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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2017

Desigualdad sin fronteras

Eduardo Bayona
CTXT

El cortoplacismo electoralista de los gestores de la poltica y la economa impide analizar las causas globales del problema e implementar medidas para abordarlo


Esfera poltica. LA BOCA DEL LOGO

Pablo Beramendi, profesor asociado de Poltica Social en la Universidad de Duke (EEUU), sostiene que quienes estn interesados en la prosperidad a largo plazo incluidos los que llevan las de ganar harn bien en preocuparse por la desigualdad y ser menos miopes. Por desgracia, la gestin de los interlocutores econmic os y polticos cortos de miras constituye uno de los retos ms arduos de la economa poltica. Para el politlogo, La desigualdad es un problema, tanto de tipo econmico como, fundamentalmente, poltico.

Beramendi, que ha analizado las quince propuestas para combatir la desigualdad que el recientemente fallecido Anthony B. Atkinson pionero junto con Thomas Piketty en el estudio de las averas de los sistemas de redistribucin de la renta y la riqueza, lanz hace dos aos en su libro Desigualdad, qu se puede hacer?. En l, sostiene que el abordaje de la desigualdad requiere enfoques de mbito global, vinculados a la cooperacin para explorar las condiciones institucionales con arreglo a las cuales estas reformas pueden ser compatibles con incentivos y, por consiguiente, sostenibles, tanto para los votantes/consumidores, como para los productores.

No obstante, este planteamiento encuentra un obstculo tan paradjico como difcil de superar: parece que los lderes actuales estn ms preocupados por sus limitaciones nacionales que por el desarrollo de una iniciativa coordinada que permita atajar verdaderamente las causas de desigualdad que rebasan las fronteras nacionales, lo que ensombrece las perspectivas polticas de algunas de las propuestas, con independencia de su viabilidad econmica. Para sostener esto, Beramendi se basa en una apreciacin: el escaso inters por las implicaciones distributivas de las polticas de ajuste ms all de las necesidades electorales inmediatas que han mostrado los pases comunitarios ante las crisis de deuda soberana, si bien mantiene la esperanza de que una conmocin ocasional, como la provocada por el Brexit, puede suscitar algunas reflexiones sobre las causas del descontento de los ciudadanos con las presentes pautas de desigualdad econmica y la inaccin poltica para combatirlas.

Riesgo de pobreza para la cuarta parte de los europeos

Varias realidades corroboran estos planteamiento del profesor de la Universidad de Duke sobre a la desigualdad. Entre otras, el hecho de que, segn datos de Eurostat, ms de la cuarta parte de los ciudadanos comunitarios que forman parte de hogares con un solo adulto incluye a los que viven solos, o uno de cada ocho en los que hay dos o ms y mayor capacidad de ganar dinero, sufran riesgo de pobreza por cobrar menos del 60% de la mediana de ingresos ayudas sociales incluidas. Esta tendencia, que alcanza a entre el 15% y el 20% de las familias espaolas, se ha intensificado desde 2010, coincidiendo con el endurecimiento de la crisis.

Mientras tanto, solo cuatro de los pases comunitarios que forman parte la OCDE Dinamarca, Blgica, Finlandia y Francia redistribuyen a travs de las transferencias y servicios de sus polticas sociales ms del 30% de su Producto Interior Bruto, un porcentaje que en Espaa se queda en el 26,8% pese a que el aumento del gasto en prestaciones por desempleo, principalmente se dispar en los primeros aos de la crisis al mismo tiempo que el PIB retroceda.

Gasto social en porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB)

Esa escasa capacidad de reaccin, lastrada por las polticas austericidas de contencin del dficit que ya cuestionan incluso instituciones tan desalmadas como el FMI, que admite los negativos efectos de sus recetas para Grecia, se produce a pesar de que entre el 5,4% y el 11,6% de las familias de la UE del 4,3% al 7,4% en Espaa- sufran carencias materiales severas como, entre otras, no poder comer carne, pollo o pescado tres veces a la semana la protena es fundamental para el desarrollo fsico y neurolgico de los nios, no poder calentar su vivienda, ser incapaces de afrontar un gasto extraordinario de 650 euros, retrasarse en los pagos o no tener lavadora.

En el caso de Espaa, entre 2009 y 2014 las polticas sociales pasaron de equivaler al 26,1% del PIB a suponer el 26,8%, con un pico del 27,3% en 2013. Parece que crecieron cuando ocurri lo contrario, ya que el Producto Interior Bruto cay en ese mismo periodo casi cuatro puntos al reducirse en 42.000 millones de euros. Eso significa que las escasas y menguantes polticas redistributivas se redujeron en 3.705 millones cuando ms necesitada de ellas estaba el pas por el avance de la pobreza y la desigualdad.

La riqueza y la capacidad de obtener beneficios

El diagnstico de Atkinson sobre las causas del aumento de la desigualdad considera fundamental diferenciar entre la riqueza y la capacidad real de obtener beneficios del capital la segunda se ve directamente afectada por los flujos de ingresos, seala Beramendi, que llama la atencin sobre otros aspectos como el hecho de que las elecciones maritales se han transformado en matrimonios inter pares, con la consiguiente polarizacin de las riquezas de cada hogar; la debilitacin del poder de negociacin entre sindicatos y empleadores; tendencias como las que llevan a que los impuestos cada vez son menos progresivos (fruto de una reduccin de las bases y tipos impositivos), y las prestaciones cada vez son menos generosas (fruto de un recorte de los niveles y de la cobertura).

Los planteamientos de Atkinson, recogidos por el digital mexicano Horizontal, difieren, obvia y diametralmente, de las recetas de los comisarios europeos, la Troika y los equipos econmicos de Mariano Rajoy y Jos Luis Rodrguez Zapatero. El economista propone garantizar que los flujos econmicos no se estrangulen, asegurando rentas en lugar de una reduccin de costes, con propuestas innovadoras como la garanta de una herencia mnima universal financiada va impuestos que sirva de capital inicial para cualquier persona al alcanzar la mayora de edad. Tambin la configuracin del Estado como un empleador de ltima instancia que ofrezca y garantice un salario mnimo a quien le demande un puesto de trabajo, adecuar el nivel salarial mnimo a unos estndares de vida, limitar los sueldos mximos o lograr que los pases con mayores niveles de ingresos destinen el 1% de su PIB a programas de cooperacin internacional contra la pobreza y la desigualdad.

Esas iniciativas, y otras de carcter tributario impuestos progresivos, adecuar a la realidad los tributos sobre el patrimonio, garantizar una renta mnima va impuesto negativo o incentivar el ahorro, se completan con algunas que ya han entrado en el debate pblico en occidente renta bsica y pensin universales y otras que comienzan a asentarse: que el Estado intervenga en el cambio tecnolgico con el objetivo de reorientarlo hacia el empleo garantizado. De esta forma, los avances generan para el trabajador unas rentas susceptibles de convertirse en fuentes de ingresos para el capital.

Coordinacin y cooperacin

El objetivo, detallado explcitamente, consiste ms en una reforma progresista que en una optimizacin trascendental, lo que exige modificar el dilogo sobre los factores que generan desigualdad y las estrategias para combatirla, seala Beramendi sobre el trabajo de Atkinson, ya que esta es un problema tanto de tipo econmico como, fundamentalmente, poltico. Su abordaje, aade, requiere esfuerzos de coordinacin entre los interlocutores polticos y econmicos locales dentro de cada nacin, as como elevados niveles de cooperacin internacional (por ejemplo, en la Unin Europea).

Para Beramendi, los argumentos ms habituales contra ese tipo de propuestas, basadas en su presunta insostenibilidad econmica y en eventuales efectos reductores para la renta nacional, se caen por su propio peso: estudios transnacionales revelan que las naciones ms igualitarias crecen ms y mejor que las ms desiguales.

No obstante, advierte de que el esfuerzo que hara falta para implantar las propuestas lanzadas en el libro de Atkinson parece situarse ms all de los horizontes temporales de los polticos que aspiran a ser elegidos.

@E_BAYONA

Fuente: http://ctxt.es/es/20170301/Firmas/11423/Desigualdad-Anthony-B-Atkinson-Pablo-Beramendi-economia.htm



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