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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2017

Entre parasos y fantasmas: cmo Correa prepara su futuro

Alberto Acosta y John Cajas Guijarro
Rebelin



Cuando el saqueo se vuelve una forma de vida para un grupo de personas,

con el paso del tiempo stas crean para s mismas un sistema legal que las autoriza

y un cdigo moral que las glorifica

 

Frdric Bastiat, economista liberal francs (1801-1850)


Un nuevo fetiche que nace del paraso

En las elecciones ecuatorianas del 19 de febrero de 2017, aparte de escoger a los gobernantes del pas para los prximos cuatro aos (o quiz menos, dependiendo de cmo avance la crisis), se plante la siguiente pregunta:

Est usted de acuerdo en que, para desempear una dignidad de eleccin popular o para ser servidor pblico, se establezca como prohibicin tener bienes o capitales, de cualquier naturaleza, en parasos fiscales?

Por lo tanto, en el plazo de un ao, contado a partir de la proclamacin de los resultados definitivos de la presente consulta popular, la Asamblea Nacional reformar la Ley Orgnica de Servicio Pblico, el Cdigo de la Democracia y las dems leyes que sean pertinentes, a fin de adecuarlos al pronunciamiento mayoritario del pueblo ecuatoriano.

En este plazo, los servidores pblicos que tengan capitales y bienes, de cualquier naturaleza, en parasos fiscales debern acatar el mandato popular y su incumplimiento ser causal de destitucin. S____ No____

Esta pregunta era la pieza central del llamado pacto tico anunciado por Rafael Correa el 24 de mayo de 2016 en su informe anual de labores. Lo hizo precisamente en medio del escndalo provocado en ese momento por las revelaciones de los papeles de Panam y las vinculaciones de varios funcionarios del corresmo. Fue una suerte de fuga hacia adelante. As, ya desde sus orgenes, el pacto tico corresta sonaba como un oxmoron con sabor a sarcasmo: Correa llamaba a la tica precisamente luego de varios casos de corrupcin que se fueron develando en contra del propio corresmo, en especial con el vnculo de los papales de Panam con la corrupcin en Petroecuador.

Tan particular y contradictorio origen del pacto tico corresta nos da el argumento central para afirmar que ese pacto es la semilla de un nuevo fetiche del corresmo, uno ms de una larga lista. Pero la condicin fetiche del pacto no est solo en su origen, sino en muchas otras condiciones que le permitieron nacer.

Corruptos enfrentando la corrupcin

El llamado de Correa a la tica es un claro fetiche, pues con qu cara el corresmo se irgue como el gran campen en contra de la corrupcin, cuando en el seno de su propio gobierno se destapa cada vez ms una galopante corrupcin? La matriz corruptiva del corresmo ha provocado que, incluso, haya casos que luego de conocerse en el exterior, no han sido investigados en el pas o se han investigado con una lentitud comprometedora. Basta pensar en el caso de Odebrecht: Correa expuls a esta empresa por corrupta y corruptora en 2008, pero un par de aos ms tarde, luego de una reunin con el entonces presidente Lula, retorn y recibi varios contratos sin licitacin. Otro ejemplo fue la proteccin para la salida de Petrobras, sin que la empresa asuma sus responsabilidades en Ecuador (situacin que habra dado argumentos a Occidental en el arbitraje internacional que termin ganando al Estado ecuatoriano, y que podra pesar en muchos otros litigios petroleros).

Estos son apenas dos ejemplo de una serie de casos de una corrupcin expuesta incluso por exfuncionarios corresta s , pero que Correa minimiza diciendo ridiculeces como que las coimas no implicaron perjuicios econmicos al Estado. Incluso el corresmo lleg a proponer la falacia de que hay corrupcin en el sector pblico a causa de un corruptor privado y estmulos externos, como lo es la existencia de los parasos fiscales. Semejante afirmacin significara, por ejemplo, que para reducir la corrupcin en el sector pblico solo habra que eliminar dichos parasos, como propuso el propio Correa.

Esto ltimo es una verdadera falacia pues, acaso los corruptos no podran encontrar otros mecanismos para apropiarse de fondos pblicos y ponerlos a buen recaudo? Incluso con la consulta que Correa propuso en su pacto tico simplemente no desaparecern las prcticas de esconder recursos en los parasos fiscales, en la medida que se fortalecer la figura de los testaferros: Este es un tema que debe considerar la ley que tendr que aprobar la Asamblea Nacional. Adems, los parasos fiscales oficialmente reconocidos en el pas son aquellos incluidos en los listados del Servicio de Rentas Internas, los cuales pueden ser removidos sin necesariamente guardar correspondencia con los parasos fiscales realmente existentes en el mundo (p.ej. Hong Kong).

El paraso de los intocables correstas

Incluso en el caso concreto de los parasos fiscales, el corresmo no tiene calidad tica para enarbolar la lucha contra stos. Recordemos que, para favorecer a las empresas mineras, -sobre todo chinas- Correa impuls la eliminacin de una disposicin legal que prohiba a las empresas extranjeras, que trabajen en el Ecuador, estar afincadas en parasos fiscales. Adems Correa, va decreto, en septiembre de 2015 derog la disposicin que impeda vinculacin con los parasos fiscales a quienes pretendan ser proveedores del sector pblico.

Tengamos presente, tambin, que el corresmo tendra entre sus manos a varios militantes con depsitos o empresas en parasos fiscales como, por ejemplo, el Fiscal General Galo Chiriboga, la exministra de transporte y obras pblicas Mara de los ngeles Duarte, o como Carlos Pareja Yanuzzelli en el mundo petrolero (envuelto en el caso de corrupcin ms grave que se ha presentado en diez aos, segn Correa). Es ms, Correa puso en la picota para el escarnio pblico a los periodistas ecuatorianos que ayudaron a destapar la podredumbre de los papeles de Panam.

Por cierto, tales prcticas de escarmiento no son nuevas. Correa, quien pretende asomar como interesado en lograr la transparencia, directamente se ha empeado en perseguir a miembros de una veedura ciudadana que destap los manejos oscuros de su hermano con empresas del Estado: dos veedores del caso conocido como gran hermano irn inclusive un ao a la crcel. Cosa similar sucede con los miembros de la Comisin de Lucha contra Corrupcin, organizada desde la sociedad civil por iniciativa de los movimientos de trabajadores e indgenas, a la cual se le han iniciado varios procesos penales en su contra por presentar denuncias de corrupcin en el gobierno corresta.

En cuando a un verdadero Pacto tico -indispensable, por lo dems-, por qu no se hace una presentacin pblica de todos los funcionarios que entre 2007-2016 hayan posedo cuentas o empresas domiciliadas en parasos fiscales?, por qu se esper a la revelacin de los papeles de Panam para que el tema adquiera relevancia? Inclusive, por qu no haber aprobado en 2009 la propuesta de ley de extincin de dominio , que permita al Estado tomar posesin de los bienes incautados en operativos de narcotrfico y de la corrupcin, los que seran tramitados por los juzgados penales y no por los civiles?; esta ltima reforma legal ha dado buenos resultados en Colombia .

Inclusive es irritante que Correa trate de abanderarse del reclamo para que los ecuatorianos no saquen sus recursos fuera del pas, cuando l - con los recursos obtenidos de un banco gracias a un juicio que le gan siendo presidente - compr un departamento en Blgica, pas que en Europa es considerado como paraso fiscal .

Nos guste o no, el problema de la corrupcin no es solo externo, sino interno. Gran parte de la corrupcin provino del hecho mismo de que el corresmo centraliz demasiado poder, sin tener una fiscalizacin seria. Fiscal, contralor, jueces y juezas, as como la Asamblea Nacional han sido testigos sordos, ciegos y, sobre todo, mudos de los continuos abusos de poder. Tal abuso de poder es parte de la esencia de la corrupcin, como se la defini en la pgina 25 del Plan de Gobierno de Alianza Pas 2007-2011, en 2006 .

Lentitud ante un desangre urgente

Hasta en trminos econmicos se evidencia la condicin fetiche del pacto tico corresta. Las propias fuentes oficiales sealan que solo entre enero de 2014 a octubre de 2016 salieron del pas alrededor de 4.520 millones de dlares a parasos fiscales (segn las investigaciones de los papeles de Panam) Debieron pasar 10 aos para que Correa se d cuenta del problema de los parasos fiscales, a pesar que las salidas a esos destinos de capitales muchas veces mal habidos son millonarias? Era ms urgente definir, en 2011, el futuro de casinos y corridas de toros a nivel cantonal va consulta y no definir entonces el tema de los parasos fiscales?

Si es tan urgente detener la salida de recursos hacia parasos fiscales, por qu no se present antes un proyecto de ley econmico-urgente que regule el papel que stos cumplen en las cuentas de funcionarios pblicos y familiares apenas se conocieron los papeles de Panam? Correa, quien en la actualidad controla directamente 100 de los 130 asamblestas en el parlamento, pudo proponer una reforma legal que impida, de golpe, que los funcionarios pblicos tengan vnculos con parasos fiscales. Considerando que el corresmo ha hecho tantas reformas legales de ese tipo , una ms no era nada del otro mundo (y sin el costo de organizar esta consulta).

De hecho Rosanna Alvarado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional -destacada militante de Alianza Pas, partido de Correa- al da siguiente de la consulta, el 20 de febrero de 2017 seal que sta no era necesaria .

Una consulta casi fantasma en medio de una eleccin oscura

El llamado a consulta hecho por Correa sobre los parasos fiscales ni siquiera contribuy a un ejercicio pedaggico que incite a la reflexin de un tema tan importante. En el Ecuador no hubo un gran debate sobre el tema, en oposicin a lo que plantean algunos funcionarios pblicos y medios afines al corresmo . La consulta pas casi desapercibida. Esta prcticamente se transform en un fantasma electoral. Basta anotar que no se agot el fondo que entrega el Consejo Nacional Electoral, destinado al financiamiento de la campaa sobre esta cuestin . Esta es una situacin casi nica en la historia de este mecanismo.

La consulta sobre los parasos fiscales se dio en medio de la odisea electoral vivida el 19 de febrero, en donde las sombras del fraude y la corrupcin oscurecieron un confuso conteo de votos de la primera vuelta electoral. Tan confusa fue la situacin que anticipadamente Correa celebr con gran entusiasmo- el triunfo de su binomio electoral en una sola vuelta a partir de los resultados de un exit poll financiado con fondos pblicos y que result aparatosamente equivocado (o manipulado?). Despus, en medio de las fuertes sospechas de fraude, y siguiendo su estilo contradictorio, Correa afirmaba que si alguien debiera hablar de fraude debera ser Alianza Pas . Tal fue la confusin que hasta los medios de comunicacin se enfocaron, unos en posicionar la victoria de Moreno en primera vuelta, y otros en posicionar a Lasso como acreedor de una segunda vuelta.

En medio de ese alboroto, los resultados de la consulta popular sobre el pacto tico corresta pasaron a segundo plano. Sin embargo, el corresmo se benefici del caos electoral para sacar rditos de esta consulta para legitimar su pacto tico. De hecho, al conocerse que un 55% de votos se habran pronunciado a favor de la consulta popular, Correa asumi como un xito el resultado. Hay que reconocer que fuera del pas el hecho fue recibido con cierto inters.

Parasos fiscales: de una lucha legtima a un biombo corresta

Desaparecer los parasos fiscales es una tarea urgente (pero no la nica) para frenar la especulacin desbocada del capitalismo en su fase imperialista. El mercado financiero internacional, sobre todo va especulacin, es un motor de aceleracin inmisericorde de todos los flujos econmicos: exacerba la explotacin a la fuerza de trabajo ms all de la capacidad de los aparatos productivos, y exacerba a los extractivismos ( que tanto alienta Correa, digmoslo de paso ) ms all de la resistencia y resiliencia de la Tierra. Todo con el fin de garantizar los procesos mundiales de acumulacin capitalista.

Parece simple la labor de acabar con los parasos fiscales, pero es en extremo compleja. Con simples declaraciones o acciones con poco contenido efectivo, no se lograr este objetivo. Es ms, semejante proceso requiere de una accin conjunta a nivel global, incluyendo la conformacin de toda una institucionalidad mundial diferente. Por tanto, no es siquiera creble la lucha del corresmo contra estos verdaderos oasis de corrupcin internacional, si simultneamente no se hace algo en serio para situaciones de corrupcin desbocada casa adentro, como las que se vive actualmente en Ecuador.

Por eso, la convocatoria a consulta propuesta por el presidente Rafael Correa para impedir que lleguen al poder quienes tienen depsitos o negocios que ocultan sus propiedades en parasos fiscales fue una maniobra poltica. Tal maniobra, al parecer, se enfoc en tres objetivos: permitir que Correa participe en la campaa electoral; deteriorar la imagen del candidato Guillermo Lasso; y, aprovechar la distraccin de la opinin pblica sobre todo internacional- para posicionar la futura imagen progresista de Rafael Correa.

Respecto al primer objetivo, al inicio de la convocatoria al pacto tico parece que Correa pens usar la consulta como ventana para entrar directamente en la campaa electoral presidencial y de asamblestas. Sin embargo, en los hechos la consulta se transform en fantasma, lo cual nos plantea algunas preguntas: Por qu no se embarc de lleno Correa en la campaa por el s en esta consulta popular? Ser que le dio miedo que la consulta se transforme en un referndum en su contra?, que con seguridad lo habra perdido, como sucedi en las elecciones de 2014. Por ende, el primer objetivo del corresmo no se cumpli a cabalidad. De paso cabe mencionar que las oposiciones realmente tomaron como intil a la consulta, y desperdiciaron la oportunidad para unir sus votos en contra del corresmo sin tener que complicarse con alianzas vergonzantes.

Sobre el segundo objetivo, evidentemente la consulta estaba dedicada al candidato de la banca: Lasso, considerando que ste posee propiedades en parasos fiscales, informacin que se hizo pblica al poco tiempo que Correa lanz su pacto tico. Sin embargo, la pugna entre Correa y Lasso presenta una llamativa paradoja pues, de hecho, ha sido en el corresmo que Lasso mejor exponencialmente sus ingresos. Es ms, el propio Correa lleg a admitir que, en su gobierno, el nico problema de la banca son demasiadas utilidades.

Y, en efecto, durante el corresmo la banca alcanz las utilidades ms elevadas de su historia, siendo el Banco de Guayaquil (propiedad de Lasso) el tercer banco con mayores utilidades en el pas. Incluso el Banco de Guayaquil fue el principal beneficiario de las inversiones y depsitos de la Corporacin Financiera Nacional, al menos en 2011. Es decir, en lo econmico el corresmo no fue un gran opositor de la banca, y hasta en lo poltico hubo una poca en la que Correa y Lasso se reunan sin problema. Ahora, en cambio, ya confirmada la segunda vuelta electoral, Correa por un lado minimiza la candidatura de Lasso afirmando que ser fcil de derrotar, luego convoca a la confrontacin contra el banquero, e incluso ha llegado a afirmar que de ganar Lasso, podra existir una persecucin en su contra.

El objetivo que s parece cumplirse con claridad es el uso de la consulta, en medio de la distraccin electoral de una campaa caracterizada por la apata, para posicionar en particular fuera del Ecuador- al Correa progresista. De hecho Correa empez a promocionar lo innovador de su pacto tico y lleg a decir que elevara la propuesta ecuatoriana en contra de los parasos fiscales en Naciones Unidas. Si a esto agregamos que Correa posee en el exterior su propio coro de aduladores, incluyendo varios medios internacionales, entonces muy seguramente el posicionamiento futuro del caudillo en el exterior va a ser promocionado con fuerza.

Por tanto, nos da la impresin de que la lucha contra los parasos fiscales en el Ecuador corre el mismo riesgo que en su momento corrieron el Buen Vivir o el propio discurso de izquierda: un uso fetiche, vaco de contenido, contradictorio desde su origen, encaminado a favorecer la imagen del corresmo, en este caso ms del caudillo, tanto a nivel local como en el exterior.

Debe quedar claro que, con esto, no negamos en absoluto el eco internacional de la consulta hecha en Ecuador y cmo sta podra efectivamente ayudar a desarmar los parasos fiscales ayudando a posicionar la discusin sobre esta cuestin. Pero, ya en los hechos, lo que tratamos de decir es que el corresmo se lanz hacia una consulta que, incluso en trminos jurdicos, era innecesaria, dentro de la vida poltica ecuatoriana result fantasma y, para colmo, terminara transformando a la lucha contra los parasos fiscales en un fetiche ms del corresmo.

Dicho de otra forma, la consulta fantasma permiti que la bandera de la lucha contra los parasos fiscales sea robada por el corresmo para que ste, una vez ms, venda una imagen de reivindicacin y lucha social ante los ojos del pas y del mundo. Imagen que contrasta con los mltiples casos de corrupcin que carcomen al corresmo casa adentro. Incluso tal imagen de progresismo contrasta con el hecho que el corresmo sirvi como palanca en beneficio de los grandes grupos econmicos del pas, los cuales sin duda poseen intereses en parasos fiscales. El propio corresmo lo ha dicho en un documento interno: nunca antes los grupos econmicos poderosos estuvieron mejor, nunca antes los ms excluidos de la Patria estuvieron menos peor.

En sntesis, la consulta propuesta por el presidente Rafael Correa sobre los parasos fiscales era innecesaria. Y al no haber un debate serio y amplio, un tema de semejante magnitud pas por la vida poltica del pas como fantasma. El resto es pura propaganda y fetichismo, especialmente pensada en la imagen del caudillo en su retiro belga. Caudillo que, desde ya con sus promesas mesinicas de retorno, parece ser el nuevo aspirante al ttulo de eterno ausente.-


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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