica y verdadera izquierda, y golpea a la izquierda independiente; la ataca, calificndola como infantil por ejemplo, y con ello impide alianzas con ella para renovarse genuinamente hacia la izquierda. Esta problemtica tambin es visible en las elecciones ecuatorianas, y procesos anlogos se han observado en Brasil y Argentina.

Es por todo este tipo de razones que las elecciones en Ecuador ofrecen muchas enseanzas que deberan ser analizadas con detenimiento por quienes, en los dems pases, siguen comprometidos con la justicia social y ambiental.

Eduardo Gudynas es analista en el Centro Latino Americano de Ecologa Social (CLAES). Una versin inicial de estas ideas se public como nota de opinin en Los Tiempos (Cochabamba), 23 febrero 2017; y en una entrevista con Pgina Siete (La Paz), 28 febrero 2017. La versin final se public en www.DemocraciaSur.com (con imgenes y tablas), el 3 de marzo 2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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