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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2017

2017: El ao de la Constitucin

Julio Antonio Fernndez Estrada
OnCuba


El ttulo de este artculo es ms un deseo que una premonicin. Nadie sabe si ser este el ao de la nueva constitucin cubana, pero debera serlo, no por los anuncios oficiales entrecortados sino por la necesidad del pueblo de Cuba de contar con un magno texto, que si no nos resolver todos los problemas cosa que el Derecho nunca puede hacer s nos mostrar las reglas del juego para las prximas dcadas.

La constitucin que vendr es un misterio, su posible contenido parece protegido por un dragn mtico como en las leyendas antiguas, pero la sociedad que regular e intentar organizar es real: es la nuestra, es la vida que tenemos por delante.

Espero ansioso el anuncio de que se abrir un dilogo nacional para discutir los pormenores de la constitucin. Si es casi imposible que se convoque una asamblea constituyente, como algunos preferiramos, s es razonable que se realicen reuniones democrticas en barrios, fbricas y escuelas, para que la gente proponga el proyecto de pas y de Estado que nos daremos.

No es justo que la constitucin venga a nosotros nacida y criada, hecha y derecha, como decimos de las mujeres florecidas. Es el momento ideal para que el pueblo es decir todos nosotros participe en la formacin del contrato social, pacto nacional del nuevo pas.

Tal vez algunos piensen que exagero, que no habr nada nuevo que nada ha cambiado tanto ni lo har, pero lo que exclamo al viento es que deberamos aprovechar este momento para resolver todos y todas juntos los asuntos acuciantes de la patria.

Una constitucin no es solo una ley. Quizs lo ms importante es su programa para el futuro, el testamento de una clase o varias para el futuro, el diseo de sociedad para nuestros hijos y nietos. Despus vendr lo ms difcil, hacer que la letra de este documento histrico no muera en la cuna o la gaveta de un burcrata enemigo de la libertad.

La discusin sobre la constitucin puede ser la circunstancia perfecta para preguntarnos qu repblica ser la cubana, qu Estado edificaremos para cuidarnos, mostrarnos y dejarnos vivir, cmo salvaremos los valores supremos que desde 1976 nos guan, cmo conservaremos nuestros recursos naturales, nuestras playas para todos, nuestros hospitales y escuelas para toda la gente y no solo para alguna de ella.

Si alguien piensa que la nueva constitucin es otro asunto para saltarse y ser sustituido por la novela brasilea yo le propongo que piense; puede ser que el nuevo texto deje una puerta abierta a una sociedad y una economa donde los canales de televisin que transmitan novelas deban ser pagados para ser vistos.

Nadie debe alarmarse demasiado, no basta con no desear el capitalismo, se trata de hacer el socialismo viable, vivible y disfrutable. La irreversibilidad del socialismo que aparece en nuestra constitucin desde 2002 no basta, hace falta que la juventud crea en esto, luche por esto, y funde un pas mejor.

El socialismo democrtico, la repblica con todos y para el bien de todos pueden ser esperables si los amasamos nosotros, tambin con una constitucin que los contenga. Para esto es necesario que la propiedad privada, que ya nos han dejado ver tras el teln del suspenso, no venga sola sino acompaada con un rgimen de fortalecimiento de la propiedad social, de las cosas comunes y pblicas, de la propiedad comunal y de la proteccin a las cooperativas, que hoy son ms difciles de fundar que un negocio privado.

La democracia es un dibujo de un nio o una nia de primaria, que tal vez padezca de casas inclinadas y chimeneas en peligro de derrumbe; pero este dibujo debe ser coloreado por el empeo colectivo para convertir la casa en un hogar y el fuego en esperanza. Esto quiere decir que el diseo democrtico no basta, no se puede aspirar solo a una formal institucionalidad; hay que hacer que la pobreza desaparezca no solo en la ley sino antes que nada en la casa familiar.

La constitucin puede trazarnos una nueva vida, donde participemos de los datos de la administracin, donde los impuestos que paguemos sean seguidos hasta sus ltimas consecuencias, donde los derechos crezcan y desborden las pginas escritas para convertirse en realidad cotidiana.

Cuba merece una constitucin moderna, hija de lo ms avanzado del pensamiento y la accin poltica y jurdica, en Amrica Latina y todo el mundo. Ya hemos sido faro mucho tiempo, hemos alumbrado, mostrado caminos, dado ejemplos de dignidad y sacrificio, hemos sido la esperanza de muchos, el asidero de otros tantos. Ahora es el momento de ser humildes y orgullosos, de disfrutar con valenta de todo lo que la Revolucin cubana ha dejado, de no olvidar a los que murieron por ms libertad y ms justicia, de superar con creces todos sus sueos juveniles, con nuestro arrojo y nuestro conocimiento.

Pero hay que aprender de los que han seguido luchando por cambiar sociedades desiguales, de los que han logrado organizar instituciones exitosas, derechos para nuevos problemas, garantas para esos novsimos derechos, formas de participacin que superan una reunin de factores.

Para que la opcin socialista quede intacta, como opcin y como esperanza, debemos engordarla con argumentos y soluciones a los problemas nacionales, y esto solo puede hacerlo el pueblo. Una constitucin no es un documento cualquiera, en ella se dir qu Estado y qu administracin pblica tendremos, se dejar en blanco y negro quin tendr el control de las riquezas del pas y quin decidir cmo compartirlas o enajenarlas. Una constitucin deber decidir si nuestro Estado seguir llamndose poder popular, si haremos algo por darle el poder al pueblo para salvar el socialismo.

La nueva constitucin, que ojal discutamos este 2017, debe traer ms derechos, ms instituciones para defenderlos y acrecentarlos. Deber ser un texto ejemplar sobre la proteccin del medio ambiente, que haga justicia a la historia de la Revolucin y a la historia de sacrificio de nuestro pueblo.

Vamos a alzar los brazos para que nos vean aunque estemos al final del teatro, vamos a pedir participar en esta fiesta de refundacin nacional, para que lo que logremos merezca al final la mayscula de Constitucin.

Fuente: http://oncubamagazine.com/columnas/2017-el-ano-de-la-constitucion/



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