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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-03-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
Althusser equivoca por entero el estatuto epistemolgico de la obra de Marx

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn, ex profesor, es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

  Nos habamos quedado en este punto. Antes te has referido muy crticamente a Althusser y a althusserismo, por decirlo. No eres un peln injusto? Nada tiene inters de su obra? Te poda preguntar lo mismo respecto a Della Volpe.

Te refieres a dos pensadores que interpretan el marxismo como ciencia. No son solo ellos, ni mucho menos, pero ellos son los que hacen caballo de batalla al respecto. Me cio por tanto a este asunto y lo hago teniendo en cuenta ms bien la obra de Althusser, que es la que tengo presente.

De acuerdo. Nos centramos en Althusser.

Creo que Althusser equivoca por entero el estatuto epistemolgico de la obra de Marx, y por tanto su sentido, su interpretacin. No es que en Marx no haga trabajo de investigacin cientfica, econmica, desde luego, e historiogrfica, sociolgica, de historia de las ideas de historia de las ideas econmicas, por ejemplo- , etc. A la vista est en su gran obra. Es que Marx escribe una obra de crtica filosfica contra el capital y el mundo burgus, en la que la ciencia, todas las ciencias, y en primer lugar la economa, desempea una tarea crtica, de combate contra las ideologas que oscurecen la lucha ideolgica, la opinin pblica. Una totalidad de ciencias que solo puede ser integrada en un discurso desde una plataforma filosfica que las une, las interpreta, etc.

El captulo uno de El Capital tiene mucho inters; Marx lo escribe dos veces. La primera, para la edicin de 1867. La segunda para la segunda edicin del 73.

Por qu lo reescribe?

Lo reescribe porque cree que su obra no est siendo interpretada adecuadamente. Tambin reescribe, por esa misma razn, otras muchas partes de su obra, entre ellas, el magnfico captulo veinticuatro, sobre La llamada acumulacin originaria del capital, que pasa a ocupar esa nueva disposicin de cierre de la obra, junto con el breve captulo veinticinco, ltimo. El captulo primero, por tanto, es un intento de explicar el sentido de su obra.

Pues adelante con l.

Me voy a permitir citar la primera frase del texto, la primera de su gran obra: La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de produccin capitalista se presenta como un enorme cmulo de mercancas. Como creemos estar leyendo una obra de economa, las palabras que nos llaman la atencin son: riqueza, capitalismo y mercancas. Poco despus aparecen los trminos valor de uso y valor de cambio, justo los mismos con los que da comienzo el libro de David Ricardo Principios de economa poltica y de tributacin. Esto nos refuerza en la creencia de que estamos leyendo un libro de ciencia econmica, y seguimos en esa lectura y creencia hasta llegar al ltimo apartado del captulo.

Y qu pasa en l?

El captulo primero tena 71 pginas en la edicin de 1867 est editado como apndice en la edicin de Pedro Scaron. En la edicin definitiva pasa a tener, como he dicho, solo 59 pginas, pero adems, y a pesar de la quita de pginas, sorprendentemente, lleva un aadido: una nueva seccin final de cierre o conclusin, antes inexistente, donde se explicita todo el sentido del captulo. Ese nuevo apartado del texto de 59 pginas, tiene nada menos que 16 pginas y se titula El carcter fetichista de la mercanca y su secreto. En la edicin anterior, el asunto del fetichismo era despachado por Marx, en diversos prrafos breves, separados entre s, redactados a lo largo del texto, en unas siete breves ocasiones, en siete pginas distintas, a lo largo de las 71 que componen el texto, un texto que repite dos veces el mismo esquema, cuyo final est dedicado a la forma valor, y cuyo ltimo apartado trata sobre el dinero como referente general para el cambio de valor. Temas claramente econmicos.

Y entonces...

Gracias al nuevo orden expositivo, a la nueva, muy profusa, extensin que cobra el asunto y a su disposicin como conclusin o cierre del captulo, el lector que llega a este apartado, cobra consciencia del mismo, de su importancia, y queda asombrado por su deslumbrante potencia explicativa; el texto te cambia la mente. Pero tambin por lo inesperado del mismo para un lector que cree estar leyendo economa. Por lo disruptivo que resulta en relacin con lo que se llevaba ledo, que era sobre el valor de uso, el valor de cambio, la forma general del valorel lector se percata de ello, de lo especfico de lo que se est tratando. No existe ningn tratado de economa salvo los de escritores marxistas, pocos- que incluya como teora econmica explicaciones de esta ndole.

Qu explicaciones?

Que sostenga la hiptesis de que la mercanca se comporte como un fetiche, y que se ponga a explicar qu es lo que produce eso y qu consecuencia tiene eso para la propia inteligibilidad humana sobre lo que el ser humano hace. Que explique que los productos de la actividad humana, una vez pasan a relacionarse entre s como mercancas, adquieren autonoma respecto de sus productores; se imponen y dominan a stos, como si fueran fuerzas ajenas a ellos mismos. Y que, precisamente por esa experiencia, los productores generan la percepcin gnoseolgica de que las mercancas por ellos hechas son realidades naturales, ajenas y extraas a ellos etc. Recordemos: lo misterioso de la forma mercantil consiste sencillamente, pues, en que la misma refleja ante los hombres el carcter social de su propio trabajo como propiedades sociales naturales de dichas cosas, y, (.) refleja la relacin social que media entre los productores y el trabajo global como una relacin social entre los objetos. Y sobre esta relacin de ajenidad, de enajenacin que se produce entre los objetos producidos por los trabajadores, y entre ellos mismos, dice Marx: a esto llamo el fetichismo que se adhiere a los productos de trabajo no bien se convierten en mercancas. Bien, Marx nos explica, de forma asombrosa, fulgurante, dos cosas.

Qu cosas?

Las siguientes: qu es lo que hace que estemos dominados objetivamente por la dinmica generada por los productos de nuestra actividad. Y, adems, qu experiencia nos causa esta relacin y cmo percibimos, cmo experimentamos y percibimos intelectualmente desde nuestro sentido comn, desde el Entendimiento, esa actividad, que es nuestra propia actividad intersubjetiva. Que es nuestra propia realidad social intersubjetiva activa lo que por cierto, Hegel denomina Wirklichkeit.

Esta explicacin que da razn del efecto de las relaciones sociales de produccin bajo el capitalismo sobre la totalidad de la vida social, es formidable. Pero no es economa, se sale del marco de la disciplina por entero. No trata sobre la riqueza, ni el plusvalor, ni las relaciones dinmicas entre los diversos sectores capitalistas, ni la renta de la tierra, ni cmo surge el valor, ni si ste es trabajo ms escasez, como dice Ricardo o solo fuerza de trabajo; ni si el valor es ahistrico o una relacin mercantil-capitalista, ni cmo surge y qu es el precio, ni qu es el dinero. Ni sobre las crisis econmicas, ni ninguna de esas cuestiones verdaderamente econmicas.

La explicacin de la percepcin gnoseolgica, de la interpretacin que el Entendimiento o sentido comn interioriza, es, tambin, fulgurante, soberbia. Pero es, en todo caso, una gnoseologa. Todo esto es filosofa, no economa.

Esto es lo que intentas sealar, remarcar.

Es un saber que parte, desde luego de investigaciones econmicas, y en ese sentido s se puede decir, que es un saber cientficamente fundamentado. Pero no es saber cientfico econmico; excede toda economa, toda ciencia econmica.

Pero, si, a la luz de la sorpresa que nos produce este formidable apartado ltimo del primer captulo, volvemos a las dos primeras lneas del captulo, precisamente aquellas que interpretamos, a partir de David Ricardo, y que entendimos que iniciaban un texto cuyo propsito iba a ser matizar crticamente y reformular la teora ricardiana del valor, tal como hicimos porque as se nos haba dicho o tal como hicimos espontneamente al recordar la obra de Ricardo; si volvemos a ellas, digo, quizs ahora nos llame la atencin alguna otra palabra distinta, que en esta ocasin me voy a atrever a subrayar en bastardilla.

Adelante con el subrayado.

La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de produccin capitalista se presenta como un enorme cmulo de mercancas.

Presenta es aqu la palabra clase.

Que la mercanca sea una forma de presentacin de algo -de la riqueza-, tampoco es objeto de tematizacin econmica dentro de los tratados de economa. Lo mismo que la economa no se plantea si el hierro de un automvil es la forma de presentacin de tomos en cuya estructura se producen determinadas relaciones concretas. No solo eso, sino que, si ahora tratamos de recordar trminos anlogos, resulta que s podemos encontrarlos: pero no en la economa, sino en la filosofa.

A qu filosofa concretamente.

Se aproxima a ideas de Kant: la mercanca sera la forma apariencial o fenomnica en que se nos presenta la realidad o nomeno. Se aproxima a la filosofa fenomenolgica de Husserl. Y desde luego, a Hegel, cuya obra La Ciencia de la Lgica declara Marx seguir aqu lo dice en su prlogo, en sus cartas-. Desde luego, Marx conoce tambin al dedillo la Fenomenologa del Espritu de Hegel, en la que tambin se tematizan estas nociones.

Un poco ms de Hegel

Todava ms? Adelante, adelante

El trmino presentar y el trmino representar, representacin, junto con aparece y parecer, etctera, son palabras reiteradas mltiples veces, mltiples como muchsimas- a lo largo de su obra. Esta terminologa hace referencia a la forma de interpretacin de la realidad que elabora un tipo de pensamiento que Hegel denomina Entendimiento Verstand, en alemn, segn el glosario que Ramn Valls incluye en su Enciclopedia de las ciencias filosficas de Hegel-, y que es el del Sentido Comn, y, tambin, el planteamiento o enfoque de la ciencia respecto de su objeto de estudio: analticamente recortado y puesto como objeto ante el estudioso que rechaza que entre l y su objeto de estudio haya relacin alguna salvo la que interpone el mtodo cientfico con el que se aproxima al objeto.

El Entendimiento piensa lo existente como realidad externa, ajena al observador, como entidad objetual separada y distinta del observador, csica. Eventualmente, como naturaleza. La piensa como Realidad objetiva y autnoma de nosotros, o, en alemn, y segn Hegel, Realitt, con diresis. Esta Realitt se presenta, hace su presentacin, se nos pone delante como representacin, ante quienes la percibimos, como en un escenario de teatro el ejemplo le gusta a Hegel. Se nos aparece delante, pareceetc. Esa esa realidad-Realitt que, ante nosotros, aparece como recordemos la frase de Marx-, tiene la apariencia de cosa Ding. Cosa objetual, natural. Y todo esto nos va recordando lo que Marx nos escribe en esas pginas.

Esta realidad cosa, como toda entidad cosa que no tiene que ver con nosotros, posee una dinmica ajena, no controlada por quien la contempla, una dinmica en la que no se reconoce quien la percibe, y que, en todo caso, es a desentraar, a explicar por quien la contempla o estudia. Este individuo considera que la explicacin est, en todo caso, en alguna dinmica interior a la cosa misma, que debe ser descubierta, o en alguna fuerza exterior a la misma cosa, que la produce, que la determina causalmente, pero que est del otro lado del escenario. Una causalidad que no procede de l, solo observador, sino del lado de las bambalinas para seguir con el ejemplo de Hegel. Leyes cientficas. Esta interpretacin es criticada por Hegel como cosificadora.

Y frente a este tipo de pensamiento...

Frente a este tipo de pensamiento denominado Entendimiento, nos explica Hegel que est la Razn Vernunft. La Razn, que sabe ser toda realidad, que sabe que toda realidad social, apostillemos nosotros- no es ms que el mismo sujeto intersubjetivo humano y nuestro hacer en comn. La Razn interpreta la realidad como Wirklichkeit, traducido como realidad efectiva. Realidad efectiva es la denominacin que explica la realidad como intersubjetividad humana activa, y como resultante de esa actividad en proceso constante. Como totalidad intersubjetiva de seres humanos que se interrelacionan para generar actividad y la generan solo en la medida en que y mientras que actan o generan actividad. O sea, que eso que parece cosa, no es sino intersubjetividad humana, comunidad intersubjetiva organizada, en accin, en actividad; en su proceso de generar actividad. Eso que parece sustancia cosa natural ah dada- no es sino Sujeto. La sustancia es sujeto comunitario intersubjetivo activo. Los elementos constituyentes de la realidad efectiva no son cosa, Ding, sino el proceso objetivo de hacer, de generar actividad. Hacer en proceso de generacin, hacer objetivo, real: si un individuo, o un conjunto de individuos, hace algo con sus manos, al servicio de un fin prctico, pues mejor no poner la cara por medio. Ese hacer, es un hacer que se objetiva. Hacer concreto, emprendido, en su empresa en acto: es objeto como proceso ordenado efectivo de hacer, es cosa como Sache, no como Ding o naturaleza.

Todo esto, que est elaborado en la Ciencia de la Lgica

  Un libro nada fcil

  No lo es. Y reitero, tambin desde luego, en la Fenomenologa del Espritu, se nos revela ahora como la matriz intelectual de la que tira Marx en estas asombrosas y luminosas pginas iniciales, pginas de esas que convierten a un pensador en un genio y en un clsico. Pero esto no es ciencia, esto es filosofa.

Lo has remarcado antes tambin.

Si, lo he hecho. Por supuesto, la consecuencia de este discurso de Marx es inmediatamente poltica; eso que pareca realidad ajena, solo desentraable y, eventualmente, modificable a partir de un saber esotrico, la ciencia, posedo por unos especialistas, mediante tcnicas de ingeniara social, no es tal cosa, sino nuestra propia actividad intersubjetiva. En consecuencia, una vez se nos pone en claro esta cuestin y se nos explica qu es lo que nos lo oscureca, queda explicitada otra alternativa de intervencin: si somos nosotros los que producimos eso debido a nuestra forma de organizarnos socialmente, podemos ser nosotros mismos, todos, todos quienes nos encontramos explotados, y no los tcnicos, quienes, mediante la prctica poltica dirigida a auto cambiar nuestra organizacin, protagonicemos la transformacin de esa realidad Wirklichkeit que somos nosotros mismos.

Me gustara traer aqu a consideracin otros muchos pasajes de la misma obra.

Lo que pienses oportuno. Pero descansemos un momento si te parece.

  Como quieras.

 

 Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 


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