Portada :: Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2017

Lucha ideolgica, identidades colectivas y antiimperialismo en Brasil

Bruno Lima Rocha
Barmetro Intnacional


Introduccin al tema: eurocentrismo absurdo en todos los lados

El tema de las identidades puede ser observado desde diversos ngulos. Algunos operan como fuerza movilizadora y tienen relacin directa con la sociedad concreta, las experiencias histricas y la transposicin de bases de comprensin mutuas del mundo. De modo ms simple, la identidad colectiva puede implicar una proyeccin de lugar a ser construido, de utopa asociativa o distopia (no lugar) individualista o totalitaria. El tema de las identidades polticas, cuando sujetos sociales asumen una perspectiva y proyeccin de s ms all del individualismo, de las relaciones familiares y estructuras sociales impuestas (como Estado y Mercado), es la llave para encontrar una salida para las izquierdas brasileas en especial la izquierda ms a la izquierda y as conseguir superar mitos de sociedades imaginarias. El tema es complejo, y ultrapasa los neologismos de mimetizacin de la poltica virtual de gente desorganizada que se mueve slo y tan solamente a travs de las redes sociales. Por otro lado, el inverso tambin es verdadero.

Los enemigos externos, en especial el Imperio (EEUU, la Superpotencia que proyecta su poder sobre las Amricas como rea exclusiva o casi), as como el enemigo interno un sector importantes de la lite brasilea que no es ni siquiera nacionalistas, que dir igualitarios saben de la fragilidad de la reproduccin de nuestras identidades colectivas. Nada es por casualidad, y de nuevo, pautado por Estado, Mercado y Universidad, el imaginario socialista brasileo tambin es profundamente eurocntrico, con ignorancia de nuestra propia historia. Si eso ocurre en las izquierdas, imaginen en el sensu comn como reproduccin condensada de las ideas y representaciones dominantes; este cotidiano popular marcado tambin por la programacin de la televisin abierta es un lugar de avance de las relaciones subalternas al norte. Este norte tanto es la aspiracin a la vida en barrios de mayora blanca de los EUA, como la idealizacin del mundo anglo-sajn o entonces la dependencia hasta psquica delante de la alta cultura europea.

La vertiente masiva del eurocentrismo est en la difusin incontrolable de los signos de Estados Unidos de Amrica. Eso, sin el debido preparo y con mucha incomprensin de las tensiones internas al territorio del Hamburguestn (uno de los apodos peyorativos para EEUU en la jerga poltica brasilea), lleva a la una infantil y obscena admiracin por el sistema liberal, oligrquico, empresarial e individualista estadunidense. Tal y cual ocurre con las consecuencias ideolgicas de la Operacin Lava Jato, aunque una buena parte de los crmenes de corrupcin sean factuales y operen como base de acumulacin relacionado a la tpica orden del comportamiento capitalista.

Media colonizadora y la difusin de la gringo landia

Infelizmente, nuestro pas (Brasil) viene siendo acosado por una intensa y casi incontrolable presencia de la cultura de masas de los EUA. Afirmo los conceptos clsicos culturas de masa e industrias culturales porque los smbolos y modas venidos de Estados Unidos circulan con penetracin en todas las camadas de nuestra sociedad. De entre las medias y vehculos comunicacionales, dos son directamente relacionados a esta invasin. Uno es internet, con sus culturas de nicho (especies de subculturas marcadas por las industrias comunicacionales), donde tenemos vnculos trazados entre dibujos animados, series televisivos o audiovisuales (o an de webTV como los del Netflix) y polemistas o humoristas de tipo espectculo de monlogo (llamado en ingls de stand up comedy). Otro poderoso vehculo, complementar y ms antiguo del que el primero, es la TELE por firma, TV privada donde se paga una cuota mensual, especialmente los canales transnacionales. En estos circulan marcas, equipos de ftbol (campeonato ingls, italiano y espaol, adems de Liga de los Campeones de Europa, de entre otros), deportes, noticias (como la CNN, primera TV satelital mundializada), series y programas de costumbres.

Tamaa presencia de smbolos internacionales especficamente estadunidenses no es nueva, pero la penetracin popular sin intermediacin nacional, esto s es novedad. De este modo, en el periodo de crecimiento econmico de los gobiernos del lulismo (Lula, de 2003-2010, Dilma, de 2011-2016) los medios, incluyendo las medias sociales como extensin del sensu comn la cual la mayora de los brasileos fue expuesta era de forma total o parcial, era (es) reproductora de un universo simblico distinto de la vida cotidiana. Es como si el milagro vena de una entidad, pero cada mejora, aumentaba el nmero de devotos de otro pastor (literalmente). Considerando que los gobiernos arriba citados tuvieron una poltica comunicacional entre nfima (Lula) y nula (Dilma), inmediatamente podemos evaluar lo cuanto la lucha simblica y la esfera de la ideologa y del comportamiento importaban para los nada brillantes y poco osados estrategas del pacto lulista (marcado por mejora material y refuerzo de las estructuras de poder y conglomerados econmicos existentes).

La lucha ideolgica como estructurante del antiimperialismo

La lucha ideolgica, con nfasis en el campo de la comunicacin, forma la barricada para armar corazones, mentes, espritus y almas de identidad colectiva, culturas populares y reforzar los vnculos, lealtades y sentidos de pertenencia. Como la competencia delante del oligopolio de familias controladoras de la comunicacin es desproporcional, y delante de la hegemona entreguista y vende patria en las tramas y narrativas de estas empresas, es urgente pelear y construir polticas comunicacionales y de cultura que garantizaran al menos una economa de resistencia. Si la disputa con el enemigo interno es absurda, con el externo tambin ocurre el mismo, slo que con ms intensidad.

En esta etapa post-golpe, de retroceso de las conquistas materiales y de ataque en contra la legislacin social de Brasil, la defensa de intereses directos necesita ser alimentada por el sentido de pertenencia colectiva. No tendremos condiciones de luchar como pueblo brasileo si el imaginario de nuestra juventud es ser blanco y de clase media en una ciudad de los EUA. La presencia de esta imaginacin daosa es devastadora y se da en todos niveles, de la idealizacin de un barrio imaginario hasta al ascenso de tesis liberales y conservadoras bajo aparente discurso religioso. Interrumpir esta proyeccin incontrolable es casi imposible, pero resistir de modo sistemtico, eso s es factible. Aunque una buena parte de nosotros (las izquierdas brasileas) sea blanca y de clase media aqu, la transposicin no es inmediata, o no debera ser. La lucha por las identidades colectivas es una trinchera del antiimperialismo.

Bruno Lima Rocha es profesor de ciencia poltica y de relaciones internacionales.

Fuente: http://www.barometrointernacional.com.ve/2017/03/06/lucha-ideologica-identidades-colectivas-antiimperialismo-brasil/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter