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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2017

Fukushima seis aos despus
Seis observaciones y una reflexin hacia dentro

Eduard Rodrguez Farr y Salvador Lpez Arnal
Rebelin


1. El Pacfico contaminado.

El desastre, la hecatombe nuclear de Fukushima, ha contaminado el ocano ms grande del mundo en slo seis aos [1].

Recordemos brevemente lo sucedido [2]: en 2011, un terremoto -se ha afirmado que probablemente fuera una rplica del terremoto de 2010 en Chile- gener un tsunami que caus un colapso en la planta nuclear de TEPCO (Tokyio Electric Power Company) en Fukushima, Japn, con seis reactores nucleares. Tres se derritieron. Lo que sucedi despus fue la mayor liberacin de radiacin al agua en la historia del mundo: los productos radiactivos, algunos en cantidades an mayores que en Chernobyl, se filtraron en el ocano Pacfico.

Las cantidades, es razonable conjeturarlo sabido lo que sabemos, pueden ser mucho ms altas que las estimaciones oficiales japonesas que, para muchos cientficos, son muy inexactas.

Fukushima sigue arrojando, a da de hoy, unas 300 toneladas de desechos radiactivos al mar, al Pacfico. Diariamente. Y continuar hacindolo en el futuro. La fuente de la fuga no puede ser sellada. Es inaccesible tanto para los trabajadores (desesperados o ignorantes, en muchos casos, del riesgo que estn corriendo por la tarea realizada) como para robots, debido a las temperaturas extremadamente altas.

Fukushima puede llegar a ser el peor desastre ambiental en la historia de la humanidad. Empero, actualmente, apenas es mencionado por la mayora de polticos institucionales y por muchos cientficos no concernidos, y est ms que ausente de las informaciones periodsticas de los grandes medios. Una posible explicacin: TEPCO, la propietaria de la central siniestrada y de muchas otras centrales atmicas japoneses, una gran corporacin sin duda, puede ejercer un fuerte control, directo o indirecto, sobre empresas de noticias y sobre muchos polticos.

Aunque no podamos sentir directamente la radiacin -que ni se ve ni se huele-, algunas partes de la costa occidental de Amrica del Norte estn viviendo hace aos sus efectos. Eso s, funcionarios gubernamentales afirman que Fukushima no tiene nada que ver con lo sucedido a pesar de que la radiacin en el atn de Oregon se triplic despus de la hecatombe. Ya en 2012 se public en una de las revistas cientficas ms prestigiosas PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences)- que los atunes del Pacfico incorporan los radionucleidos de Fukushima, detectndose en los capturados en California cantidades de cesio radiactivo 10 veces superiores (incrementos de 1.000%!) a las determinadas antes del accidente nuclear. [3]

2. Radiaciones.

La propia TEPCO anunci hace unas semanas haber observado niveles rcord de radiacin y un agujero en una parte metlica del interior del sarcfago del reactor 2 [4].

Una pequea cmara fue enviada a finales de enero a esa unidad. El anlisis de las imgenes filmadas permiti deducir que en una parte del sarcfago "las radiaciones pueden alcanzar los 530 sieverts por hora" (un ser humano expuesto a una radioactividad as morira casi al instante).

El sievert (Sv), recordemos brevemente, es la denominacin -en honor del fsico sueco Rolf Sievert, pionero en la radioproteccin- de la unidad estndar internacional de dosis de radiacin eficaz o dosis equivalente. Tiene en cuenta las caractersticas del tejido irradiado y la naturaleza de la radiacin. Constituye la unidad paradigmtica en proteccin contra las radiaciones ionizantes, pues, si bien con limitaciones, intenta expresar el riesgo de aparicin de los efectos estocsticos (es decir, aleatorios) asociados al conjunto de las situaciones de exposicin posibles. En la prctica, el sievert es la dosis de energa absorbida -el gray- multiplicada por un factor de ponderacin propio de cada radiacin y rgano o tejido (equivale a 100 rems, la antigua unidad de dosis equivalente (rem: roetgen equivalent man). El concepto inherente a esta unidad es que la misma cantidad de energa absorbida puede determinar efectos muy distintos segn el tipo de radiacin y el rgano expuesto. El factor de ponderacin de los fotones gamma y de los electrones es 1, mientras que el de los protones es 5 y el de las partculas alfa sube a 20. De hecho, el Sv es una magnitud muy elevada y usualmente se utilizan los submltiplos milisievert (mSv: milsima de sievert) y microsievert (μSv: millonsima de sievert). Conviene tener presente -frecuentemente se malinterpreta o se usa falazmente- que, por definicin, el sievert slo puede utilizarse para evaluar el riesgo de aparicin de efectos estocsticos en los seres humanos pero no sobre la fauna y la flora.

Recuperemos el hilo conductor. Hay un margen de error en la cifra sealada -530 Sv/h- por lo que el nivel podra ser tambin un 30% inferior. "Pero sigue siendo alto", ha admitido un portavoz de TEPCO, Tatsuhiro Yamagishi.

El ltimo registro, constatado en 2012 en otro lugar del reactor 2, era, tambin segn TEPCO, de 73 sieverts.El nivel extremadamente alto de radiaciones medido en un lugar, si fuera exacto, "puede indicar que el combustible no est lejos y que no est cubierto de agua", ha declarado a la cadena pblica NHK Hiroshi Miyano, el profesor de la Universidad Hosei, que preside una comisin de estudios para el desmantelamiento de la central.

Se ha constatado adems un agujero, un cuadrado de un metro de lado, en una plataforma metlica situada en el sarcfago, bajo el depsito que contiene el corazn del reactor. Hiptesis razonable: puede haber sido causado por la cada de combustible, que habra fundido y agujereado el depsito.

Los reactores 1, 2 y 3, recordemos, fueron los ms daados en 2011 y causaron una enorme emisin de sustancias radiactivas. Todava no se ha localizado el combustible que supuestamente se fundi en esas tres unidades de las seis, recordemos, que tiene la central daada.

3. Salud.

Frente a las informaciones del complejo poltico-industrial electronuclear que sostienen que no hay riesgos para la salud humana y ambiental a causa de la radiactividad de Fukushima, existen si bien escasos- estudios publicados en las revistas cientficas ms rigurosas mostrando todo lo contrario.

El impacto sobre la salud pblica, todava negado por mltiples instancias de "seguridad nuclear", sigue desarrollndose inexorablemente segn las previsiones que la ciencia radiobiolgica y la experiencia de accidentes previos permite establecer.

As, el primer efecto esperable, debido a la liberacin de iodo-131, es el incremento de cncer de tiroides en nios y jvenes a partir del 3-4 ao del accidente. Y en efecto, el primer estudio epidemiolgico publicado constata esa realidad. Tsuda y col [5] han estudiado la prevalencia de cncer de tiroides en 298.577 sujetos menores de 19 aos del rea de Fukushima entre 2011-2014 y han encontrado un incremento de 30 veces variable segn la subrea- respecto a la prevalencia esperable segn las tasas del resto de Japn durante ese periodo.

Los 110 casos diagnosticados a fines de 2014 se siguen incrementando, pues no toda la poblacin del rea ha sido cribada. En los prximos aos otros efectos, todos ellos dainos, son esperables.

4. Costes.

El costo del desmantelamiento, indemnizaciones a los habitantes de la zona y descontaminacin ambiental tras el accidente-hecatombe nuclear ser de ms de 170.000 millones de euros superior a lo inicialmente previsto segn han anunciado fuentes autorizadas en el canal de televisin NHK [6].

Veremos las cifras finales, constataremos su veracidad. La estimacin apuntada es el doble, aproximadamente, de la adelantada a fines de 2013 por el Ministerio de Industria japons. Las revisiones no han finalizado. TEPCO haba sealado en un primer momento que el desmantelamiento y las obras en el lugar siniestrado costaran cuatro veces menos de lo que ahora se estima, es decir, unos 70.000 millones de euros.

Por lo dems, asunto ms que importante por lo que significa humana y econmicamente, recuperar el combustible que qued fundido en tres unidades y limpiar el lugar lo mejor posible todo el territorio exigir entre tres y cuatro dcadas (tampoco hay fechas precisas).

De hecho, un comit de expertos designado por el Gobierno nipn ya haba advertido en octubre de que el costo superara ampliamente la primera previsin. Son una parte de las "externalidades" de la -recordemos la publicidad atmica y las afirmaciones de los "intelectuales orgnicos" vinculados- industria nuclear: "barata, segura y pacfica". Menuda estafa!

5. Colapso.

Unos mil kilmetros cuadrados de territorio en torno al complejo nuclear de Fukushima-Daiichi, son considerados actualmente una zona de exclusin a la que solo se permite el paso eventual bajo la propia responsabilidad y en la que est prohibida la residencia [7]. 80.000 refugiados atmicos -la expresin es ms que adecuada- han sido realojados en otras reas por la Administracin nipona.

Adems de profusa sealizacin de peligro por contaminacin, las autoridades japonesas han desplegado en algunas zonas barreras de plstico transparente para sealar la frontera. Los documentalistas Carlos Ayesta y Guillaume Bression, un venezolano y un francs residentes en Japn, han viajado a la zona de exclusin con regularidad desde 2011 y puesto en marcha el proyecto en lnea "Fukushima, No Go Zone". Han ido registrando una encuesta audiovisual de las consecuencias humanas y ambientales de la crisis. "El accidente est lejos de terminar, tanto en la central como entre los refugiados nucleares", afirman.

Estos fotgrafos han plasmado en Retracing Our StepsFukushima Exclusion Zone 20112016 (Volviendo sobre nuestros pasos. La zona de exclusin de Fukushima, 2011-2016) "una antologa de las visitas y un inventario de los encuentros que han mantenido con los evacuados, personas expulsadas de sus lugares de residencia tras la catstrofe" [8]. Muestran el terrible paisaje tras la batalla-accidente atmico: paisajes intocados donde no hay cascotes, ruinas ni restos de un desastre tangible, sino una sensacin desoladora absoluta.

Carlos Ayesta y Guillaume Bression pretenden revivir "las emociones de los antiguos residentes si regresaran a sus antiguos hogares, colegios o a los supermercados donde compraban a diario". Con la aquiescencia de quienes aceptaron el retorno para hacer las fotos, "llevaron a personas de la zona a esos emplazamientos y las invitaron a posar como si nada hubiese sucedido".

Las imgenes golpean, nos golpean a todos: "una mujer posa con un carrito de la compra en un supermercado donde los envases de alimentos siguen en los estantes; un adolescente escucha msica en la tienda en la que compraba discos; un oficinista simula atender un telfono en su antiguo lugar de trabajo Todos parecen estatuas de cera con miradas vacas y descredas en lugares donde el tiempo se ha detenido".

Un testimonio directo, el de Shigeko Watanabe:"Ya estoy acostumbrada, pero al principio ni siquiera poda quedarme una hora aqu, en mi vieja imprenta. Crea que podra regresar a vivir de nuevo, pero todos mis vecinos compraron casas en otros lugares y nadie planea volver () Esta zona es un pedazo de nada y nadie se preocupara si desapareciera".

Centenares de miles de bolsas de plstico negro, apiladas en la zona, contienen los 25 millones de metros cbicos de materiales y tierra posiblemente contaminados.

6. Robots.

Las sondas robticas enviadas a uno de los reactores nucleares daados han revelado desafos mayores de lo esperado para las tareas de limpieza emprendidas en la planta [9].

El robot "escorpin" de control remoto se dirigi a la vasija de contencin del reactor de la unidad 2 para investigar la zona en torno al ncleo que se fusion hace seis aos. El dispositivo fall cuando ascenda entre los escombros radiactivos.

Equipado con un dosmetro y dos pequeas cmaras, el robot logr transmitir algunos datos e imgenes pero no pudo localizar el combustible nuclear fusionado, una informacin clave para determinar cmo retirar los escombros del reactor.

El robot ha quedado abandonado dentro de la vasija en un punto en el que no bloquee el acceso de otro dispositivo similar en el futuro. En las ltimas semanas, los primeros anlisis han detectado daos estructurales en las rutas previstas para los robots y una radiacin mayor de lo esperado, lo que implica que habra que revisar los diseos y sistemas de los robots.

Como hemos comentado, otra mquina diseada para despejar escombros para el dispositivo principal, la sonda "escorpin", tuvo que regresar a mitad de su labor porque dos de sus cmaras haban quedado inutilizadas tras dos horas, en las que su exposicin total a la radiacin alcanz un nivel de tolerancia mxima de 1.000 sieverts (la duracin prevista del robot era de 10 horas, o 100 sieverts por hora).

Las imgenes tomadas muestran daos y estructuras cubiertas de material fundido, "posiblemente mezclado con combustible nuclear fundido, y parte una plataforma en forma de disco colgada sobre el ncleo fusionado".

7. Hacia dentro.

Mientras tanto, en este marco de desolacin y graves peligros, en Espaa, la ofensiva atmica sigue su camino. Con insistencia. Garoa, Almaraz, el impuesto a las actividades nucleares en Catalua, el almacn centralizado, Por debajo de todo ello, la bsqueda del mximo beneficio sea como sea: el intento de prolongar la vida de las centrales a 60 aos, o incluso ms tiempo, previa revisin tcnica. El CSN sigue siendo lo que ha sido estos ltimos aos, un instrumento al servicio de los insaciables intereses atmicos.

El Moviment Ibric Antinuclear en Catalua (MIAenC), qu magnfico nombre!, sealaba el pasado 5 de febrero: "El impuesto que disea el Captulo sptimo [de los Presupuestos de la Generalitat] no se da en un marco atemporal: se aplica sobre unas centrales nucleares que, cuando las llegue la fecha de renovacin de su permiso en 2020 y 2021, llevarn funcionando ms de 30 aos; reactores con un incremento de peligros, averas y fugas de radiacin (ms beneficios, vaya); y sobre las que las empresas propietarias ya han manifestado que quieren seguir haciendo funcionar hasta los 60 aos. Este contexto hace que la dimisin de responsabilidad del gobierno PDECAT-ERC sobre sobre la salud de las personas que vivimos en Catalua an ms escandalosa: sin un solo dato, ni un estudio o investigacin que avance en la cuantificacin del impacto radiactivo cotidiano, se limita a legalizarlo. Se pueden hacer muchas consideraciones econmicas a la hora de votar el Captulo sptimo, pero la eleccin entre salud y dinero no se puede disimular".

El incansable activista Miguel Muiz recordaba un paso del voto particular de Xavier Dies, un consejero pepero del CSN:

"Actualmente lo novedoso est en atender las primeras peticiones que estn llegando para autorizar la operacin de centrales nucleares hasta los 80 aos. En Estados Unidos tienen previsto finalizar la normativa de regulacin sobre renovacin 60-80 aos para 2017, y recibir la primera solicitud para renovacin de operacin de 60 a 80 aos en el 2019. La NRC (Nuclear Regulatory Commission) se ha comprometido a que en 2021-2022 dar la resolucin a esa primera solicitud [...]"

Una reflexin anexa del MIAenC que tambin debera merecer nuestra atencin:

4 de febrero de 2017: el diario portugus Pblico informa de los niveles de radiacin en el ro Tajo debido a la actividad de Almaraz; 15 de marzo: algunos medios de EE.UU. informaban de la deteccin de vertidos de productos radiactivos de dos reactores nucleares, en Nueva York y Miami. En el caso de Portugal se trat de una denuncia; en los Estados Unidos las autoridades reaccionaron contra las centrales mientras "los propietarios de los reactores implicados declinaban hacer declaraciones".

Pues bien: en Catalua, en casos como estos, la industria nuclear contar con un recurso nico si llega a aprobarse el captulo VII de la Ley de presupuestos 2017 del gobierno PDECAT-ERC."Los propietarios de Asc o Vandells podrn declarar que ya pagan un impuesto por nuestra contaminacin radiactiva, y que los problemas de salud que se puedan dar son competencia de la administracin sanitaria" [10].

An no hay fecha de aprobacin definitiva de los presupuestos de este ao, seala el MIAenC, "an hay tiempo para que los representantes polticos sepan que nuestra salud no es una mercanca para negociar entre ellos y la industria nuclear". Nos piden: "apoya el MANIFIESTO donde se pide la retirada del Captulo sptimo de la Ley de presupuestos. Ya contamos con ms de 800 personas" No deberamos sumamos? Se suman?

Transitando por caminos de irracionalidad, riesgo y hecatombe, all quiere situarnos. Les mueve el beneficio a costa de lo que sea. No en nuestro nombre. Mejor activos hoy que maana radiactivos! Como hace 35 aos, no hay otra.

Notas:

1) http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/La-radiacion-de-Fukushima-ha-contaminado-todo-el-Oceano-Pacifico-y-se-pone-cada-vez-peor

2) Una exposicin ms detallada: Eduard Rodrguez Farr y Salvador Lpez Arnal, Ciencia en el gora, Barcelona, El Viejo Topo, 2012, captulo VI.

3) D. J. Madigana, Z. Baumann & N.S. Fisher: Pacific bluefin tuna transport Fukushima-derived radionuclides from Japan to California. PNAS 109(24), 94839486 (2012).

4) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=222511

5) T. Tsuda, A. Tokinobu, E. Yamamoto & E. Suzuki: Thyroid Cancer Detection by Ultrasound Among Residents Ages 18 Years and Younger in Fukushima, Japan: 2011 to 2014. Epidemiology 27(3), 316-322 (2016)

6) https://www.afp.com/es/noticias/211/desmantelar-fukushima-costara-170000-millones-mas-de-lo-previsto

7) http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/Fukushima-mil-kilometros-cuadrados-envueltos-en-plastico

8) https://noticias.terra.es/mundo/robots-muestran-mas-dificultades-de-lo-esperado-en-fukushima,3174ff329e3e160526f5f3a3e5a682a442g90zb8.html

9) http://www.mientrastanto.org/boletin-155/notas/inicio-de-la-ofensiva-pro-nuclear-cronica-de-febrero

10) http://www.mientrastanto.org/boletin-155/campanas/cataluna-como-caso-radiactivo-especial

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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