Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2017

Entrevista a Gilbert Achcar
"El mundo rabe ha entrado en un proceso revolucionario de largo plazo"

Catherine Calvet y Hala Kodmani
Libration

Traducido del francs para Rebelin por Susana Merino


Apoyndose en Siria y Egipto, el investigador franco-libans analiza en su ltimo libro el contragolpe a las primaveras rabes de 2011, comparndolo con la revolucin de 1789; una transicin democrtica violenta que podra prolongarse por aos pero considerada posible.

En su ltimo libro Symptmes morbides, la rechute du soulvement arabe (Actes Sud), el catedrtico y escritor franco-libans Gilbert Achcar analiza el contragolpe de las revoluciones de 2011 o el asalto de las contrarrevoluciones. Cmo haba sealado en Le peuple veut (Actes Sud 2013) la regin ha iniciado un proceso revolucionario de larga duracin. Los sobresaltos podran llegar a durar varios decenios. Lejos de ser las revoluciones de terciopelo de Europa del Este, se trata aqu de un ciclo violento ms parecido al de la Revolucin Francesa. Poniendo el acento en Siria y Egipto, Achcar insiste sobre los errores de las fuerzas democrticas laicas frente a un islamismo poltico ms estructurado y sobre todo ms apoyado por las fuerzas regionales reaccionarias. Porque como escribe en las conclusiones de Symptomes morbides, la clave para que una futura primavera rabe se transforme en primavera permanente es la construccin de directivas progresistas resueltamente independientes que cruelmente han faltado hasta ahora. Segn l el proceso est en marcha y la generacin que abord la iniciativa de las primaveras de 2011 se mantiene activa.

 

En la Introduccin usted explica hasta qu punto son diferentes las transiciones democrticas. Luego de las revoluciones de terciopelo de Europa del Este, se espera que tambin en el Oriente Prximo se produzca una evolucin no violenta. Como si finalmente hubiera llegado el fin de la historia

La categora de las transiciones democrticas es mucho ms amplia. Se han juntado ejemplos muy diferentes: desde los pases latinoamericanos de los aos 80 hasta los del sur de Europa de los aos 70 y hasta los cambios ocurridos en Europa oriental en los aos 90.

Europa del Este, como el mundo rabe, ha permanecido congelada durante decenios. Pero es muy difcil compararla con otras regiones, porque las clases dirigentes no eran las clases terratenientes sino un una burocracia de funcionarios dedicados al Estado o al Partido. El sistema se ha hundido luego de un largo estancamiento. Y el cambio fue radical aunque s menos violento. Todo cambi, la economa, lo social y la poltica. Los miembros de esas burocracias no estaban dispuestos a sacrificarse por el Partido y la economa de mercado poda ofrecerles otras alternativas para el futuro.

 

A propsito del mundo rabe, usted menciona los regmenes patrimoniales

Tanto Siria como Libia y las ocho monarquas de la regin son estados patrimoniales en el sentido ms profundo: los dirigentes son dueos del Estado. En dos de las repblicas las familias reinantes estn en el poder, como en las monarquas del Golfo, en Jordania y en Marruecos. Hafez-al-Assad, reform completamente el aparato del Estado en los aos 70, refundando las tropas de lite para transformarlas en una especie de guardia pretoriana. Como Gadafi en Libia, que disolvi el ejrcito para poner en su lugar un aparato militar a su servicio. En todos esos pases existe un vnculo orgnico entre las familias reinantes y las fuerzas armadas. Tambin existen entre los pases rabes los Estado neopatrimoniales, en los que existe un fuerte nepotismo pero en los que la institucin no est totalmente sometida a los dirigentes, como en Egipto. El ejrcito egipcio no estuvo jams al servicio de alguno. Existi siempre una relacin de fuerza entre el presidente y la institucin y cuando Mubarak quiso transmitirle el poder a su hijo la oposicin de los militares, lo impidi.

 

Entonces hace falta una revolucin para cambiar de rgimen?

Los Estados patrimoniales son sistemas muy duros. No es posible realizar en ellos una transicin pacfica y puede tardar decenios. Los mejores ejemplos son los de Francia o Gran Bretaa, en los que los procesos revolucionarios duraron ms de una generacin. En Francia el proceso concluye al cabo de un siglo, luego de haber ensayado entre 1789 y 1870 todos los regmenes posibles desde el Imperio hasta la Restauracin. El mundo rabe ha entrado en ese tipo de largo proceso. Apenas estamos en el sexto aniversario del levantamiento. En Francia, seis aos despus de 1789, acababa de terminar el Terror, se instalaba el Directorio y el pas se hallaba ensangrentado.

 

Usted demuestra como finalmente triunfaron dos formas de contrarrevolucin

Estos conflictos son triangulares. En cada ocasin surgen dos polos reaccionarios, el viejo rgimen desptico y las fueras integristas islmicas... En Siria se pas de una oposicin representada en 2011 por opositores intelectuales laicos a la de los rebeldes como el jefe del Ejrcito del Islam, Mohamed Allouche, convertido en el negociador principal. Sera terrible tener que elegir entre Allouche y Al-Assad. Aunque puede decirse con seguridad que Al-Assad tiene las manos ms manchadas de sangre. El empuje revolucionario ha sido completamente marginado. Se ha producido una degeneracin del proceso revolucionario y una gran frustracin en las aspiraciones populares. Se ha conformado en la regin un eje integrado por los viejos regmenes conscientes de que tienen algo en comn que defender.

 

Tenan otras opciones los movimientos democrticos que las alianzas con los islamistas o los poderes establecidos?

Ese fue el gran error de las fuerzas democrticas de oposicin. Uno puede aliarse puntualmente en el terreno, como por ejemplo en la plaza Tahir, pero no se puede establecer una alianza poltica de largo plazo con una fuerza como la de los Hermanos Musulmanes, mucho ms estructurada que la oposicin democrtica. Esto termina sometindose a un movimiento ms poderoso y reaccionario. En Siria este tipo de acuerdos entre dos oposiciones se produjeron en 2011, con militantes progresistas surgidos del antiguo Partido Comunista sirio.

 

Tena alguna chance esa oposicin democrtica y progresista de 2011 aun apoyada por Occidente, en Egipto por ejemplo?

Usted tiene razn, la responsabilidad no es toda de Occidente. Las variadas fuerzas progresistas no fueron capaces de conformar un tercer polo. Van a transitar de una alianza a otra sin lograr ofrecer una va independiente. En Egipto pasan de los Hermanos Musulmanes a los militares; en Siria integraron una alianza con los Hermanos Musulmanes que les result fatal, puesto que fue aprovechada por ellos. Las nicas alianzas que hubieran podido sostener las aspiraciones democrticas son los EE.UU. y ms generalmente Occidente... Esto est muy claro en el caso de Siria. Pero soltndole la mano al eje Turqua-Pases del Golfo. Barak Obama sacrific la va democrtica y facilit la deriva integrista.

 

Usted es muy duro con Obama, cree que su balance en Oriente Prximo sera peor que el de Bush?

Peor no. Se trata de una operacin en dos tiempos. Los estadounidenses provocaron primero la destruccin de Irak y a continuacin no impidieron la aniquilacin de Siria. En el primer caso se trat de una intervencin directa, en el segundo se podra decir la falta de ayuda a un pueblo en peligro. Obama vet la entrega de armas antiareas a la oposicin siria. Pero tampoco puede decirse que no haya habido ninguna intervencin de la administracin de Obama. Fue una manera de intervenir. Constituy un factor clave para las victorias de Al-Assad pero tambin para la destruccin del pas. Su desintegracin no fue hecha a golpes de fusil o de cohetes sino a base de bombardeos. Primero por el ejrcito de Assad y luego por los rusos. La otra responsabilidad directa de Obama es haber transferido a las monarquas del Golfo el asunto sirio. Una revolucin democrtica en Siria es tan peligrosa para las dinastas reinantes en el Golfo como para la familia Assad. La oposicin laica siria fue forzosamente sacrificada.

 

Cul fue el papel de los estados del Golfo?

El Consejo de Cooperacin del Golfo es el bastin del mundo rabe. Las dos opciones contrarrevolucionarias se encuentran representadas. Los saudes juegan la carta de los antiguos regmenes y Catar la de los Hermanos Musulmanes, tratando de ser valorados por los EE.UU. Existe una objetiva convergencia de intereses entre Assad y las monarquas del Golfo en la construccin de una oposicin dominada por los integristas. No cuestiona los regmenes existentes y produce miedo a Occidente, el enemigo perfecto.

 

El fenmeno yihadista contina seduciendo por una parte y paralizando a los gobiernos occidentales.

Tampoco hay que exagerar el fenmeno. Siria sirve de ejemplo a todos los regmenes autoritarios para chantajear a los occidentales: el Estado seguro o el Desh. Pero los yihadistas no pueden establecerse por largo tiempo, no son populares. El mejor escenario para Siria sera el emplazamiento de fuerzas que mantengan la paz. Que por lo menos se callen las armas, los sirios tendrn entonces que afrontar una graves situacin social y econmica.

 

No constituye Tnez un ejemplo positivo y optimista para el porvenir del pueblo rabe?

Tnez es el nico pas de la regin en el que la izquierda es relativamente fuerte, hegemnica en el mundo sindical, pero es una izquierda del siglo XX, una vieja izquierda que no se ha renovado. Tnez presenta el mejor escenario: el partido Nidaa Tounes, que representa esencialmente la continuacin del Estado de Bourguiba, escogi hacer una coalicin con los islamistas de Ennahda. Es la frmula que ensay Washington para promover en otros sitios, pero sin xito. Tambin trataron de convencer al general Al-Sissi en Egipto. Y en Siria promocionaron un rgimen de coalicin con una retirada de Assad como hicieron en Yemen. Luego de la experiencia de Irak no queran desmantelar el Estado baazista como hicieron en Irak, aun cuando una parte de la primera administracin de Obama, la ms afn a Hillary Clinton, buscaba acelerar la partida de Al-Assad apoyando a la oposicin. Obama no quiso saber nada y deriv todo a los pases del Golfo.

 

Qu esperanza queda hoy en da?

La esperanza no hablo de optimismo no se ha perdido, ni an en Siria. Muchos opositores, hombres y mujeres jvenes que fueron obligados a exiliarse, se hallan actualmente activos. Es una oportunidad para el porvenir de su pas. Podrn regresar algn da, al menos es lo que se espera. En Egipto los jvenes opositores son muchos en el pas, son activos pero carecen de organizacin. Se abstienen en las elecciones. La generacin que produjo el 2011 no ha sido destruida. Ni an en el trgico caso de Siria.

 

Fuente: http://www.liberation.fr/debats/2017/03/03/gilbert-achcar-le-monde-arabe-est-entre-dans-un-processus-revolutionnaire-sur-le-long-terme_1553082



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