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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2017

El proyecto socialdemcrata europeo y su crisis

Federico Larsen
Rebelin


En un ao electoral crucial para toda Europa, el progresismo se muestra cada vez ms desorientado y sin poder salir de las instituciones. Sin una izquierda slida, la derecha gana terreno.

La ruptura del Partido Democrtico (PD) italiano es slo la ltima de una serie de eventos que demuestran la desorientacin de la socialdemocracia europea. La victoria del NO en el referndum constitucional de diciembre, termin con el gobierno de Matteo Renzi y con la cohesin del partido socialdemcrata ms grande de Europa.

El ex primer ministro resisti tres meses al frente del PD. Pero las internas desatadas por la crisis poltica lo obligaron a la renuncia como secretario, a aceptar la ruptura por izquierda de 20 diputados y 13 senadores y alistarse para las elecciones primarias del prximo 30 de abril. All se decidir cul ser la conduccin de lo que queda del partido en medio de un debate en el progresismo que trasciende por completo el panorama italiano. Una crisis que se desata tambin en el campo -quizs el nico- que ms parece importarle al centro izquierda europeo: el de la disputa institucional.

En un ao adonde la mitad de los miembros de la Unin Europea (UE) tendrn elecciones generales, regionales o legislativas, los partidos de la socialdemocracia, que tanto xito tuvieron en los aos 80, buscan desesperados, por primera vez en mucho tiempo, sostenerse entre las primeras fuerzas de sus pases, ms que pelear para llegar a cargos ejecutivos.

El primer pas en renovar su gobierno este ao ser Holanda, el prximo 15 de marzo. All, el histrico Partido Laborista Holands (PvdA) estara logrando un misero sptimo lugar en la mayora de las encuestas previas. La decisin de participar en el gobierno de coalicin que lidera el conservador Mark Rutte podra llevarlos a perder ms de la mitad de sus escaos, obligando a las fuerzas hoy en el poder a ensanchar su marco de alianzas para sostener la mayora parlamentaria. Un panorama ideal para la derecha xenfoba de Geert Wilders, favorito en las encuestas y espectante ante la debacle de las fuerzas tradicionales.

Una situacin muy similar es la que vive el Partido Socialista (PS) Francs de cara a las elecciones presidenciales del 23 de abril. All la favorita para ganar la primera vuelta es otra representante de la derecha xenfoba europea, Marine Le Pen. El PS ni siquiera llegara a una segunda vuelta.

Emmanuel Marcn, ex ministro de economa de Francoise Hollande y lder de En Marcha, grupo escindido del PS hace pocos meses enfrentara a la extrema derecha en mayo, mientras que Benoit Hammon, el candidato presidencial del oficialismo quedara relegado al cuarto lugar. Referente del ala ms izquierdista del PS, sostenedor de la legalizacin del cannabis, de la renta bsica universal por ciudadano -vieja reivindicacin del autonomismo y la izquierda social europea-, y crtico de la poltica migratoria de Hollande, Hammon ha sido una sorpresa en la poltica francesa.

El quinquenio de Hollande estuvo claramente muy por debajo de las expectativas. Endurecimiento de las polticas de seguridad, suspensiones de derechos civiles y restricciones migratorias no han impedido la seguidilla de atentados y slo fomentaron el ascenso de grupos nacionalistas y xenfobos. A eso se le suman la represin a sindicatos y movimientos estudiantiles, los recortes en los derechos laborales y las crticas a las polticas sociales desde el seno mismo de su partido.

Jeremy Corbyn es otro de los lderes del progresismo europeo en apuros. Su Partido Laborista ingls deber enfrentar las elecciones locales del 4 de mayo en medio de las tensiones internas por las duras crticas a la conduccin. Sobre sus espaldas pesan una campaa tibia -segn sus detractores- en contra del Brexit, una clara derrota de su corriente partidaria en la eleccin del nuevo alcalde laborista de Londres, y la prdida de escaos que el partido mantena desde haca 80 aos en las ltimas elecciones regionales.

As y todo, existen dos pases adonde el centro izquierda parece haber recobrado cierto protagonismo. El primero es Portugal. Desde su llegada al poder en 2015, la -por lo menos- extraa coalicin entre el Partido Socialista, el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista Portugus ha puesto en marcha un programa social que ha logrado captar el inters y el apoyo de una nacin hostigada por los organismos internacionales de crdito y en la mira de los poderosos de Europa desde haca aos. Si bien la cuestin de la deuda sigue siendo muy espinosa, el alejamiento de la ortodoxia liberal permiti un claro mejoramiento de los indicadores sociales.

El desempleo se redujo al 10,5%, se ha subido el salario mnimo, las jubilaciones, los sueldos pblicos, se redujo la semana laboral a 35 horas, se prioriz la inversin pblica en salud y se frenaron las privatizaciones previstas por los gobiernos anteriores. Un programa progresista que ha sido posible por la situacin del PS, obligado a un pacto con la izquierda con tal de mantener la mayora parlamentaria, y que podra entrar en discusin tras las elecciones de septiembre prximo.

El otro partido que resurgi de sus cenizas en los ltimos meses es el histrico SPD alemn, y su incipiente repunte tiene nombre y apellido: Martin Schultz. El ex presidente del parlamento europeo dej su mandato en medio de las primarias para ser el candidato a enfrentar a la poderossima Angela Merkel en las elecciones del 24 de septiembre. El secretario del partido, Sigmar Gabriel, pareca tener todo preparado para una campaa que todo el progresismo daba por perdida, hasta que Schultz se present como alternativa y decidi patear el tablero.

Desde 2003 el SPD haba hecho de la Agenda 2010, la propuesta elaborada por el ex canciller Gerhard Schrder, su nica base programtica a pesar del rechazo claro de sus bases. Esa poltica haba permitido flexibilizar el empleo y favorecer al empresariado, una receta neoliberal exitosa en sus primeros aos pero cada vez ms dura con jvenes, migrantes y la clase trabajadora. En sus primeros meses de campaa, Schultz no slo se opuso al dogma de su partido sino que apareci junto con obreros y familias afectadas por su ejecucin. El candidato, un ex alcohlico sin estudios universitarios que lleg a lo ms alto de las instituciones europeas, se puso del lado de los pobres. Y la campaa del SPD peg un salto inesperado.

Es que la socialdemocracia europea parece perdida cuando sale de los palacios del poder. La voluntad transformadora, el cuestionamiento expresado por amplios sectores de la sociedad la asusta. Su institucionalizacin y su simbiosis con sectores importantes del poder econmico y financiero de Europa la ha hecho desaparecer definitivamente de las calles, donde la izquierda no logra afianzarse en tiempos de rpidos cambios y nimos acalorados -muchos sostienen ya que la capitulacin de Alexis Tsipras ante el diktat alemn en 2015 ha sido la tumba de las aspiraciones de la izquierda de crear una Europa social y solidaria-, y la derecha crece a un ritmo sorprendente.

No es de extraar que las ltimas elecciones a las que han sido llamados los europeos se hayan dirimido entre opciones vinculadas a la extrema derecha y el neoliberalismo pro-UE. Porque, al fin y al cabo, entre esas dos opciones se debate hoy el futuro institucional de Europa. Habr que prestar mucha atencin a lo que sucede afuera de los palacios del poder, donde los socialdemcratas no hacen pie, para entender qu rumbo tomar la poltica continental.

@larsenfede

Fuente original: http://notas.org.ar/2017/03/09/proyecto-socialdemocrata-europeo-crisis/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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