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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
No es posible dar cuenta de la cosificacin humana desde una teora individualista antropolgica

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

 

***

Nos habamos quedado aqu Lo que dijiste de "crtica al republicanismo liberal" es un homenaje a Kant? Qu aspectos de la filosofa de Kant te interesan ms? Perdona por la generalidad de la pregunta. 

Bueno, como recuerdas, en mi libro yo no cito a Kant ni el republicanismo kantiano.

S, s, lo recordaba sorprendido. 

Era mi propsito que la obra que he publicado estuviese en torno a las 200 pginas tiene 215-, porque el libro est pensado como instrumento para la reflexin poltica. Eso hace que autores de la tradicin res publicana que he trabajado y que considero admirables, no hayan sido incluidos.

Por ejemplo. 

Francisco de Vitoria por ejemplo. O el gran, el adorable Maximilien Robespierre, tan canallescamente difamado, sobre cuyo pensamiento tambin trabaj y escrib en su momento. Pero el asunto de Kant va por otro lado.

Por qu lado? 

Kant no adopta posicin sobre cmo posibilitar que todo individuo pueda ser ciudadano, de forma que la repblica sea una repblica plebeya o democrtica, y es por tanto, un republicano, si no aristocrtico, s un republicano no democrtico. Pero sta es, en relacin con lo que me preocupa, una cuestin menor. Con todo, y dado que suscitas el asunto de Kant, me explico tambin sobre este punto.

Adelante, cuando quieras. 

El republicanismo ha sido siempre "propietarista". Considera que todo ciudadano ha de disponer y controlar, de una u otra manera, los recursos materiales que le permitan vivir sin depender de amo, de patrn, para evitar encontrarse en la situacin de quien "al ajeno arbitrio est atenido", tal como escribe Luis de Len en su Oda a la Vida Retirada: para evitar estar sometido al derecho ajeno o ser allieni iuris. Pues esto convierte al individuo en esclavo: el salario, que retribuye la venta por horas de un ser humano, convierte al individuo en esclavo, lo somete a voluntad ajena.

Por cierto, que "propietarismo" es una palabra de "reciente factura", utilizada por el actual republicanismo acadmico, que, a mi juicio, reduce excesivamente el asunto del que se trata, y que no es otro que el de las condiciones materiales de la sociedad civil que garantizan la igualdad, la igual libertad entre los ciudadanos. Algo no reductible solo a la propiedad, pues la sociedad civil se auto produce mediante el ethos o cultura material de vida en su totalidad. "Propietarismo" es, sin embargo, para lo que tratamos, un trmino til, que pone a las claras que no pueden darse entre los seres humanos relaciones sociales igualitarias, si una parte de los individuos no tiene relacin directa, no mediada, con los medios materiales que posibilitan su trabajo libre.

Aceptmoslo entonces. 

Bueno, una vez explicitado el porqu del propietarismo republicano, hay que decir a continuacin que los republicanismos plebeyos o democrticos, las democracias, se caracterizaban por el hecho de luchar e imponer el reparto de bienes, de forma que el demos, los pobres, tuviesen de qu vivir y no hubiesen de someterse a amos. Es el caso de las democracias helnicas, de Atenas, etc. Y es el caso de los proyectos elaborados por Rousseau y Robespierre. Proyectos que ellos elaboran desde el sostenimiento del republicanismo democrtico como principio, y al calor de las luchas sociales, de las revoluciones que conocen. Rousseau, la revolucin de Crcega; Robespierre, la gran Revolucin Francesa. Ambos elaboran proyectos de democracia, de poder soberano del pueblo, de los pobres, al calor de una experiencia revolucionaria, y son dos ejemplos de democracia revolucionaria.

Rousseau haba sido ledo por Kant. Kant lo conoca.

Es sabido. Le alter su potente rutina intelectual segn se dice. 

Pero Kant opta por otra lnea, no plebeya, no democrtica, de repblica, en la que la ciudadana queda restringida a los que ya poseen bienes y son autnomos.

Pero lo que me induce a dejar de lado a Kant es su metafsica, su ontologa antropolgica, el sujeto trascendental individual, preformado innatamente, al margen de la comunidad social. La ontologa antropolgica de Kant, en la lnea de desarrollo abierta por Descartes, y proseguida por el utilitarismo ilustrado, es el individualismo ontolgico. En esas metafsicas ontoantropolgicas, que rompen con las orgnicas al republicanismo, el individuo por nacimiento est constituido como un saco o recipiente de capacidades y facultades innatas. Un "balde" lleno de capacidades innatas es el trmino crtico que usa el gran antroplogo Tim Ingold. Me permito aadir la direccin electrnica de un interesante artculo de Ingold, que hemos publicado en Espaimarx, con permiso del autor, y en traduccin de Carlos Valmaseda: http://www.espai-marx.net/es?id=10231

Adelante con ella. Gracias por la referencia. 

Esta metafsica, la ontologa del individualismo antropolgico, cuyo origen en la Modernidad podemos situar en Descartes, es solo una de las posibles dentro del desarrollo intelectual de la Modernidad; pero es la que se desarrolla y se impone como la mayoritaria, en disrupcin con la tradicin aristotlica, clsica, res publicana. Es la desarrollada por la mayora de la Ilustracin -por ejemplo, el utilitarismo de los Fisicratas o Filsofos economistas-, no as por Rousseau, por Montesquieu o por Mably, ni por Robespierre, por ejemplo. Y es la que desarrolla Kant y todo el kantismo, incluido Ferdinand de Saussure.

Una individualidad constituida a priori, con un imperativo moral innato, una racionalidad prefigurada, guiada por un deber ser. En este modelo, la subjetividad republicana no necesita ser formada, ni hay problemas de ethos diversos, de ethos histricos no republicanos que impiden el republicanismo. Segn este modelo, la individualidad slo debe desarrollar las capacidades que ya posee y que incluyen los elementos que permiten el republicanismo: moralidad universal innata, etc. Por eso, es un republicanismo solo centrado en la elaboracin de leyes, y ni tan siquiera tiene la necesidad de pensar cmo se desarrollar un sentimiento de comunidad que haga que la gente sienta como obligacin, como amistad hacia la comunidad, el cumplimiento de la ley. No hay problemas de consenso, ni de reconocimiento de los dems, pues el sujeto est preformado, no es producto de una cultura material de vida histrica, y su preformacin incluye ya el tender al deber ser. Tampoco hay tematizacin posible sobre el ethos, de la cultura material de vida, de forma que esta permita, favorezca, la igualdad, y la antropologa respublicana.

Y esto que sealas a qu es debido. 

Esto se debe a que, una vez preformada la antropologa, una vez dados los trascendentales que estn en la subjetividad y la constituyen, esto del ethos, de las culturas materiales de vida, etc, es un embarazo secundario, dado que la onto antropologa no es histrica, no viene formada por el ethos. En el lmite no es la idea de Kant- es antropologa innata no sera compatible con el res publicanismo, pero el res publicanismo no es orgnico de una cultura, ni la onto antropologa es orgnica est formada como construccin real dentro de cada ethos

La tradicin que yo asumo es la de Aristteles, y el aristotelismo republicano, la de la metafsica de la prioridad ontolgica de la comunidad sobre el individuo, tal como escribe Aristteles en Poltica. Que es, desde luego, en tanto antropologa comunitaria, la propia de todos los republicanismos histricos, en primer lugar, los clsicos, tanto los de inspiracin griega como los de inspiracin romana, no aristotlicos.

Que el individuo es "por naturaleza" animal social-poltico, y que sus capacidades y facultades, incluidas las que lo capacitan para ser ciudadano, no son innatas sino que se generan y desarrollan como consecuencia de aprender a vivir en una comunidad, dentro de su cultura material de vida: nos hacemos constructores de casas, y citaristas, cuando tocamos la ctara o construimos casas, porque "el acto es anterior a la potencia", para decirlo, otra vez, con Aristteles, tal como lo escribe en tica Nicomaquea y en Metafsica, de donde salen las respectivas citas. Por tanto, el asunto de la creacin de un ethos, de una cultura material de vida republicana, esto es, de un nuevo sujeto social, un proceso que sucede en la sociedad civil, es fundamental para la constitucin de antropologas republicanas, es fundamental para la articulacin de una repblica. Solo un vivir ahormado por costumbres que exigen el auto control de la comunidad sobre el orden social y cultural es capaz de generar, de un lado, un sujeto, tanto colectivo como individual, que lucha por un orden que preserve eso, un sujeto que no existe per se. Y por, otro, es capaz de generar el orden legal, cvico poltico, que es orgnico a su proyecto de vida.

Pero hay muchos ms autores destacado en esta tradicin de la que nos hablas. 

S, s. Esta tradicin, la de la prioridad ontolgica de la comunidad sobre el individuo, es, tambin, la de Vitoria, la de Montesquieu, la de Rousseau, la de Mably o Robespierre. La de Hegel y Marx, y Gramsci, claro la de los estudios interesantes de antropologa cultural, que insisten en el ethos, en las distintas formas de vivir, en las diferencias de las culturas materiales de vida, en las diferentes relaciones sociales que organizan la cultura de vida.

Insisto, aqu y desde luego, en el libro, sobre los fundamentos ontolgicos, ontoantropolgicos en que se basan las diversas filosofas. Y sobre las inconsistencias de bulto que a menudo se producen: tratar de articular reflexin comunitaria -una repblica es una comunidad- a partir de ontologas individualistas. Este asunto, la relacin entre metafsica ontolgica-antropolgica y los proyectos que se concluyen de la misma, de una u otra opcin elegida, es una reflexin, no dir que de sentido comn, pero s elemental, una vez uno se plantea el estudio del ser humano. Sin embargo, este tipo de interrogacin, que relaciona la antropologa filosfica elegida con los modos de hacer y el orden social, se haba sostenido durante casi dos milenios: es el hombre bueno por naturaleza, es indiferente por naturaleza, o por naturaleza tiende al pecado? Es el hombre, por naturaleza, un ser individual o social? Etc. Pero esta tradicin, dentro de la cual se encuentra Marx, su crtica a las Robinsonadas individualistas, etc, ha sido borrada durante el siglo XlX y el XX. Se dan, en consecuencia mezclas, mejunjes intelectuales que juntan churras y merinas: republicanismos individualistas, etc.

Se ha criticado la elaboracin de ontologas filosficas sobre el ser humano la ontologa como rama del pensamiento descalificada- para naturalizar la ontiologa del individualismo antropolgico.

Creo que se entiende bien tu perspectiva crtica. 

Incluso en el marxismo, hemos asistido a la aparicin de marxismos carentes de sujeto, marxismos estructuralistas post saussurianos, marxismos individualistas antropolgicos, etc.

Que no son tu marxismo. 

No, desde luego que no. Con decir que a menudo se ha tratado de explicar la teora de la enajenacin o de la cosificacin sin situar previamente que esta teora adquiere sentido solo desde la metafsica de la prioridad ontolgica de la comunidad sobre el individuo, queda dicho todo. No es posible dar cuenta de la cosificacin humana desde una teora individualista antropolgica, y estas mezclas son las que han hecho que la teora de cosificacin, la teora de la enajenacin, el fetichismo como queramos denominarlo-, sea a menudo incomprensible en muchas de las presentaciones que se hacen de la misma. Se la rechaza o se la "acata", pero -como resulta imposible- no se la entiende. Se pueden leer textos en los que, incluso, se polemiza sobre las diferencias conceptuales que hay tras el uso de una u otra palabra de stas, en los que no se entiende nada y de cuyos autores se puede decir que no entienden nada.

Podras ser ms concreto en este punto? A qu autores, a qu obras te ests refiriendo? Antes te has referido muy crticamente a Althusser y al althusserismo, por decirlo rpido. No eres un peln injusto? Nada tiene inters de su obra? Te poda preguntar lo mismo respecto a Della Volpe.... Pero dmonos un respiro. Nos ponemos en tema a continuacin. Puedo intuir la longitud de tu respuesta. 

 De acuerdo. Pero intentar ser breve.

Bueno veremos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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