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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2017

La oposicin en Venezuela de la que nunca escuchamos hablar

Arnold August
Cuba en Defensa de la Humanidad


A sus 35 aos, alto y delgado, con su imponente estatura se pavonea sutilmente irradiando una confianza matizada con cierta humildad, que no sucumbe a su apuesta apariencia y carisma natural. Es el lder de un bloque de 55 diputados de la Asamblea Nacional venezolana. Dadas todas las apariencias, su personalidad y su importante posicin deberan atraer a todos los medios corporativos estadounidenses sensacionalistas que escuchan atentamente cada palabra, ansiosos de captar imgenes de los diputados y sus seguidores para hacer de ello una noticia.

Sin embargo, para ellos y para Washington existe un problema. Hctor Rodrguez es el lder del bloque minoritario de 55 diputados chavistas (Bloque de la patria), como resultado de las elecciones legislativas del 5 diciembre de 2015, que llevaron al PSUV, Partido Socialista gobernante, a perder su mayora en la Asamblea Nacional.

Rodrguez se opone a la mayora de lo que ha llegado a ser la Asamblea Nacional burguesa, parafraseando las palabras de Nicols Maduro en una conferencia en Caracas, dirigida a invitados nacionales e internacionales, el 7 marzo de 2017.

Segn la composicin del Congreso de Estados Unidos, la minora, ya sea democrtica o republicana, se opone a la mayora. Sin embargo, esta oposicin est siempre al interior del marco del statu quo capitalista, preservando as el Estado racista como vestigio de la esclavitud, negando el genocidio de los pueblos indgenas (an vigente de diferentes maneras) y sacrificando a la clase trabajadora en el altar de la globalizacin capitalista, componente clave de la poltica exterior basada en la agresin imperialista y las guerras.

En los sistemas parlamentarios, como en Canad o Gran Bretaa, el consenso del establecimiento agrega un vergonzoso sesgo britnico al pasatiempo de la oposicin que, de no ser tan trgica, sera una comedia. En estos pases del Norte, la oposicin leal (como se reconoce formalmente) puede sentirse libre para oponerse en la medida que sea leal a la Jefa de Estado que, en el caso de Canad y Gran Bretaa, es la Reina de Inglaterra.

No obstante, la lealtad de Rodrguez est del lado de la Revolucin Bolivariana y nada ms. El pasado 6 marzo particip en Caracas en un encuentro ms ntimo con delegados de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en defensa de la Humanidad. Este encuentro tuvo lugar en un saln del edificio de Asuntos Exteriores. La reunin se desarroll naturalmente hacia un intercambio entre los participantes y el diputado. Fue tan absorbente, que se dej a un lado la banalidad de tomar notas para dar cuenta del irrefutable contenido o del estilo de la mejor tradicin chavista exhibida por Rodrguez, demostrada progresivamente por el presidente Nicols Maduro y otros lderes.

La discusin cubri varios temas. Uno de ellos fue, por ejemplo, una explicacin increblemente lcida acerca del punto de vista de la Revolucin Bolivariana, de la cual hace parte el bloque de diputados, basada en palabras y acciones, en oposicin al imperialismo y al capitalismo estadounidense. La revolucin es flexible en cuanto a las tcticas, por ejemplo, para negociar con la mayora de miembros de la Asamblea Nacional pro capitalista y pro Estados Unidos, con el fin de esforzarse para lograr una solucin pacfica a la crisis. Pero, cuando se trata de los principios y los objetivos, no hay concesin posible.

No es de extraarse que, quienes en el Norte confan en los medios corporativos, nunca escuchen hablar acerca de esta oposicin, tal como la personifica Rodrguez. Esta censura tiene lugar a pesar de que los medios del establishment deben estar en serios aprietos, a la cacera de una nueva imagen que reemplace aquella de los polticos fosilizados e inspidos que en su mayora constituyen la Asamblea Nacional. Washington y sus medios prefieren morir en el olvido poltico venezolano, aunque deberan prestar atencin formal a la oposicin, como lo hacen fielmente no solamente en otros pases sino tambin, por supuesto, en el Congreso de Estados Unidos. Si alguna vez centraran su atencin en la oposicin de Venezuela frente a la mayora de la Asamblea Nacional, sin duda alguna Rodrguez y otros diputados se robaran el show.

Otro rasgo distintivo de la oposicin ejercida por la Revolucin Bolivariana es que, su rechazo al statu quo se define ms por lo que est a favor de que en contra. Los objetivos de la Revolucin Bolivariana abarcan la igualdad social y econmica, la vivienda, la alimentacin, la salud, la educacin, la cultura, los deportes y la democracia participativa y protagonista, esencia misma de todo lo bloqueado por el imperialismo y el statu quo neoliberal.

Aquellos de nosotros que alcanzamos consciencia poltica en los aos 1960, nos sentamos en casa a medida que el diputado se enfocaba en el imperialismo, los gringos y los yanquis, mientras planteaba con gran claridad lo que ya sabamos. El conflicto no es con el pueblo de Estados Unidos, debidamente representados en aquellos das en Caracas, sino ms bien con los crculos del poder de quienes, como decan Mart y Bolvar, cada uno a su manera, parecen destinados por la providencia para plagar la Amrica de miseria en nombre de la libertad (Bolvar).

Por su parte, Estados Unidos est reduplicando su destino reprensible, en tanto que los pueblos del Sur luchan por librarse de las ataduras del poder militar y econmico ms impositivo y agresivo de la historia de la humanidad (o, seguramente, desde el fascismo de la Segunda Guerra Mundial), representados por Republicanos y Demcratas. Result esperanzador escuchar al Presidente Maduro aquella noche memorable en Caracas, diciendo la verdad: Venezuela no haba sido tan atacada por ningn presidente estadounidense como lo fue durante los ocho aos de Obama. Pensemos en ello detenidamente y veremos que es cierto.

En este contexto, la intransigente oposicin bolivariana al imperialismo estadounidense no es un asunto de poca importancia. Actualmente, Venezuela ocupa el primer plano contra el imperialismo estadounidense, escribiendo as otro captulo en la historia mundial contempornea, como lo hicieran la Revolucin Cubana y Fidel Castro para la salvaguardia de su soberana, de la dignidad y del sistema social que eligieron.

Por su parte, Rodrguez guio la audiencia deliberada y cuidadosamente, mirndonos fijamente y repitiendo como si probara nuestra determinacin, que mientras la batalla se encuentre aun principalmente en el mbito de las ideas, de ser necesario solo de ser necesario Venezuela tambin combatira militarmente. No hay duda que si es forzada a hacerlo, la Revolucin Bolivariana resistir tambin de esa manera. Es por ello que toda la humanidad debe estar hoy da, mucho ms que nunca, al lado de Venezuela.

Durante el intercambio con Rodrguez se destac su profunda conviccin poltica, iluminada por su claridad terica, expresada no solamente por medio de ideas y palabras. Cuando las ideas y las palabras se combinan con la accin, stas se convierten en una fuerza material en la sociedad. La fuerza material significa que las ideas se hacen parte orgnica de la sociedad: las ideas en las mentes de los individuos como Rodrguez y otros lderes y activistas son socializadas a todos los niveles, avanzando as en un movimiento comn de una gran diversidad. S, diversidad pero siempre y slo al interior de un amplio marco de un chavismo diverso.

As, la minora en la Asamblea Nacional y quizs la minora del 40 por ciento, o quizs la mitad de la poblacin, dentro de las arenas movedizas de la sociedad venezolana representa el futuro de Venezuela y de toda la regin. Una fuerza material como la Revolucin Bolivariana no puede ser sofocada. Puede sufrir adversidades, pero no puede ser eliminada.

No obstante, el chavismo no es un movimiento electoral sino una revolucin en gestacin y en constante redefinicin, hasta el punto de organizar sin temor revoluciones al interior de la revolucin, esforzndose por hacer esto conjuntamente con el pueblo a todos los niveles. Con este enfoque fresco, caracterstico y nico de la Revolucin Bolivariana, la irresistible fuerza material del socialismo para reemplazar al capitalismo y a la dependencia extranjera, se enraza y crece en la sociedad venezolana y en su escena poltica.
Arnold August es periodista y conferencista canadiense, el autor de los libros Democracy in Cuba and the 199798 Elections y Cuba y sus vecinos: Democracia en movimiento Es miembro de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad Twitter: @Arnold_August FaceBook

Fuente: Cuba en Defensa de la Humanidad
http://cubaendefensadelahumanidad.blogspot.ca/2017/03/la-oposicion-en-venezuela-de-la-que.html





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