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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2017

8 Marzo & Lucha Obrera Feminista
8 de marzo Da Internacional de Lucha Obrera Feminista

Isabel Cervera
Rebelin

Quien es feminista y no es de izquierdas carece de estrategia, quien es de izquierdas y no es feminista, carece de profundidad. Rosa Luxemburg


Una huelga mundial de las mujeres de media hora de duracin se prepara para el prximo 8 de marzo Da Internacional de la Mujer aado, sin permiso de nadie, trabajadora. En unos medios se afirma que la inspiracin de esta huelga proviene del lunes negro: paro y manifestacin llevado a cabo por las mujeres en Polonia el 3 de octubre del ao pasado contra la restrictiva ley del aborto que pretenda aprobar el Parlamento de ese pas. Pocos meses despus, en Argentina, el asesinato de una menor moviliz a miles de personas convocadas por el colectivo ni una menos.

A la experiencia de estos paros se uni la Womens March estadounidense, punto de inflexin y base del discurso de esta convocatoria mundial, durante la movilizacin de ms de 500.000 personas en la manifestacin de protesta contra Trump: un nuevo movimiento feminista internacional con una agenda expandida: anti-racista, anti-imperialista, anti-heteronormativo y anti-neoliberal en respuesta a las declaraciones ofensivas hacia el colectivo femenino que este mandatario pronunci en 2005 (filtradas por el Washington Post durante su campaa), as como las polticas discriminatorias que ste amenazaba con llevar adelante.

Tambin nos encontramos en el discurso la insistente referencia desde una de las convocantes Polacas: Klementyna Suchanow a la amenaza Rusa con las siguientes declaraciones sobre la deriva ultraconservadora del vecino pas: La muestra ms reciente de esta deriva ha sido la despenalizacin en Rusia de la violencia fsica en el mbito domstico (conviene leer en qu consiste realmente esa modificacin insuficiente por desgracia con esa elevadsima tasa de violencia de gnero, pero tal vez ms efectiva en un pas como el nuestro donde s est penalizada, pero no presupuestada ni dotada de medios, abandonada totalmente). As, de Washington a Breslavia, a un lado y otro del mundo hay mujeres que se echan a la calle frente a dos mandatarios poderosos que se apoyan mutuamente: unas salen ms por Trump, otras por Putin, dice Klemetyna.

No resulta como mnimo curiosa esta convocatoria mundial-globalista bajo estos criterios, denuncias y opiniones?

Este es el escenario de las convocatorias. Actores y actrices. En vista de ello y del principio de incertidumbre que me asiste como persona, obrera y mujer me pregunto: Dnde estaba esta convocatoria mundial cuando el presidente de una potencia imperialista, negro y nobel de la paz lanzaba proclamas feministas (que tan bien quedaban hasta el punto de ser felicitado por intelectuales feministas diversas) con la misma frescura con la que lanzaba bombas y enviaba mercenarios a asesinar mujeres, nias, nios y ancianos provocando un autntico genocidio contra Oriente medio en Libia y Siria? Me pregunto tambin como mujer, obrera y feminista Dnde est el concepto de clase que en toda lucha por la transformacin ha de darse? Dnde est nuestra firme oposicin a las guerras imperialistas? Dnde est el internacionalismo ligado tan ntimamente a cualquier lucha obrera y que supone mi solidaridad con mis hermanas de clase tambin en lucha?.

Por qu esta convocatoria es globalista y no internacionalista. Por que en ese caso y en este territorio que habito habr de apoyar a las mas de 400 compaeras estibadoras en huelga a da de hoy, en el mismo paquete que el resto de huelguistas, ante una lucha laboral me da igual el gnero. Donde est contenido el antiimperialismo en este discurso? esta lucha no la habremos de librar junto a nuestras y nuestros compaeros de clase, estudiantes, obreras, paradas, etc.? Soy igual que otra mujer, cualquier mujer por el mero hecho de serlo?.

Porque mi respuesta es NO. Porque mujeres con poder adquisitivo suficiente no necesitaran guardera en sus centros de trabajo, tampoco una asistencia sanitaria pblica, gratuita y despenalizada en caso de tener que abortar, tampoco habrn de dedicarse al cuidado de sus mayores ya que contarn con alguien que se ocupe de forma remunerada. Queremos esta transformacin o solamente pretendemos reformar este sistema?.

El trabajo no remunerado de las mujeres ha supuesto la plusvala ms grande de la historia desde los albores del Capitalismo en concepto de cuidados y reproduccin traducidos en ms abundante mano de obra para la explotacin. Y nuestra incorporacin al mundo laboral sigue suponiendo un salario inferior al de los hombres en casi un 30%, as como una precariedad mucho ms acentuada ligada a la obligada discriminacin sistmica, a la reproduccin, crianza, etc. Una huelga mundial de las mujeres de media hora o una hora nunca ir mas all de algo meramente testimonial, nos harn creer esos mismos medios que difunden ampliamente la convocatoria de que ste habr sido un logro social-feminista.

El objetivo ser que se calmen los nimos, no darle vuelta a las posibles variantes frmulas de lucha y crear un estado de opinin abstrado totalmente del que debera ser nuestro objetivo final: la igualdad de condiciones sociales y laborales, igualdad entre clase y gnero. Y esto ser una gran mentira por que lo que realmente teme el patrn y el propio sistema es la huelga colectiva, la fuerza de trabajo de brazos cados y el legtimo boicot que paraliza la produccin en la fbrica, el colegio, el hospital, el astillero, o en el centro de trabajo en general. Dividir, sectorizar, gremializar ha sido su labor a fin de dispersar y neutralizar las luchas por parte del patrn y de sus indispensables agentes, los sindicatos de servicios (CC.OO y UGT ante todo, adems de los corporativos) esos que mantienen una Secretara de la Mujer porque queda feo no hacerlo, pero firman en las mesas de negociacin todos los retrocesos en derechos laborales y sociales y ni se plantean las verdaderas necesidades de las mujeres trabajadoras en su lugar de trabajo porque nunca se han credo esta lucha.

La existencia de las mujeres en libertad en su interaccin con el mundo es un grave peligro para el patriarcado y el capital. Desde ah se dirime esa gigantesca plusvala de los cuidados, el aumento o no de una poblacin-mano de obra y la libre identidad como seres humanos. Por estos motivos el control y tutelaje por parte del Estado e iglesia y la pedagoga del machismo junto a la informacin subliminal lanzada a diario por todos los medios que somos capaces de percibir, alientan desde el aparato del Estado por accin de estas variantes y omisin de la proteccin de los derechos fundamentales por parte de este estn provocando la matanza de decenas de mujeres en lo que va de ao, en el Estado espaol.

No son individuos salvajes sueltos del gnero masculino, eso slo es la mano ejecutora, sino una entidad amoral creada por el poder del Estado que da permiso a diario para traspasar la lnea roja del derecho a la vid.

En mi opinin hay que retomar los instrumentos de lucha que a las nadies nos vinieron dados desde antiguo, como clase y gnero, este ltimo siempre se qued por implementar tanto en el tajo como en la casa y urge un esfuerzo en la conciencia colectiva porque nos va la vida en ello. Hemos de tomar parte activa en un sistema sindical nuevo, es lo primero que tenemos que cambiar derogando la LOLS (ley orgnica de libertad sindical) priorizando como eje de la lucha sindical esa unin clase/gnero.

Esta es ms necesaria que nunca y en medio de esta crisis global somos elementos sumativos para la transformacin. As que ante todo hay que parar el crimen como tal, no permitirlo, dar respuesta. Pero slo ser posible desde ese modo de ternura llamado solidaridad, sin distincin de sexo, organicmonos, cooperemos pidiendo al mismo tiempo apoyo incondicional. Como dicen los/las compaeras Andaluzas en lucha: hoy somos las de la extrema necesidad, porque nos matan y nos queremos vivas y as nos necesitis. No olvidemos el verdadero origen de esta fecha, ante todo para que la agenda de la rebelda la marquemos nosotras y no unas consignas ambiguas que vienen de una ms que dudosa procedencia, demasiado nimo de reformar que no revertir en transformacin alguna.

Es nuestra hora, pero hemos de elaborarla nosotras y nosotros, desde nuestra propia y real iniciativa e identidad, por que las convocatorias globalistas ya huelen mal, es agenda marcada con discurso impuesto, eso s medios de difusin todos, el quinto poder al servicio de los movimientos sociales Desde cundo? El 8 de marzo de 1910 se proclam como Da Internacional de la Mujer Trabajadora a peticin de Clara Zetkin en la II Internacional de Mujeres Socialistas. Un ao despus moran 140 trabajadoras de una fbrica de camisas en EE.UU en unas condiciones laborales inhumanas. Unas y otras lucharon por liberar/se/nos de las cadenas del patriarcado desde la conciencia de clase. Parece que hay enormes intereses en que no retomemos esa conciencia. Para ello nos ofrecen escenario, guin y direccin a nivel mundial a ver si nos creemos el discurso y adems nos quedamos en la media hora de pelcula y con la satisfaccin del deber cumplido y el logro conseguido. Ya hemos vivido experiencias de espontanesmo y comprobamos ahora los resultados en forma de calma chicha.

A la huelga ya, pero por la transformacin social!

8 de Marzo: Da Internacional de la Mujer Trabajadora

Sobre la autora: Isabel Cervera es Activista Pas Valenci y miembro de LoQueSomos

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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