Portada :: Feminismos :: Violencias
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2017

Cultura de la Violacin & Machismo
La violacin sexual: Vctimas adems de ser vejadas son culpabilizadas

Franco Morales Lara
Rebelin

Sobre como la violacin no es un hecho aislado ni conductas de locos sino una pauta cultural basada en la construccin social de un tipo de masculinidad la hegemnica o "machista" que tiene sus races en la estructura de desigualdad de gnero existente.


Hace unos das atrs un canal de televisin difundi un video grabado con un celular cuyo contenido revela la violacin de una adolescente por tres varones aparentemente de la misma edad. Las imgenes elocuentes muestran a la vctima en estado perturbado, al parecer como resultado del consumo de alcohol y droga. Los agresores se turnaban para cometer el vejamen, mientras la chica les peda que se detengan.

La violacin no es un suceso extrao y aislado

Lamentablemente es algo que se da en nuestro medio, pero en este caso comentado se presenta un aditamento particular: la grabacin realizada por los mismos autores que llevan a cabo la agresin. Cabe preguntar, Qu les impulsa a grabar semejante atrocidad? A quin o quines va dirigido la grabacin? Qu ganan teniendo estas imgenes? Se dan cuenta de la magnitud del dao que realizan? Por qu hay vctimas que no se animan a denunciar?.

Empezaremos intentando responder a esta ltima pregunta, que en muchos casos similares salen tardamente a conocimiento pblico, estas grabaciones son usadas por los mismos agresores para chantajear a la vctima, a quien extorsionan para no hacer pblicas esas imgenes a cambio de dinero o favores sexuales, por lo que el dao no cesa, sino que contina prolongndose por mucho tiempo ms. La vctima luego de ser agredida, humillada y vejada, cae presa del pnico que la inmoviliza, no la deja pensar, no la deja actuar racionalmente, se ve perturbada en toda su esfera emocional, situacin que en muchos casos le dificulta informar del suceso a su familia, a esto se suma el miedo a la recriminacin que responsabiliza a la mujer de lo que le pasa, que van desde frases condenatorias como T no debes salir! Quin te manda a estar con chicos! Es que vistes provocativamente! Si fueras una chica de casa no te hubiera pasado eso!.

Al respecto vale la pena recordar las declaraciones vertidas en un programa de televisin por el senador del MAS Ciro Zabala que refleja la actitud naturalizada del pensamiento machista de una parte de la sociedad boliviana. El postulante haca las siguientes declaraciones cuando el presentador le pregunt su opinin acerca de los constantes casos de feminicidio, violaciones y agresiones en contra de las mujeres en Bolivia:

En el proceso educativo debemos ensear tambin a las mujeres a cmo comportarse para no ser objetos y que sea atractivo el objeto para producir muchos de los conflictos que se producen, que ciertos tipos de vestimenta, ciertos tipos de actitudes, personas que se dedican al alcohol, personas que estn borrachas y lo vemos frecuentemente en los famosos festivales y dems van a ser obviamente y con mayor probabilidad atacadas y cometerse delitos con ellas (1).

Estos enunciados, que no son simples frases pues reflejan lo que social y culturalmente se exige del como debe ser la mujer y del lugar que debe ocupar tanto en la esfera pblica como privada, son capaces de crear en la vctima un sentimiento de culpa que puede ocasionar depresin y suicidio, sino recibe el apoyo correspondiente en su crculo familiar, que en algunos casos llegan a tranzar econmicamente con los agresores quedando as impunes del hecho, peor se animar a hacer pblica la denuncia sabiendo que gran parte de la sociedad la culpabilizar de lo sucedido por no saber comportarse, de esa manera le cuesta realizar la denuncia ante autoridades policiales, y ms an permanecer hasta el final del proceso judicial, pues ste adems de ser largo y costoso econmicamente, implica una segunda victimizacin que genera igual o mayor dolor que la experiencia misma de violacin.

Desigualdad de poder
y la construccin socio-histrica de la masculinidad hegemnica o masculinidad machista.


En cuanto a las primeras preguntas planteadas, la respuesta que esbozamos tiene que ver con una elocuencia de poder, que delata las relaciones asimtricas entre varn y mujer resultado de la construccin social de masculinidad y feminidad que da la superioridad al primero, cuyos orgenes se remontan a la instauracin del patriarcado que cambi radicalmente los roles de la mujer y el hombre, teniendo actualmente al machismo como expresin mxima de esta violencia.

La conducta machista se aprende desde la ms tierna infancia, desarrollndose desde cosas aparentemente simples como el vestir, peinar, formas de expresarse y sentir hasta diferencias marcadas en la educacin, acceso a fuentes de trabajo, remuneracin econmica, roles domsticos, espacios pblicos, etc. Por lo tanto el machismo no se puede comprender de otro modo que no sea lo estructural, situacin que da paso a una sociedad en la que hombres y mujeres interiorizan la superioridad masculina dando lugar al primer desprecio, al primer insulto, al primer golpe, acciones que finalizan en muchos casos en la violacin, que lamentablemente para la vctima no acaba ah, pues este hecho grabado, desde la ptica de los agresores no debe quedar aislado y oculto sino que debe ser conocido para posesionarse ante sus pares en el lugar de machos transgresores dueos de la mujer, objeto de su propiedad despojada hasta de su voluntad ms primordial que es el decidir cundo, cmo y con quin o quines tener relacin sexual.

Estas imgenes adems tienen una intencin comunicativa, obedecen a una lgica desde el punto de vista de quienes lo ejecutan, la crueldad ejercida en el corpus y animus de las mujeres, exhibe una absoluta falta de sensibilidad compasiva, adolescentes que manifiestan su masculinidad a travs de la grabacin de la violacin que da testimonio de sus actos para sentirse igual de machos que los dems, como una demostracin de virilidad as mismos y ante sus pares con el objetivo de garantizar y preservar un lugar entre ellos, esto es caracterstico sobre todo del accionar de pandillas; es por ello que psicoanalticamente hablando, en estos casos el acto de violacin encuentra su sentido ms pleno en la agresin, dominio, crueldad, humillacin y sometimiento de la vctima que en el mismo deseo de satisfaccin sexual.

En la mente de estos agresores impera el mandato del hacerse hombre, es por eso que la mayora de las violaciones en grupo son perpetrados por adolescentes, que se encuentran en transicin a la adultez y necesitan de este paso para encontrar un lugar en el mundo ideario de superioridad masculina, puesto que vivimos en una sociedad que impone en cada hombre el deber de afirmar en cualquier circunstancia su virilidad.

Es por eso que no todas las sociedades a lo largo de las diferentes pocas de nuestra historia perciban a la violacin como un crimen, sino que era el resultado natural de las relaciones desiguales entre hombre y mujer, siendo el corolario para la restauracin del poder masculino.

Por lo tanto la violacin va ms all de las explicaciones patolgicas individuales a las que a veces se reduce la psicologa, puesto que la violacin se sustenta en la desigualdad entre hombre y mujer, que denota el sometimiento a estructuras jerrquicamente constituidas, desigualdad que esta naturalizada en base a una construccin social que se remonta a los albores del patriarcado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter