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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2017

Sacudones polticos en Argentina

Luis Bilbao
Amrica XXI


Hay una crisis poltica del gobierno Macri? S. Desembocar esta coyuntura en un colapso? Altamente improbable a corto y mediano plazos.

La Confederacin General del Trabajo (CGT) programa una movilizacin para el 7 de marzo. Por azar s, por un azar que disgusta tanto a la cpula sindical como al gobierno ese mismo da la ex presidente Cristina Fernndez acudir a los Tribunales imputada por numerosas causas de enriquecimiento ilcito que la ubican en difcil situacin. La protesta sindical ser acompaada no slo por otros agrupamientos menores sino tambin, muy significativamente, por cmaras empresariales espantadas por una deriva econmica que tras la abrupta cada de 2016 (4,9% en la industria), pese a signos de tmida reactivacin, se prolonga en derrumbe del consumo (10% en lo que va del ao), la produccin en varias reas y el empleo (sin datos firmes todava).

Esto en momentos en que Argentina discute las llamadas convenciones paritarias, donde sindicatos y empresas pugnan por definir el nivel salarial con la asistencia del Estado. La CGT lleva a cabo una ronda de negociaciones con todos los partidos e instituciones principales: de lleno en funcin poltica, en ausencia del Partido Justicialista como eje para la accin.

En tanto, con tropiezos, en zigzag, insuficiente respecto de lo buscado, el plan de saneamiento capitalista avanza de la mano de Mauricio Macri y con el acompaamiento de todas las fracciones polticas que, en una fragmentacin sin precedentes, disputan la representacin de la burguesa. Tambin integran ese bloque no explcito las cpulas sindicales, ms all de gestos de protesta. Se anuncia incluso una huelga general antes de fines de marzo, que en caso de realizarse bajo la direccin de las actuales cpulas sindicales no torcera un milmetro el curso esencial de los acontecimientos.

Todo el poder establecido est igualmente empeado en que el sistema se estabilice y avente las amenazas de un nuevo colapso, que en caso de ocurrir y esa posibilidad no puede descartarse sera incomparablemente ms grave que el de 2001. Por eso la iglesia, tambin con declaraciones que enmascaran su compromiso, se suma al conjunto empeado en que el sistema no sufra una herida irreparable. Todos saben que una hipottica explosin social y el consecuente desplazamiento de Macri, sera la detonacin de una situacin prerrevolucionaria para la cual el sistema no tiene anticuerpos. Por eso, pese a todo, la ruptura del bloque interburgus y la eclosin de una inmanejable crisis poltica no es, al momento, lo ms probable.

Secuestrador en prisin

No es verdad que el gobierno de Cambiemos sea incapaz de aprender. La detencin del jefe del Ejrcito designado por Cristina Fernndez, Csar Milani, si bien resulta del incansable esfuerzo de familiares y organizaciones de derechos humanos no cooptadas por el Estado, es fruto tambin del intento de tapar la realidad satisfaciendo un reclamo muy profundo de la sociedad argentina: juicio y castigo a los culpables por la represin, tortura, secuestro y asesinato de miles de personas en los aos 1970.

Como sea, Milani est preso. Adems de hechos represivos aberrantes, afronta tambin acusaciones por fulminante enriquecimiento ilcito. Quienes lo arroparon durante los ltimos aos por orden del gobierno anterior, se hallan en difcil situacin. Tanto que a cinco das de su detencin, slo un par de kamikazes sali al ruedo. Uno (su socio actual en una cadena de comida chatarra y ex secretario de Comercio) para decir que es inocente. Otro (un diputado del Frente para la Victoria) para asegurar que esto es posible por la poltica de Cristina Fernndez. No parece haber lmites para la impudicia en la Argentina de hoy.

Transparencia

En la raz de todo, sin embargo, est la realidad econmica. Afortunadamente, ahora es transparente cuando un Presidente acta a favor de un grupo econmico (el caso del Correo es un escndalo a la vista de todos); es transparente que se gobierna para los ricos (cundo no fue as, desde la Organizacin Nacional hasta la fecha?); que lavadores de dinero y trnsfugas de la peor calaa estn en lugares clave del Estado, como por ejemplo el servicio de espionaje, la Oficina Anticorrupcin, el propio Congreso y la Justicia.

Ser igualmente difano en plazos no lejanos que recesin y desocupacin no resultan de la maldad de un Presidente, por ms hijo de pap que sea. La crisis es un dato objetivo, fruto de la lgica inexorable de un sistema ya incapaz de dar lo elemental a los seres humanos. Aqu, o en cualquier parte del mundo, como lo prueba con estridencia la conducta de Donald Trump.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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