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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2017

Vergenzas ocultas del periodismo espaol

Gervasio Snchez
La Marea

Este es el relato de compaeros y compaeras sobre las tarifas que reciben por sus colaboraciones escritas o fotogrficas en papel o en la web, radiofnicas o televisivas. Al propio Gervasio Snchez ya le ocurri en poca de vacas gordas.


Jueves, 25 de febrero de 1993, Prstina (Kosovo).

Gervasio, enhorabuena, mi diario ha publicado hoy un especial titulado Homenaje a Sarajevo con textos de Bogdan Bogdanovic, Ismail Kadar, Claudio Magris y Predrag Matveievic y las seis fotos de gran tamao que han elegido son tuyas.

30 de marzo de 1993, Zaragoza (Espaa).

No es posible que me hayan pagado por esas seis fotos 18.000 pesetas. Es una miseria, es una vergenza, me digo al borde del llanto.

Segunda semana de abril de 1993, Madrid (Espaa).

Cmo es posible que me hayas valorado este trabajo con una cantidad tan irrisoria?, pregunto a la persona responsable de la seccin de fotografa. Son fotos de archivo, me responde. Son fotos hechas en los ltimos meses en lugares muy peligrosos y este diario no ha pagado ni una peseta por su produccin, insisto. Las fotos ya estn valoradas y ya no se puede dar marcha atrs. Fin de la conversacin.

Ese mismo diario acababa de ganar 5.032 millones de pesetas en 1992, su rcord histrico.

Quiero contar esta ancdota ocurrida hace casi un cuarto de siglo antes de hablar de las tarifas que se pagan hoy en da porque es importante saber lo siguiente: es falso que las dificultades econmicas de los medios de comunicacin sean el origen del desorden actual. En tiempos de vacas gordas tambin ocurran hechos desagradables y vergonzosos.Haba personajes (quiero ser diplomtico) en los medios de comunicacin que se dedicaban a maltratar de palabra y obra a los colaboradores.Responsables cuyo nico inters era regatear hasta los lmites insospechados. No les importaba si el trabajo se haba hecho en zonas oscuras extremadamente peligrosas. Queran ahorrar a cualquier precio, quedar bien con sus jefes, recibir sobres bajo mano, bonificaciones, golpecitos en la espalda.

Los comits de redaccin y de empresa miraban a otro lado. Las asociaciones de prensa no opinaban sobre (por favor) menudencias.Volvamos al presente.

Managua, 16 de febrero de 2017, 16.25 de la tarde, hora nicaragense.

Envo a unos cincuenta compaeros y compaeras un mensaje por correo electrnico preguntndoles por las tarifas que reciben por sus colaboraciones escritas o fotogrficas en papel o en la web, radiofnicas o televisivas. Me centro en personas que trabajan en corresponsalas en el extranjero o coberturas de alto riesgo, algunas de las cuales han destacado en este oficio y han ganado premios prestigiosos. Me comprometo a mantener el anonimato y tambin a no dar los nombres de los medios implicados. Tampoco vale la pena darlos: estas vergenzas ocultas afectan a casi todos. Se salvan algunos regionales (sorprendera los nombres de esos medios) y casi ningn digital.

Managua, 17 de febrero de 2017, 6 de la maana, hora nicaragense.

He recibido tanta informacin que podra escribir varios artculos. Los correos destilan un gran cabreo. Algunas historias son muy hirientes. Me duelen todas, pero sobre todo aquellas que afectan a compaeras y compaeros que han alcanzado edades peligrosas. Ningunear econmicamente a un colaborador que supera los 50 aos es condenarlo a la marginacin.

Da ganas de escribir los nombres de los medios, los nombres de los intermediarios, los nombres de los desvergonzados. Contar sus obsesiones: si su equipo favorito perda el domingo, llegaban cabreados al trabajo el lunes y ese da regateaban ms. Si su equipo ganaba, quiz poda beneficiarte algn brote de magnanimidad.Pero estamos en el pas de la hipocresa y del cinismo: sabemos el pecado, conocemos la sutilidad o la bravuconera con la que actan los maestros de la impudencia, pero hay que callarse los nombres de los pecadores. Porque los que pecan siempre quieren vivir en la impunidad.

Empiezo describiendo la situacin de una persona a la que admiro profundamente. Todo el mundo reconoce que es la mejor en su especialidad. Me pagan 60 euros por una pieza corta y 90 euros por una larga. 25 euros por una crnica de radio, me responde. Cuntas horas dedicas diariamente a tu trabajo? Dedico muchas horas al da a informarme. Por lo menos cuatro o cinco horas las dedico a leer la prensa local en varios idiomas y tambin leo medios internacionales. Adems, veo las noticias de la televisin en los canales locales y escucho la radio constantemente.

Llegas a fin de mes? Me pide mxima confidencialidad, como si se avergonzara. Yo tambin me avergenzo. Lo que gano no llega para pagar el alquiler, me responde cabizbajo (no lo veo pero lo siento as). Y pienso: este oficio est orquestado por algunos miserables capaces de rascar donde ya solo sale sangre.

Cambiemos de zona. Otra persona que considero imprescindible en esta profesin me pasa sus ingresos y sus gastos mensuales. Me quedo de piedra. No doy crdito. Peor no la pueden tratar. Los responsables del medio lo saben, le han trasladado su solidaridad. Pero nadie es capaz de desenredar el hilo de la podredumbre. Es cierto que su medio est viviendo horas complicadas, como casi todos, pero sus ejecutivos siguen ganando cantidades inmorales.

Gasta 1.500 euros al mes en el alquiler de la casa, la cotizacin mnima de autnomos, internet, gestora, etc. No incluye lo que gasta en comer. Dos meses de 2016 ingres menos de esa cantidad. Otros seis meses la super por poco. Tres meses consolid los 2.000 euros. Tuvo un mes especial porque hizo una cobertura en una zona conflictiva. Este ao aspira a ingresar lo mismo que gasta sin incluir el coste de la cesta de la compra. Al fin y al cabo comer es relativo.

Tengo la mesa llena de tarifas, facturas e intercambios de emails. Pura chicha que me sonroja. Vamos a desmenuzar. 35 euros por texto y crnica desde Alepo para una web de un diario nacional. Al final nos pagaron el doble pero insistieron que esa era su tarifa, explica la persona afectada. 180 euros por una galera de 10 fotos para la web sin importar dnde estn hechas. 1.200 euros por un reportaje de textos y fotos en un dominical realizado en uno de los pases ms peligrosos del mundo.

Los dominicales han bajado las tarifas drsticamente. Hace dos aos pagaban 1.800 euros y 2.100 si iba en portada. Hoy pagan como mximo 1.500 euros, comenta otra persona con mucha experiencia, que aade: Las tarifas siguen bajando de manera continua. Cada trabajo se paga menos que el anterior y se crean situaciones muy tensas y desagradables. Hace diez aos se poda pagar 3.000 euros por texto y fotos para diez o doce pginas.

En las televisiones pasa algo parecido. Cuando llegu a mi destino en 2009 la cadena me pagaba 450 euros por un directo y 700 u 800 euros por piezas ms elaboradas. Ahora est todo a 200 euros y muchas veces aprovechan una conexin de satlite para que hagas directos para dos cadenas distintas que se han unido y pagarte como si trabajaras solo para una. Todo en bruto. He dejado de colaborar con ellos, explica una persona que trabaja en una agencia y una radio.

La jefa de internacional de otra cadena rechaz unos vdeos de Siria en diciembre 2011 al argumentar que los tena gratis en Internet. Un da despus la agencia Reuters compr esos mismos vdeos por 1.500 euros y me dieron las gracias desde Londres porque estaban cansados de descargarse vdeos de Internet, recuerda otro informador.

Aqu tienen un bochornoso dilogo entre un informador y los responsables de internacional y la seccin de pagos de una cadena de televisin con sede en Madrid. Sabes cmo habis valorado mi intervencin? Es para mandaros la factura, escribe el periodista desde la capital de un pas en llamas. Finalmente, no utilizamos tus imgenes. Nos vinieron bien tus declaraciones y las metimos como totales telefnicos, pero es poltica de la empresa pagar solo por imgenes emitidas o crnicas periodsticas. Quiz te enfades si no te pagamos nada, pero si crees que debemos pagarte lo mejor es que trates el tema de dinero con produccin. Como t lo veas. Un saludo, contesta el jefe de internacional.

El mismo periodista ya ha vivido una situacin parecida en otro pas conflictivo. Le quieren pagar 300 euros por tres vdeos y, al plantear una mejora el jefe de internacional, le contesta: Te avanzo mis ideas. El da que le vendo tu material al director de informativos es el lunes. El problema es que los presupuestos del ao estn super ajustados y me han dicho que no podemos comprarte nada ni a ti ni a nadie. Lo que significa que si Woodward y Bernstein nos venden una entrevista en exclusiva con la captura incluida por ellos mismos de Bin Laden y Al Zawahiri no se la podemos comprar porque no tenemos rupias ni para pipas.

El periodista busca consuelo y consejo en una productora amiga del mismo canal que le responde: Yo creo que lo deberas aceptar, se te va a rotular en las piezas y eso es curriculum para ti (te podemos grabar un DVD con las tres piezas y as ya puedes poner que eres colaborador de este medio) y sobre todo porque se te abre una puerta para poder currar ms veces en un futuro. El remate es maravillosamente obsceno: Valora ya t, qu es lo que ms te importa, si el dinero o el hacer curriculum.

Las crticas de las personas consultadas son generalizadas y duras. Algunos se quejan ms del trato recibido (correos electrnicos sin contestar, promesas incumplidas, actitudes prepotentes, etc.) que de la propia cochambrosa poltica de tarifas. Un profesional afirma: Creo que los medios espaoles encabezan la lista de cutrero, ninguneo y falta de respeto hacia los profesionales a nivel europeo. No importa la inclinacin ideolgica o el ramalazo pseudo progresista de alguna nueva cabecera. La tendencia es pagar el mnimo aunque nunca falta dinero para diseadores, programadores, etc..

Otro no se corta a la hora de describir el trato que ha recibido: El mamoneo, las tarifas ridculas de los grandes y la falta de respeto han hecho que prefiera escribir en ingls (que evidentemente me cuesta ms que en castellano) a ofrecer historias aqu. Lo que tena claro es que la pobreza moral y profesional en Espaa no me poda cortar las alas.Una tercera persona se centra en el trato que recibe como corresponsal por parte de los medios espaoles: Te pagan psimamente pero te exigen que dejes lo que ests haciendo para colaborar inmediatamente con ellos cuando les interesa.Un cuarto reportero tambin hace autocrtica: La falta de oportunidades y el alto grado de competitividad invitan a profesionales y no profesionales a aceptar esas tarifas indignas y reventar el mercado.

Habla un fotgrafo de prestigio desde una zona de alto riesgo en la actualidad: Se est convirtiendo en un oficio imposible. En Iraq, el fixer (la persona que facilita el acceso a zonas de inters informativo y el contacto con las personas que se desea entrevistar) ms barato (con un ingls malo) cobra 300 euros. Si se trata de ir al frente quiere cobrar 700 euros. Si ven que vas a compartir gastos te cobran ms. Ningn medio quiere pagarte los gastos. Cada vez que hago nmeros lloro (literalmente). Estoy pensando en dejar la cmara.

Otro fotgrafo asegura que la revolucin tecnolgica ha creado una idea equivocada sobre los costes. Muchos responsables creen que se debe pagar menos al no imprimirse en papel. Pero el gasto de produccin sigue siendo el mismo.

Qu alternativa queda? Muchachos y muchachas de clase media y alta con padres que pueden pagar por viajes, equipo, seguridad al regreso, etc No es su culpa, yo mismo pertenezco a ese estrato social, pero el retrato de la realidad que va a mostrar alguien acomodado, sin una tradicin de lucha, con ansia de notoriedad y escasos asideros ideolgicos y culturales no va a ser el mismo que el de la mayora, que no est satisfecha, reflexiona otro periodista con casi dos dcadas de experiencia.

Algunos fotgrafos han decidido pasarse directamente al vdeo aunque no es oro todo lo que reluce. Te quieren pagar 300 euros por un vdeo que requiere una produccin, un guion, imgenes que necesitan buen sonido y que luego hay que editar, grafismo, gastos generales, etc., explica un antiguo fotgrafo (lo de la foto est muerto), que admite que tampoco salen las cuentas y la calidad es la gran perjudicada.

Uno de los participantes en esta encuesta resume el sentimiento general sin paliativos:Me siento engaado por los grandes medios al abaratar nuestras tarifas mientras sus trabajadores gozan de sueldo, sanidad y aire acondicionado en sus oficinas. Me siento engaado por las asociaciones de prensa que invitan a callarse y bajarse los pantalones ante cualquier atisbo de problema que surja. Me siento engaado cuando oigo en las facultades de comunicacin la importancia del periodista multitarea cuando la realidad te demuestra que eso significa hacer 3 o 4 funciones distintas por el precio de una. Me siento engaado cuando veo que mis compaeros aceptan tarifas de mierda.

Fuente: http://www.lamarea.com/2017/03/13/verguenzas-ocultas-del-periodismo-espanol/



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