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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2017

Utopa
En el pas de las maravillas

Guillermo Paniagua
Hala Bedi/ SerialK


Plano general fijo de una susurrante y verdoso amarillenta campia cerealera a la que se superpone una voz radiofnica, muy british ella, anunciando la delicada situacin de un gobierno impelido a tomar medidas ante la drstica subida del precio de los alimentos. Plano en profundidad del interior de una tienda de cmics de cuyo transistor provienen las advertencias de posible penuria recin mencionadas. Dos individuos irrumpen en ese espacio hermtico y colorido al que le agregan el amarillo chilln de una bolsa acid-house que depositan en el suelo. De ella uno de los intrusos, de glacial elegancia, extrae unos artilugios contundentes con los que, con gran esmero y a ritmo electro minimalista, despacha a mejor vida a la poca e inoportuna clientela presente. El paradero de un manuscrito titulado Utopa y el de una mujer que responde al nombre de Jessica Hyde es la informacin requerida insistentemente- con voz gutural y entrecortada por una evidente deficiencia pulmonar darth vaderiana por el segundo y menos esbelto inquisidor a un aterrorizado dependiente. Una vez acaba con l, inmutable, saca un caramelo de su chupa cuyo cuero sinttico se ha encargado de traducir sonoramente, mediante crujidos inquietantes, cada uno de sus toscos movimientos. Se da la vuelta y avizora debajo de un expositor un nio escondido al que, tras acuclillarse, le ofrece un intento de cara amigable acompaado de un caramelo antes de pedirle a su sofisticado secuaz, eso s, que lo gasee. Plano frontal exterior de la tienda de cmic frente a la cual un individuo disfrazado de conejo bailotea.

En esta portentosa secuencia introductoria, la de su primer episodio, Utopa (2013), pequea perla del prolfico universo de las series de autor britnicas, no vacila ni un segundo en poner todas sus cartas sobre la mesa o, mejor dicho, en tirrnoslas impdicamente a la cara. Unas cartas que, como las de Lewis Carroll, determinarn la suerte de los personajes que pueblan este mundo rocambolesco y tragicmico ideado por Dennis Kelly pero tambin, y sobre todo, la de los espectadores que, tal como hiciera Alicia, no podrn resistirse a la indecente invitacin del conejo bufonesco que cierra genialmente esta antolgica escena introductoria.

Lo dicho, en Utopa no existen medias tintas: aqu los colores saturados son tan primarios como las modalidades y los designios de los malhechores, tan deliciosamente primitivos como la impecable banda sonora compuesta por Cristobal Tapia de Veer, tan estrambticos como el ritmo desenfrenado de este thriller poltico-paranoico de dramatismo exponencial. En una entrevista concedida a un semanario francs uno de los directores de esta serie, Marc Munden, afirmaba que "mirar Utopa debe ser como comer gominolas: tiene que parecer dulce, lleno de colores...pero dar nusea". Si me permiten, hilando esta metfora matizara que, ms que a las nuseas, se asemeja a este repels orgsmico, con mueca incluida, ocasionado por las propiedades corrosivas de las mticas pica-pica ensandose con nuestras delicadas encas.

Esto y no otra cosa es Utopa. Obra maestra de la nueva narrativa serial, visceral donde las haya, no duda en movilizar un amplio arsenal de recursos cinematogrficos para ponerlos al servicio de una trama compleja donde se entrelazan conspiraciones de alto vuelo con sutiles relatos de infancias truncadas. Rastrear las diferentes escalas en las que opera la violencia estructural, recoger en un plano el srdido abrazo entre geopoltica e historias de vidas mutiladas es el desafo que supera con creces esta serie britnica. Y es que, de lo que se trata es de seguir las andanzas de cuatro frikis comiqueros atrapados, muy a su pesar, en una endemoniada historia orwelliana donde organizaciones secretas, corporaciones farmacuticas todopoderosas y gobiernos fantoches se proponen materializar, caiga quien caiga, un indecible proyecto estratgico de control poblacional.

De esta ficcin- apenas una caricatura del capitalismo de las escuchas masivas, de las crceles secretas y de los fraudes gripales aviarios y abecedarios que bien conocemos- nadie saldr indemne: nos salpicarn recurrentes explosiones cromticas de violencia tarantinescas, nos inocularn altas dosis de humor negro y dilogos absurdos cuyos proveedores bien podran ser los hermanos Coen, y, quizs an ms, nos veremos arrojadas dentro de encuadres improbables, de vacos agobiantes donde evolucionan psicpatas empedernidos, reviviendo, si es que se puede, las memorables escenas dejadas para la posteridad por Stanley Kubrick en su suculenta Naranja mecnica. Y todo eso por perseguir a un conejo bailarn...

Con el estreno de Utopa, aquel bendito 15 de enero del 2013, me atrevera a decir que se ensanch definitivamente la brecha abierta por Vince Gilligan con su deslumbrante Breaking Bad (2008) en cuanto a la osada visual del nuevo formato serial. Una serie de culto que a pesar o, quin sabe si a causa de su hazaa, tras dos inolvidables temporadas sucumbi ante las fuerzas del Sistema: se alegaron dudosos argumentos para explicar la decisin de no renovarla por una tercera temporada. Conspiracin? Quizs no. Pero, eso s, otra infancia truncada en las trincheras utpicas.


Fuente: http://halabedi.eus/2017/02/08/analisis-en-el-pais-de-las-maravillas-utopia-guillermo-paniagua-serialk/



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