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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2017

Una mesa de tres

Mariano Massaro
Rebelin


La promiscuidad de mltiples sectores sindicales, la ofensiva desmesurada del Partido Judicial contra buena parte de la conduccin del kirchnerismo, y las implicancias del sostenimiento de la paritaria social, adobado al calor de un discurso que ocupa casi la totalidad del espectro comunicacional han ido generando un terreno fangoso para el re lanzamiento del movimiento nacional, popular y democrtico, al tiempo que redujo la henificacin de resistencia a las polticas neoliberales. Podra hacer uso de una adjetivacin ms profusa, cuestin que declino solo con vocacin de presentar cierto estado de cosas, y sobre el particular presentar propuestas polticas concretas para revertir la situacin.

A esa primera lnea de dificultades debe aadirse la eleccin del FpV como contradiccin principal por parte de sectores partidarios y sindicales, poniendo en evidencia cierta conviccin de no poder vencer desde su correlacin al neoliberalismo y en consecuencia lanzan la ofensiva de reclutamiento con vistas a una buena performance electoral.

Pero el escenario resulta an ms complejo, por aciertos tcticos de la derecha como por ineficacia nuestra. Esta ecuacin puede visualizarse en el declive de la conflictividad social tanto por la vigencia de la mesa de dilogo que mantuvo el triunvirato de la CGT con el gobierno durante casi un ao, como el acuerdo de no agresin entre una parte importante de los movimientos sociales y el ejecutivo nacional. Sin embargo, a esos hechos no puede endilgarse la totalidad del estado de situacin. Dejando a salvo, el extraordinario hecho poltico que signific la Marcha Federal nacida de las entraas de la CTA y socializada en todos los frentes, o la reciente victoria de los trabajadores bancarios, nuestras acciones polticas evidentemente han declinado, en una lnea que va desde la laboral parlamentaria hasta la movilizacin callejera. Mojones de lucha ha habido muchos, resistencias heroicas tambin, pero no son la medida de la agenda de resistencia de un movimiento nacional y popular que supo guiar los destinos del pas por doce aos. Hemos perdido gran parte de la rebelda, al tiempo que muchos actores que han revestido en las filas de campo popular, han cedido la ejecucin del rol poltico que les es propio, favoreciendo la existencia de un escenario de mucha confusin.

Los armados y las encuestas


La consistencia del FpV ha sufrido oleaje fuerte con diversas escisiones a la orden del da, as como contorsionismos indescifrables. Las ideas y vueltas de aglutinamientos de intendentes e incluso de algunos gobernadores son propias de la instancia histrica que se atraviesa. Todo el tablero poltico se conmociona al calor de las encuestas des contracturando rencillas; incluso la lucha poltica y social se relaja al ritmo de una intencin de voto que augura buenos resultados. La centralidad de CFK resulta incuestionable.

Esta vocacin de armados reconstitutivos, ha ocupado gran parte de la agenda poltica, situando en un segundo plano las acciones concretas de resistencia. No se trata de desconocer la urgencia y necesidad de favorecer unidad electoral. Es indudable que de extenderse la atomizacin de la oposicin dar una ventaja al oficialismo difcil de remontar, pero estas operaciones cruzadas ceden responsabilidades polticas que no son asumidas e impiden hacer pie para enfrentar el neoliberalismo. Como corolario de lo expuesto tenemos sindicatos que no lucha, otros que solo lo hacen solo reivindicativamente para su sector pero no con un rol claro de oposicin poltica, organizaciones sociales que administran la tensin social, organizaciones, partidos y dirigentes enfocados en resolver las inclemencias del esquema electoral, y se produce una vacante de ejercicio de rol poltico sobre el cual hay que trabajar.

Mesa para tres

Todas las acciones de la poltica popular juegan a varias bandas, es decir, buscan generar varios efector de forma simultnea; la mesa para tres no es la excepcin. De lo que se trata es de diagnosticar correctamente los problemas polticos y disear y ejecutar acciones polticos para modificar el estado de cosas. En esa lnea, sobre sale la falta de cierta rebelda poltica, una potencia de accin que pueda de forma simultnea ejercer las reivindicaciones concretas de los diversos actores al tiempo que asumir un rol netamente poltico que opere, o al menos lo intente, sobre el entramado estructural que ha diseado la re edicin neoliberal. La CTA es una sntesis genuina de la capacidad de representar ambos aspectos. De ms esta decir que en esta instancia nadie se salva solo, por eso urge institucionalizar una articulacin con otro actor con el cual se viene trabajando, me refiero a la Corriente Federal de la CGT. La rebelda de ambos sectores tiene capacidad de generar una fuerza de atraccin, as como influenciar en otros actores.

Deca, se esta jugando la posibilidad de detener la oleada destructiva del neoliberalismo, pero no solo. Tambin, la incipiente voluntad de relanzamiento del movimiento nacional y popular, el cual requerir, si seriamente pretender retornar al poder, dibujar los contornos del bloque histrico con el cual lo intentar. En esa ecuacin ingresa la tercera pata, a mi entender lo conforman las Pymes, tanto por su rol en el consumo interno y la injerencia en el nivel de empleo, como los destinos entrelazados. Esta mesa de tres, es ms que eso; genera sinergia, una suma superior a sus partes.

Esta instancia de interrelacin, coordinada detrs de un agenda de cuatro o cinco puntos de consenso, tendr una ingerencia sustancial respecto de la poltica esquiva de la CGT, pero tambin forzar a otros actores polticos que deshojan la margarita viendo donde alinearse; en ambos casos, los guiar la voluntad de recuperar la agenda ofensiva que la mesa de tres importa. Todas las operaciones de amortiguacin de la tensin social pueden ser barridas por esta agenda poltica, esa es una de las necesidades de la etapa.

No necesariamente es una herramienta que coadyuve al desarrollo de la herramienta electoral, sino que cumple la tarea de coordinacin de la resistencia, as como tambin intenta ser un catalizador que traiga nuevamente al ruedo a los movimientos sociales, a las organizaciones, a los gremios. Si continuamos demorndonos, no habr mucho que administrar cuando volvamos.

Nota publicada en www.contextoxxi.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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