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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2017

El archivo del terror de Javier Duarte
La desaparicin forzada

Arsino Orihuela
La digna voz


Es un secreto a voces: en Mxico desaparecen personas, civiles e inocentes, todos los das, a cualquier hora, y no pocas veces sin dejar huella. Cifras oficiales relativas al perodo 2006-2012, reportan que en el curso de esos seis aos desaparecieron 27 mil personas. Un dato conservador si se admite que la contabilizacin de la desaparicin carece de una metodologa confiable, debido a la naturaleza misma del problema, y a la negligencia (o connivencia) rutinaria de las autoridades pblicas.

Tambin en este rengln, como en otros referidos en las entregas anteriores, la administracin de Javier Duarte present saldos trgicos. Y las secuelas de ese orden siguen propiciando las condiciones para la comisin de este delito de lesa humanidad. Tan slo el pasado 5 de enero (2017) en el puerto de Veracruz, cinco jvenes turistas originarios de Oaxaca fueron vctimas de ese estado de terror que reina en la entidad: dos fueron acribillados y los otros tres desaparecidos. El peritaje del ministerio pblico confirma que la Polica Naval falsific documentos oficiales que hipotticamente constatan la culpabilidad de elementos de la Marina. Las pruebas sugieren que se trata de otro caso ms de multihomicidio y desaparicin forzada en Veracruz que involucra a agentes estatales.

Cabe recordar dos aspectos fundamentales de la definicin que suscribe la Convencin Internacional para la Proteccin de Todas las Personas sobre el concepto de desaparicin forzada: uno, la corresponsabilidad del Estado; y dos, la negativa al reconocimiento.

En relacin con el segundo asunto el de la negativa a reconocer la privacin de libertad, la administracin de Javier Duarte es un catlogo de pruebas autoincriminatorias que apuntan en esta direccin de la desatencin. Recurdese la declaracin del subprocurador estatal Antonio Lezama Moo en 2013:

Hay gente que denuncia, pero no dice que la seorita se fue con el novio; o que el esposo se fue con la otra novia; que la esposa se fue con el amiguito que tena. Aunque, claro, tambin hay gente que se va por el mal camino (Zavaleta en Proceso 19-VI- 2013).

O esa otra del secretario de Seguridad Pblica, Arturo Bermdez: Son delincuentes ajustando a otros delincuentes. Lo que quiero decir es que no tenemos ningn problema grave (sic!). La sociedad puede seguir caminando por las calles y asistir a las plazas (Proceso 18-IV-2014).

Pero a pesar de la persistente negativa de reconocimiento, en la era de Javier Duarte la incidencia de esta modalidad de crimen rebas la capacidad institucional de ocultamiento. No Zavaleta documenta:

En la ltima semana de abril pasado [2014], la Procuradura General de Justicia estatal (PGJE) inform que durante la administracin de Javier Duarte de Ochoa ha habido 665 desapariciones forzadas por levantones, secuestros, ajustes de cuentas entre bandas delincuenciales (Zavaleta en Proceso 18-IV-2014).

Esta cifra coincide con la informacin que divulg el Colectivo por la Paz Xalapa en marzo de 2014. El reporte adverta que en esas desapariciones haba por lo menos122 menores de edad.

De acuerdo con estimaciones de la Procuradura de General de Justicia del Estado, de 2006 a 2014 cerca de dos mil personas fueron vctimas de desaparicin; lo que ubic a Veracruz en uno de los primeros sitios en ese rengln de delito. La danza de los nmeros abona al desconocimiento o negacin de la crisis. Pero la ausencia de cifras exactas es sintomtica del afn de encubrimiento.

No es un dato menor que este delito, por aadidura a otros como las ejecuciones extrajudiciales, allanamientos fuera de la ley, detenciones arbitrarias, torturas, homicidios, amenazas, violaciones sexuales, registrara un aumento sensible tras el despliegue en las calles de ms de 60,000 elementos de las fuerzas armadas, que por decreto extraconstitucional ordenara el gobierno federal a finales del ao 2006. Tampoco es una mera coincidencia que la desaparicin forzada se instalara a sus anchas en Veracruz en el marco de la implementacin del Mando nico Policial, por decreto de Javier Duarte:

En la edicin del 12 de diciembre de 2013, La Jornada Veracruz reporta:

[] preocupante resulta que al menos en Crdoba, son constantes las manifestaciones en contra del MU por los famosos levantones (desapariciones) todos bajo una misma forma de operar, pues registran viviendas sin orden de cateo y despus nadie sabe nada de los desaparecidos Pese a que se han presentado ms de una decena de manifestaciones desde la llegada del Mando nico, de este tipo de denuncias slo anotan dos en Asuntos Internos, de las cuales en una se asent un nmero de patrulla que no exista, mientras que la segunda est siendo investigada (Daz en La Jornada Veracruz 12-XII-2013).

Se trata de la correspondencia natural entre una estrategia de Estado ms o menos conscientemente concertada, y unos resultados socialmente desastrosos ms o menos conscientemente previstos.

Al colectivo Equifona-Derechos Humanos de las Mujeres se le pregunt en 2014 sobre las condiciones que promovan la incidencia de este crimen. En el colectivo consideraron que la clave est en la participacin cada vez ms evidente y cnica de la Polica Estatal en la desaparicin o en la proteccin de quienes realizan desapariciones y ejecuciones. Es una proteccin cada vez ms descarada de quienes se supone que son los delincuentes. Quienes se supone que deberan perseguirlos, son finalmente quienes los estn protegiendo.

La desaparicin forzada es un crimen de lesa humanidad precisamente porque involucra a agentes de Estado. La naturaleza de este crimen imposibilita conseguir el testimonio de la vctima. Ni siquiera una verdad jurdica es asequible, porque el Estado es el que comete u ordena el crimen, e igualmente el que juzga el hecho delictivo. Al respecto, el Colectivo por Paz Xalapa advierte:

Justamente se trata de un crimen de lesa humanidad. La desaparicin forzada es un delito de Estado. Ac en Veracruz hay casos en que elementos policiacos o efectivos militares son sealados por incurrir en esta modalidad de crimen. Y el gobierno nunca reconoce que una polica acreditada est involucrada en un caso de desaparicin forzada. Eso nunca va a ocurrir. Entonces es contradictorio esa condicin de juez y parte. La nica forma que tenemos de documentar o comprobar la participacin de elementos policiacos es consultar a las familias o vctimas. Porque un ministerio pblico debe tener cuidado de cmo configura una denuncia y qu delito van a perseguir. Ellos se tienen que cuidar para no decir que se trata de desaparicin, porque los pueden correr. Prefieren omitir. La desaparicin forzada es una cosa que, a decir de las familias, a menudo ocurre. Sin embargo, pocas veces tienen elementos para denunciar abusos como policas que han entrado a domicilios, que han abusado sexualmente de las personas, o que se llevan a una o dos. Son operaciones fuera de la ley que adems involucran armas, rostros cubiertos, violencia.

La desaparicin forzada tambin es signo de excepcionalidad. Pero justamente lo que permite deducir el comportamiento de este delito es que la excepcionalidad no es una ausencia de Estado: es la excepcin elevada a norma operativa de Estado.

Testimonios dan cuenta de esa renuncia a la obligacin del Estado de garantizar la vida y la seguridad que imper en los aos de duartismo:

La familia carga con todo, tenemos el peso brutal de lo que se est pagando, desgaste econmico, fsico, emocional, afecta a toda la familia, a nuestras casas lleg a vivir la angustia, desesperacin, impotencia, miedo, y duermen con nosotros, cenan, desayunan y duermen con nosotros, eso es lo que no se vale (Aguirre en La Jornada Veracruz 22-VI-2015).

En no pocos casos las familias de las vctimas denunciaron acoso de la fuerza pblica, mxime all donde se tenan suficientes pruebas para demostrar que se trat de una desaparicin forzada:

Frente a las instalaciones de Readaptacin Social se manifestaron los familiares de las cinco personas que fueron privadas de su libertad en mayo [2015], presuntamente por elementos de la Fuerza Civil

Familiares de los cinco jvenes denunciaron que sufren intimidacin por parte de elementos de la Fuerza Civil para que dejen de manifestarse y de buscarlos. Relataron que todos han recibido visitas de los elementos de la Secretara de Seguridad Pblica (SSP) y hasta han sido fotografiados en sus domicilios (Chias en La Jornada Veracruz 15-VII-2015).

En el Veracruz de Javier Duarte, la regla fue: Ni Justicia, Ni Verdad. Y no fue un asunto de inoperancia institucional. Al contrario, fue el resultado de una accin gubernamental concertada y altamente exitosa. La desaparicin forzada no es un flagelo fuera de control: es una forma de gobernar en Veracruz que el duartismo elev a procedimiento rutinario.

Fuente: http://lavoznet.blogspot.com.br/2017/03/el-archivo-del-terror-de-javier-duarte.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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