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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2017

Trump no puede con los inmigrantes de Nueva York

Michelle Chen
The Nation

Traducido del ingls para Rebelin por Csar P. Guidini Joubert


Las fuertes protestas de los obreros inmigrantes de Nueva York presagian que se abre otro poderoso frente de oposicin a Trump.

Inmigrantes yemenes se manifiestan en repudio del decreto del presidente Trump que prohbe la entrada de extranjeros musulmanes al pas. Brooklyn (Nueva York), 2 de febrero de 2017 (Reuters / Lucas Jackson).

El pueblo de Nueva York sabe bien cmo tratar con Donald Trump, pues batalla con l desde alrededor de 1980, cuando el magnate inmobiliario comenz a erigir su imperio en el barrio de Manhattan. Con tales antecedentes queda descartado que la metrpolis neoyorkina se deje amedrentar por el famoso y flamante primer mandatario de los Estados Unidos, quien lleva toda la vida tratando de conquistarla, en vano.

Cuando la semana pasada la Casa Blanca dio a conocer el decreto que conmovi al mundo por el cual se ordena la construccin de una muralla en la frontera con Mxico y se prohbe entrar en los Estados Unidos a ciudadanos procedentes de determinados pases musulmanes ( [i] ), la ciudad se puso en pie como un resorte, impresionada por la estremecedora noticia, pero sin miedo.

Los conductores de vehculos de alquiler de Nueva York pertenecen en su mayor parte a la dispora musulmana radicada en los Estados Unidos, cuyo grueso, hay que precisarlo, emigr de los pases de mayora musulmana que son objeto del decreto de Trump. No bien se divulg la noticia, el gremio se manifest en el aeropuerto de la ciudad, el John FitzGerald Kennedy , que pas a ser rpidamente el punto neurlgico de la resistencia al decreto de inmigracin y de la muralla de la frontera con Mxico. El sindicato de los obreros del volante, la New York Taxi Workers Alliance (NYTWA) [Unin Obrera del Taxmetro], emiti un comunicado llamando a resistir y decret la huelga:

La mayor parte de los afiliados de la NYTWA profesa la religin musulmana y casi todos ellos provienen de la inmigracin. La defensa de los oprimidos es la razn de ser de nuestro sindicato. Rechazamos categricamente este decreto inhumano e inconstitucional... Los conductores de taxi son solidarios con los refugiados que vienen a los Estados Unidos en busca de paz y seguridad y tambin con aquellos que estn de viaje en el extranjero y no pretenden ms que regresar al hogar.

El sindicato denunci los decretos de Trump y tambin manifest su rechazo a Trevor Kalanick, el director general de Uber, uno de los tantos compinches que posee el nuevo presidente en el mundo de la industria de la informtica. Uber es la compaa que impuls y explota el rgimen de trabajo denominado de compartir el vehculo privado, que se extiende por todo el mundo y gracias al cual logr destruir la legislacin obrera e imponer el trabajo precario y a destajo, que acarrea el consecuente deterioro de las condiciones de vida estables de que gozaba el obrero del volante. Pero, adems de eso, Kalanick defiende uno de los principios fundamentales que profesa Trump, cual es el de socavar la misin que cumple el Estado en la sociedad, y por ese motivo, su incorporacin al consejo asesor econmico del nuevo presidente de los Estados Unidos hace patente y revela que, pese a esa aureola de progresismo y modernidad, el mundo de la informtica no es ms que un firme y poderoso puntal del orden social imperante.

No contenta con todo eso, Uber tambin destrat a los conductores de los vehculos de alquiler: la compaa sigui trabajando durante la huelga decretada por la NYTWA, segn parece, para aprovechar la oportunidad de conseguir clientes que le brindaba la interrupcin del trabajo de los taxis en el aeropuerto de Nueva York. Pero, hete aqu que la huelga hizo que se desatara una campaa nacional de solidaridad y de repudio a Kalanik denominada #DeleteUber (Brrese de Uber), la cual propugna suprimir del telfono porttil la aplicacin con que se contrata el servicio de los vehculos de la compaa.

Al final, Kalanick tuvo que hacer las paces y prometi que se brindara asesoramiento jurdico a los conductores afectados por el decreto de Trump. Eso no bast para contentar a la NYTWA (que nuclea tambin a los conductores que trabajan para la propia Uber) y el sindicato convoc ayer [jueves dos] otra manifestacin de protesta, esta vez frente al domicilio social de Uber, sito en el barrio de Queens, precisamente en el mismo da en el que se celebraba la reunin constitutiva del consejo asesor econmico al que se haba incorporado Kalanick.

En relacin con la campaa de rechazo a Uber, el sindicato public en su sitio de Facebook una declaracin en la que se afirma, entre otras cosas: Es hora de que se unan sin excepcin quienes defienden la justicia y la igualdad y que pidan cuentas a Uber por su complicidad con las execrables medidas de Trump y, sobre todo, por hambrear al trabajador.

El jueves [da dos] la agencia Bloomberg inform que Kalanick haba renunciado al consejo econmico de Trump . Adems, el jefe de Uber manifest una actitud conciliadora por la va de un correo interno de la compaa, el cual fue divulgado oficiosamente y en el que se afirmaba que la inmigracin y la actitud abierta con los refugiados son pieza importante de la prosperidad de los Estados Unidos y, sin duda alguna, hay que reconocerlo, tambin de los buenos resultados que consigue Uber El decreto ofende a muchas gentes de todo nuestro pas.

Sin embargo, la NYTWA no afloj la presin en el acto de protesta, argumentando que las medidas contra los derechos obreros que impulsan las compaas que se sirven de la informtica, como Uber, son muy reveladoras de las verdaderas simpatas que siente Kalanick por el gobierno de Trump y, agreg, que, tras el clamor pblico suscitado, su renuncia al consejo econmico no logra ocultar esos puntos de vista.

Ante el numeroso pblico congregado frente a las oficinas de Uber, con nutrida asistencia de militantes sindicales, barriales y de asociaciones, Fahd Ahmed, dirigente de la asociacin Desis Rising Up and Moving (DRUM) ( [ii] ), que nuclea a inmigrantes procedentes del Sudeste asitico, expuso lo que sigue:

Uber refleja lo que quiere hacer Trump. Ambos estn del mismo lado. No importa que nos quiera convencer con unas monedas, pues se conocen de sobra las sucias tretas de esa compaa. Los taxistas pelearon contra Uber, el pblico tambin pele y se seguir la lucha hasta hacerlos retroceder. Los inmigrantes, los musulmanes, los obreros, el pueblo negro, las mujeres, los transexuales, todos unidos, los echaremos. Fuera Uber del hogar, fuera de la ciudad: los taxis son de los obreros y nosotros los llevaremos!

La manifestacin se fue dispersando y buena parte de los asistentes se sum a otra protesta, de repudio a la violencia de la polica , que haba sido convocada en las cercanas y contaba con el apoyo del gremio del volante. La dirigente Bhairavi Desai ( [iii] ), que particip en la fundacin de la NYTWA, declar a The Nation que Kalanick renunci al consejo econmico asesor para ocultar su mala fama, pero que el vnculo que lo une verdaderamente a Trump, y con el cual debera romper, reside en la clase de actividad que explota la empresa Uber, que no respeta el salario mnimo ni la legislacin obrera.

La NYTWA asesora debidamente a los afiliados cuyos parientes se encuentran en el extranjero y tambin a los propios trabajadores que estn de viaje para que todos puedan regresar sin problemas a los Estados Unidos. Desai sostiene que gracias a esa labor se puede apreciar en toda su extensin la importancia de las conquistas sociales conseguidas y agrega que habr que dar fuertes luchas para defenderlas, pues en el gobierno de Trump impera la conviccin de que la poca dorada de los Estados Unidos concluy con la Guerra Civil.

Desai aade que lo que sucede en estos das hace recordar hechos no muy lejanos de la historia de Nueva York y menciona en ese sentido un episodio que data de la huelga del taxmetro de 1998 ( [iv] ), cuando el anterior alcalde Rudy Giuliani y actual asesor de Trump calific de terroristas del taxi a los conductores que acataron la medida.

En suma, el pueblo de Nueva York ya est acostumbrado a contrarrestar la tctica de divide y vencers que usa la lite dominante. As, desde enero las protestas en contra de Trump son reforzadas gracias a la constitucin de un territorio libre de odio, creado por una asociacin de vecinos de Kensington, uno de los barrios de Brooklyn , para brindar ayuda y solidaridad a los musulmanes que all viven. En el da de ayer [jueves dos] los comerciantes yemenes , que no se suelen distinguir por meterse en poltica, convocaron la primera huelga de toda la historia para manifestar que, pese a la prepotencia y la actitud intolerante del presidente multimillonario, su hogar est en Nueva York y que sta es una ciudad formada por comerciantes venidos del extranjero y que se enorgullecen de serlo.

La NYTWA apoy la medida de los comerciantes yemenes:

El trabajo de los obreros inmigrantes y musulmanes es fundamental para la prosperidad de la economa de este pas y ya es hora de usar el poder que tenemos para luchar contra la islamofobia, la intolerancia y el maltrato que sufren los inmigrantes. Juntando todas las fuerzas, podremos luchar contra el odio y defender la justicia.

Las calles de las ciudades que se han constituido en refugio ( [v] ) de inmigrantes y las iniciativas impulsadas por los obreros abren un nuevo frente de batalla que se extiende por todo el pas. En la ciudad de Filadelfia salieron a la calle los trabajadores de la sociedad Comcast, el gigante de Internet, para solidarizarse con los obreros musulmanes y dems inmigrantes. La protesta reuni a centenares de empleados y fue convocada con apoyo sindical y sirvindose de la red de mensajera de la propia empresa. El lema de la convocatoria fue #TechHasNoWalls [La informtica no tiene fronteras] y se airearon consignas como Inmigration Innovation [Los inmigrantes tambin inventan] y Have we tried turning America off, waiting 10 seconds y turning it back on again? [Hay que reiniciar a los Estados Unidos de arriba abajo!].

En suma, parecera que lleg la hora de pasar pgina en Washington. Aunque resulte paradjico, en el mismo momento en que, por lo visto, los astutos directores de las grandes compaas de informtica buscan acomodarse con el nuevo gobierno de los Estados Unidos para impulsar las privatizaciones y la rebaja de impuestos, sale a relucir la otra cara de la denominada economa de Internet o nueva economa (o sea, el comercio de nuestros das que gira en torno a Internet y a la informtica): en efecto, quien ahora entra en escena y planta cara a Trump es el propio proletariado en el que se sustenta esa moderna forma de actividad econmica.

Michelle Chen (Twitter: @meeshellchen .) colabora habitualmente con el semanario The Nation y con Dissent y otras publicaciones de los Estados Unidos.

Notas
del Traductor:

[i] https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/01/25/executive-order-border-security-and-immigration-enforcement-improvements

[ii] http://www.drumnyc.org/

[iii] https://en.wikipedia.org/wiki/Bhairavi_Desai

[iv] https://janos.nyc/2015/05/12/today-in-nyc-history-rudy-giuliani-smashes-taxi-drivers-strike-1998/

[v] https://www.thenation.com/article/four-ways-cities-and-states-can-become-sanctuaries-now/  

http://www.hoover.org/research/trumps-immigration-insanity#disqus_thread

Fuente:  http://www.thenation.com/article/new-yorks-immigrants-arent-done-with-trump/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, al traductor y Rebelin como fuente de la traduccin.




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